-Hola Mike – dije, - ¿Bella? ¿Eres tú?, ¿Por qué me llamas de este celular?- dijo él, -No es solo que quería saber si quieres salir conmigo y unos amigos mas tarde – le dije mientras sentía los ojos de Ali encima mío –Bien, pasas entonces por mi a las seis te parece – me dijo, aunque no parecía muy convencido – Bien te recojo a las seis – le dije y me colgó.
-Listo ya le dije y acepto – dije desalentadoramente a Ali.
-Bien… ¿Emm que hora es? –
-Las diez treinta de la mañana – dijo mirando su reloj – ¿porque lo preguntas?
-Para ver cuanto faltaba para que fuesen las seis y para saber que estaría haciendo mi hermanito a esta hora.
-Ahh…debe de estar desayunando en estos momentos.
-Sí eso mismo pensé yo – dijo Ali sonriendo.
Yo me mantuve callada pero de pronto la puerta sonó y en ese instante Ali y Emm se quedaron un poco paralizados antes de sonrojarse un poco para luego dirigirse al mismo tiempo a abrir la puerta, lo gracioso fue que ninguno de los dos fue capaz de abrirla, parecían un par de miquitos pegados a esa puerta, decidí que era mejor ir a abrírselas antes de que la dañasen.
-Emm, quítate antes de que la dañes – dije empujando a Ali del camino, Emm se corrió y yo voltee la cerradura para el lado contrario al que ellos lo hacían, vi sus caras enrojecer lo cual me causo gracia.
Abrí la puerta y no me esperaba lo que me encontré.
Parados en frente mío estaban tal vez las dos personas más bellas sobre la faz de la tierra, eran ambos monos y con ojos azules, eran altos aunque el chico era más alto que la chica. Eran parecidos y hermosos ambos. Ella era un poco mas baja que él, tenia unas medidas que parecían de reina, que digo si una reina tuviese sus medidas seria muy afortunada su cabello era largo y le llegaba un poco mas arriba de la cintura, su tez era blanca, tenía pestañas largas, me sentí completamente opacada, yo que no pasaba del metro sesenta, con ojos cafés oscuros casi negros, pelo si largo pero horrible por eso lo recogía en una cola de caballo siempre y de piel muy pálida casi como la de ella, bueno eso si mis pestañas eran mas largas que las de ella, cortesía de mi madre. El chico era más alto, mucho mas alto también con ojos azules pero un poco más claros que los de la niña, tenia rasgos hermosos que encajaban perfectamente con él.
-Hola, tu has de ser Bella – dijo el chico dándome un beso en la mano, yo me quede con la boca abierta mirándolo – Es aquí donde esta Alice Cullen, ¿no es así?-
Yo solo logre asentir atontada pero me repuse lo más rápido posible.
-¿Ustedes son Rosaline y Jasper no es así?
-Así es – dijo la chica cuya voz era tan musical como la de una sirena, tal vez mas.
-B...bien pasen – dije moviéndome de la puerta, en el momento en que me moví una ráfaga de viento voló hasta donde estaba Jasper, no, no era una ráfaga de viento era Ali que se le lanzo a los brazos y lo apretó, él le devolvió el abrazo y la beso dulcemente en los labios
Luego Rosaline pasó sensualmente por mi lado mientras veía fijamente a Emm y le rodó los brazos por el cuello mientras él la cogía fuertemente de la cintura. Me sentía como una violinista sin violín, estaba que iba por el piano de mi abuela y empezaba a tocar si no fuese por el problema de que tocaba tan como si no tuviese pulgares.
Me quede viéndolos unos instantes y luego me puse a pensar en mi relación con Mike, llevábamos casi dos años de relación y él nunca me había tratado así, muchas veces era frío conmigo, olvidaba las fechas, inclusive mi cumpleaños, y aunque yo le dijese que no quería tener relaciones antes del matrimonio el insistía, muchas veces me despreciada y miraba a las otras mujeres lujuriosamente, pero no quería terminar con él no quería quedarme sola, me daba miedo arrepentirme.
Una viento cruzo y recordé que tenia la puerta la cerré y el ruido provoco que las parejitas se separaran lo cual me dio mucha risa.
Nos sentamos a hablar y los conocí un poco mas, Jazz, me dijo Ali que estábamos en confianza que lo llamase así, era psicólogo y Ros, me dijo que le dijera así, era modelo, de ahí su belleza sobre humana, Emm era pediatra y Ali estudio diseño de modas. Todos fueron muy queridos conmigo.
-Bella que te parece si vas a casa estoy segura de que mamá estará encantada de verte de nuevo – dijo Ali después de un rato de hablar.
-Bien porque no – dije viendo la hora.
Nos fuimos caminando, cuando llegamos me quede pasmada.
-Wow, ¿soy yo o remodelaron la casa? –
Todos rieron, de seguro por mi cara.
-Cortesía de Esme. – dijo Jazz.
Reí. Ali abrió la puerta.
-Mamá, ven hay alguien que de seguro querrás ver. – grito Ali.
Esme salio por una puerta y al vernos salio corriendo a saludarnos, al menos eso pensé hasta que solo me abrazo a mi.
-Mi pequeña Bella, cariño, al fin nos volvemos a ver, ¡ha pasado tanto tiempo!, que bueno que viniste –
-Mamá tu si que eres mala a ella la recibes así y a nosotros ni nos ves – dijo Emm con cara de niño chiquito.
Esme río, y fue a darle un beso en la mejilla. Saludo al resto con un beso también.
-Mamá donde esta Edward – dijo Ali – me gustaría que Bella lo viese – trague saliva y me tense un poco, Edward no era de los tres con el que mas hablaba pero un amigo era un amigo y no sabia que tanto me afectaría verlo como debía de estar.
-Esta en el jardín de afuera – dijo Esme mientras nos lo indicaba con la cabeza – Ali me copio del brazo mientras todos esperaban en la sala hablando con Esme.
-Edward alguien vino a verte – dijo Ali abriendo la puerta y sacando la cabeza, y la pellizque un poco –Aww.
-¿A mi? – dijo una voz melodiosa y aterciopelada.
-Sí, una vieja amiga, ¿puede pasar? –
-Bien – dijo la voz con un suspiro.
Ali me empujo y ahí estaba él sentado en una silla sin hacer nada aparentemente.
En sus pies una manta, sus ojos cubiertos por unas gafas de sol oscuras, pero de resto su rostro, su cuerpo era…eran perfectos.
