CAPITULO 19: DESENFRENO

BELLA POV

Repentinamente, todo había quedado en un absoluto silencio y en una inquietante tranquilidad, solo podía sentir la presencia de Edward a pocos pasos de mí.

"¿Bella?" – preguntó en la penumbra

"Genial" – bufé con gran sarcasmo

"Tenemos que cerrar las puertas" – propuso el muchacho ignorando mi comentario

"¿Dónde están las llaves?" – pregunté sin rasgos de humor. Realmente, estaba tratando de esconder lo mejor que podía mi repentino nerviosismo, que se encontraba por encima del miedo que sentía.

La casa de los Cullen se encontraba aislada de cualquier vivienda a más de trescientos metros, sumergida en medio del espeso bosque. El viento soplaba avisando la lluvia incesante en aquel pueblo, dándole al lugar un aspecto algo tétrico que a todo mundo le hubiera puesto los pelos de punta. A todo mundo, menos a mí, quien me encontraba más concentrada en controlar los latidos de mi corazón que se habían acelerado al comprender que me encontraba completamente sola con aquel muchacho de ojos color verde.

"No lo sé" – admitió y luego suspiró – "creo que Carlisle tiene un juego de duplicados en su despacho, iré por él" – se me encogió el corazón. ¿Pensaba dejarme sola aquí, en medio de la penumbra? Admítelo, Bella, no es que tengas miedo, simplemente NO te quieres alejar de él.

"Voy contigo" – dije ignorando a la voz de mi traicionera conciencia. Aunque no le podía ver, estaba segura que aquella estupida sonrisa de suficiencia se había dibujado en su rostro

"Dame la mano" – pidió. A mi pesar, (y no por que no me gustara rozar su piel, si no por lo que sabía iba a sentir en ese momento), estiré mis brazos hacia delante y rápidamente sentí la calidez de su mano contra la mía. Un hormigueo recorrió todo mi cuerpo. Aquello era enfermizo ¿Cómo podía ponerme así el solo contacto con una parte tan inocente de su piel? – "Vamos" – dijo mientras me jalaba en medio de aquella oscuridad.

Tropecé varias veces mientras subíamos, provocándole varias risitas. Mi equilibrio ya de por si era pésimo, y claro estaba que la oscuridad no lo iba a mejorar, si no todo lo contrario. En cuanto estuvimos arriba giramos hacia la derecha. Si nuestros cálculos estaban bien, diez pasos más y estaríamos frente a la puerta del despacho. Mi celular sonó en ese instante (en ese momento, me recordé lo tontos que habíamos sido por no usar aquel aparato como fuente de iluminación)

Contesté inmediatamente, feliz de pensar que era alguno de nuestros hermanos que acababa de llegar y había preferido llamar antes de entrar, para prevenir cualquier caso.

"¿diga?" –

"¡Hola Bella, ¿Cómo estas?!"

"Hola Jacob" – dije de manera amable, mientras me vi obligada a detener mi marcha ya que Edward se había estancado bruscamente en el camino – "¿Qué se te ofrece?" – pregunté

"Ehh… bueno" – el chico se escuchaba un poco nervioso. Me pregunté el por qué. En los últimos días, mi relación con Jake había mejorado. Al darme cuenta de que había desistido de acosarme, nos habíamos convertido en buenos compañeros, y mi apatía hacia él había terminado – "me preguntaba si te gustaría salir conmigo el lunes, en cuanto terminen las clases"

"¿Salir?" – repetí un tanto confusa. Edward me soltó la mano y emitió casi imperceptible gruñido. Lo cual me recordó a que no tenía mucho, Lauren le había marcado. Algo dentro de mí, me decía que me las tenía que cobrar. – "¿y a dónde?" – ahora mi voz denotaba exagerado entusiasmo.

"A donde tu digas" – ofreció el muchacho – "pero ¿eso es un si?" – su voz sonó tan esperanzada que, por un momento, me sentí mal por usarlo de esa manera.

"Claro que es un SI" – respondí olvidándome rápidamente del remordimiento de conciencia

"Oh, Bella, no sabes lo feliz…" – la voz de Jacob se apagó junto con el celular. Genial, se había descargado ¿Acaso habría más?

"Mierda" – murmuré mientras intentaba encenderlo inútilmente - "se descargo"

"Que lastima" – escupió Edward con voz hosca

"¿Se puede saber a qué viene ese tono de voz?" – pregunté aparentando indiferencia. La idea de que él pudiera estar celoso me daba cierta satisfacción personal.

"¿Qué tono?" – inquirió. Me reí ya que al formular la pregunta no había logrado componer lo pesado de su voz – "¿de qué te ríes?"

"De nada" – respondí mientras intentaba seguir caminando hacia delante

"¿Nada?" – repitió en forma de pregunta cuando apenas yo había dado dos pasos – "¿No será que estas tan feliz de salir con Jacob Black que todo te causa gracia?" – volví a mi lugar de origen. No podía verle, pero casi podría jurar que sus ojos brillaban en la oscuridad

"Y si estoy feliz ¿Qué?" – reté mientras calculaba la posición para poner mi cuerpo frente al suyo. Vagamente me pregunté por qué no sacaba su celular e iluminaba un poco el ambiente – "yo no ando cuestionando tu estado de animo por que vas a salir con Lauren"

"¡Ah!" – exclamó – "¿Estas celosa?" – de repente, su voz se había tornado insinuante y divertida. Agradecí que no pudiera verme el rostro, sabía que con la luz, se hubiera dado cuenta de la verdad reflejada en mi congelada y nerviosa expresión

"Por favor, Edward" – bufé. El bufido era genial para ocultar el nerviosismo ¿no? – "no digas tonterías" – al reír, traté de que el sonido saliera con desaire para poder darle a mis palabras más convicción – "es como si yo te preguntara ¿estas celoso de Jacob?..."

"¿Y qué si te dijera que si?" – interrumpió desesperadamente mientras sus manos aprisionaban mis brazos. Tragué saliva al sentirlo así de cerca, tanto, que podía sentir el calor emanado de su cuerpo - "¿Qué harías si te dijera que ardo, que me enfermo cada vez que te veo con él ? ¿Qué, Bella? ¿Qué pasa?"

Tardé varios segundos en contestar. Los segundos en los que traté de recuperar el aliento, fallando completamente en mi misión.

"No pasa nada, por que no es verdad" – murmuré

"¿Qué te hace pensar que te estoy mintiendo?" – preguntó con voz tan suave como el terciopelo mientras sentía como las yemas de sus dedos recorrían mi mejilla, repentinamente sonrojada

"No puede ser…" – logré articular con la poca coherencia que me quedaba en la memoria. – "Edward, ya basta…"

"Bella, yo te quiero" – volvió a interrumpir con ese juego de palabras que salieron de sus labios de manera apresurada, acompañadas de un profundo suspiro, como el más tierno de los poemas. Sentí que el corazón se encogía y se expandía simultáneamente. Aquellas palabras eran lo que tanto había deseado y temido a la vez. Significaban mucho. Significaba que mi hermanastro me quería y que yo lo quería a él. Y eso, por supuesto que no estaba bien. Mamá no se había casado con Carlisle para que sus hijas se enamoraran de sus hijastros. Esto era una locura, algo que sabía debía frenar, más me hacía falta el valor y la madurez suficiente para hacerlo.

"No vuelvas a decir eso" – pedí con el corazón dolido, al menos podía intentar hacer las cosas bien ¿no? Esta vez no protestaría cuando me ignorara. Juro que ya no. Me aislaría, lo evitaría y, cuando haya terminado el año, me iría de ahí para olvidarle. Quizás, si lograba convencer a Esme con alguna mentira, podría irme desde antes.

"¿Por qué no?" – quiso saber sin soltarme. Bajé la cabeza para no seguir aspirando aquel aliento embriagador que amenazaba con romper mi poca falta de sensatez que me quedaba – "¿Acaso no me quieres?" – estuve a punto de negarlo. Aquella falsa afirmación era tan negra, tan inaceptable, pero era mejor callar – "¿No sientes nada por mi, Bella?" – insistió.

"claro que si" – respondí – "te quiero… como un hermano"

"¿Cómo un hermano?" – repitió mientras yo asentía en la oscuridad. Después, solo sentí que sus manos jalaban mi cuerpo hacia él y que sus labios chocaban desesperadamente con los míos.

No tenía caso poner resistencia. Simplemente no podía. Lo bueno y lo malo dejaba de tener sentido cada vez que su aliento se fusionaba conmigo de esa manera. Crucé mis brazos alrededor de su cuello, mientras sentía como sus manos bajaban de mi rostro hacia mi cintura. Un fuego me recorrió ante su tacto y me apreté más hacia él. Escuché el casi inaudible sonido que provocó el golpe de su espalda contra la pared, pero él no se quejó.

Me siguió besando y lo seguí besando con adoración. Sus manos apretaron mi cintura, y yo me estremecí ante la exagerada cercanía de nuestros cuerpos. Mis dedos se entrelazaron en su cabello y mi boca se abrió para dar paso a su lengua. Sabía que esto se podía salir de control en cualquier momento. Jamás nos habíamos besado así y jamás habíamos estado solos, con la oscuridad como nuestra más grande aliada y enemiga al mismo tiempo. La parte conciente de mi cabeza me gritaba ¡Para! Pero no podía hacerle caso. Quería más de sus labios y de su delicioso aliento.

Su boca se separó de la mía y recorrió levemente mi quijada y mi cuello al momento en que yo me arqueaba, sintiendo sus manos con más intensidad en la parte baja de mi espalda. Sus labios ascendieron otra vez hacia los míos

"¿Desde cuando los hermanos se besan de esta manera?" – musitó contra mis labios

Cuando intenté discutir sobre el tema, sus labios me silenciaron con un movimiento rápido y apasionado y respondí de la misma manera. Mis manos se movieron hacia su espalda, avariciosas, y después se desplazaron hacia su cuello.

"Dime que me quieres" – pidió murmurando sin soltar mis labios – "dímelo, Bella, no tiene más caso el ocultarlo" – no respondí. Aunque una parte de mi se moría por decirle, por afirmarle lo que él ya sabía, no podía. Algo me lo impedía: el miedo a defraudar a mis hermanas, a mi madre y Carlisle me bloqueaban las palabras.

Me limité a seguir besándolo. A disfrutar del sabor de sus dulces y calidos labios.

"nosotras no podemos fijarnos en los Cullen" – le había dicho a mis hermanas…. – "los Cullen no nos pueden gustar"…

¿Y acaso Edward no era un Cullen?...

"Bella" – me separó tras varios segundos de sus labios y me vi obligada a mirarle a los ojos, aun con la oscuridad que invadía la casa – "Esto no puede seguir así, dime lo que sientes por mí" – volvió a rogar – "yo ya te confesé lo que siento, te lo puedo repetir las veces que quieras, pero, por favor, dilo tu también"

Las lágrimas amenazaban con salir de mis ojos. Cuanto me dolía no podérselo decir. A veces, los sentimientos más profundos son los más difíciles y complicados de expresar en voz alta.

"Bella, yo te quiero…" – cerré los ojos al escucharlo otra vez. Tortura tan más hermosa y delicada – "acepta tu también este sentimiento" – negué con levemente con la cabeza. Era lo único que podía hacer – "¡Dilo, Bella!" – murmuró con impaciencia mientras me sacudía levemente por los hombros

"¡No!" – logré soltar al fin. Me di cuenta que había dejado de respirar desde hacía varios segundos puesto que el aire que salió de mi pecho tuvo un malestar horrible. Suspiré profundamente mientras empuñaba mis manos para poder comenzar – "Edward, controla tu vanidad, por favor" – pedí mientras me alejaba de él

"¡No, Bella!" – exclamó ya sin rasgos de paciencia en la voz, atrayéndome otra vez frente a él – "¡Controla tu, tu maldito orgullo!" – nos invadió otro silencio en el cual, la luz regresó. Los ojos me molestaron por la claridad y tardaron en adaptarse otra vez. Aunque, hubiera preferido seguir en la penumbra que encontrarme directamente con aquel par de ojos color esmeralda.

Su furia me dio el aliento que necesitaba para intentar corregir el error que había cometido.

"Edward" – comencé a decir, intentando no clavar mi mirada en la suya para no perder el hilo de mis concentraciones – "no voy a negar que me atraes, eres un chico… más o menos atractivo…"

"¿Un chico más o menos atractivo?" – interrumpió con fría incredibilidad en su rostro – "¿Eso soy para ti?" – lo miré a los ojos y me arrepentí al instante. El hielo de sus pupilas fue totalmente hiriente

"Si" – me limité a mentir. Edward me miró por otro momento y después, cerrando sus ojos suspiró

"Esta bien" – dijo al fin con voz seria y pausada, aún sin verme – "¿sabes?" – preguntó tras otro momento, posando su mirada en mí – "ya no te voy a molestar" – arrastró cada palabra con claridad – "olvida lo que te dije, aquí no ha pasado nada y jamás, escúchame bien, JAMÁS te volveré a besar" – lo miré, con el miedo a que su promesa fuera verdad, incrustado en mis ojos

"¡Ya llegué!" – exclamó una pequeña vocecilla de soprano proveniente desde la planta baja.

Edward me dedicó otra mirada fría y dolorosa antes de darme la espalda y descender por las escaleras.

EMMET POV

"Ya es hora de irnos a casa" – susurró Rose contra mis labios. Suspiré mientras una de mis manos se pasaban por su suave y larga cabellera. – "si tardamos más, nuestros hermanos pueden sospechar"

"No puedo contar los días para Carlisle y Esme vengan" – dije y después ambos reímos ante lo absurdo de la situación – "esto es irónico, ¿no crees?" – pregunté entre risas – "¡Mira que nosotros, los mayores, le temamos más a nuestros hermanos que a nuestros padres!"

"¿Qué es lo peor que pueden decir?" – preguntó pensando en voz alta – "¿que somos un par de masoquistas y que nuestro amor es amor apache?" - me miró de manera divertida y después se inclinó para besarme

"Pues que magnifico es el amor apache" – musité contra sus labios. – "¿Qué te parece si intentamos hablar con Edward y Bella?" – propuse – "quizás ellos lo entenderían" – Rose lo pensó durante varios segundos, mordiéndose el labio inferior

"¿Tu crees que sea buena idea?" – inquirió entornando los ojos

"No perdemos nada con intentarlo" –

"Pero… ¿cómo empezar?"

Tras discutir sobre qué o no hacer, nos fuimos a casa. Llegamos juntos en el Jeep. Rose no estaba dispuesta a vivir completamente en el anonimato. Y la verdad, yo tampoco. Las luces estaban encendidas, y a través de la cortina, se podía ver la silueta de nuestros hermanos que se encontraban en la sala. Una era pequeña y lánguida, y la otra era desgarbada y alta, supusimos que se trataban de Edward y Alice. Nos dedicaron una mirada asombrada en cuanto entré junto con Rose (la que se suponía era peor que un ántrax para mi)

"¡Wow!" – exclamó Alice con una gran sonrisa – "Emmet y Rose, por primera vez, no están peleando" – no pude evitar ponerme nervioso ante el comentario. Si bien no quería vivir en anonimato mi relación con Rose, iba a ser un poco extraño el admitir que estaba locamente enamorado de ella

"Hay que perder un poco la cotidianidad" – defendió Rose mientras caminaba lejos de mí -. "no se hagan falsas ilusiones"

"Esta familia no tiene remedio" – comentó Edward, a quien se le veía de un pésimo humor – "pero claro, creo que podríamos estar peor"

"¿Peor?" – pregunté con curiosidad – "¿Qué es peor que querernos matar mutuamente?"

"El que estuviéramos enamorados" – contestó arrastrando cada palabra con un desprecio y con una furia que me hizo estremecer. Tal vez fue mi imaginación, pero en ese momento Jasper, que bajaba de las escaleras junto con Bella, se había quedado petrificado, al igual que todos.

"¿En verdad lo crees?" – cuestionó Rose alejándose más de mí

"Por supuesto que si" – terció Bella – "Sería lo peor que le podríamos hacer a nuestros padres… ellos se casaron para unir sus vidas, no la vida de sus hijos con sus hijastros" – agaché la mirada. Sentía los ojos de Rose clavados en mí y cuando los intenté buscar, ella los desvió fuera de mi alcance

Hubo un largo silencio. Y muy incomodo, por cierto, que fue roto por la risita de Alice

"Se toman esto como si supieran algo… de alguno de nosotros" – comenzó a decir ¿su voz se había partido por la risa o por el nerviosismo que brillaba en sus ojos? – "¿o nos hemos perdido de algo?"

Todos giraron para ver a Edward quien había sido el que comenzó la conversación

"Para nada" – respondió. Me di cuenta que había mirado fijamente a Bella en un tiempo menor a dos segundos – "fue solo una… ridícula suposición, aquí esta claro que todos nos queremos como hermanos, ¿no?"

"S…si" – contestamos todos. Yo le dediqué a Rose una mirada tan fugaz y a la vez tan dolida… aunque no quisiéramos, tal parecía que íbamos a tener que esperar para poder hacer publico nuestro noviazgo

ALICE POV

"Alice, mi niña, ya no llores" – decía una y otra vez Jasper mientras me abrazaba fuertemente y yo hundía cada vez más mi rostro en su pecho

"Sentí mucho miedo" – sollocé – "pensé que se habían enterado de nuestra relación…"

"No tienes nada que temer"

"Jasper" – abracé su cintura mientras sentía como su quijada ser recargaba sobre mi cabeza – "no soportaría que quisieran separarnos…"

"Eso no pasara, Alice" – prometió – "yo no lo permitiré"

Mi novio y yo habíamos acordado, por única vez, vernos en la cocina. Lo que había pasado hacía menos de tres horas nos había dejado nerviosos y muy tristes. ¿Acaso necesitábamos más motivos para mantener nuestra relación en secreto? A nuestros hermanos, la sola idea de pensar que pudiera haber alguna relación amorosa entre nosotros les causaba nauseas (por darle un nombre). ¿Cómo adquirir el valor para decirles que nos amábamos?

Por lo que daban a demostrar, preferirían hervir a un gato vivo.

"¿ya mejor?" – quiso saber segundos después mientras pasaba las yemas de sus dedos por mis húmedas mejillas. Asentí – "no te preocupes" – susurró con dulce voz – "vamos a estar juntos, pase lo que pase, te lo prometo"

"¿De verdad?" –

"Claro que si" – contestó mientras me abrazaba más fuerte – "te amaré para toda la vida, Alice" – aquellas palabras me reconfortaron y los sollozos terminaron. Jasper sacó un pañuelo y comenzó a limpiar mis lágrimas con delicadeza. La cocina estaba completamente oscura (habíamos evitado sentarnos en la mesa o en la alacena, por traumas personales)

"¿Estarás siempre conmigo, verdad?"

"Siempre mi pequeña, siempre" – prometió mientras juntaba sus labios con los míos por un breve momento.

Antes de que se hiciera más noche (más bien, evitando a que el reloj llegara a esa hora, en la que doña Choni y don Pancho habían escogido para demostrarse su amor) nos fuimos a nuestras recamaras

"Descansa" – le deseé a mi novio mientras me ponía de puntitas para darle un beso de despedida. Antes de que pudiera llegar a sus labios, una puerta se abrió sigilosamente y vimos como una sombra se desplazaba de ella. Nuestro corazón se congeló.

"¡Chicos!" – exclamó Emmet murmurando. Tardé menos de medio segundo en reaccionar. Aventé a Jasper con brusquedad (no tienen idea de lo mucho que me dolía hacer eso)

"¡De veras que molestas tanto!" – le dije a mi novio – "¡Ni si quiera puedo ir al baño sin tener que verte!"

"¡Yo no… yo no tengo la culpa de que te den ganas de hacer pipí a la misma hora que yo!" – se "defendió" Jazz. Contuve una carcajada.

"¡Lárgate, Jasper! ¡No quiero verte!" – cada vez mejoraba más mi actuación. Mi novio no contestó. Sabía que a él le costaba más que a mí el tratarnos de esta manera.

"Hasta mañana, Emmet" – se despidió mi novio antes de entrar a su recamara

"Hasta mañana" – contestó el hermano con voz atónita, mientras me giraba para verlo. Solo esperaba a que se creyera nuestra puesta en escena

"¿Tú también ibas al baño?" – pregunté nerviosa

"¿Al baño?" – respondió con voz confundida – "¡Ah si!" – dijo tras una milésima de segundo – "¡Claro! ¡El baño! ¡Si!" – ¿Era mi imaginación o su risa despreocupada era demasiado falsa? – "No sabes las ganas que tengo de ir al baño" – informó mientras emitía un profundo suspiro. Hubo un largo silencio y ninguno de los dos se movió

"Emmet" – llamé puesto que el chico no dejaba de reír tontamente

"¿Si, Alice?" –

"Tienes ganas de ir al baño, ¿no?" – le recordé

"¡Uy, si!" – contestó - ¡Demasiadas!" – otro silencio muy, muy largo

"Entonces" – dije al ver que no se movía – "¿Qué esperas… para ir?" – Emmet no contestó tras pasar varios, muchos, demasiados segundos. Me estaba empezando a preocupar

"¿Si verdad?... este… bueno pues… yo voy a ir al baño" –

"Si" – alenté sonriéndole

"Tengo muchas ganas de ir al baño" - repitió

"Aja"

"no sabes cuantas…"

"¿Pues que esperas, entonces?" – pregunté ya exasperada

"nada" – dijo y se fue dando grandes zancadas hacia el lugar. Suspiré frustrada mientras me adentraba a mi habitación…

A veces me costaba entender tanto a mis hermanos mayores…

¡Si! Ya se que Bella es una tonta, ¡¡lo se!!!, pero no es mi culpa ¿O si? xD

Espero les haya gustado (o al menos no lo quieran imprimir y tirar a la basura)

Se cuidan y gracias a todos por sus comentarios, alertas y favoritos ^^

No saben lo feliz que soy!!

Así que ya me voy jeje espero sus reviews ^^

¡Hasta luego!