Yuushoku

...

Gunther se detuvo un momento para mirar a Eren ir de un lado a otro de la habitación, barriendo el piso. Aparentemente el mocoso se estaba tomando en serio las cosas, después de todo. Algo que lo hizo tanto sonreír como sentir nostalgia. No porque Gunther confiara en él, sintiera empatía o porque le importara. Lo contrario. Era más que podía entrever una versión de su propio yo cuando más joven en Eren. Gunther recargó la cabeza contra el marco de la puerta de manera despreocupada y le dio unos golpecitos a la pared.

"¿Listo para cenar, niño?"

Por primera vez desde que se había unido a la Legión, Eren no se asustó. Se bajó el pañuelo de la boca antes de hablar.

"Sí" a su voz le faltó convicción, no obstante. Pero Gunther no le dio importancia.

"Bien" dijo. "El capitán ha solicitado que te nos unas. No llegues tarde. Estamos abajo."

Están invitándome a cenar con ellos. Pensó Eren. Era una gran sorpresa, pues no guardaba ninguna expectativa. Sintió que las comisuras de la boca se le torcían en una sonrisa feliz. Tal parecía ser que los tiempos de crisis no habían sido suficientes para cambiar el hecho de que seguía siendo un adolescente. Comportándose como tal, no pudo evitar exteriorizar su emoción poniéndose a saltar.

"¿Qué rayos pasa contigo, Eren?"

"¡Ah!" Eren dio un salto violento intentando alejarse de la voz y casi se cae de bruces. "No sabía que habías vuelto, Gunther. ¡Bajaré enseguida!"

Luego de eso, la expresión perpleja de Gunther se desvaneció en lo que hacía un gesto con la mano que vendría a significar: "¡Lo que sea!"

"¿Le dijiste que viniera?" fue la pregunta que Levi le hizo a Gunther.

"Afirmativo, Capitán. Pero como estaba tardándose mucho en venir, regresé a por él y no creerá lo que lo encontré haciendo…"

"Ahí está" lo interrumpió Levi, perdiéndose del resto de la historia.

"Por fin" dijo Gunther con indiferencia, después de un pequeño encogimiento de hombros. Se dirigió hacia la mesa una vez Levi se apartó de su lado, sabiendo que ya no lo necesitaban.

Cuando todo el mundo hubo tomado su lugar, excepto Eren, que se había quedado atrás incierto sobre qué hacer a continuación, Levi supo que algo estaba pasando.

"Eren" lo llamó. Habiendo llamado su atención, Levi sacó la silla próxima a la suya. Como si la invitación no hubiera sido lo suficientemente clara, añadió: "Siéntate ya."

Aquello no le pasó desapercibido a Petra. Se cruzó de brazos con una ceja arqueada. Levi parecía preocuparse por Eren más de lo esperado. Y lo mismo iba para Eren. Era como si se estuviera apoyando en Levi más que en los otros a pesar de su frialdad y actitud hostil. Pero por el momento guardaría silencio.

Eren obedeció de inmediato. Como a nadie parecía incomodarle su presencia, se permitió relajarse un poco. Acercó su silla un poco más a la Levi de forma distraída, ocupado prestando atención a sus alrededores y puso las manos sobre la mesa. El rostro de Levi dejó de mostrarse cien por ciento impasible, al reflejar su inquietud.

"¿Qué te pasó en las manos?"

"¿Eh? Ah. ¿Estos?" Eren escondió el objeto de interés bajo la mesa. "Nada, señor. Solo unos rasguños."

"Muéstrame" Eren lo hizo. Levi le agarró las manos y les dio vuelta para poderlas ver. Por treinta segundos examinó a profundidad sus palmas. Tenían pequeños cortes y heridas. "¿Por qué no me dijiste nada sobre esto?"

Eren hizo una pausa. La voz de Levi había sido de algún modo diferente de la de un jefe mandón. O quizás era solo su imaginación. Solo que le parecía un poco contradictorio que a su capitán le interesara algo tan irrelevante cuando le permitía hacer cosas riesgosas como unirse a la Legión o… cuando lo había molido a golpes. Eren frunció el ceño cuando se acordó. No tenía sentido.

"No es nada, señor" murmuró. "En serio."

"No has respondido mi pregunta."

"No lo sé, Capitán. Solo no le di importancia."

"Bueno, pues yo sí. La próxima vez que algo como esto ocurra, repórtamelo de inmediato. Eres el sujeto de una investigación demasiado importante. Cualquier cambio que presente tu cuerpo debe ser informado. ¿Lo comprendes?"

El agarre de la mano de Levi en la suya se había hecho tan severo que lo lastimó.

"S-sí."

La conversación había terminado, y Levi regresó a su lugar, a su usual indiferencia. Aunque su mano siguió sosteniendo la de Eren por otro par de segundos. Eren no supo que decir. ¿Qué acababa de ocurrir?

"¡Yuuuuhú! ¿Qué hay para hoy?" dijo Oluo en un sárcastico tono de voz emocionado, interrumpiendo sus cavilaciones. "¿Pan? ¡Menuda sorpresa!"

"Y té" continuó Gunther. "No habíamos tomado té desde… esta tarde."

Pero Eld tenía una postura diferente:

"Todos ustedes deberían estar agradecidos de que tengamos algo de comer. La próxima vez pueden ir a cazar al bosque. Serían afortunados si se encuentran con al menos una puñetera piedra."

"Cuida tu boca" lo regañó Petra con suavidad, mirando a Eren de reojo. "Al menos esta vez le pusieron un poco de…"

"Lo siento, pero se nos acabó la mantequilla, señorita" dijo un tipo que trabajaba en la cocina y estaba colocando los platos.

"Iba a decir jalea."

"También se nos acabó."

Los miembros del equipo se miraron los unos a los otros y entonces, se rieron. Eren sonrió sin querer, recordando a sus propios amigos. Esa clase de momentos que en otra realidad pasarían como algo normal, eran más que especiales en esa. La suya.

"Siguen teniendo su derecho a quejarse, como puedes apreciar" le dijo Levi. "Mañana vas a estar ocupado desyerbando el jardín. Así que trata de disfrutar lo que tienes delante. Es la última comida que se te dará por hoy."

Eren arrancó un trozo de pan y se lo metió a la boca. No estaba mal. Pero a lo mejor se debía a la mucha hambre que tenía.

Se oyeron unos murmullos preocupados. Todo el mundo levantó la cabeza del plato. La persona encargada de la cocina trató de quitarle importancia a la tensión que se formó, moviendo las manos y sonriendo. Entonces habló con su asistente, el tipo de antes, quien se acercó más tarde a Levi para decirle algo en el oído. Eren siguió masticando pan despacio, al mismo tiempo que miraba como los labios de Levi se movían delineando las palabras que no alcanzaba a escuchar salir de su boca. El asistente de cocina asintió y se fue. Oluo empezó a hablar sobre la expedición que tendría lugar en un par de semanas. Como era de esperarse, pronto el tema de la conversación se tornó sobre Eren y su "habilidad".

Cuando Levi se había puesto en pie para irse, todos lo habían seguido. Era la clase de respeto que su equipo le tenía. La clase de respeto que se merecía, por supuesto.