hola hola!!! muchisimas gracias por los reviews!!! me hace muy feliz!!!! ya tenia rato que no actualizaba, la verdad es que no tenia la suficiente inspiracion... pero me acabo de comprar un cd de mi grupo favorito y... la inspiracion fluyó como arte de magia.

aqui les dejo la continuacion, espero les guste.


Capítulo 2 "Ahora lo sé"

Mientras la profesora pensaba que asiento podría utilizar Kikyo, Ichigo no podía hacer otra cosa que mirarla, su rostro expresaba tanta confusión, pero al mismo tiempo interés. Orihime no fue la única en darse cuenta.

Rukia también lo notó, no pedía dejar de mirarlos, ¿Qué era esa extraña sensación en su pecho? Esa sensación tan dolorosa, sólo había sentido algo así una vez. Acaso ese dolor en el pecho eran… ¿celos?

"¡¿Qué diablos pasa contigo Kuchiki Rukia?! ¿Por qué te sientes así? ¿Por qué debería sentirme celosa?"

"¡Ya sé! Toma el asiento de el vago de Ikari, al fin que no lo veremos en un largo tiempo, es delante de Kuchiki, ¡hey Kuchiki levanta la mano para que sepa donde es!"-gritó la siempre animada profesora.

"¡Si! Es por aquí Kanzaki"- alzó la mano con una gran sonrisa, era parte de la actuación que hacia diariamente en la escuela.

La joven de cabello negro se acerco poco a poco, Ichigo no podía quitarle la mirada de encima, no dejó de mirarla hasta que sonó la campana indicando el receso, Ichigo se levantó para acercarse a la chica, sentía la necesidad de hablarle, cuando…

"¡Ichigoooo! Comamos juntos"- era Keigo con una expresión algo perturbadora.

"Espera un momento"- Ichigo desvío la mirada para buscar a la chica, pero esta ya no estaba. "Demonios, se fue"

Una vez afuera, Rukia se dirigió a su lugar favorito en la escuela, ese gran árbol en el cual podía escapar del mundo y entrar a su propio mundo, donde solo estaban sus pensamientos e ideas.

Mientras se relajaba, poco a poco fue recordando el momento en el que sintió aquella sensación en el pecho por primera vez, fue cuando Shiba Kaien aún vivía.

Tiempo atrás algunos miembros del 13° escuadrón habían sido enviados para eliminar un Hollow de bajo nivel, sin embargo el teniente Shiba Kaien fue para supervisar a sus subordinados. Era la primera misión de la shinigami ojiazul después de su entrenamiento con el teniente.

Fue todo un éxito, Rukia derrotó al Hollow de un solo golpe, le pareció ridículo el hecho de que tantos subordinaos fueran enviados para exterminar a un solo Hollow.

Todos se marcharon disgustados, resultó ser una verdadera pérdida de tiempo, todos se fueron menos Rukia, ella se quedó meditando.

Mientras meditaba sentada bajo un árbol, su cabello jugueteaba en su rostro por la brisa que se deslizaba suavemente por la zona. Era como si no existiera nadie más.

Sus pensamientos giraban en torno a la satisfacción que sentía por haber completado su entrenamiento con Kaien-dono, había mejorado considerablemente sus habilidades con la espada gracias a su teniente. Pero no solo estaba contenta por eso, también lo estaba por haber pasado más tiempo con él, pudo acercarse más a él, pero ella quería algo más.

Odiaba desearlo. Pensaba que era patético.

"Kaien-dono… en verdad me gustaría… que las cosas fueran diferentes"

De pronto la cabeza de Rukia fue impulsada hacia delante por un golpe recibido en la parte trasera de esta.

"¡Hey Kuchiki reacciona!"- era Shiba Kaien, con una expresión de molestia en su rostro-"¿estás dormida o qué? ¡Reacciona!

El rostro de Rukia se sonrojó, su corazón comenzó a latir tan rápido, como solía hacer cuando veía a Kaien.

"Lo-lo siento Kaien-dono"-tratando de que no viera su rostro hasta que estuviera completamente segura de que su color normal hubiera regresado. "Estaba distraída"

"Sabes que soy una persona que se ofende muy fácil"-dijo Kaien con un tono molesto y una expresión de disgusto.

"Lo siento"- dijo la shinigami de cabello negro mientras bajaba la cabeza algo apenada.

"Déjalo así Kuchiki, es tu manera de ser".

De pronto la mano de Kaien se acercó a la cabeza de Rukia, esta vez no recibió un golpe, más bien fue una caricia.

En ese momento Rukia deseó que el tiempo se detuviera, sabía que solo era una caricia que solo podía mostrar aprecio, solo eso. Aún sabiendo eso, se sentía bien, quería que ese momento fuera eterno.

"La mano de Kaien-dono es tan cálida"

De pronto, se escuchó algo moviéndose entre los arbustos, era un subordinado del 13° escuadrón, en cuanto apareció la calidez que sentía Rukia en su cabeza desapareció.

"Demonios, ¿Por qué tuvo que llegar?"- cuando ese pensamiento cruzó por su cabeza un escalofrío recorrió su cuerpo entero, ¿Cómo podía pensar esas cosas? ¿Y si se trataba de una misión importante? No podía dejar de pensar lo egoísta que se estaba volviendo.

"Teniente Shiba, Miyako-san lo busca"-dijo el subordinado.

Cuando Rukia se dio cuenta, su superior se había puesto de pie para ir con su amada, la cual, para su desgracia no era ella.

"¡Nos vemos Kuchiki!"- se despidió rápido, muy animado.

"Kaien-dono jamás podría querer a alguien tan egoísta como yo, el solo tiene ojos para Miyako-dono, porque ella es hermosa, fuerte, generosa, lo que yo jamás podré ser"

En ese momento una lágrima corrió por su suave mejilla, de inmediato la secó. No podía creerlo, ella ya sabía que Kaien- dono era un hombre casado, ya se había hecho a la idea de que el amaba con todo su ser a Miyako-dono. Pero, a veces se preguntaba… ¿Por qué no podía ser ella?

Su pecho le dolía más y más, en ese momento comenzó a sentir celos de Miyako.

"Nadie puede querer a alguien como yo… ni siquiera Ichigo"- de pronto reaccionó, ahí estaba pensando en ese idiota de nuevo, pero ¿Por qué en el? Comprendía el porqué de pensar en Kaien-dono, pero, ¿en ese idiota?

Su corazón comenzó a latir cada vez más rápido. Sentía que su rostro se sonrojaba, en este momento, no sentía dolor en el pecho, más bien era calidez. Desde hace tiempo, se había dado cuenta de que sentía eso cuando estaba junto al shinigami sustituto.

"¿Por qué será que me siento así?"

"¡¡¡Kuchiki-san!!!"

Cuando Rukia se agachó para confirmar quien era, se dio cuenta que era quien pensaba.

"¡Vamos a comer juntas!"

"En seguida bajo, Inoue"

Ichigo se encontraba algo enfadado, no podía creer que el estúpido de Keigo lo hubiera interrumpido para comer simple pan de melón.

"¿Qué te pasa Ichigo?"- preguntó Mizuiro.

Antes de que Ichigo pudiera responder Keigo interrumpió- "Esta molesto porque Kuchiki-san no nos acompaña en este ocasión o ¿no?"

Ichigo no dijo nada, solo levanto el brazo, tan rápido y fuerte como las circunstancias lo permitieron para golpear a Keigo en el rostro.

"¿Cuándo será buen momento para acercarme y hablar con ella?"

Mientras tanto, Orihime y Rukia, estaban sentadas sin decir nada.

"Oye Inoue, ¿por qué no hay nadie más con nosotras?"- preguntó algo intrigada la chica de cabello negro.

"Pues veras, hay algo que he querido preguntarte desde hace tiempo, y si estaban todas no sabía si me responderías con la verdad. Además Chizuru-chan no me hubiera dejado"-dijo con una risita nerviosa al final.

"¿De qué se trata?"- pregunto Rukia.

"Kuchiki-san, ¿tu que dirías si le dijera a Kurosaki-kun lo que siento por él?"- preguntó seria la chica pelirroja.

"Pues nada, ¿Qué tendría que decir? No tiene nada de malo decirle a un amigo cuanto lo aprecias"-dijo Rukia. La verdad ella no sabía nada acerca de lo que Orihime sentía por Ichigo.

"¡No es eso!"- dijo algo exaltada-"No es eso, la verdad es que lo que yo siento por él es algo mucho más grande. Kuchiki-san, la verdad es que yo… yo amo a Kurosaki-kun"

Por el cuerpo de Rukia corrió un escalofrió el cual terminó en su pecho, comenzó a tener una sensación desagradable, sintió mucho miedo de perder a Ichigo, pero, ¿por qué? En ese momento se dio cuenta.

"No quiero perderlo, pero…"

"Quiero decírselo, pero tengo miedo a su reacción…"-antes de que pudiera terminar Rukia le dijo.

"Escucha Inoue, no tengas miedo y díselo, si es la persona a la que amas, debes decirlo. ¿Quién sabe? Puede que él te corresponda"- dijo la chica de cabello negro con una sonrisa simulada.

Lo que ella sintiera no importaba, lo único con importancia era la felicidad de Ichigo, ella no podía otorgarle nada. Ni siquiera eran de la misma naturaleza, el era humano y ella una simple shinigami, no podían estar juntos. Además, Inoue era una mujer perfecta para Ichigo, hermosa, gentil, podía curarlo si era herido en batalla. Lo mejor era que se quedara con ella.

"No es tan fácil Kuchiki-san, tal vez tú no te hayas dado cuenta de los sentimientos de Kurosaki-kun pero yo si"-dijo Orihime un una mirada triste.

"¿A qué te refieres?"- preguntó Rukia.

"Tal vez no te hayas dado cuenta Kuchiki-san pero Kurosaki-kun siente algo muy fuerte por ti y a mí me gustaría saber lo que tú sientes por él".

Antes de que pudieran decir algo mas, una nueva orden llegó, y Rukia corrió para buscar a Ichigo, la verdad se sintió muy aliviada de alejarse de esa atmósfera tan tensa.


Y aqui termina el capitulo 2, espero les haya gustado, pronto pondre el siguiente.

gracias por su tiempo

Selenic Soul