Kaji
...
Levi estaba de cara a la pared, tan quieto que parecía muerto. Eren le habló. Nada pasó. Entonces con timidez le dio unos toquecitos en el hombro. Eren retrocedió entrando en pánico cuando le miró.
"Terminé con el piso de arriba, señor" trató de compensar su reacción enderezando su postura. "También quería preguntarle…"
"¿Por cuánto tiempo vas a reaccionar a la gente de esa forma?" Le dijo Levi a modo de respuesta, frunciendo el ceño ante la actitud alarmada de su subordinado. "Acércate."
Eren dudó por un momento, inseguro de lo que le estaban ordenando. Pero al final dio un paso adelante.
"¿Así?" preguntó en una voz que sonó sorprendentemente ronca.
"Más" Eren empezó a caminar hacia Levi. De nuevo volvió a dudar cuando no se le pidió que parara y ya no quedaba mayor distancia entre ellos. Levi era más bajito que él, pero cuando, dejándose llevar por la impaciencia, lo agarró de los brazos, lo arrastró para acercarlo y le dio la vuelta, Eren comprendió que también era más fuerte. "Arrodíllate."
Levi quería limpiar el candelabro de techo. Si Eren se ponía de rodillas, podía subirse a sus hombros para alcanzarlo. Sin embargo Levi no quería explicar su plan debido a la obvia referencia que eso haría a su propia estatura.
"Quédate quieto" le ordenó en cambio. Y consiguió que Eren lo levantara sin palabras innecesarias de por medio. Desconcertado, lo único que Eren pudo hacer fue esperar. Tenía a Levi sentado sobre sus hombros, sus manos puestas en las piernas ajenas con el fin de prevenir un accidente. "¿Todo bien allí abajo?"
"Sí, señor. Pero… señor, ¿por qué no usar ese banco?"
Silencio. Buscando una respuesta, Eren miró hacia arriba. Levi hizo lo mismo desde su posición. Sus ojos se encontraron. Solo que esta vez Eren no apartó la mirada, despavorido. Se miraron el uno al otro sin moverse. Entonces Levi rompió el silencio:
"Ya la limpié."
"Pero… podría haberse quitado las botas, señor."
"Si hacerlo no fuera una pérdida de tiempo, claro" Levi reanudó su tarea. No hubo más explicaciones. Sus piernas aplastaron un poco más el cuello de Eren y Eren reafirmó el agarre de sus manos en ellas. Estás tocándole las piernas a tu capitán. El pensamiento se le hizo demasiado inapropiado. Sin poder evitarlo, Eren se ruborizó. Fue ahí que Petra entró. Como si hubiera sido sorprendido haciendo algo indebido, Eren pegó un brinco haciéndole perder por un segundo el equilibrio a su superior.
"¡Oye!" exclamó este con fuerza.
"Qué…" Petra se quedó perpleja mirando la escena boquiabierta. "¿Qué es esto?" La expresión de Eren dijo más que mil palabras. No pudo evitar sonreír por lo tierno que el chico a veces era.
El peso de Levi dejó los hombros de Eren repentinamente. Y lo sintió y oyó cuando cayó sobre sus propios pies tras él. Levi se sacudió las manos, sin expresión en la cara.
"Listo" habiendo alcanzado la puerta, se giró. "Termina de limpiar aquí, Eren. Yo echaré un vistazo al piso de arriba."
"Sí, señor."
Eren volvió a suspirar.
"No sé qué más pueda limpiarse en esta habitación" le confesó a Petra. Ella se rio.
"Tómatelo con calma, ¿vale? El Capitán Levi recobrará su verdadera forma una vez hayamos… oh, no, espera, esa es su verdadera forma" de nuevo se rio. Pero eso no hizo que Eren se sintiera mejor. "El bajito pero imposible hombre que es" los ojos de Petra brillaron como si una idea dulce le hubiera cruzado por la mente. Asintió para sí misma. "¿Te ha informado alguien de donde queda tu habitación?"
"No… se me olvidó preguntar."
"Tu habitación está en el sótano" la voz de Levi llegó a sus oídos como dagas. Hasta Petra dio un respingo. "Has estado perdiendo el tiempo, ¿verdad que sí, Eren? Vuelve arriba y empieza a limpiar todo de nuevo. ¡No quiero que quede una sola mancha!"
