CAPITULO 11: PRECEPTO NUMERO 1: NO TE ENAMORARAS DE TU HERMANASTRO
ROSE POV
Me levanté con un sobresalto de mi cama. La cabeza me dolía terriblemente, cerré los ojos en un acto reflejo y en ese preciso momento vinieron los embarazosos recuerdos de la noche anterior. Emmet, Edward… Bella.
Sabía que el primero me iba a ignorar de la misma manera de ayer después de que Bella se marchara de la recamara; con el segundo, simplemente no tenía cara para verlo, ¿Qué se suponía que le iba a decir a Edward en cuanto lo viera? "Edward, lamento haberte besado ayer… no estuvo mal, pero no lo tomes en serio, veras no quería que Emmet se forjara cosas en su mente que no son y decidí besarte para que le quedara muy claro que no me interesa…" absolutamente no habían palabras para dirigirme hacia él. Y Bella… Ella era quien más me preocupaba, ya podía ver la acusación en sus ojos color chocolate y obviamente, tenía que darle una explicación.
Cavilé la posibilidad de quedarme todo el día dentro de mi recamara, pero, de todas formas, Bella subiría a verme… me levanté con la máxima resignación que fui posible (aún con el dolor de cabeza) y me miré al espejo. Era una vergüenza. Mi cabello estaba hecho un desastre y la borrachera de anoche había dejado secuelas en mi demacrado rostro. Cogí mis cosas para darme un baño y me dirigí hacia la puerta a hurtadillas, era muy temprano como para enfrentarme a cualquiera de los tres primeros mencionados. El pasillo estaba vacío. Salí corriendo de mi habitación y me escabullí hacia el baño
"¡Ey!" – oh no, por favor, él no. – "¡¿No te enseñaron a tocar la puerta cuando en una casa hay baños compartidos?!"
Desconozco la fuerza que me hizo girar para encontrarme a Emmet detrás de la cortina de la regadera solo con la cabeza por fuera, el agua escurría de su cabello oscuro y quebrado
"Es tu culpa, deberías de poner seguro" – me defendí. Sentí que mi rostro enrojeció por completo cuando, tras un par de segundos, Emmet salió tapando solamente la parte de abajo con una toalla. Tardé más tiempo del necesario el girar mi rostro para dejar de ver su musculoso pecho
"¿Qué?" – preguntó divertido al ver mi reacción – "¿Nunca has visto a un hombre semi desnudo?"
"Lárgate, Emmet. Me voy a bañar" – logré decir con dureza
"¿Qué tal la cruda?" – preguntó ignorándome
"No te importa" -
"Ten cuidado en no emborracharte estando sin cuidado de alguien" – dijo con voz afilada – "el alcohol te vuelve… indecisa" – lo miré desafiante, con la mandíbula tensa. Lo peor es que el comentario no dolió por otra razón que no fuera que ÉL precisamente pensara eso de mí
"Yo no tengo culpa de que te ilusionaras conmigo" – dije con voz petulante. Una sonrisa burlona y descarada curvó sus labios
"¿Ilusionarme?" – rió secamente – "Te equivocas, Rose. Lo que me preocupa es Edward" – me tensé al escuchar aquello – "espero sea inteligente por que una novia como tu podría engañarlo hasta con su mismo hermano"
Me dieron unas ganas enormes de pegarle una bofetada, pero no encontré fuerzas para mover ninguna de mis manos. La mirada de Emmet era helada, distante, como nunca antes la había visto.
"Te encantaría ser ese hermano, ¿Verdad?" – fue lo único que pude decir. Emmet no contestó. Se limitó a abrir la puerta del baño, ignorando mi pregunta
"¡Rose! ¡Emmet!" – la voz alarmada era de alguien mucho peor que Bella, Alice, Jasper, incluso peor que Esme o Carlisle: Doña Chonita
"Doña Choni… no es lo que cree" – se apresuró a decir Emmet
"¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios!" – exclamaba la señora sin poder decir algo más.
"Doña choni" – comencé a decir temerosa de que sus alaridos llamaran a Bella – "tranquilícese, por favor. De verdad, lo que usted esta pensando no es…"
"¡Entonces díganme qué hacia Emmet desnudo junto contigo en el baño!" – soltó exasperada
"A este baboso se le olvidó cerrar la puerta con llave" – comencé a explicar rápidamente, ignorando la mirada asesina de Emmet por nombrarle de tal forma – "yo pensé que no había nadie y abrí la puerta sin tocar, entonces me lo encontré…"
"¡¿Lo miraste en pelotas?!" – interrumpió Doña Choni
"¡No!" – gritamos Emmet y yo al unísono
"Doña Choni" – dijo Emmet con voz tranquilizadora – "fue un accidente, de veras, ¿Usted creería que Rose y yo pudiéramos faltar el respeto a nuestros padres y a nuestra casa de tal manera?" – preguntó con ojos de borrego a medio morir. Reprimí una sonrisa. Si supiera lo que paso ayer pensé para mis adentros mordiéndome el labio inferior, contemplando como la expresión de doña Choni se suavizaba conforme veía a Emmet
"Tienes razón, hijo" – dijo la señora con un suspiro de alivio – "discúlpenme… una vieja como yo tiene el cerebro cochambroso"
Emmet y yo sonreímos con exagerada inocencia
"Bueno… yo me voy a bañar" – anuncié cuando vi las cosas ya en completa calma
Doña Choni se marchó junto con Emmet y yo tomé una ducha con agua caliente que relajó mis músculos. Debajo del agua, mi pensamiento no se podía ir a otra parte que no fuera en lo que Emmet me había dicho y en lo que le tenía que decir a Bella dentro de poco.
Cuando no pude retrasar más mi baño salí disparada de nueva cuenta hacia mi recamara. Me vestí y me preparé psicológicamente para bajar hacia la cocina, en donde seguramente me encontraría, tarde o temprano, con alguna de mis hermanas o de los muchachos.
El estomago se me revolvió cuando visualice a Edward sentado en el desayunador, con la mirada perdida, ni si quiera se había dado cuenta que yo estaba frente suyo.
"Hola" – saludé tímidamente sin verle a la cara
"Hola" – respondió. Su voz no tenía ningún estibo de enojo o cualquier emoción. Fijé mi vista en él y me sorprendía al darme cuenta que su mirada seguía ida hacia la ventana, viendo a la nada
"Edward ¿Te sientes bien?" – pregunté posando mi mano en la suya, haciéndolo volver a la realidad, sus ojos se clavaron en los míos
"Perdón, Rose. No sabía que eras tu" – dijo, ahora su voz si sonaba un poco molesta
"Edward yo… te quiero pedir una disculpa por lo de ayer… no quiero que esto se mal interprete, en serio no sé como disculparme… ¿Hay algo que pueda hacer para que olvides lo que paso anoche? "
Edward me miró fijamente varios segundos antes de contestar:
"Yo no te pido que me digas los motivos que te movieron a actuar de tal forma, ni tampoco estoy pensando cosas que no hubieron en aquel… beso. Así que no te preocupes por que yo pueda mal interpretar lo de anoche, yo sé que no fue por que te gusto o sientas algo por mí… lo que si te pido es que expliques a Bella lo que pasó, ella cree que yo tuve culpa…"
"¿Te dijo algo?" – pregunté preocupada. Sabía que cuando de defendernos se trataba, Bella era una fiera. La expresión de Edward se descompuso por un breve momento en un gesto triste, distante y después se torno serio y frío
"No es que lo que tu hermana piense de mí me importe, solo que no quiero que me vuelva a hablar de la manera en la que lo hizo anoche" – asentí y él me dedicó una sonrisa
"Hablare con Bella" – prometí – "y de nuevo, te pido una disculpa – dije antes de subir por las escaleras"
BELLA POV
"Bella, ¿Puedo entrar?" – preguntó Rose al otro lado de la puerta.
"Adelante" – indiqué fijando mi vista en la puerta. Rose entró con la mirada gacha. Sabía lo que le esperaba. Le indiqué con un gesto que se sentara a mi lado en la cama y ella obedeció – "¿Y bien?" – pregunté cuando estuvo a mi lado. Ella levantó su vista, para después bajarla apenada, cohibida.
"Vengo a decirte la verdad" – susurró, yo esperé, sin suavizar mi gesto – "Edward no tuvo culpa alguna… no debiste agredirlo sin saber antes la verdad…"
"¿Ah no?" – pregunte con irónica incredibilidad – "Rose, estabas borracha, si él quería besarte bien pudo ser en otra ocasión en la que estuvieras en tus cinco sentidos…"
"¡Es que él no me beso!" – soltó dejándome muda por un instante
"¿Cómo que él no te beso?" – Rose dudó unos segundos antes de continuar
"Yo lo besé, anoche no quise decirte la verdad por que Emmet estaba ahí y yo besé a Edward para…" - Rose se debatía para continuar mientras yo la incitaba con la mirada – "bueno es que yo me había besado con Emmet segundos antes y no quería que él mal interpretará las cosas, en eso apareció Edward y fue lo único que se me ocurrió en aquellos momentos…"
La miré por largo rato, sin dar crédito a lo que había oído de labios de mi hermana
"¿En serio?" –
"¡Que si, Bella!" – exclamó desesperada y apenada – "Edward no tuvo nada, absolutamente nada de culpa… con decirte que ni el beso me correspondió"
Me quedé otro largo rato sin decir palabra alguna, recordando la manera tan grosera e insultante con la que le hablé anoche
"Creo que le debes una disculpa" – dijo Rose, provocando que alzara mi vista alarmada. La idea de pedirle disculpas a Edward Cullen no estaba en mis planes cercanos o futuros. Aún así sabía que Rose tenía razón
"Dime por qué besaste a Emmet" – quise saber repentinamente y tratando de cambiar la platica sobre Edward. Sentí que mi hermana se tensaba al escuchar la pregunta – "¿Hay algo entre tu y él?"
"¡Bella! ¡¿Cómo se te ocurre?!" – exclamó levantándose de la cama, ¿Era mi imaginación o se había puesto nerviosa? Un leve toque de nudillos en la puerta despistó mi atención
"¿Bella, Rose, están ahí?" – la voz del otro lado de la puerta era de Alice. Rose suspiró
"Pasa enana" – indicó mi hermana mayor
Alice entró por la puerta y sus ojos negros nos miraban extrañados
"¿Están peleando?" – preguntó
Rose y yo negamos y nos apresuramos a contarlo lo ocurrido hasta que ella llegará. Ella nos escuchó con atención, expresando sus emociones con sus delicados gestos
"¿Entonces te gusta Emmet?" – inquirió de forma irracionalmente feliz. La idea parecía consolarla de alguna manera
"¡No!" – contestó Rose. Alice frunció sus cejas en forma de incomprensión
"Alice" – dije – "nosotras no podemos fijarnos en los Cullen"
"¿Por qué?" – preguntó mi hermana y su cantarina voz se escuchó triste
"Por que ahora somos familia" – contestó Rose apresuradamente
"Pero políticamente" – discutió Alice con voz aun más triste
"Eso no importa" – dije – "los Cullen no nos pueden gustar" – traté de no morderme la lengua al mencionar aquello
"¡Claro que no!" – acordó Rose. Talvez me estaba volviendo loca, ¿O realmente su tono de voz daba a entender que ella tampoco estaba muy segura de sus palabras?
"Supongo que… tienen razón" – admitió Alice
Los rostros de mis hermanas me tenían desconcertada. No sabía que mi inconciente culpa por encontrar a Edward atractivo fuera capaz de distorsionar sus rostros ante mis ojos de tal forma para que yo no me sintiera la única culpable por no ser sincera ante aquellas palabras antes mencionadas
"¿Edward esta abajo, verdad?" – pregunté para deshacerme de la absurda idea de que mis hermanas también sintieran algo más allá que una amistad por alguno de los hermanos Cullen. Rose asintió y yo salí de mi cuarto dejando a mis hermanas atrás
Lo busqué con la mirada conformé iba bajando las escaleras. Se encontraba sentado en el sillón, viendo un programa de televisión. Me debatí entre si ir o no. Caminé a paso lento hacia donde él estaba, sabía que ya se había percatado de mi presencia por que sus ojos se dirigieron fugazmente en mi dirección para después centrarlos obstinadamente en el aparato comunicativo. Me planté a un lado de él
"Quiero hablar contigo" – pedí sin tratar de sonar cordial o arrepentida. No contestó, así que continúe – "Rose me dijo lo que paso… supongo que me precipité en culparte, aunque tu también debiste de haberme dicho la verdad…" - Edward parecía no escucharme, sus ojos seguían fijos en aquel estupido programa, lo cual me enfureció. Tal parecía que estuviera hablando sola. Exasperada, tomé le arrebaté el control de sus manos y apagué el televisor. Él giró su rostro para verme ceñudo
"¿Se puede saber por qué haces eso? ¿No me puedes dejar en paz un solo segundo?" – el filo de su aterciopelada voz hicieron que por un momento mi expresión se descompusiera
"Te estoy hablando y haces como si no existiera" – me quejé – "vengo a pedirte disculpas y tu…"
"¿A eso le llamas tú una disculpa?" – interrumpió alzando levemente la voz y acercándose más a mí en gesto desafiante. La cercanía de su rostro descompuso mis pensamientos
"No querrás que me hinque" – dije desviando mi mirada de la suya
"No estaría mal… eso te enseñaría a no ser tan impulsiva"
"¡Discúlpame pero cualquiera hubiera pensado lo que yo pensé al ver semejante situación!" – solté ya enojada por su actitud
"Pues por esa gente "cualquiera" habemos quienes pagamos platos que no hemos roto" – alegó
"¡Eres insoportable!" – exclamé levantándome del asiento y girando mi cuerpo para retirarme. No tenía caso el seguir queriendo tratar con alguien tan irritante como Edward. Su mano se aferró a mi brazo, impidiéndome seguir con mi retirada
"¿Qué haces?" – pregunté en un contenido susurro
"Me debes una disculpa" – dijo sin soltarme
"Te la estaba pidiendo y no la aceptaste" – recordé
"Por que ya te dije que esa no es la forma de disculparse"
"Seguramente tú eres buenísimo en ello ¿no?" – inquirí alzando mi barbilla. Se me había olvidado un punto importante. Un punto a mi favor – "Dime, Edward, ¿Cómo le pediste disculpas a mi mamá por haberla tratado tan duramente los primeros días en que la conociste?"
"¡Eso no tiene nada que ver!" –
"¡Claro que tiene MUCHO que ver! ¡Y pensándolo bien, no te debo ni una sola disculpa!" – dije tratando de zafar mi brazo de su mano. Comenzamos un forcejeó, yo por liberarme y él por no dejarme ir. No me dí cuenta en el momento en que caímos en el sillón. Yo encima de él, con nuestros rostros a pocos centímetros
Sentí sus manos sobre mi cintura y su aliento rozando mis labios. El corazón se me aceleró de una manera que, sabía yo, no era correcta al tener sus ojos verdes clavados en los míos. Sabía que debía de pararme, alejarme de su cuerpo, pero ninguna de parte de mí se quería separar de él
"Pídeme una disculpa" – ordenó firmemente con un susurro. Eso sirvió para darme un poco de conciencia para alejarme de él al fin.
"No" – fue lo único que dije antes de retirarme, aun con el corazón latiendo desesperadamente
ALICE POV
"los Cullen no nos pueden gustar" "Por que ahora somos familia"…
Las palabras de mis hermanas resonaban en mi mente a cada segundo… ¿Entones realmente estaba MUY mal que me gustara Jasper? Me preguntaba.
Decidí salir al jardín para que nadie me viera. Había una pequeña llovizna por lo que dudada mucho el que mis hermanas se atrevieran a salir a esta parte de la casa, no quería que me vieran triste sin motivo aparente. Me senté en el césped, abrazando mis piernas con mis brazos y sintiendo las heladas gotitas de agua que caían sobre mí.
¿Por qué tenía que ser Jasper, el primer chico que me gustara realmente, mi hermanastro? De todas formas, no tendrías oportunidad con él me recordé. Cerré mis ojos recordando lo que había pasado ayer en la noche. Sentí mariposas en mi estomago al recordar su rostro tan cerca del mío.
Tenía que dejar de sentir todo eso por él. Mis hermanas tenían razón. ¿En qué cabeza cabe que el destino una a dos personas para enamorarse a través del matrimonio de sus padres? Eso era imposible. Irreal.
"Al, ¿Qué haces aquí?" – preguntó la voz de mi tortura. No me atreví a verlo a la cara – "¿Te sientes bien?" – volvió a preguntar
Yo asentí.
"¿Te pasa algo? ¿Estás triste?" – su suave voz sonaba alarmada. Quería componer mi expresión para no preocuparlo, pero el tenerlo cerca y saber que me gustaba más de lo apropiado me entristecía de una manera que jamás había sentido antes
"Estoy bien" – contesté mientras él se sentaba a mi lado. Olvidándose de la lluvia – "es solo que… quería pensar un poco y la lluvia parece que ayuda a relajar mi mente"
"¿Te preocupa algo?" –
"No" –
"¿Estas enojada conmigo o…?"
"¡No!" – interrumpí. ¿Cómo se le podía ocurrir algo semejante? Sus ojos color miel se clavaron en los míos
"No me gusta verte triste…" - susurró mientras levantaba su mano y rozaba mi mejilla. Sus ojos seguían clavados en los míos. No pude evitar derramar una pequeña lágrima, (que no paso desapercibida para él) en cuanto pensé que la miel de sus ojos solo me miraría como una hermana, nada más.
"Alice" – musitó alarmado, acercándose a mí y atrapando mi rostro entre sus manos – "¿Por qué lloras? ¿Te duele algo? ¿Extrañas a Esme? ¿Te hicieron algo…?" – yo negaba levemente la cabeza mientras me convencía de que aquella desesperada preocupación no me decía nada sobre algún sentimiento que correspondiera al mío.
"Alice, dime que te pasa ¿Puedo ayudarte en algo?" –
Lo miré varios segundos, mientras un dolor, que jamás había sentido antes, recorrió mi pecho
"Abrázame" – pedí quedamente mientras inclinaba mi rostro para ver el césped. Un breve silencio nos invadió antes de que sus manos se depositaron suavemente sobre mis hombros y me jalaran hacia él. Acomodé mi cabeza sobre su pecho y cerré los ojos cuando su mano se pasó tiernamente sobre mi cabeza.
Pasamos varios segundos sumergidos en nuestros pensamientos…
"Te quiero" – dijo y otra vez las mariposas subieron y bajaron revoloteando por todo mi estomago. Pero no tardé en recordar que yo también quería a Edward y a Emmet, y se los haría saber en un intento de darles mi apoyo moral… esa palabra obviamente tenía un significado completamente distintito al que a mí me gustaría escuchar, así que no respondí. Estuvimos otro largo tiempo debajo de la lluvia, en silencio.
"Creo que es hora de entrar a la casa, te puedes enfermar" – me sentí fatal al escucharlo, su voz sonaba triste, apesadumbrada… Jasper era muy sensible hacia las emociones de los demás y yo le había contagiado mi melancolía
"Te pusiste triste por mi culpa" – acusé. Él me dedicó una sonrisa aunque la felicidad seguía sin llegar a sus ojos
"No… no te preocupes, fue un error, discúlpame" – no entendí ni una sola palabra de lo que había dicho, pero no me dio tiempo de preguntarle a qué se refería ya que en un rápido movimiento se acercó, depositó un beso sobre mis mejillas, (repentinamente sonrojadas) y se retiró, dejándome estática por varios segundos en mi lugar
HOLA A TODOS! ^^
AQUÍ ESTA EL CAPITULO ^^
AHHH! NO ME MANTEN POR FAVOR!! YA SE QUE QUIEREN BESOS PERO PACIENCIA!! ^^
SE CUIDAN Y POR FAVOR DEJEN SU OPINION SOBRE EL CAPITULO
YA SABEN QUE SON DE VITAL IMPORTANCIA PARA MÍ
HASTA LUEGO!
