EDWARD POV.

Había muchas flores en el jardín de Esme pero ningún aroma se comparaba al que tenia Bella, era exquisito, distinto, era como fresas, ciertamente no había podido apartar mi mente de ese roce que tuvimos, era como si el palpitar de mi corazón hubiese acelerado, sentí como si hubiese estado en una cueva y por unos instantes una luz hubiese iluminado el horizonte, eso si que era gracioso un ciego hablando de haber visto una luz, de seguro esta ceguera me estaba volviendo loco.

Necesitaba distraerme y mucho, necesitaba alguien con quien hablar, alguien que me distrajera, por unos instantes me volvió el recuerdo de la pequeña Bella.

FLASH BACK.

Habíamos ido al parque Ali, Emm, Bella y yo.

Ali se monto en el columpio mientras Emm la empujaba, Bella y yo nos fuimos al arenero, cuando Bella iba a ir a coger una cala se callo y su rostro se lleno de arena la cual también le entro a los ojos.

Corrí a ayudarla en el momento en que vi como caía.

-Bells, ¿estas bien? – le dije.

-Me duele Ed, me duele. – generalmente me molestaba que me dijeran Ed, pero de ella nunca me importaba.

La tome de la mano y la ayude a levantarse, le lleve conmigo a una escalerita donde la senté a mi lado haciendo que quedásemos de frente, saque un pañuelito que llevaba siempre conmigo – que llevaba mis iniciales: EC, escritas en una esquina – y le limpie el rostro, luego muy cuidadosamente le quite la arena de sus ojos.

-Ya esta – dije satisfecho. – ¿aun te duele?

-No, gracias - me respondióó con la sonrisa más hermosa que hube visto en mi vida entera.

-Siempre que necesites – le respondí.

-No me digas mentiras – dijo, la verdad no me esperaba ese tipo de respuesta.

-No te estoy mintiendo – dije un poco enfadado, nunca me ha gustado que me corrigieran.

-Claro que si Edward, yo solo vengo a visitar a Charlie en vacaciones, tu no estas en Phoenix todo el tiempo para ayudarme cuando lo necesito – me dijo, me sorprendió bastante la forma en que pensaba, bastante lógica.

Reí un poco.

-Bells, te prometo que cueste lo que cueste estaré para ti siempre que lo necesites… -

-Edward… - empezó a regañarme pero le puse un dedo en la boca para callarla.

-Lo sé, no siempre vamos a estar juntos -

-¿Entonces?-

-Es que no me dejaste terminar – respire hondo – te protegeré siempre que me sea posible, pues eres muy importante para mi y no quiero que nada malo te ocurra – dije.

-¿Lo prometes? – pregunto.

-Lo prometo siempre que pueda te protegeré –

-Gracias – dijo con ojos lloroso, me tendió el pañuelo.

-Quédatelo para que te acuerdes de la promesa – dije.

Volvimos a jugar.

FIN DEL FLASH BACK.

Recuerdo que la ame, la había amado como no había amado a nadie, claro que en esos tiempos solo era un chiquillo, y era uno de esos enamoramientos que ocurren con todo el mundo, de esos que son que uno ama a alguien un día y al otro día ya ni se acuerda que existe.

-Dime Bells, ¿Cómo te ha ido?, ¿Estas viviendo acá? –

BELLA POV.

Era extraño que me volviesen a llamar Bells, pero me gustaba y con su voz, ¡sonaba tan bien!

-Pues si estoy viviendo y trabajando aquí, desde hace ya unos cuatro años –

-Waw, mucho y tu que decías que no vendrías a un lugar como este -

-¿Aun lo recuerdas? – dije sorprendida.

-Claro, como olvidarlo si todas las vacaciones que a Forks hablabas de lo frío que era, y lo verde, además siempre dijiste que por eso nunca te gustaría el verde – rió y yo lo acompañe en sus risas.

-Si, tienes razón, que vueltas da la vida.

-Así es. – se quito las gafas y las puso en su regazo.

Lo mire a los ojos, esos mismos ojos de siempre, aun no habían cambiado, ese verde intenso que siempre que me miraba me mataba, ese había sido el único verde que me había gustado en mi vida, el único que me parecía valer la pena ver.

-¿Y ya tienes novio, o sigues creyendo que no estas hecha para ser amada y correspondida?

Me sonroje con la pregunta, ciertamente Edward y yo de pequeños no hablábamos mucho, pero las veces que hablábamos, hablábamos de muchas cosas.

-Pues si tengo novio.

-¿Si?, ves que si había alguien para ti – note que su tono de voz se hizo un poco mas frágil, mas suave.

-Si, así es – de hecho no sabia si Mike era para mí, aunque lo quería muchas veces no me gustaba su tacto conmigo, preferí guardarme eso para mí.

Seguí hablando con él por un rato, se me hacia tan fácil, nunca había tenido una conversación tan larga con él, bueno de hecho nunca había conversado tanto con alguien.

ALICE POV.

Desde la sala podía oír a Edward y Bella conversando, los oía reír, eso me gusto mucho, mi hermano desde que había perdido la vista había quedado desilusionado, difícilmente reía con algo, ya nada parecía hacerle feliz, solo sonreía enfrente a mi madre, pero yo notaba que no era una sonrisa real, era solo una sonrisa para despreocupar a mi madre, pero con el paso de los años se había vuelto menos convincente, claro que por suerte mis padres no lo notaban.

Mire el reloj, ¡Dios! Ya era bastante tarde, eran las cinco, y aunque desearía que Bella se quedase con Edward para hacerle sonreír sabia que no podía, pues ya teníamos una salida planeada.

Entre al jardín.

-Bella ¿sabes que hora es? – pregunte inocentemente.

-¡Oh por Dios! – Dijo levantándose de un salto – Ed, ya me tengo que ir.

-¿Vendrás a visitarme alguna otra vez? – preguntó mi hermano.

-Claro Ed, ¿puedo mañana? – me pregunto mirándome.

-Claro, cuando quieras – respondí feliz.

-Bien aquí estaré mañana – dijo con una sonrisa.

-Bien entonces hasta mañana – dijo Edward.

Salimos del jardín.

-¿Chicos vamos? – pregunte mirando a mi amado Jazz.

-Claro – me respondió con una sonrisa.

Subimos todos a mi auto y nos fuimos por el novio de Bella, no se iba a salvar, hablando con Bella esta mañana habíamos recordado como jugado siempre a que ella era mi hermana mayor, aun siendo ella mayor que yo en edad, y mi "cuñado" no se perdería un buen interrogatorio.