CAPITULO 17: IMPULSOS

EMMET POV

"¡Esto es inaudito!" exclamó Rose mientras se bajaba del Jeep azotando la puerta – "¡lo que me faltaba! Que tu carro se descompusiera a mitad de camino"

"Créeme que a mi tampoco me hace mucha gracia" – refunfuñé mientras me inclinaba hacia el motor para tratar de averiguar cual era el problema. – "creo que la batería se descompuso" – dije al fin y Rose resopló mientras ponía los ojos en blanco - "Podemos hablarle a Edward para que venga por…"

"¡¿Qué?!" – interrumpió alarmada – "¿¡Estas loco o qué?!"

"¿Qué tiene de malo?" – inquirí confuso

"Emmet." – comenzó a decir con voz ofensivamente pausada – "¿Qué les piensas decir a mis hermanas y a tus hermanos sobre esto? Se supone que yo debería de estar con James, no contigo ¡Y mucho menos en una carretera completamente solitaria en pleno anochecer!"

"Tienes razón" – admití y ella hizo una mueca muy graciosa, la cual la hacía ver encantadora, por una milésima de segundo me quedé embobado viéndola – "En todo caso" – me apresure a decir para cambiar el rumbo de mis pensamientos – "lo único que nos queda es esperar hasta que la batería cargue ó que pase un carro por acá y nos preste ayuda "

"¡Genial!" – rezongó - "¡Esta carretera esta muerta! ¡No ha pasado un solo carro desde que estamos aquí! – de repente, dejó de hablar y se quedó helada mirándome - ¿A qué me traías aquí, Emmet?" – entrecerró sus azules ojos al momento en que hacía la pregunta.

Reí sin poder controlarme, estaba claro que mi carta de presentación con Rose no había sido muy buena, pero tampoco llegué a pensar que ella se imaginara que algo demasiado enfermizo cruzara por mi mente

"¿A qué crees tu?" – pregunté aunque ya sabía la respuesta.

No contestó, solamente me miró molesta y algo asustada, cosa que me divertía. Así que decidí jugar un poco, era algo que no podía controlar. Me acerqué mientras clavaba mis ojos en ella (gesto que me ponía muy nervioso, pero no lo daba a mostrar, la mayoría de las veces). Rose retrocedió un paso, siendo bloqueada por el metal de mi Jeep, sonreí maliciosamente mientras me percataba de que, en realidad, pensaba que yo me quería aprovechar de ella.

"Emmet… aléjate" – ordenó con voz temblorosa, lo cual ensanchó más mi sonrisa, por supuesto, hice lo contrario. Llegué a estar tan cerca de ella, a menos de dos pasos y pasé mi mano por su rostro.

El gesto no fue tan morboso como me hubiera gustado que fuese, ya que al tener la suave piel de sus mejillas en la palma de mi mano, una sensación cautivadora me invadía (cada vez con más fuerza)

Como siempre solía pasarme. Perdí concentración y me olvidé de mi objetivo principal. Contemplé más de la cuenta la textura de su piel, tan fina como suave porcelana. Ella presintió que no había peligro. ¿Quién sería capaz de hacerle daño a algo tan hermoso? No huyó de mi roce, y no sabía si alegrarme o entristecerme. Esto no estaba bien.

"¿Por qué me trajiste aquí?" – su insistente pregunta me sobresaltó y tras dejar de lado mi juego, caí en la cuenta de que, realmente, no tenía respuesta, solo lo había pensado, lo había propuesto y, tras aceptar ella, lo había hecho. Pero cierto, ¿Cuál era el motivo?

Me encogí de hombros como respuesta, al momento en que dejaba caer mi mano, alejándola de la calidez de su rostro

"Te veías aburrida" – dije – "Sentí que demasiado ambiente urbano te tenía hastiada… así que quería llevarte a un lugar que a mamá le gustaba mucho visitar por las noches" – conforme las palabras salían, supe que eran, en parte, ciertas. Quería compartir con ella ese lugar que tan buenos recuerdos de mi niñez traían

"¿Un lugar?" – repitió ella. Asentí mientras desviaba mí vista hacia el lado este de la carretera. A lo lejos, se veía una pequeña lucecita la cual señalé

"Ahí" – dije con mi brazo extendido – "Hay un mirador. No es muy conocido, por lo solitario de la carretera y por que, realmente, mucha gente prefiere vivir en medio de la urbanización y se olvida de las cosas sencillas que nos da la naturaleza"

"Tienes razón" – admitió ella – "pero aún así… ¿Por qué a mí? – sonreí burlonamente para disfrazar mi repentino nerviosismo. Rose era muy directa, cosa que también me confundía, ya que me enloquecía aquella seguridad en sí misma, pero a la vez no me convenía si, según yo, quería bajarle los humos de niña vanidosa

"¿Acaso eres de las chicas a las que se les puede impresionar fácilmente?" – pregunté. Rápidamente, ella se pudo a la defensiva.

"En lo absoluto" – respondió con su quijada ligeramente alzada – "dudo mucho que cualquiera pudiera impresionarse con un chico del cual su carro se queda parado a mitad de camino, rodeados de monte y no sé cuantos bichos" – reí

"¿Has visto hacia arriba?" – pregunté susurrando a su oído. Inhalando su perfume. Pude ver, que la piel se le erizaba ¿Era por mi cercanía o sentía frío?, No quería que se enfermara. Me comencé a quitar la sudadera que llevaba puesta

"¡Emmet, deja de hacer eso!" – se apresuró a decir, otra vez con la mirada asustada – "Ponte esa ropa…"

"No seas ridícula" – interrumpí riendo – "no te pienso hacer nada, no eres capaz de lograr alborotar hasta ese punto mis hormonas" – agregué puesto que me encantaba mentirle de esa manera. Le tendí mi sudadera, sus ojos contemplaron la prenda de manera calida por unos segundos, antes de volverse a endurecer.

"¿Y esto?" – preguntó con voz fría.

"Tienes frío" – me aventuré a decir – "¿O me vas a decir que tu piel esta erizada por la cercanía de mi cuerpo?" – giró su rostro hacia otro lado, desviando sus ojos de los míos

"Por supuesto que tengo frío" – dijo mientras me arrebataba mi sudadera y se la comenzaba a poner. Sonreí abiertamente ante la imagen que tenía frente a mí. Mi ropa, como era de esperarse, le quedaba muy grande y ocultaba sus curvas a la perfección

"¿Qué es lo gracioso?" – quiso saber en cuanto pudo sacar su cabeza del hueco de la prenda, en el trascurso, su cabello se había alborotado, haciendo aún más cómica la situación

"Pareces la típica esposa fodonga, nada más te faltan los tubos en el cabello y un par de viejas pantuflas" – dije y, para sorpresa mía puesto que no esperaba esta reacción, sonrió de manera expandida

"¿De verdad?" – preguntó divertida mientras se miraba por debajo de la barbilla. Hice una mueca, sin responderle, solo burlándome con la mirada – "¡Rayos!" – exclamó de manera teatral.

No pude evitar reprimir un suspiro mientras la observaba, un mechón de pelo rebelde colgaba a un costado de su cara, levanté mi mano para ponerlo atrás de su oreja

"Te ves bien" – dije

"¿Lo suficiente como para enloquecer tus hormonas?" – negué con la cabeza. Mintiendo – "Apuesto a que sí" – desafió. Puse mis manos a los costados de su rostro, apisonándola entre mi cuerpo y el carro.

"¿Acaso quieres enloquecerme?" – pregunté a escasos centímetros de sus labios

Estaba mal, lo sabía. Solo buscaba pretextos y más pretextos para tener una excusa perfecta y así besarla, teniendo como principal respaldo el "deseo" de querer bajarle los humos… pero si no quería seguir engañándome, ese deseo había pasado desde hace mucho tiempo a segundo plano. Sabía que debía de frenar todo esto antes de que fuera demasiado tarde. Rose era mi hermanastra, no una chica con la cual pudiera tener una relación sentimental…

Y lo que era peor: no la chica con la cual me podría enamorar.

Pero era difícil. Muy difícil, y es que ella había una mezcla perfecta de arrogancia, sensualidad y descaro. La mezcla perfecta para mí. La que sabía yo, jamás me encontraría otra vez y, la que una parte de mí, gritaba quería poseerla.

Suspiré frustrado por no poder controlar mis deseos al momento que cerraba los ojos fuertemente e inclinaba mi rostro hacia la derecha, alejándome de sus carnosos labios. Sus ojos me miraron inquisidoramente.

"Te estaba diciendo que no has visto hacia arriba" – recordé para salvarme – "Mira" – señalé el cielo estrellado. Y lo vio, su rostro denotaba lo maravillada que estaba ante tal espectáculo

"Es hermoso" – susurró antes de bajar la mirada – "nada mal" – agregó mientras sonreía de manera desinteresada para restarle importancia su anterior comentario.

"Es mejor que el restaurante caro en el que estabas con James, no lo vas a negar" – levantó una ceja de manera incrédula

"¿Te importa mucho el cómo me la pasé con James, verdad?"

"Claro que no" – me apresuré a decir.

"Aunque mientas, se que mueres por besarme" – su mano atrapó mi el cuello de mi playera y me jaló hacia ella – "No lo vas a negar" – susurró contra mis labios. Con un gruñido me dejé vencer.

Mis manos atraparon su cintura y mi cuerpo arrastró el suyo contra el carro, la besé desesperadamente, sintiendo cada centímetro de su boca con la mía. Sus manos se enrollaron en mi cuello, dándome la pauta para seguir… mis dedos exploraban las partes más inocentes de su cuerpo (cubierto por la tela de mi sudadera), su cintura, sus brazos, parte de su cadera mientras buscaba a tientas la puerta para poder llevarla hacia la cabina y estar más cómodos.

Una cegadora luz nos hizo parar…

¿Hay alguien ahí? ¿Le podemos ayudar en algo? – preguntaba el señor vestido de uniforme por medio de un altavoz de la patrulla.

ALICE POV

"¡Te lo juro, Jazz!" – decía mientras mi novio negaba con la cabeza

"¿Cómo se te ocurre semejante cosa, Alice?" – preguntó él con una media sonrisa mientras despeinaba mis cabellos

"Yo los vi" – repliqué – "podría apostar que Bella y Edward se traen algo" – mi novio me miró con ojos dulces que relucían en la oscuridad

"Alice, dudo mucho que nuestros hermanos tomen nuestro ejemplo" – recordó – "solo los viste cerca…"

"Muy cerca" – recalqué. Él soltó una carcajada

"Pero eso no significa nada, niña bonita" – su mano rozo mi mejilla, suspiré tristemente – "El hecho de yo que te quiera y tu hagas lo mismo, no significa que nuestros hermanos harán lo mismo…"

"Tienes razón" – admití. Levanté mis brazos para abrazar a mi novio, mis mejillas se encendieron cuando él cruzó sus brazos alrededor de mi cintura. Todavía no me acostumbraba a los nuevos contactos que implican un noviazgo, aunque claro, me gustaban – "Es solo que… sería genial que al menos, alguno de ellos tuvieran la misma relación, eso significaría que tu y yo no tendríamos por que escondernos más" – al suspirar, su aliento rozó mi cuello.

"Que más quisiera que así fuera… pero ya ves como se llevan de mal entre ellos" – su voz sonó triste… nos quedamos largo rato en silencio, abrazados en la oscuridad de la cocina, nuestra amiga y confidente. De repente, Jasper rió quedito entre dientes

"¿Qué pasa?" – quise saber sonriendo también, su felicidad era tan transmisible

"Recordé la mala broma que le hicimos a Edward" – reímos con más ganas y después nos tapamos la boca para sofocar las carcajadas. Podían oírnos.

"Por lo que vi ya no estaban tan enojados" – dije aun recordando la imagen de la tarde. Pero Jazz tenía razón, seguramente había sido mi imaginación. De repente, dos pares de pasos acercándose, nos alarmaron.

Caímos al suelo. Yo encima de él…

Mis mejillas se pusieron completamente coloradas y estaba segura que, aun en la oscuridad, Jasper lo podía notar, así como yo podía notar la timidez en su mirada.

"Lo… lo siento" – me disculpé con el corazón latiéndome a todo galope.

"No… no te preocupes" – dijo mi novio con voz nerviosa. Quedamos otro momento en la misma posición.

No era comprometedora, había visto casos más inapropiados, pero yo jamás había estado en una situación así y realmente me asustaba lo que Jasper fuera a pensar de mí… ¿Y si pensaba que yo le estaba provocando? Decidí ponerme de pie lo antes posible, pero sus manos me lo impidieron. Mi corazón se desbocó puesto que en una fracción de segundo las imágenes pasionales de muchas telenovelas y sus protagonistas ante esta situación, la cual siempre se prestaba para dar un paso más en una relación, vinieron a mí.

"Jazz…" – susurré demasiado nerviosa y con los ojos dilatados, aunque lo quería, no estaba preparada para eso… todavía no…

¡Que enorme chasco me llevé cuando Jazz lo único que hizo fue impedir que me levantara y acto seguido sentarme a su lado, debajo de la mesa!… nada comprometedor, solo era para que nos ocultáramos lo mejor posible. No sabía si reír o azotarme por pensar tan mal de mi novio.

Cuando escuchamos que los pasos se acercaban más, gateamos hasta la alacena. Había una puerta en la que, si nos acomodábamos bien, mi novio y yo entraríamos sin problema alguno. Era una ventaja que Jazz fuera tan larguirucho como yo, aunque eso sí, varios centímetros más alto.

Me golpeé fuertemente la cabeza cuando me metí. Jasper se alarmó en cuanto escuchó el golpe

"¡Alice!- susurró mientras intentaba, en el pequeño y oscuro espacio, mover sus manos para llevarlas a donde había sido el golpe – "¿Estas bien?"

"S… si" – dije con voz entrecortada ya que realmente me dolía. No pude evitar llorar

"Niña…" – la voz de mi novio se escuchaba muy dolida, como si él hubiera sido el culpable de mi golpe – "¡Estas llorando!" – se retorció para poder acomodar su cuerpo y abrazarme. Recargué mi cabeza en su pecho, aunque su rodilla me impedía estar cómoda – "No llores" – pidió con voz dulce y suave mientras pasaba sus manos por mis mejillas y atrapaba las pequeñas lagrimitas que salían de mis ojos.

"No me gusta que llores" – dijo y yo me sentí contenta, (pese a la situación) por que me sentí muy, muy, muy querida por mi novio.

"Si me das un besito, ya no llorare" – dije mientras escondía mi rostro en su pecho y reía tontamente, ¡Era una atrevida!

Mi novio llevó su mano hacia mi barbilla y la levantó ligeramente mientras él se enroscaba todo para poder llegar hasta mis labios. Fue un beso muy tierno, (si, si, la situación era incomoda pero cuando uno esta enamorado todo te parece hermoso) sus labios se movieron suaves y temblorosos contra los míos, mientras yo sentía que mis mejillas se enrojecían completamente. Llevé mis dedos, (ganándome otro golpe en el codo) hacia su cabello color miel. Pocos segundos después, separamos nuestras bocas y guardamos absoluto silencio ya que la luz de la cocina estaba encendida. Miré a Jasper con los ojos dilatados del miedo ¿Y si nos descubrían? ¿Comprenderían que nos queríamos o lo tomarían como una locura?

"¡Oh Dios! ¡Francisco!" – nuestros ojos se dilataron al escuchar la voz jadeante de doña Choni… - "¡Los niños se van a despertar!" -

"Ay Chonita, que linda es usted" – decía don Pancho con una voz que en toda la vida le habíamos escuchado – "No se preocupe, no despertarán, están durmiendo profundamente" – Jasper y yo nos cohibimos terriblemente ante el espectáculo que escuchaban nuestros oídos.

No me atreví a verlo en todo ese tiempo. Ni si quiera a tocarlo. La situación empeoró cuando la alacena se empezó a tambalear ligeramente, junto con nosotros, claro esta. Y los gritos ahogados de doña Choni se hicieron perturbadores…

Eso jamás lo olvidaría. Estaba segura: en mi vida iba a hacer eso con Jazz.

EDWARD POV

Y ahí estaba, acurrucada en la cama, como un ángel dormido que amenaza con jamás despertar…

Aún no podía creer lo que estaba haciendo. ¿Qué me había movido a entrar a la recamara de Bella mientras esta dormía? La respuesta era dolorosa: la necesidad de verla y tenerla cerca. ¿Cómo me las iba a arreglar si con cada día que pasaba la necesitaba más?

Sonreí tristemente al ver su rostro. Tan tierno, tan delicado, tan perfecto.

Mis ojos se pasearon por cada una de sus facciones. Sus cejas, sus espesas pestañas, sus pálidos parpados, sus labios tan dulces y tentadores, su nariz respingada y fina, su cabello color caoba extendido alrededor de la almohada y cubriendo parte de sus mejillas. Suspiró profundamente. Me pregunté que estaría pensando su subconsciente para que ella suspirara de esa manera. El mismo instinto, la misma necesidad que me movió hasta ese lugar, hizo que me acercara hacia ella, me puse de cuclillas para poder aspirar su aliento, tan suave, tan pausado, tan en calma.

Cerré mis ojos mientras me perdía en la fragancia del aire que emanaba de sus labios y, cuando los abrí, me encontré con un par de somnolientas pupilas y unas manos que se movieron hacia mi cabello y me jalaron hacia enfrente. Bella comenzó a besarme y yo no me opuse, al contrario, incliné más mi cuerpo para que ella no tuviera que estirarse.

Ya después vería que explicación poder dar a mi presencia en ese lugar, a esa hora y a ese beso. Eso me preocupaba, se me estaban acabando las excusas, en tan solo un día, nuestros labios se habían encontrado ya dos veces.

Bella se fue separando lentamente de mí, abriendo poco a poco sus ojos, y cuado al fin toda su mirada esta fija en mí… gritó

"¡¿Qué haces en mi recamara?!" – soltó mientras se paraba de la cama, dejándome a la vista sus largas piernas que no cubría el pequeño bóxer que llevaba por pijama. Tardé dos segundos en contestar

"Lo siento… yo…"

"¡Eres un enfermo!" – exclamó para mi disgusto. Estaba bien, había entrado a su recamara mientras dormía pero solo Dios es conciente de que no pasó ni una sola morbosa idea por mi cabeza mientras la veía – "¡Depravado!"

"Bella… no es lo que tu piensas" – dije tratando de explicarme mientras veía como Bella iba y venía de un lado a otro por la habitación

"¡Puerco!" – ok ya era suficiente. Caminé hacia ella y la detuve. Me ponía nervioso su andar

"Tranquila" – dije – "vas a despertar a los demás" – su gesto se descompuso en una completa mueca de incredibilidad e indignación

"Acabo de descubrir que estabas dentro de mi recamara, haciendo y pensando no sé qué, mientras yo dormía placidamente ¿Tu crees que en este momento me preocupa si se despiertan o no los demás"

"Bueno… tu me besaste, no parecías muy molesta hace dos minutos" – sonreí de lado nerviosamente. ¿Qué más podía decir a mi favor? La boca de Bella se abrió y se cerró varias veces, sin emitir sonido alguno

"¿Yo te besé?" – preguntó de manera incrédula, riéndose nerviosamente. Decidí que mi silencio diera la respuesta y tras captarla dijo – "bueno… tú me besaste hoy en la tarde…" – levanté la mirada ante lo dicho.

"¿Y eso… es bueno ó es malo?" – inquirí. Bella enmudeció otra vez, sus ojos castaños se juntaron con los míos, caminé para acercarme, para acortar esa distancia entre ella y yo. No podía tenerla lejos, no podía

"Malo" – susurró en cuanto mi mano atrapó su mejilla

"¿Si?" – dije de la misma manera mientras inclinaba mi rostro hacia el suyo – "¿Qué tanto?"

"Demasiado" –

"¿Esto esta mal?" - cuestioné mientras rozaba casi imperceptiblemente mi boca con la suya

"Si…" – contestó con voz temblorosa. Y nos volvimos a besar. Estaba bien o estaba mal, a mi no me importaba.

Cuando la dejé de besar, no solté su cintura. Sentía que se podía ir en cualquier momento, que podía desaparecer. Sentía su calido aliento en mi rostro

"Edward… vete" – sus palabras pegaron tan fuertes que me hicieron sepárame al instante de ella. No me las esperaba

"¿Qué?" – pregunté sin dar crédito a lo que había escuchado. Estaba claro que no pensaba quedar toda la noche en su recamara, pero había tenido la esperanza de que pudiéramos hablar sobre qué pasaba con nosotros, qué pasaba con ella.

"Que te vayas" – volvió a repetir – "Ya fue suficiente de todo este juego… ya es hora de que nos comportemos, Edward, no podemos pasar todo el tiempo peleándonos o besándonos sin motivo alguno"

"¿Sin motivo alguno" – inquirí frunciendo el ceño

"Sin motivo alguno" - afirmó

"¡A ver, Bella!" – me volví a acercar hacia ella y tomé su rostro entre mis manos – "Entiendo que nuestras peleas han sido absurdas… injustificadas, pero ¿Qué hay de las veces en que nos hemos besado?

"Nada" – respondió – "Han sido impulsos…" – dejé caer mis manos hacia los lados.

"¿Impulsos?" –

"Edward… ¿Por qué preguntas todo esto?" – apreté mis labios para no decir todo lo que quería soltar en ese momento.

"Olvídalo" – dije mientras me mordía la lengua – "Que descanses, Bella, lamento haberte molestado esta noche pero, comprende" – reí sin alegría – "se trata solo de impulsos"

Salí de aquella habitación con las manos empuñadas y la garganta adolorida por el nudo que en ella se había formado…

Recostado en mi cama luché por no llorar, era un estupido, un idiota, un iluso…

Pero eso me ganaba por enamorarme de la chica que, aparte de ser mi hermanastra, había sido mi peor enemiga desde el primer día en la conocí…

¡Hola! Bueno pues aquí otro capitulo, espero les guste ^^

Muchas, muchas gracias por sus reviews, se que suena repetitivo pero es la verdad, no saben lo que significa para mi el saber que esta historia gusta ^^

Bueno pues los dejo para que lean

Espero sus comentarios ^^

¡Hasta luego!