CAPITULO 25: IN FRAGANTI

ROSE POV

"¿Có…?" "¿Cómo fuiste capaz de decirle eso, Rose?" – exclamó Emmet entre la oscuridad de la noche. No pude evitar sonreír, después de todo, era muy divertido imaginar a mi novio en un papel que le quedaba realmente grande

"Lo siento, no se me ocurrió nada mejor" – justifiqué mientras me mordía el labio para no romper a carcajadas – "¿Estas enojado?"

"No es eso" – contestó – "¿Te has puesto a pensar que justamente hoy en la tarde Alice se enterara de que le mentiste?" – sentí que el cuerpo se estremecía. Tragué saliva con dificultad, repentinamente los nervios me habían invadido de sobre manera, lo cual no paso desapercibido para mi novio – "¿Pasa algo?" – negué con la cabeza ante la imposibilidad de poder articular palabra alguna

"No pasa nada" – respondí y tuve que carraspear para aclarar mi garganta

Un prologando silencio nos invadió mientras me perdía en mis temores

"Todo saldrá bien" – alentó Emmet mientras ponía sus manos sobre las mías – "creo que lo más difícil en todo este asunto será explicarle a Alice tu mentira" – dijo con voz divertida, con el objetivo de tranquilizarme y, hasta cierto punto, lo logró.

"No te preocupes, a mi me queda más que claro que te encantan las mujeres"

"Solamente una" – especificó clavando sus ardientes ojos en los míos

"¿Una?" – repetí mientras aprisionaba su cuello entre mis brazos – "¿Sabes?" creo que necesito estar muy convencida de que en realidad fue mentira lo que le dije a Alice sobre ti"

"¿Y de qué manera puedo convencerla, señorita?" – inquirió, con una picardía la cual me anunció que estaba siguiéndome el juego

"Tu sabes como" – no había ni terminado de decir las palabras y ya tenía a Emmett sobre mí, besándome con pasión. Puse mis manos sobre su pecho para que se alejara y me divertí al ver su actitud desconcertada

"Hay algo que quiero hacer" – anuncié mientras me paraba de la cama y caminaba hacia la puerta, dejando a mi novio sentado al borde del colchón. Mi intención era modelarle y bailarle sensualmente (algo que había visto muchas veces en las películas románticas y quería intentar ya que parecía gustarle a los hombres). Era una buena ocasión ya que, a sabiendas de que mi novio iba a quedarse esa noche conmigo, me había puesto mi pijama color perla de seda.

Así que comencé con el jueguito, y Emmett me ayudó tras buscar su celular y poner una música de fondo en bajo volumen. Yo sonreí y comencé a jugar con los tirantes de mi blusa mientras seguía moviendo mi cuerpo con movimientos pequeños pero pronunciados.

Tras unos minutos de expectación, mi novio ya no soportó más la distancia y se lanzó, literalmente sobre mí, con tanta fuerza que, por el impacto, la puerta se abrió provocando que saliéramos disparados hacia el pasillo, derrumbando a nuestro paso, a dos personas más

"Emmet"

"Rose"

Dijeron al unísono las voces de los integrantes más pequeños de la familia

ALICE POV

"Creo que ya es hora de que vayamos a dormir" – recomendó mi novio mientras rozaba suavemente mi brazo con sus manos, y, a mi pesar, asentí.

Era tan lindo tener a Jazz así juntito a mí, más la situación no era muy segura para nostoros. Estábamos en la sala, sentados sobre el sillón y escuchando como las gotas de lluvia golpeaban el suelo allá afuera. Casi no habíamos hablado pero me sentía muy bien a su lado en ese reconfortante silencio. Sentí como sus labios se posaban suavemente sobre mi frente e instantáneamente me apreté a su cuerpo para estar más calientita. Me gustaba mucho sentir lo suave de su playera de dormir y ni que decir de su perfume

"no quiero separarme de ti" – le dije mientras hundía mi cabeza en su pecho, el cual se movió ligeramente a causa de sus risas

"Yo tampoco, mi niña, pero ya llevamos unas cuantas horas aquí y alguien se podrías despertar" – suspiré resignadamente mientras me separaba de sus brazos.

Con el mismo silencio acogedor subimos las escaleras tomados de las manos y sin hacer el menor ruido posible.

"Ali" – llamó Jasper antes de llegar a la entrada de nuestras habitaciones y clavando sus ojos color miel en los míos con una intensidad la cual me hacía sudar frío por los nervios

"¿Qué paso, Jazz?" – pregunté con el corazón latiendo a mil. Mi novio pareció dudar un momento ya que pude leer la gran timidez en su mirada y en sus facciones, pero al fin, tras emitir un profundo suspiro me tomó delicadamente por los brazos e inclinó su cuerpo para capturar mis labios

Mientras intentaba controlar todo el mariposeo que se había formado en mi estomago, llevé mis manos a su rostro y acaricié sus mejillas lentamente. Inconcientemente, me fui poniendo de puntitas y él se fue enderezando, sentí como sus manos pasaban de mis brazos a mi cintura y me estremecí ya que sus dedos eran ligeramente más firmes que antes. Me encontraba disfrutando plenamente del momento cuando sentí que un fuerte impacto nos empujaba a Jasper y a mí hacia el suelo. Lo primero que vi, al despegar mi cara del suelo, fue la rubia melena de mi hermana que yacía debajo de Emmett, con un pequeña y sensual pijama de seda… ah, y también había una extraña música de fondo que provenía del aparato que sostenía una mano de mi hermanastro

"¡Rose!" – exclamé en cuanto salí de mi trance y me ponía de pie con la ayuda de mi novio quien estaba tan sorprendido como yo. Nuestros hermanos se pararon rápidamente y fue donde me percaté de cierto "detalle" en el mayor de los Cullen, difícil de ignorar

"¿Gay?" – pregunté con gran e inconciente ironía

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"Estamos esperando" – dije cuando ya estuvimos los cuatro dentro de la recamara de mi hermana, la cual no paraba de viajar sus pupilas de un rostro a otro – "Rose" – insistí y ella suspiró antes de comenzar

"Esta bien" – soltó y noté como su mirada buscaba apoyo en Emmett – "lo que viste fue… un muy grave mal entendido" – me sentí furiosa por la mentira, ¿Acaso tan idiota me veía como para que esperara a que yo creyera eso?

"¿Me vas a decir ahora que Emmet quería robarte tus cremas faciales?" – pregunté con el sarcasmo ahogando mis palabras, Jasper contrajo el rostro en una mueca de completa confusión, lo que me incitó a usar la única carta que tenía a mi favor – "Jasper" – llamé mirando fijamente a mi hermana la cual no podía ocultar más su nerviosismo – "¿Sabías que Emmett es gay?" – casi me arrepentí al ver la expresión de mi novio, que gritaba estar cerca de un infarto. Casi.

"¿Qué cosa?" – inquirió el muchacho completamente desconcertado

"Lo que acabas de oír, Jazz" – confirmé y mi vista viajó hacia Emmet, quien podía jurar que estaba hasta sudando pese al frío que hacía – "¿Lo sabías?" – insistí

"N… no" – respondió el entrevistado, a punto del colapso

"¿Sabías también que, nuestro querido Emmett, entra a la recamara de Rose para robarse sus tangas y ponérselas…?"

"¡¿Qué?!" – interrumpió horrorizado el chico de cabello rizado y pude sentir el olor de la victoria, así como mi hermana pudo sentir el olor de su derrota – "¡Eso no…!"– Emmett se dio cuenta rápidamente de su error, pero ya era demasiado tarde, la sonrisa de suficiencia ya estaba pintada en mi rostro

"Rose… creo que tu mentira ya no te servirá más" – dije exagerando despreocupación mientras me miraba las uñas en un gesto engreído. Traté de controlar y disimular la impaciencia que sentía ante el infinito silencio que se había levantado por todos, alcé mi vista y la puse a la altura de los azules ojos de mi hermana para presionarla

"Te ibas a enterar de todas formas" – dijo al fin mientras desviaba su atención de mí y comenzó a hablar con voz baja y temeraria – "lo siento, Alice, te mentí. No sé lo que te estas imaginando en estos momentos pero… si piensas que Emmett y yo tenemos algo más que una relación de hermanastros, estas en lo cierto" – aunque me esperaba algo parecido, no estaba preparada para mi reacción. Mis deseos habían sido escuchados: no era la única que había salido enamorada de los Cullen, una de mis hermanas, la mayor, también lo estaba y no solo eso, por lo que me había dicho, tenían, desde no sabía cuando, una relación sentada como la mía con Jasper

"Perdóname" – continuó – "sé que te he fallado y no solo a ti, si no a todos, pero fue algo que…"

"¡Alice!" – mi hermana fue interrumpida por mi novio, quien completamente eufórico tras saber la buena noticia, se había puesto de pie para levantarme en brazos, sacándome de mi trance – "¿Los has escuchado, mi amor?" – preguntó con una felicidad que irradiaba en la locura

"¿Mi amor?" – repitieron Emmet y Rose al mismo tiempo con asombro, provocando que Jasper volviera en sí y dejara de abrazarme al momento para encarar a nuestros hermanos, había llegado el momento de decir también nosotros la verdad, mi novio me tomó de la mano, y pude sentir que estaba igual o más nervioso que yo.

"Nosotros…" – intenté comenzar, más la palabras se me quedaron trabadas en la garganta. ¿Cómo decirles que también nosotros nos queríamos de manera muy distinta a la que se debería? ¿Cómo? Levanté mi mirada hacia Jasper, buscando en sus amorosas pupilas el valor que me faltaba, él pareció hacer lo mismo y, después de sonreírme tiernamente, volvió a ver a nuestros atónitos espectadores

"Estoy enamorado de Alice" – me sorprendió la veracidad y seguridad con que pronunció aquellas palabras, sin titubeos, sin temor, solamente con orgullo y adoración – "y ella también me quiere" – los muchachos no daban crédito a lo que sus oídos habían escuchado, mi novio y yo esperamos nerviosos por su respuesta

"No es posible" – murmuró Rose con la mirada perdida – "estoy soñando, ¿verdad?" – negué con la cabeza lentamente y me acerqué hacia ella quien me tomó de las manos – "Entonces… ¿qué vamos a hacer? Nuestros padres vienen hoy y…"

"Creo que lo mejor sería que se lo dijéramos a Bella" – señalé – "no es justo que ella no este enterada de todo esto" – Rose se demostró acuerdo con lo dicho

"Jazz" – llamó Emmett – "¿Edward sabe algo de todo esto?" – mi novio negó con la cabeza

"Será mejor que en lo que ellas se sinceran con Bella, nosotros hagamos lo mismo con Edward" – el mayor de los Cullen apoyó a su hermano con un asentimiento de cabeza. Los cuatro caminamos hacia la salida

"¿No crees que deberíamos esperar a que Bella se despierte?"

"Nuestros papas vendrán a medio día" – recordó mi hermana – "entre más pronto, mejor" – asentí y seguí caminando – "Alice" – su delicada mano jaló de la mía, frenando mi marcha

"¿Qué pasa?" – pregunté asustada por el semblante desolador que tenían las bellas facciones de su cara

"Quiero que me perdones por haberte mentido" – dijo y la abracé fuertemente

"No tengo nada que perdonar, créeme que entiendo el cómo te has sentido" – reconforté mientras recargaba mi cabeza en su pecho y sentía como sus brazos enrollaban tiernamente mi cintura.

Cuando estuvimos frente a la puerta de la recamara de Edward y Bella respectivamente, los cuatro emitimos un suspiró al mismo tiempo y nos miramos por ultima vez unos a otros. Solo esperaba a que Bella lo entendiera.

BELLA POV

Me sentí realmente feliz de tener, por segunda noche consecutiva, a ese muchacho de rostro pálido, cabello cobrizo y preciosos ojos verdes recostado a mi lado. Pasé mis manos por sus cabellos, más alborotados de lo habitual, y los acaricié suavemente mientras mis pupilas se deleitaban al ver lo pausada y tranquilamente que su pecho se movía al ritmo de su respiración.

Miré hacia el reloj, no había podido dormir por dos razones, una de ellas (y la más poderosa) se debía a que había quedado completamente hipnotizada al tener a Edward en ese estado, jamás lo había visto dormir y era algo… maravilloso; algo que simplemente no te puedes perder al saber que no todos los días te encontraras con espectáculos tan magníficos. La segunda razón por la cual mis ojos no se habían cerrado, era el pensar que faltaba pocas horas para que nuestros padres vinieran, no sabía que sentimiento era más fuerte, si el miedo, el remordimiento, la felicidad o el amor

"Edward" – llamé mientras movía lentamente su cuerpo - "Edward, despierta" – repetí y el chico saltó ligeramente de la cama mientras comenzaba a abrir sus ojos lentamente con aire desorientado

"¿Qué pasa?" – preguntó con su rostro compungido por el sueño, sonreí al darme cuenta de que, tal parecía, no tenía ni la más mínima idea de dónde y en qué situación estábamos

"Vete a tu cuarto" – murmuré mientras me acercaba para depositar un beso en su mejilla

"¿Qué?" – preguntó aún con la mirada nubosa – "¿Qué cuarto?" – suspiré con divertida desesperación

"Al tuyo" – dije entre risitas – "recuerda que habíamos quedado que hoy te irías en la madrugada para evitar riesgos" – esperé a que Edward dijera algo, pero, para que mis palabras tuvieran sentido para él, tomó más de lo que hubiera pensado. Mi novio se quedó ido por un momento, viendo fijamente hacia la nada, y después, cuando un poco de conciencia penetró en sus neuronas, parpadeó rápidamente sus pestañas negras en un intento de ahuyentar la somnolencia.

"¿Qué… qué hora es?" – inquirió aún perdido y ya no pude contener la risa, provocando que al fin despertara de su interminable letargo, me di cuenta por la claridad con la que sus ojos ya brillaban en la oscuridad al verme

"¿Al fin despertó el bello durmiente?" – bromeé

"Lo siento" – dijo mi novio mientras se estiraba y acto seguido, acercaba su rostro para depositar un beso sobre mis labios – "¿Tienes mucho tiempo intentando despertarme?" – asentí con una enorme sonrisa en mis labios, lo cual provocó que el chico sonriera también, pero de manera excusante

"no sabía que tenías el sueño tan profundo, ayer no tuve necesidad de despertarte, tu lo hiciste por tu cuenta"

"No lo tengo" – discutió y yo me apresuré a levantar una ceja de manera incrédula – "seguramente se debió a que jamás había dormido tan placidamente durante dos noches seguidas" – continuó mientras clavaba sus ojos en los míos y me sonreía de lado, el simple gesto me cortó la respiración

"Pues se te acabo el encanto" – informé mientras intentaba ocultar lo mucho que me deslumbraba – "son la una de la mañana…" –

"No es muy tarde" – discutió el chico

"No" – admití – "pero con la suerte que tenemos, es muy probable que a doña Choni le de por venir a mi cuarto a esta hora y sin motivo aparente" - Edward rió entre dientes

"Tienes razón" – acordó mientras se incorporaba de la cama – "nos vemos luego… te quiero" – dijo mientras depositaba un beso sobre mi frente y se dirigía hacia la puerta para salir.

Mis ojos casi se salieron de sus orbitas cuando unos pequeños golpes sonaron poco antes de que mi novio abriera, era obvio que él no había provocado tal acción. Edward giró rápidamente para verme con los ojos dilatados a causa del pánico y automáticamente, corrí hacia su dirección y lo aventé hacia un lado para tener el camino libre y así asegurar bien la entrada

"Bella" – llamó Rose tocando con los nudillos – "¿podrías abrir?"

Los golpes se hicieron presentes otra vez, Edward y yo no nos atrevíamos ni a respirar.

"Bella" – volvieron a llamar

"¡Un momento, Rose!" – me decidí a decir – "me estoy cambiando" – mi novio frunció el rostro ante lo dicho. Si. Lo sabía, ¿Qué tenía que estar haciendo yo despierta a esta hora y con intenciones de ponerme otra ropa que no fuera la pijama?" – "fue lo único que se me ocurrió" – admití antes de que él pudiera decir algo más, provocando que el muchacho se llevara las manos hacia su boca para no romper a carcajadas

Lo miré de forma asesina, la cual lo calmó en cuestión de segundos

"¿Qué hacemos?" – preguntó mientras yo me mordía los labios a causa de los nervios

"¡Aviéntate por la ventana!" – sugerí mientras caminaba hacia el objeto, abría las cortinas y subía el cristal para darle su espacio

"¡¿Qué?!" – soltó Edward fuertemente, enmudeciéndose él solo y pidiéndome perdón con la mirada por el grave error cometido. Recé por que Rose no lo hubiera escuchado – "¿Estas loca?" – siguió discutiendo en pequeños murmullos, pese a lo delicado del asunto – "¡Me voy a matar si me aviento por ahí, estamos en el segundo piso, Bella!" – recordó y me incliné para ver la altura a la que nos encontrábamos… no podía decir si quiera que estaba exagerando por que había, como mínimo, unos cinco metros entre mi cuarto y el suelo

"Bella, ¿Estas bien?" – cuestionó mi hermana con voz preocupada

"¿Pasa algo?" – oh no. ¡¿Por qué santa tortilla?! ¡¿Por qué?!

"Escuché una voz que no era la de Bella adentro" – respondió Rose a la vocecilla que le había preguntado antes

"Bella" – llamó la voz de mi hermana menor. ¡Genial! ¿Ahora también vendrían a visitarme Emmet y Jasper?

"Edward" – escuché que llamaban afuera la voz de Emmet y Jasper al unísono ¡Magnifico!

"Me están buscando mis hermanos" – dijo mi novio con el semblante igual de descompuesto que el mío

"Lo siento, Edward" – comencé a decir mientras lo jalaba hacia la ventana – "tendrás que saltar" – no creía que hubiera algo peor a que nuestros hermanos nos descubrieran a los dos, dentro de mi recamara y en plena madrugada. Los que principalmente me preocupaban era Rose y Emmet (Alice y Jasper, como sea, eran más inocentes y más fáciles de engañar) pero esta parejita, no señor.

"Bella, no voy a poder…" –

"¡Edward!" "¡Bella!" "¿Estas bien?" – se escucharon al mismo tiempo las voces de nuestros hermanos, los nervios se me pusieron de punta

"Edward, cariño" – interrumpí tratando de controlarme – "tal vez te fractures, o te rompas un hueso, pero créeme que valdrá la pena" – mi novio me vio con una expresión de horror, la cual me hizo sentir como un monstruo

"¡Edward!" – insistí demasiado nerviosa

"¡Esta bien, esta bien!" – soltó el chico mientras veía hacia todos lados, seguramente intentaba encontrar algún lugar más seguro escabullirse o esconderse

"Bella, abre la puerta ahora mismo, nos estas preocupando" – dijo Rose mientras somataba sus nudillos una vez más con la madera

"Creo que iré por las llaves, Edward no contesta ¿Y si le paso algo?" – la voz de Jasper se escuchaba preocupada. Miré a Edward con el miedo completamente incrustado en mis pupilas, creo que fue eso lo que lo convenció completamente de recurrir a aquella riesgosa escapatoria. Caminé hacia él cuando vi como cruzaba una pierna hacia el precipicio

"Espera" – dije para detenerlo, repentinamente, la preocupación por él había adquirido más fuerza que el temor a ser descubiertos

"No te preocupes, no pasara nada" – trató de tranquilizar él con dulce voz. Lo tomé de la mano y la apreté fuertemente – "nos vemos al rato" – dijo mientras su cuerpo daba el primer desliz hacia abajo, no pude soportarlo

"¡NO!" – grité fuertemente por el miedo mientras mi mano casi aplastaba la suya

"¡Bella! ¡Suéltame que me voy a lastimar!" – dijo Edward que colgaba de la ventana.

"¡No, no, no!" – exclamé mientras negaba enérgicamente con la cabeza – "¡No te voy a soltar!"

"¡Bella!" – no me fijé en la hora que todos nuestros hermanos habían traspasado la puerta, pero eso me importó poco en aquel momento

"¡Ayúdenme, Edward se cae!" – pedí y al instante Emmet ya estaba a mi lado, junto con Jasper, para ayudar a su hermano, a quien, en cuanto estuvo ya en suelo firme, me aventé para abrazarlo

"Lo siento, Edward. Fui una tonta al pedirte semejante locura" – sollocé contra su pecho

"No pasó nada, tranquila" – dijo mi novio mientras sentía como su mano acariciaba mis cabellos. No escuché nada más por varios segundos, solamente su aterciopelada voz intentando calmarme, hasta que un carraspeo violento (del cual me imaginé provenía de Emmett) hizo que nos separáramos

"¿Y bien?" – comenzó a decir Emmett con voz y mirada divertida – "¿Qué pueden decir a todo esto?"

"Y no vayan a salir con que Edward es gay, por favor" – amenazó Alice antes de que pudiera hablar…

Mujajajjaa ya volví ^^ ¿demasiado pronto? Espero no se estén cansando de mí :-S

Bueno pues actualizo rapidísimo y me voy xD gracias por sus reviews ^^

Gracias por leer. ¡Hasta pronto!