Título: Más allá del ahora

Prompt|Tabla: Emociones|Confusión

Más allá del ahora

Era la puesta de sol, pero alrededor del círculo de entrenamiento había tantos hombres conglomerados como a medio día. Observar al Maestro practicar siempre atraía la atención de los hermanos, verlo ganar no representaba una alegría, simplemente una manera de aprender cómo se debía desarrollar una lucha. Él estaba ahí para enseñar, no para asombrar. Sin embargo, esta vez no se habían quedado para aprender de él, sino por su mujer.

Usualmente los dos cruzarían un par de veces las espadas, pretenderían atacarse el uno al otro y terminarían cuando decidieran que había sido suficiente. El día de hoy había un aura diferente en su manera de entrenar, había más fuerza y hostilidad en los movimientos como si debiera existir un vencedor. No sabían a qué se debía, pero Malik había notado que la discusión no había iniciado en el área de entrenamiento. La inglesa había llegado al lugar con una mueca de disgusto visible y Altaïr la había hecho caer sin número de veces —el mismo número que ella se había levantado—, además no permitían que alguien interrumpiera su pelea. Por regla, quien es vencido deja el área y admite que alguien más hábil debe enfrentarse al ganador.

Maria se estrelló contra la cerca de madera, se giró sobre la misma para evadir la espada de su contrincante y éste tuvo que dar un paso hacia atrás para evitar la patada a la altura de la cadera que la mujer pretendía darle. Una de las cosas que la hacían peligrosa era que ella no se limitaba a usar los brazos para atacar, más de una vez uno de los Asesinos había sido derrotado por no prestar atención a todas las partes de su cuerpo, eso sin olvidar la asombrosa flexibilidad y velocidad que tenía. Incluso Rauf había admirado la manera tan natural que poseía para compensar su desventaja en cuanto a la fuerza bruta; Altaïr también pareció olvidarse de ese hecho por unos instantes, pues cayó de espaldas al suelo aparatosamente, como en las anteriores ocasiones que lo habían hecho morder el polvo, se las apañó para salir del apuro aunque esta vez Maria también fue a dar al suelo. Los dos se enzarzaron en una pelea rodando por el sitio.

Yusuf, el instructor que enseñaba a los muchachos a escalar, le dirigió una mirada a Malik, él se encogió de hombros. Realmente no tenía nada que decir sobre el comportamiento de esos dos. Ambas espadas chocaron sonoramente, el acero pasó por encima de la cabeza de Altaïr. La espalda del Maestro cayó al suelo lejos de su alcance. Un "oh" apagado se escuchó en el sitio, Maria sostuvo la posición de ataque; mas Altaïr elevó sus manos a la altura de sus hombros.

Algunos asesinos asintieron con la cabeza en señal de aprobación. Rauf aplaudió, pero el sonido de su elogio resultó inusual, casi desastroso. La mujer seguía con la espada en la mano, ignorando lo que sucedía a su alrededor, de pronto soltó un humpf indignado y azotó su espada en la tierra. El asesino se levantó del suelo, extendió la mano para agarrarla, pero Maria le dio la espalda sin más. Altaïr conocía de sobra ese gesto natural de ella, era tan fácil, era tan sencillo y elegante, le estaba indicando el fin de la discusión. Varios de los hombres en el lugar movieron la cabeza negativamente al verla caminar hacia el castillo, la mujer debía ser condescendiente con su marido. Era la ley de lo natural.

Pero aquello que los demás veían como natural, no lo era per se. Ir con la cabeza en alto, tragándose sus propias dudas y miedos no era algo que no hubiera ensayado antes. ¿Quién iba a comprender? ¿Quién iba a pensar? ¿Quién iba a saber? Todo lo que tuvo que dejar marchar.

El antiguo rafiq de Jerusalén observó de reojo a su amigo.

—Malik, he hecho algo incorrecto —aseveró el Asesino por lo bajo, recargándose en la cerca de madera—. Pero no sé qué hice mal.

-.-.-

Primero digo que no habrá orden cronológico y creo que ahora debo llevarlo, soy genial para cambiar de opinión. Como sea, el cambio fue necesario para los siguientes relatos.

¡Yey! Salió Altaïr, aunque uhm… bueno como que no fue muy estelar su entrada, ya me dirán ustedes.

Gracias por sus lindos reviews. Ya les he contestado, así que si no les han llegado sus respuestas, pues avísenme.