Hola!!! muchas gracias por los reviews... Selenic Soul esta muy feliz!!! Yeah!!!!

Me puse a modificar este capitulo y me costo muchisimo trabajo. La verdad es que no puedo creer que yo escribiera, solo pude pensar "que onda con mi vida cuando escribi esto?"

jaja asi es... si en este momento este capitulo esta meloso (en otras palabras no apto para diabeticos), antes mi sangre se hacia almibar!!! XD

algo que se olvido poner la vez pasada (desde el capitulo 1)

Disclaimer (o como se escriba): Bleach y todos sus personajes no me pertenecen (demonios), le pertenece a Tite Kubo. Solo dios sabe que si fuera mio, estaria mil veces mas sangriento y ya tendria un final (ichiruki obviamente).


Capítulo 3 "No quiero perderte"

Corría lo más rápido que su gigai le permitía, aún así la confusión en su mente no desaparecía. De pronto se detuvo.

¿Por qué corría a avisarle a Ichigo acerca del Hollow? Se supone que ya había recuperado sus poderes, un Hollow de ese nivel no era problema para ella. Tan pronto como ese pensamiento cruzó su mente, cambió de dirección.

Cuando llegó al lugar indicado se separó de su gigai gracias a su siempre útil cápsula Gikongan Chappy.

"Vete a un lugar seguro"-dijo la chica ya con vestimentas de shinigami.

"De acuerdo pyon"- cuando termino se responder se marcho lo más rápido que pudo.

De inmediato analizó la situación, era un Hollow de nivel bajo, después de todo no necesitaría la ayuda de nadie para exterminarlo.

Desenfundó su zanpakutoh, y atacó al Hollow. Como pensó sólo necesitó un golpe para vencerlo.

"Será mejor regresar"

Ante ella se aparecieron cinco Hollows más, ¿Cómo no se había dado cuenta? Definitivamente sus sentidos estaban fallando.

"Mae, ¡Sode no Shirayuki!"

Su hermosa zanpakutoh de color blanco se libero y se dispuso a exterminar a los Hollows. Gracias a ello liberó toda la tensión que cargaba.

"Some no Mai, ¡Tsuki Shiro!"

Un círculo de hielo apareció en el suelo y se elevó exterminando a todos los Hollows, o eso creía Rukia. Detrás de ella se apareció un Hollow que había esquivado el ataque. Gritó con todas sus fuerzas listo para atacar a Rukia.

"Demonios, ¡¿Cómo no me di cuenta?!"

Cuando creyó que estaba perdida una zanpakutoh de gran tamaño destazó el Hollow.

"¿Zangetsu?"

"¿Qué pasa Rukia? ¿Cómo pudiste dejar que ese Hollow se te escapara?"-dijo el joven de cabellos naranjas buscando pelea, esperando una respuesta como las que solo Rukia solía darle cuando le hablaba de esa manera.

"Lo siento, no pude acabar con ellos de un solo golpe"- dijo la shinigami con tono serio, pero no lo miró, no podía mirarlo.

Esa respuesta dejó a Ichigo anonadado, ¿Rukia se había disculpado? Esto no tenía sentido, ¡¿Quién era ella y que le hizo a Kuchiki Rukia?!

"¿Por qué te disculpas?"

"No, por nada olvídalo"

"¿Qué pasa contigo? Esto no es normal en ti, además no me avisaste del Hollow, dime ¿Por qué? ¡¿Por qué viniste sola?!"-pregunto con una expresión muy molesta.

"No es algo que te incumba"

"¿Qué no me incumbe? ¡Demonio Rukia! ¡¿Qué demonios te pasa el día de hoy?!"

"Te dije que no es algo que te incumba"-respondió mientras entraba a su gigai. Acto seguido tomó su mochila y se dispuso a regresar a la escuela.

"¡Espera! ¡Carajo Rukia!- reclamó el shinigami de cabello naranja mientras entraba a su cuerpo-"y yo que me preocupé por ti"

"¡Demonios!"

No podía creer lo que acababa de decir, era verdad que estaba preocupado, pero lo que no podía creer que se lo dijera.

Rukia se detuvo, pensaba que sus oídos la engañaban.

"¿Estaba preocupado por mi?"

"Ichigo…"-dijo la chica de cabello negro sin mirarlo-"lo siento, creí que podría hacerlo yo sola"

"No estás sola, recuerda que yo siempre estaré a tu lado tonta"

"Ichigo"-susurró tímidamente, en ese momento, no supo porque, simplemente lo hizo, en ese momento lo abrazó.

No pudo decir nada, su rostro estaba completamente rojo.

"Ichigo hay algo que necesito decirte" – susurró Rukia mientras volteaba a verlo.

"¿Qué pasa?"-preguntó con una cálida sonrisa mientras correspondía su abrazo, la abrazó fuerte, no quería dejarla ir.

"Pues veras… yo…" – le costaba trabajo expresar lo que sentía con palabras.

En ese momento, en verdad deseaba decírselo. Lo necesitaba, sin embargo sentía que no debía, no después de que su conversación con Inoue.

Era verdad que, ahora que se había dado cuenta de sus sentimientos hacia Ichigo, tenía la necesidad de decírselo. Pero por otra parte, no quería que esos sentimientos interfirieran con su amistad con Inoue, en verdad la estimaba, además el hecho de hacerlo, no aseguraba que el correspondiera sus sentimientos, tal vez lo mejor para Ichigo era estar con Inoue. No, no podía decírselo.

Ichigo pudo notar que algo molestaba a Rukia, su mirada lo decía todo, estaba preocupada por algo, se estaba portando muy extraña.

"¿Estas bien?" – preguntó preocupado.

Al mirarlo a los ojos, tras ver aquella preocupación en sus ojos, supo que debía hacer. Le regaló una sonrisa a su compañero.

"Ichigo…"- estaba lista para hacerlo, sin embargo ese era el momento, primero necesitaba encontrar las palabras necesarias – "¿tienes algo que hacer después de la escuela?"

"No realmente, solo tengo que ir al salón de profesores" – respondió confundido, no tenía idea de lo que pasa por la mente de Rukia.

"¿Podríamos irnos juntos a casa?" - preguntó nerviosa.

Se sentía incomoda portándose de esa manera, ella no era así. Pero en ese momento decidió, que si era necesario para poder alcanzar la felicidad, podría dejar que ese humano destruyera su orgullo, solo una vez le daría esa oportunidad y si veía que las cosas no iban bien entre ellos o si el no le correspondía, dejaría ese asunto para siempre.

"Está bien"- mientras le respondía una sonrisa iluminaba su rostro- "pero creo que voy a tardar un poco, Ochi se emociona con sus sermones, espérame cerca del árbol cuando terminen las clases"

"Está bien"-Rukia también sonreía, una sensación de calidez invadía su cuerpo-"bueno yo me adelanto, van a correr rumores si nos ven llegar juntos a la escuela"-en ese momento se separaron.

Rukia estaba lista para adelantarse, sin embargo algo la detuvo, la mano de Ichigo, estaba posada en su hombro.

"No hay prisa"-mientras lo decía su mano bajaba, hasta llegar a la mano de Rukia-"no importa lo que digan, al fin y al cabo ya hay muchos rumores"

Y así se dirigieron a la escuela tomados de la mano sin decir nada, no era necesario.

"Daría todo lo que poseo para que el tiempo se detuviera"

Cuando llegaron tuvieron que esperar que la clase terminara para poder entrar al salón, como supuso Rukia, nuevos rumores corrieron cortesía de Mizuiro, sin embargo eso no les importó.

Y así el resto de las clases concluyeron, la campana sonó, acto seguido Rukia se levantó de su asiento y salió del salón, en el camino se encontró a Tatsuki, Orihime, Chizuru, y a las demás chicas.

"Kuchiki-san, ¿no quieres venir con nosotras al karaoke?-preguntó Chizuru con intensiones de "acercase" a Rukia, pero Tatsuki lo evitó con el siempre efectivo puñetazo.

"Muchas gracias, pero tengo algo que hacer"-respondió con una risita nerviosa al presenciar los desesperados actos de Chizuru.

"Si es por Chizuru, no te preocupes que yo la controlo"-dijo la chica de cabello corto.

"No es por eso, en verdad tengo que hacer algo muy importante, será para la próxima"

"Está bien nos vemos mañana"

Mientras se alejaban se despedía agitando la mano con mucha energía.

"Nos vemos mañana Kuchiki-san"-se despidió un poco desanimada la chica de cabello naranja.

En ese momento Rukia recordó la confesión de Orihime, se sintió algo triste, pensó que tal vez después de ese día su relación con su amiga cambiaría para mal. Esperaba que no fuera así.

Mientras tanto Ichigo se dirigía al salón de maestros, había tenido algunos problemas con un profesor y la maestra Ochi lo mandó llamar para darle el mismo sermón que le daba cada vez que se metía en problemas.

Después de algunos comentarios sarcásticos, algunos golpes en la cabeza y unos gritos, por fin pudo salir de ahí con un encargo de la maestra Ochi.

"Cuando los entregues te espera una sorpresita Kurosaki" – dijo cuando lo mandó a la biblioteca de la escuela con una pila de libros.

"Maldita vieja" – susurró Ichigo mientras pagaba la multa de los libros.

Ahora no tenía nada que hacer, podía ir a hablar con Rukia, había esperado ese momento desde que llegaron a la escuela, cuando estaba por abrir la puerta de la biblioteca esta se abrió desde afuera. El rostro de la persona que abrió la puerta hizo que olvidara lo que cruzaba por su mente. Era Kikyo.

"Kurosaki-san"-dijo con una sonrisa en el rostro.

"Kanzaki-san"-estaba totalmente desconectado de el mundo, cuando por fin se incorporó se dio cuenta que bloqueaba la entrada-"lo siento no te dejo pasar".

"No importa, no quería entrar"

"¿Eh? Entonces…"

"Te estaba buscando Kurosaki-san"-interrumpió la chica de tez blanca "¿será posible que hablemos en este momento?"

"Si no hay problema"

Y así salieron de la escuela juntos, no dijeron nada hasta que se encontraban lejos de la escuela.

"¿De qué querías hablar conmigo?"- preguntó Ichigo.

"El día de hoy se cumplió un deseo que había tenido desde hace tiempo"-respondió la chica sin mirar al shinigami sustituto.

"¿Un deseo? ¿De eso querías hablarme?"-preguntó Ichigo algo molesto, pero a la vez intrigado.

De pronto Kikyo se detuvo-"Así es, el deseo de conocerte se cumplió"

"¿Conocerme?"

"Bueno, podríamos decir que yo ya te conocía pero, no en persona. Creo que para poder explicarte eso tengo que contarte todo, como supe de tu existencia y cómo obtuve mis poderes de shinigami"


Dios mio!! se que no es muy bueno, por fin se aclarara quien es Kikyo!!!

Espero me den su opinion al respecto, trato de mejorarlo lo mas posible.

Este fue mi primer fic y espero que entiendan que no es muy bueno, lo empece a escribir hace como 3 años.

Gracias por tomarse su tiempo para leer.

Selenic Soul