CAPITULO 27: COMPLOT

ROSE POV

El magnifico día había llegado, mis hermanas y yo nos encontrábamos enfurruñadas sentadas en el sillón de la sala, con nuestros novios frente a nosotras, viéndonos de manera crítica y, se podría decir, un tanto divertidas

"¿Se podría saber que tanto nos miran?" – pregunté de manera violenta a los pobres muchachos que nada de culpa tenían en todo este asunto. Pensé que me había ganado, merecidamente, una buena reprimenda por parte de mis hermanas, pero me sorprendió mucho el hecho de que se quedaran calladas y, que al girar mi rostro para verlas, ambas, tenían sus pupilas fijas sobre los chicos (Alice en Jasper y Bella en Edward) de manera asesina

"Tranquilas" – dijo Emmett con su imborrable y despreocupada sonrisa – "¿Acaso no podemos deleitarnos con la belleza de la furia femenina?" – cuestionó y las tres bufamos fuertemente como respuesta

"Son insoportables cuando están enojadas" – murmuró Edward para sus hermanos, pero lo suficientemente alto como para que todas nosotras lo escucháramos

"¿Qué es lo que acabas de decir, Edward?" – preguntó Bella siseando de puro coraje

"Nada, amor" – se apresuró a contestar el muchacho, provocando la burla de sus hermanos

"Jasper" – llamó Alice con voz firme, provocando que, al instante, la risa del menor de los Cullen desapareciera

"¿Si?"

"No tienes por que burlarte de Edward, ¿O si?"

"No" – contestó Jasper (créanme, no tenía opción). Mi hermana asintió severamente, en señal de aprobación ante la actitud tan obediente de su novio. Un largo silencio nos invadió. Una parte de mí, sintió pena por los Cullen, y es que estaba ligeramente conciente de que, si una de nosotras, estando irritada, ya era un problema, no quería ni imaginar lo que se sentía tener a Alice, a Bella y a mí en ese mismo estado, al mismo tiempo, y en el mismo lugar.

"Este… ¿les puedo preguntar una cosa?" – dijo mi novio rompiendo el silencio y nosotras esperamos en silencio – "¿Por qué les molesta… tanto... el que sus primas… vengan…?" – la decisión de mi novio fue flaqueando conforme nuestras pupilas flameaban y nuestros gestos se endurecían más y más, con cada palabra pronunciada. Era algo que no podíamos controlar…

Mis hermanas y yo resoplamos con manifiesta irritación al plantearnos la pregunta en nuestras mentes

¿Por qué nos molestaba el que nuestras primas, las Denali, vinieran?

Como respuesta a la pregunta, la puerta principal se abrió de un solo golpe

"¡Hola, Hola!" – exclamaron tres vocecillas estridentes, grotescas y repudiantes.

Bueno, teníamos, hasta ese momento, solo dos (pero muy fuertes) razones para no quererlas en la misma casa.

Primeramente: por que eran unas huecas y plásticas de primera

Estaba segura que no era la única que, por dedición propia, no se había movido de su lugar para ir a saludarlas. Mis hermanas y yo sabíamos que no era necesario: ellas vendrían por su propia cuenta.

"¿A dónde crees que vas, Emmett Cullen?" – pregunté en cuanto vi que mi novio se paraba del asiento

"¿A darles la bienvenida a nuestras visitas?" – respondió en forma de pregunta y yo negué con la cabeza, al momento que le miraba con una sonrisa amenazadora. Fue muy bueno el hecho de que haya entendido rápidamente

"Jasper" - llamó mi hermana con voz bajita, pero muy, muy, muy, autoritaria, sentando al instante al chico que apenas y se comenzaba a poner de pie

"Tú…" – señaló Bella a Edward (quien al ver lo anterior de sus hermanos, ni si quiera se había atrevido a moverse – "ni te atrevas" – dudaba mucho el hecho de que a mi hermanastro no le quedaran bien clara la amenaza

"¡Primitas!" – volvieron a gritar las causas de nuestro mal humor, mientras escuchábamos como venían rápidamente a nuestra dirección. Respiré fuertemente, preparándome psicológicamente para la tortura emocional que tendría en menos de dos segundos.

"Hijas, saluden a sus primas" – dijo Esme al entrar a la casa con Carlisle pisándole los pies

¡Oh claro!, teníamos que levantarnos para darles su abrazo y su beso de bienvenida… ¡Puaj!

"Hola" – dijimos mis hermanas y yo, de una manera que, se suponía, tenía que escucharse como un calido saludo.

Casi pude jurar que los chasquidos de nuestras encías (la mía y de mis dos hermanas) se escucharon por toda la casa. Y, casi podía asegurar que, poco falto para que una parálisis facial nos diera a las tres, al ver como nuestras primitas lo primero que hacían era mirar fijamente a nuestros novios

"Hola" – dijeron al unísono, dirigiéndose a los tres chicos que sonreían de manera amable, cambiando su estridente voz, por una calida y suave nota musical

"¿Qué tal?" – saludaron los chicos, alargando sus manos en su dirección, pero ¡claro!, "a ellas, dales la mano y te toman los pies" las muy felices muchachitas se abalanzaron a los Cullen, brindándoles un abrazo en forma de saludo

Esa era la segunda razón por la cual no queríamos que las Denali llegaran a Forks: sabíamos perfectamente que los Cullen no eran, para nada, feos y que la galantería de los tres, no pasaría desapercibida para las chicas, las cuales, de tímidas y reservadas no tenían ni un solo pelo.

"¡Ok!" – exclamé mientras jalaba a Irina lejos de Emmett y mis hermanas hacían lo mismo con Jasper y Kate; y Edward y Tanya– "¡Prima! ¿Acaso no me piensas saludar?"

"Oh, claro, Rosesita!" – no sé que cual fue mi expresión al escuchar la última palabra, pero estaba segura que no fue nada bonita… -

"Edward ¿Por qué no vas a la cocina por un refresco?" – ofreció Bella (sabía que algo había detrás de esas palabras)

"Claro" – contestó el muchacho

"¡Te acompaño!" – dijo rápidamente Kate

"¡No!" – exclamó Bella – "mejor voy yo" – y salió del lugar con un gesto que, probablemente, tenía la intención de ser una sonrisa, pero más bien parecía que a mi hermana se le había atorado algo en alguna parte de su cuerpo.

Un fuerte sonido, (parecido a un golpe) provino de la cocina…

Me pregunté que objeto había tenido la mala suerte de adquirir la forma de Tanya

"Voy a ver si no le paso algo a Bella" – dijo Edward mientras salía casi corriendo hacia la cocina

BELLA POV

"Bella" – escuché la aterciopelada voz llamando a mis espaldas, no giré para verle, estaba demasiado concentrada para no llorar (por el coraje y por dolor que me había causado el haberle pegado fuertemente a la pared con el puño) – "¿estas bien?" – preguntó mientras sentía como una de sus manos se posaba sobre mi hombro y me hacía girar para encararlo – "Bella" – dijo ahora más alarmado al ver el cristal cubriendo mis ojos, a punto de romperse.

Bellita!" – me aparté de Edward en cuanto Tanya entró por la cocina

"¿Qué pasa?" – pregunté

"Nada" – respondió la chica mientras se ponía al lado de mi novio, a muy corta distancia entre su cuerpo y el suyo – "solo venía por si querías que te ayudara en algo"

"No" – contesté de manera tajante – "Todo esta bien"

"Te llamas, Edward ¿no?" – preguntó ignorándome completamente

"Así es" – respondió el chico con una sonrisa en los labios. Aunque estaba conciente de que el gesto era por educación, no pude evitar sentir celos

"Tanya" – llamé cuando vi que cada vez se acercaba más a Edward – "¿Por qué no vas y te pones cómoda? Me imagino que has de estar cansada por el viaje"

"Tienes razón" – admitió y estuve a punto de sonreír de manera victoriosa, antes de ver como jalaba de la mano a mi novio y se lo llevaba con ella…

ROSE POV

No podía hacer otra cosa que no fuera idear miles de formas en cómo torturar a Irina… (Quien se encontraba, casi, casi, sobre las piernas de Emmett)

Tal vez podía probar con el método de la toalla mojada en el momento en que se metiera a bañar… la ocasión se prestaría para la intención y nadie se daría cuenta…sería rápido y doloroso para ella…

O quizás, el método de la almohada… SI. Hasta donde sabía, sería ella quien se quedaría en mi recamara…

"Rose" – escuché una voz a lo lejos, estaba segura que la sonrisa dibujada en mi rostro era completamente sádica y enfermiza – "¡Rose!" – volvieron a llamar, trayéndome a la cruda y cruel realidad

"¿Si?" – inquirí mientras dirigía mi atención hacia donde había provenido la voz, como era de pensarse, era Irina quien me había llamado

"Le estoy diciendo a Emmy…" - ¡¿What?! ¡¿Ahora le llamaba Emmy?! ¡¿Con qué derecho?! – "… que tiene muy buen cuerpo" –

Disfrútalo, antes de que te quedes tuerta…

"En realidad no me he fijado en ello" – mentí mientras veía de manera asesina a mi novio, advirtiéndole en silencio, que tenía exactamente tres segundos para inventar cualquier excusa y desaparecer de la vista y de las manos de mi prima.

"Este… tengo… tengo que hacer algo en mi recamara" – dijo Emmett – "en seguida vuelvo"

"¡Ok!" – exclamó Irina – "¡No tardes!" – mi novio ni si quiera se animó a verle, tenía sus temerosos ojos puestos en mí… si sabía lo que le convenía, más le valía no responderle a la chica… Y no lo hizo. Sonreí complacida

JASPER POV

"Que bonito cabello tienes, Jazzy" – comentó Kate cuando pasaba sus manos por mi cabello alborotado y yo me envaraba más y más conforme miraba la expresión de mi novia

"Gra… gracias" – Los ojos de Alice flamearon, casi podía jurar que estaban a punto de salirse ¿Qué había hecho? ¿Acaso no podía si quiera darle las gracias?... creo que no

"Ali, prima ¿Qué me cuentas?" –

"Nada interesante, en realidad" – respondió la muchacha

"¿Y tu, Jazzy?" – sabía, por la mirada de mi novia, que no debía contestar, pero ¿Cómo no hacerlo? Sería algo completamente descortés

"Tampoco tengo mucho que contar" – contesté a l fin

"No te creo" – discutió Kate

"Es que no sé que podría decirte" – admití

"Muchas cosas" – repuso mientras, otra vez, pasaba sus manos por mi cabello – "Por ejemplo, me puedes decir si tienes o no una novia" – dudé varios segundos en contestar, ¿Qué decirle? ¿La verdad o una mentira?... si le decía que sí tenía novia, me preguntaría el nombre o datos sobre ella y ahí, ya no tendría nada más que decir por que era obvio que las Swan aun no querían soltar la noticia, aún

"Ehh… no" – decidí por la mentira y Alice se levantó de su lugar y antes de dedicarme una mirada completamente encolerizada, desapareció de mi vista…

Ups.

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La noche llegó, y yo, al igual que mis hermanos, estaba agotadísimo, (tanto física, como psicológicamente). Aparte de ayudar a las primas políticas con sus pesadas maletas, habíamos sido torturados por las miradas y gestos asesinos, diabólicos, enfurecidos, amenazadores, torturantes e intimidantes de nuestras novias.

Al menos, la noche ya había llegado y todas (hasta las Denali) se habían ido a dormir temprano, dejándonos solos y desparramados en los sofás de la sala

"¡Esto es injusto!" – soltó Emmmett de repente y, Edward y yo, supimos a que se refería – "¡No tienen derecho de tratarnos así!"

"¡Son unas amargadas!" – apoyó Edward – "¡¿Qué culpa tenemos nosotros de que sus primas hayan decido venir?! ¡¿Acaso fuimos nosotros quienes las invitamos?!"

"¡Y lo peor! ¡Rose todo el bendito día se la paso mirándome de una manera terrible!"

"Yo le quise hablar a Bella y me dejó plantado como un imbecil" – se quejó Edward y, de repente, mis dos hermanos miraron en mi dirección – "¿Tu no tienes nada que decir sobre Alice?" – persuadieron

"No" – dije. No quería hablar de mi pequeña

"¡Vamos, Jazz!" – exclamó Emmett – "¡Todas son iguales!" – puntualizó y Edward asintió completamente de acuerdo

"Celosas" – critico mi hermano mayor

"Impulsivas" – propuso Edward con voz ronca y mirada entrecerrada. Y una lista de defectos comenzó a surgir de sus labios

"Nerviosas"

"Amargadas"

"Exageradas"

"Engreídas"

"Arrogantes"

"Tontas"

"Orgullosas"

"Presumidas"

"¡Petulantes!"

"¡¡Extremistas!!" – soltó al fin Edward, ambos de mis hermanos me habían contagiado su exasperación y no me pude contener

"¡Posesivas, engrandecidas, vanidosas y convulsivas!" – dije con todo el enojo y frustración que se habían acumulado en mí y dicho aquello, mis hermanos y yo suspiramos profundamente al sentirnos relajados

"En realidad no entiendo a Ali" – confesé con timidez – "realmente, no entiendo por que se siente insegura de mi amor, hasta la fecha, solamente me he esforzado por demostrarle que es la única a la que quiero y querré toda una vida"

"¡Es que ese es el problema!" – señaló Emmett

"¿Cuál?" – preguntó Edward haciendo eco de mis pensamientos

"¡Que todo el tiempo, nosotros hemos andado detrás de ellas!" – respondió – "¡Qué todo el tiempo las complacemos y hacemos lo que nos ordenan!"

"¿Acaso podemos hacer algo más?" – pregunté – "yo sería incapaz de negarle algo a mi Ali"

"Yo tampoco me creo capaz… le… le daría mi vida a Bella si me lo pidiera" – balbuceó Edward, era claro que de los tres, el que menos problemas tenía de admitir la debilidad por las Swan, era yo

"¡Yo también le daría hasta lo imposible a Rose!" – admitió Emmett – "¡Pero hay que cambiar eso, hermanos!" – miramos al chico de manera extraña, sin entender muy bien lo que sus palabras querían decir

"¿Cambiar?" – repetí yo a manera de pregunta mientras fruncía el ceño

"¡Si! ¡CAMBIAR!" – enfatizó la palabra con alabanza – "¡Debemos de dejar de ser débiles! ¡Debemos de dejar de cumplirle siempre sus caprichos! Solamente así aprenderán a valorarnos" – Edward y yo quedamos largo tiempo con la boca abierta, asimilando las sabias palabras de nuestro hermano mientras éste, continuaba hablando – "Tenemos que ser fuertes, y mostrarnos reticentes ante ellas… si quieren estar celosas, ¡Pues les daremos motivos para que en realidad lo estén!" – al terminar, un largo silencio nos invadió…

"¡Tienes razón, Emmett! ¡Estoy contigo, hermano!" – dijo al fin Edward mientras se incorporaba del asiento - "¿Qué dices, Jasper? ¿Estas dispuesto a poner en su lugar a las Swan?" – lo pensé mucho tiempo… no me veía capaz de revelarme ante mi pequeña y dulce Alice

¡Vamos, Jasper! ¿Pequeña? ¿Dulce? ¡Hoy, en todo el día, de pequeña y dulce no tuvo ni un solo gramo!...

¡Acepta!

¡Acepta!

Acepta…

"Si" – dije movido por mí conciencia.

Mis hermanos palmearon sus manos fuertemente, en señal de aquel complot daba inicio en ese mismo instante. Yo también uní mis manos con las suyas, pero no muy convencido, aún…