CAPITULO 24: CELOS
ALICE POV
Me miré por última vez en el espejo. No pude evitar el hacer una mueca al ver mi reflejo, lucía… extraña.
Tal vez si me quito el brillo de los labios…
"Alice, ¿puedo entrar?" – salté en mi asiento
"Adelante, Bella" – respondí mientras le daba la espalda a la puerta
"Ya es hora de irnos" – anunció mi hermana y sentí sus pasos acercarse hacia mí – "¿Qué té pasa?" – preguntó al notar que no la encaraba
"Nada" – dije – "en seguida bajo"
Una mano se apoyó sobre mi hombro
"¿Estas bien?" – insistió mientras me obligaba amablemente a verle – "Alice, ¿por qué no quieres que te vea?" – negué con la cabeza aún dándole la espalda
"Te vas a burlar en cuanto me mires" – predije mientras encogía más mi cuerpo para ocultar mejor mi rostro. Escuché el suspiró desconcertado de mi hermana detrás de mí
"Alice, mírame" – ordenó con voz seria mientras hacía girar mi banquito para, al fin, tenerme frente a frente. Mi reacción fue el cubrirme la cara con mis manos, las cuales fueron retiradas por los pacientes dedos de mi hermana. Sentí mis mejillas arder en cuanto sus ojos color chocolate se clavaron en mis facciones
"Me miro horrible y ridícula" – me adelanté a decir. Bella me dedicó una mirada desaprobatoria segundos antes de tornarla dulce y amable
"¿Cómo puedes decir eso? Te ves muy linda" – dijo y sentí como mis ojos se dilataban ilusionados por sus palabras
"¿Por qué esa repentina preocupación por tu apariencia física?" – inquirió con verdadero interés y no la culpaba, realmente, jamás me había sentido preocupada por maquillar mi rostro o verme atractiva, hasta hacía unos cuantos días. Pero, obviamente, no le podía decir el verdadero motivo: Jasper Cullen.
Aunque mi novio me había asegurado que me quería, y que no había
alguien más bonita que yo para sus ojos, me había prometido y
dispuesto, a mi misma, que no por eso iba a bajar la guardia para que
esa tal María (o cualquier otra) tuviera la más mínima posibilidad
de quitármelo.
No señor, Jasper era mío y haría
cualquier cosa para que él no pudiera fijarse en alguien más que no
fuera yo.
"¿Se debe a un chico especial?" – insistió Bella sacándome de mis cavilaciones
"S… si" – respondí mientras inclinaba mi cabeza hacia abajo, no podía mentirle en ese aspecto, ya que, no la lograría engañar, eso estaba claro, Bella era muy perspicaz
"Ohhh" – dijo mientras me miraba con complicidad – "¿Tu novio o…?"
"¡No!" – interrumpí rápidamente. Si le decía que sí, tendría que conseguir un novio postizo y eso no me resultaba agradable (y estaba segura de que a Jazz tampoco le gustaría la idea) – "Solamente me gusta" – aclaré – "pero tengo miedo de que no le guste así como voy" – comenté mientras me veía de nueva cuenta en el espejo
"Tendría estar loco para que no le gustaras" – dijo mi hermana mientras se ponía de pie – "no tardes" – pidió antes de salir
"No" – Suspiré para adquirir valor. ¿Qué pensaría Jasper al respecto? Bajé las escaleras repitiéndome la misma pregunta con temor. Los demás ya estaban esperándome en el carro y, cuando pude reconocer el cabello miel de mi novio, casi me di media vuelta para regresar a mi recamara, quitarme el maquillaje y ponerme algo más cómodo.
Se fuerte, Alice me repetí mientras caminaba con vacilación los últimos pasos que me separaban del auto.
"Buenos días" – saludé sin levantar la vista y me acomodé en el asiento trasero, a un lado de Rose, quien a su vez (y raramente) iba al lado de Emmet. Edward iba en el volante, con Bella de copiloto y Jasper, del quien podía sentir su mirada fija en mí, iba hasta el otro extremo mío
"¡Wow! ¡Hermanita, que bien te ves!" – exclamó Emmet en cuanto entré, aunque el comentario no resultó muy alentador. "Después de todo, es Emmet" dije mentalmente… la visión de un chico heterosexual a uno que no lo era, podía cambiar radicalmente ¿no? Aún así, asentí con una sonrisa tímida como forma de agradecimiento
Lo más difícil llegó al tener que bajar del carro para ir a nuestras clases.
"Rose tiene razón. Te ves muy bien" – dijo el muchacho de ojos verdes con voz amable. Eso me dio un poco más de valor. Dudaba que Edward también tuviera tendencias hacia los hombres, aunque bien podía haberlo dicho nada más por simple cortesía. Con un pesado y resignado suspiro caminé hacia el salón, sentí como Jazz venía detrás de mí, sin embargo, aún no tenía el valor suficiente para encararlo, así que apresuré el paso para dejarle atrás.
Al entrar al aula, la congoja subió hasta completar el cien por ciento ya que sentí varias miradas posadas en mí. No era de las que agachaban la cabeza para caminar, pero aquella vez me vi obligada a hacerlo y caminé rápidamente hacia mi asiento. En ese momento fue cuando más deseé desmaquillarme e ir a casa para ponerme una playera sport en lugar de la blusa de tirantes que llevaba
"¡Alice, que bien te ves!" – exclamó Peter, un chico al cual solo reconocía por ser el típico "pesadito" de la clase
"Gracias" – respondí sin verle mientras seguía caminando. Por primera vez, no me había detenido a saludar a mis compañeras con las que mejor me llevaba, lo haría después, tal vez al final de la jornada. Cuando estaba a punto de llegar a mi lugar de clases, me vi bloqueada repentinamente por una masa de cuerpo que había aparecido frente a mí de un salto
"Te ves preciosa" – desvié la mirada del rostro del chico que estorbaba mi camino – "El cambio te ha sentado muy bien" – prosiguió – "no es que me hayas parecido fea antes pero… desde luego que hoy te ves mucho mejor" – asentí sin decir palabra alguna, pidiéndole con la mirada que dejara mi camino libre, pero tal parecía que el lenguaje físico era mucho para su pequeño cerebro
"¿Me das permiso?" – pregunté con voz neutra y con gesto contraído debido a la enorme incomodidad
"¿Qué te parece si salimos?" – soltó de repente, ignorando mi petición, justamente en el momento en que Jasper traspasaba la puerta del salón. Mis ojos se dilataron por dos cosas: una, la repentina proposición del chico y dos: por que no sabía que reacción esperar de mi novio – "¿Qué dices?" – insistió Peter ante mi silencio. No pude evitar girar mi rostro para ver a Jazz quien venía en camino hacia nosotros con un semblante que jamás en la vida le había visto antes.
"Ehh… no creo que sea posible" – contesté
"¿Por qué no?" – preguntó con voz un poco petulante – "vamos, Ali, acepta" – negué con la cabeza mientras pensaba una manera educada pero definitiva de cortar la… ¿platica?
"¿Me permites?" – salté, pese a que me esperaba tener a Jasper detrás de mí en pocos segundos, puesto que su tranquilo timbre de voz se había descompuesto en un sonido muy severo con el cual no estaba familiarizada.
"¡Jasper!" – dijo el chico en forma de saludo mientras se hacía a un lado para permitirle el paso – "¡Oye, que suerte tienes, ehh!" – comentó frenando la marcha de mi novio – "¡Cómo me gustaría tener yo una hermanita así de linda!" – mis ojos se clavaron fijamente en el semblante del chico de ojos color miel (los cuales esta de más decir que me volvían loca) y me pareció ver que estos le flamearon por un momento
"Lastima que tu suerte sea así de mala" – respondió tajantemente – "en verdad, lo siento mucho" – me quedé boquiabierta. Jasper jamás se había dado a conocer por su falta de cordialidad, al contrario, resultaba ser un chico amable, dulce, tímido y carismático, cualidades que claramente habían sido olvidadas en ese momento.
"Entonces, ¿Qué dices, Ali?" – volvió a preguntar Peter, tal parecía, le era fácil ignorar los pequeños detalles importantes de la vida, como el rechazo dado de manera sutil o las amenazas de muerte dadas con una simple mirada. Viajé mi vista una vez más hacia Jazz, quien ya se había sentado en la banca, con las manos empuñadas y el rostro endurecidamente inclinado en nuestra dirección
"No" – respondí esta vez con voz un poco más firme – "gracias" – esperaba que el chico se hiciera un lado, pero parecía que sus pies se habían quedado estancados en el suelo. Al menos había quedado un espacio más amplio después de que Jazz pasara entre nosotros, así que me moví entre esa brecha y al fin pude acomodarme en mi asiento. Agradecí en el momento en que la maestra entró hizo acto de presencia y llamó al salón para que se guardara silencio.
El resto de la clase estuve esperando a que Jasper desempuñara sus manos, más no lo hizo. Por un momento, me pareció escuchar un pequeño gruñido emitido por él cuando Peter se giró en plena clase para guiñarme un ojo de una manera que, se suponía, debía ser coqueta. Lo ignoré tantas veces hizo lo mismo
"Jazz" – llamé cuando fue la hora de salida. No solía hacer eso, para cubrir las apariencias, pero sentí una necesidad muy fuerte de preguntar si se sentía bien ya que la actitud distante (no solo conmigo, si no con todos) me había dejado preocupada – "¿Estas bien?" – pregunté en cuanto se detuvo y lo pude alcanzar
"No" – respondió con aquella voz tan poco familiar – "no lo estoy" – sus ojos se clavaron en mí, pero no de esa manera calurosa que hacía que mi sangre se acumulara en mis mejillas, no. Sus pupilas se mostraban claramente endurecidas, provocando que renaciera en mí, la inseguridad que traía el haberme maquillado esa mañana ¿Y si para él me veía mal? Después de todo, eso era lo que en realidad me preocupaba: su opinión
"¿Por qué?" – pregunté temerosa y no recibí respuesta alguna. Jasper simplemente había clavado su mirada en la pared color crema que se levantaba detrás de mí, con gesto distante – "¿No te gustó el cómo me veo maquillada, verdad?" – aventuré logrando que sus ojos dejara de ver a la masa de cemento para verme
"¿Qué?" – inquirió de forma incrédula
"Ya no te gusto" – dije murmurando para que mi voz no se quebrara – "¡Sabía que no era buena idea…!"
"Alice" – interrumpió recuperando aquel timbre de voz dulce – "¿Crees que estoy molesto por que no me gusta el como te ves?" – asentí con la cabeza mientras miraba mis pies. Un par de gentiles manos se posaron en mi rostro, levantándolo con delicadeza – "¿Cómo puedes pensar eso, tontita?" – preguntó clavando la miel derretida de sus ojos en los míos
"¿No es eso?" – él negó levemente con la cabeza – "¿Entonces…?"
"Alice" – volvió a interrumpir – "¿Acaso no te he dicho ya que para mi eres la más hermosa de todas?" "Por supuesto que me fascina el como te miras hoy, y seguiría igual de fascinado si vinieras sin maquillaje o sin arreglarte… Ali, mi niña, estoy enamorado de tu personalidad, no de tu físico, que igualmente me resulta maravilloso. Pero, aún si tuvieras el pelo enmarañado y con tubos en el, lo que siento por ti no cambiaría en lo más mínimo ¿Por qué no entiendes eso?" – me quedé sin palabras mientras las suyas penetraban y se instalaban en lo más profundo de mi ser con un calido y reconfortante sentimiento. Me amaba, y no por ser bonita o no, si no por que, raramente, le gustaba mi personalidad: tonta y aniñada, pero al fin de cuentas, adorable para él. Me amaba, eso era todo y era más que suficiente.
"Discúlpame" – continuó – "no quería que mal interpretaras mi actitud, aunque realmente jamás imaginé que fueras a llegar a pensar eso" – sonrió – "nunca podría enojarme contigo ¿No recuerdas la promesa que te hice?" – claro que la recordaba, había sido tenía ya varias semanas, cuando apenas y mis sentimientos por Jasper empezaban a tomar forma, cuando creía que él jamás se podría fijar en mí y me conformaba al pensar que, al menos, podría llegar a ser una buena amiga para él – "Estaba… más bien estoy molesto, si, pero no contigo"
"¿Con quién entonces?" – pregunté frunciendo el ceño. Mi novio suspiró antes de contestar
"Con Peter" – respondió y su voz se volvió a endurecer levemente – "me sentí extraño al escuchar cómo te pedía que salieran juntos… supongo que me puse celoso… y mucho"
Entonces, entendí todo. Comprendía como se había sentido. Seguramente, fue algo muy parecido a lo que yo había sentido por María ese día en el que sus labios se habían pegado con los de mi novio. Me dieron ganas de abrazarlo fuertemente para dejarle en claro (como él lo había hecho en su momento) que ningún otro, más que él, me gustaba ni me gustaría, pero varios alumnos comenzaban a recorrer ya los pasillos, así que me limité a acariciar su mejilla por un momento mientras le susurraba, muy bajito que le quería
EDWARD POV
Eran las dos de la mañana y no podía dormir. Suspiré mientras somataba mi cabeza contra la almohada… "¡No, Edward!" Me repetía mentalmente una y otra vez. "¿Y si tampoco ella tiene sueño y esta despierta?"... fruncí los labios al escuchar la otra parte de mi conciencia, a la que, obviamente preferí obedecer.
Caminé de puntitas hacia su habitación "al fin de cuentas, esta frente a la tuya, eso es una buena señal…". No sé por qué, tuve la necesidad de mirar hacia todos lados al salir de mi cuarto. ¡Vamos, tus hermanos no son como tu!, ¿Qué podrían estar haciendo a esta hora despiertos?"
¿Debo tocar? Fue lo primero que me pregunté al estar frente a la puerta "Si esta dormida, la despertaras" suspiré y me decidí por probar con la suerte. Estaba abierta. Fui entrando poco a poco en la habitación, cerrando la puerta detrás de mí. Sonreí al recordar la primera vez que había hecho algo similar y repentinamente me llené de inseguridad ¿Y si se molestaba?...
Me acerqué para verle mejor. Estaba dormida y cubierta por las cobijas hasta medio cuerpo. Era una noche fría y me dio miedo el que se enfermara, cuidadosamente, lleve mis manos hacia las sabanas y las subí suavemente hasta cubrir todo su cuerpo. Bella sonrió, seguramente estaba soñando, la observé durante otros segundos, contemplando la tranquila serenidad de su rostro pálido. Mis ojos recorrieron lentamente cada una de sus facciones, memorizando una y otra vez cada ángulo de su rostro delicado y suave; sus pómulos sobresalientes y rosados como pétalos de flor; sus grandes y expresivos ojos cerrados y las pestañas gruesas y largas que los adornaban; su nariz, pequeña y fina; sus deliciosos labios entreabiertos los cuales deseé besar, pero me contuve ya que no quería interrumpir sus sueños. Me incliné con la intención de depositar un beso en su frente antes de irme, cuando comenzó a despertarse.
Contemplé maravillado como sus ojos color chocolate se iba abriendo poco a poco con delicadeza hasta que se percataron de mi rostro a pocos centímetros de ellos
"¡¿Edward?!" – exclamó con un murmuró y toda somnolencia se fue de su expresión
"Bella" – dije sonriendo en la oscuridad. Esperé por su reacción, aún temiendo de que fuera a enojarse, más pude ver expandirse una sonrisa en su rostro mientras acomodaba su cuerpo para poder sentarse
"¿Qué haces aquí?" – preguntó divertida. Me senté frente a ella y busqué sus manos
"Te extrañaba" – admití viendo nuestra unión – "no podía dormir, por pensar en ti… espero no te moleste mi atrevimiento"
"¿Molestarme?" – repitió – "No lo creo. Has hecho que el sueño que tenía hace unos minutos se volviera realidad, en parte" – fruncí el ceño – "estaba soñando contigo" – explicó, haciéndome sonreír complacido
"¿En serio?" – asintió. Aún en la oscuridad pude percatarme de su sonrojo. Eran tan… maravilloso – "¿Y que soñabas, precisamente?" – quise saber. Mi novia negó con la cabeza
"No te lo voy a decir"
"¿Por qué no?"
"Es un sueño demasiado ridículo, por no decirle de otra forma"
"No importa" – discutí – "de todas formas, quiero saberlo" – Bella volvió a negar – "Por favor" – suplique y, tras varios segundos, se rindió
"Soñé que nuestros hermanos también estaban juntos y que ya no había motivo para escondernos, al menos de ellos" - dijo rápidamente, casi de forma inteligible. Pude darme cuenta como su semblante se entristecía, al mismo tiempo que el mío – "te dije que era ridículo" – apreté mis manos alrededor de las suyas
"Claro que no" – me apresure a decir – "podría existir la posibilidad, aunque claro, sería algo un poco… extraño" – mi novia rió sin humor
"Muy extraño en realidad…" – acordó. Me acerqué más a ella, al no tener más que decir al respecto, y la tomé entre mis brazos. Sentí como su cabeza se recargaba en mi pecho y como su calor se combinaba con el mío de manera reconfortante. Yo me limité a hundir mi rostro en sus cabellos y cerré los ojos, sintiéndome extrañamente bien al poder estar de esa forma con ella. A los pocos minutos, Bella emitió un pequeño bostezo sin intención
"Descansa" – murmuré y ella se negó con un movimiento de cabeza
"No quiero que te vayas" – reí entre dientes y apreté más mis brazos a su alrededor
"No me iré" – prometí – "me quedare a tu lado, y velaré tus sueños" – pasé mis dedos suavemente por sus cabellos, sintiendo la textura sedosa de estos mientras hablaba – "Duerme" – pedí mientras lentamente, y con delicadeza, movía su cuerpo para que se acostara sobre la cama. Bella no se opuso al movimiento, más su mano no soltó la mía y, entre sueños, pidió:
"Acuéstate conmigo"
Sonreí abiertamente ante sus palabras y acomodé mi cuerpo hasta quedar completamente encima de la pequeña cama, a su lado. Instantáneamente, Bella, quien ya había cerrado por completo sus ojos, pasó uno de sus brazos alrededor de mi cintura, mis brazos también buscaron su lugar y se dirigieron hacia su espalda
"Que tengas buenas noches" – le deseé mientras depositaba un ligero beso en la coronilla de su cabeza y, como respuesta, sentí como su rostro se apretaba contra mi pecho e inhalaba profundamente, mientras se entregaba completamente a los brazos de Morfeo, con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios.
¡¡Hola!! Bueno pues otra vez vengo para actualizar rápidamente. Espero les guste el capitulo ^^ y una enorme disculpa por no poner a Emmet y Rose XD
Ok, gracias a todos por sus comentarios ^^, me alegran la vida de manera considerable jejeeje
Nos leemos luego
Se cuidan y espero su opinión sobre este cap. ¡Gracias!
