Holitas mis queridotes engendros del mal, SÉ QUE LES DEBO UNA EXPLICACIÓN Y AQUÍ ESTÁ, verán queridos, he decidido abandonar el hiatus de mis obras en FF. Muchos saben que anduve de hiatus por una depresión que me agarró y una muy descuidada distracción XDDD pero ahora volveré y trataré de estar presente más tiempo uwu … no puedo hacer promesas but, haré lo que pueda uwu
Lex ya había comenzado a poner manos a la obra respecto a la operación que tenía planeada con su nuevo socio, sabía que debía ser bastante cauteloso con él al lado si lo que quería era terminar con toda su sangre corriendo dentro de sus venas y no tener una porción resbalando por un agujero en su cabeza. Primero decidió retirarle la camisa de fuerza, los psiquiatras dijeron que se corrían demasiados riesgos desatándolo sin un proceso debido. Así que con ayuda de 3 hombres altos y fuertes lo sostuvieron con gran rigidez para retirarle la camisa de fuerza rápidamente antes de que se escurriera entre las correas y terminara doblándole el cuello a alguien. Lex observaba un poco ansioso para ver lo que ocurriría, él no opuso la menor resistencia, respirando profundo, sintiendo como la circulación de sus brazos comenzaba a correr con cada vez más libertad. De repente sintió como el gélido ambiente encerrado dentro de su celda le invadía la piel del torso, fue entonces que sintió con gran alivio como sus rodillas se golpeaban contra el suelo y sus brazos por fin estaban libres de ataduras, Lex lo miró con satisfacción mientras se reincorporaba sobre sus largas piernas, observó las cicatrices de su rostro y su cuerpo, acompañadas de unos notorios tatuajes carcelarios que resaltaban particularmente en su pálida tez, todo su torso era lo que esperaría ver en un peleador callejero, un gangster jefe del más bajo plano de las calles, fácilmente imaginaba a algún infeliz sangrando bajo esos puños. Eso le hizo sonreír de manera torcida hasta que pensó que ese infeliz podría ser él en algún momento si no tenía cuidado. El peliverde dio unos cuantos pasos hacia él, pero no fue capaz siquiera de tocarlo, tal vez para golpearlo en la cara, tal vez para abrazarlo o para sacarle los ojos. Nadie sabría nunca lo que aquel hombre haría, ya que los guardias esposaron rápidamente sus manos y sus tobillos sin que le diera tiempo siquiera de resistirse. Las esposas estaban unidas entre sí, impidiéndole apartar las manos de su cuerpo. Lex sonrió divertido mientras veía como el Joker resoplaba fastidiado y algo irritado por esa sonrisita petulante del joven Alexander.
Ambos fueron escoltados por 2 guardias hasta un lugar más apartado, era una vieja sala de terapias donde podrían hablar más tranquilamente. Lex y Joker permanecían sentados en silencio frente a frente, Lex acompañado por su bella guardaespaldas y Joker con un par de escoltas armados dispuestos por el mismo Luthor. El peliverde mantenía el aspecto de un auténtico presidiario, Lex observó las marcas de viejas heridas en sus nudillos, cómo aún metido en el uniforme oscuro del manicomio y esposado de manos y manos, con el cabello desordenado sobre su cabeza, aún se veía soberbio, arrogante, como si supiera que realmente nunca estuvo encerrado.
El ambiente de aquella habitación resultaba molesto, las paredes blancas acompañadas de una constante y potente luz que parecía venir de todos lados, el calor se sentía ligero y molesto como el zumbido de un insecto, Alexander miró al interno del manicomio con expectación mientras este soltaba una vez más su venenosa e insidiosa labia.
-ahora que pasa, Luthor? Vas a sacar las bombas mata-alienígenas? amigo, dame unos fósforos y un galón de gasolina y te mostraré cómo se ve este lugar 6 metros sobre el suelo HAHAHAHA- su entusiasmo se escuchó enfermizo por un momento- Es más, yo pongo la gasolina- se dio un golpe en el pecho- NO qué te parece un lanza cohetes?- dijo el Joker con la alegría de una fémina en una boutique, ese brillo en los ojos al pensar en fuego, explosiones y Batman sangrando bajo un par de zapatos de charol, era lo más entusiasmaste que se le venía a la mente- O MEJOR AÚN…dame la llave de toda la armería de LexCorp y yo pongo lo demás¡ hahahahaha- exclamó como si se tratara de un juego, mientras no podía contener esa molesta risa que a Lex comenzaba a sacar de sus casillas.
-no- pensó que podría seguirle el juego al menos un poco, eso daría la impresión de que puede entenderse con él, procuraría no disfrutarlo demasiado- no tengo bombas de esa clase , no voy a darte un lanza cohetes y ni estando más loco que tú te dejaría ni siquiera respirar cerca de mi armería- respondió Lex con una sonrisita socarrona más forzada que otra cosa, mientras veía ese cínico gesto de frustración fingida en ese pálido rostro- mi plan es más conciso…- dejó caer una fila de carpetas sobre la mesa – no solo se trata de acabar con Batman o con Superman, se trata de apoderarnos de la burocracia, de los hilos detrás de todas esas pequeñas marionetas, del pequeño gramo de fe que la humanidad ha puesto en ellos…y convertirla en ciega subordinación- empezó a hablar el castaño con una convicción férrea en sus palabras, nada era más importante ni más sagrado para él que eso. Pero el hombre frente a él solo lo veía como un chiste.
-oooh whuoo cálmate Fürer… – se burló el peliverde al escuchar Lex- no sé si no te habían dicho, pero yo no soy un político… - era de esas pocas veces en las que se mostraba serio pero no hacía más que burlarse de Alexander con un sarcasmo abrazador- aunque, mira, tenemos un tipo aquí en Arkham que estuvo metido en esto…- las esposas no le dejaban expresarse como le gustaba por lo que sus ademanes se veían como forzados- dos celdas por el pasillo y a la derecha, pero te advierto, a veces está peleándose consigo mismo y es como escuchar a dos rameras cuarentonas pelear por el teléfono público hahahaha – Luthor sabía que requeriría más paciencia que la que se preciaba de tener si iba a lograr que esto funcionase.
-ohh no me estás entendiendo…- dijo el castaño mientras habría de a poco cada carpeta sobre la mesa- aquí tengo, toooodo lo que a ti y a toda tu galería de rarezas les ha hecho falta durante tanto tiempo para terminar con Batman- dio un manotazo sonoro a la mesa de lámina haciendo un ruido que se paseó por todo el vacío del cuarto- una estrategia al nivel …y parte de mi estrategia debe hacerse por debajo del escritorio, sabes? , las maneras lícitas ya no están bajo mí poder, ya no poseo la confianza de quienes podrían apoyar esta causa , ni siquiera con verte la cara accederían – este comentario le hizo soltar una risita sarcástica- por más que me cueste admitirlo- no se notaba, pero en serio le quemaban esas palabras, justo en el órgano más grande de su cuerpo, ese enorme y creciente ego. El peliverde se quedó callado un momento mostrándose aparentemente pensativo. En verdad no estaba tan seguro de que Lex supiera exactamente con quién se estaba metiendo y la clase de cosas que estaba dispuesto a hacer después de que lo saltara, tampoco parecía que estuviese consiente de ese efecto mariposa que llevaría de una puerta abierta dentro del manicomio hasta su delgada figura envuelta en fuego. Aunque ese era un sujeto inteligente, vería a donde podrían llegar, y especialmente, vería hasta donde podría llevarlo. Conocer sus límites, y tal vez empujarlo hacia ellos.
-hehehe ya veo, tú quieres que…- el payaso quiso engrandecer su imagen un poco- el príncipe de todo el mundo criminal de Gótica te guíe por sus escabrosos caminos, y así TU puedas tener un par de capas colgadas encima de tu chimenea, es eso?- Lex asintió complacido por el aparente entendimiento que el Joker mostraba.
-veo que captas rápido- este comentario le hizo rodar los ojos a su acompañante- bueno, empecemos por lo más importante, necesitamos un laboratorio y un equipo armado - se reclinó sobre la mesa de forma pensativa.
-tu déjamelo a mí, Luthor-dijo el peliverde con un tinte de confianza bastante inquietante.
-no estoy seguro de que estés consiente de esto- dijo Lex con una sonrisa forzada- pero no podemos ir por ahí tan descuidadamente, y no te ofendas, pero he oído que tu estilo no es precisamente discreto- por no decir que Lex no quería un desastre a cuestas delatando cada movimiento de su parte. El oji verde rodó los ojos con un dejo de fastidio.
-Lexy Lexy¡ no es bueno no confiar en tus aliados…- dijo en una especie de reproche- además, yo siempre tengo un as bajo la manga- se jactó el comodín reclinándose sobre su asiento.
- y ahora tienes uno?- no parecía convencido del todo. El joker le hizo un pequeño ademán con la mano derecha indicándole que se acercase como para decirle algo en secreto, Lex no se había percatado de que sus manos habían quedado muy cerca de las esposas de esas delgadas manos adornadas con tatuajes ya muy deteriorados, de repente se escuchó un golpe de las cadenas de las esposas y en una pequeña fracción de segundo ya las tenía puestas en sus muñecas y tenía esa mueca burlona frente a él, con esa sonrisa pintada de cormo riéndose con entusiasmo y agitando las manos en el aire.
-TADAH¡…- celebró el que ahora disfrutaba de unas manos libres de esposas agitándolas burlonamente en la cara de Alexander- se llama "factor sorpresa", perra hahahahaha- su risa de pronto fue lo único que flotaba en el pesado ambiente de la habitación creado por una fulminante mirada por parte del joven magnate y el brillante cañón del arma de la hermosa escolta de este apuntando justo al tatuaje en medio de la frente de ese sonriente arlequín- whoo oye tranquila nena¡- se quedó con las manos en el aire mientras retaba a la chica con una sonrisa socarrona y una peligrosa mirada sanguinaria que tal pareciera que estaba en él desde que nació.
-no me llames nena- fue lo único que dijo la rubia dispuesta a jalar el gatillo cuando escuchó la voz autoritaria de su jefe.
-NATASHA, QUIETA ¡- la mujer guardó la pistola al instante no sin antes cercenar al peliverde con la mirada mientras él le dedicaba una mirada lasciva. Lex le ordenó que le quitase las esposas y una vez que sus manos estuvieron libres, el silencio se apoderó de todo el ambiente, miró al Joker qué permanecía sonriente, esa maniobra no era más que una burla a su intento de subestimarlo, debía reconocerlo, era un hombre de mente rápida. Y manos muy ligeras.
- y bien? …- dijo un expectante peliverde.
-está bien, te creo- admitió Alexander.
-entonces- aplaudió en seco y extendió los brazos con una gran sonrisa en su rostro, entonces Luthor le hizo una pequeña seña indicándole que se levantara y lo siguiera- ANDANDO- saltó del asiento siguiendo al joven magnate con un paso seguro e incluso arrogante, lanzó las esposas de sus tobillos por el aire burlándose de los guardias y sus cañones, sabía que no le dispararían para matarlo, pero ellos no sabían que él siempre pudo quitarse las esposas. Lex sonrió con malicia ante esta idea. Ambos intercambiaron miradas de complicidad mientras subían por un ascensor que parecía casi oculto de cualquier persona.
-ahora a donde vamos, Lex?- preguntó el peliverde mientras revisaba su apariencia en las puertas de lámina del ascensor donde podía verse su reflejo, se llevó el cabello hacia atrás, levantó el cuello de la camisa de ese uniforme de manicomio que aún tenía puesto.
-Tengo a alguien esperándonos arriba…- dijo el castaño colocándose unos lentes oscuros sobre sus ojos, sacándole una risilla que casi sonaba como un mero reflejo a su nuevo socio.
Llegaron hasta el techo del gran edificio donde permanecieron un par de minutos mientras un helicóptero, evidentemente propiedad de Lex, bajaba a recibirlos a ambos, debían a apresurarse a subir así que antes de que el helicóptero tocara la superficie de concreto , ambos saltaron al interior haciendo uso de que los dos eran bastante delgados y ligeros. En el helicóptero había dos escoltas armados, entre ellos se encontraba una cara conocida para Joker.
-Jonny-Jonny Frrrrost¡… pequeño campeón , cómo que no saludas a tu dueño?- exclamó el payaso extendiendo ambos brazos al dirigirse al hombre de aspecto serio, profesional y con un dejo de nerviosismo por todos lados.
- que gusto verlo Mr J- comentó el hombre estrechando su mano con la de su jefe. Siempre mostrando un gesto que luchaba por mantenerse serio, inquebrantable, imperturbable. Su jefe soltó una carcajada extraña, como la parecía que le había quedado de por vida, juguetona, ronca, forzada…aterradora. Lex intentó disimular lo molesta que le parecía su risa.
- dime Frost , qué carajo tuvo que hacer este idiota para traerte?- le preguntó el peliverde atrayéndolo hacia sí con un toque de complicidad, que aunque no pareciera nada hostil, al pobre Jonny Frost le erizaba cada pelo del cuerpo Luthor intentaba bajo cualquier circunstancia mantenerse formal, serio, sereno, sabía que su naturaleza ansiosa no ayudaría mucho, aunque a fin de cuentas el tiempo no deja a nadie sin aprender una o dos cosas, por ejemplo, Jonny Frost había aprendido que trabajar con el Joker, es ser un saco de carne podrida envuelto en seda , Lex había aprendido que un tiempo, en el confinamiento cruel de la cárcel endurece el perfil de cualquiera. Frost había salido de un lugar más crudo y oscuro que el mismo Arkham Asylum, porque incluso de Blackgate es más difícil salir.
- el señor Frost…- intervino Lex de manera algo cortante mientras ascendía al helicóptero – no fue difícil de encontrar, supe que era tu segundo al mando y pensé "segundo al mando de qué?" entonces fue cuando realicé exhaustivas investigaciones respecto a todos tus golpes y encontré…- hizo una pequeña pausa reteniendo esa mueca de molestia y un poco de envidia- que tenías tu propia milicia a tu servicio, y no sólo eso, revisé varias cosas y wow¡- frunció el ceño – tienes los soldados más letales que he visto, el mismo Stalin hubiera querido muchachos como los tuyos- el Joker hizo una pausa mostrando esa macabra mueca de seriedad que Lex no entendía si debía sentirse más nervioso cuando ponía esa cara o cuando sonreía.
- creéme que no es difícil entrenar a un perro cuando entienden quién es el jefe aquí, no es así Frost?- el hombre sólo asintió con un innegable toque de digna sumisión. El joven millonario entendería que esas palabras podían llegar a fusionarse en hombres como Frost. Los tres hombres subieron a helicóptero, pero el único que ni siquiera tocó los cinturones de seguridad fue el Joker.
-bueno, y cuál es el plan?- preguntó el castaño con una sonrisa bastante curiosa, que pendía entre la complacencia y su habitual arrogancia. Pensó que lo más prudente sería no intentar dar él las órdenes, pero manipular las cosas para que su "cómplice" diera las órdenes que él deseaba que diera. Teniendo a una milicia de psicópatas y a la Ciudad con los dementes más brillantes sobre la faz de la Tierra era una oportunidad única. El peliverde lo miró con una mueca incrédula mientras asomaba medio cuerpo por la parte lateral del helicóptero, burlándose con señas obscenas de los tipos que desde abajo maldecían todo lo que se prestara a ser blasfemado ,al verlo escapar con tal sonrisa en su rostro. Sin ningún Batman que pudieran llamar. Eso hacía que todo su día valiera la pena.
- estás bromeando?- soltó en una risa irónica.
-J, te recuerdo que aquí yo no soy el de las bromas…- comentó el contrario intentando mostrarse más formal, el payaso le dio el punto y simplemente se sentó completamente quitado del asunto de que estaban a más de 200 metros del suelo y subiendo, se movía en esa inestable plataforma con una gracia tal que ponía nerviosos a los que iban dentro por que lograra desestabilizar la nave y todos cayeran. Se sentó frente a él entrelazó las manos.
-bueno, supongo que el señor Luthor no será bienvenido en Metrópolis con tan distinguida compañía, muchachos…- algunas risas tenues se escucharon por parte de los secuaces del payaso seguidas de una mueca de molestia por parte del castaño más joven- vendrás conmigo, mi gente y yo tenemos buen respaldo, no habrá visión de rayos X que pueda encontrarnos aquí…- el tono de mando e ironía que usaba al dirigirse a Luthor en serio le recordaba que no eran tan distintos, y también le dejaba claro lo mucho que se odiaría a sí mismo de tener que tratarse sólo, mientras tanto el payaso le dio un par de indicaciones al piloto y volvió a dirigirse a Frost- …dime, pequeño Frost , que trajiste algo para celebrar-
-por supuesto señor- y de abajo del asiento extrajo una botella fría y cara de Champagne que sólo obedecía a la naturaleza extravagante del Jefe .
-AH CON ESTO SALES DEL MANICOMIO…- exclamó el peliverde con una gran sonrisa en el rostro mientras se llevaba a la boca un muy buen trago de licor y gritaba hacia el lado de la ciudad- MISTER J HA VUELTO GÓTICA- y posteriormente soltó una de esas sonoras risotadas que brotaban de algún ronco lugar de su pecho…
No tardaron mucho en llegar al lugar donde todo ocurriría, y cómo lo supieron? Muy fácil, aquel era un edificio enorme y lujoso con un Casino en la planta de abajo, con un helipuerto en el techo que tenía pintado a lo largo y ancho el símbolo de la carta del Comodín…
REVIEWS?¡
