EDWRAD POV.
-¡Bella! – oí a mi hermana gritar, por alguna extraña razón sentí como mi pulso se aceleraba.
-Hola Ali – dijo Bella, su voz era tan musical, tan hermosa.
Suspire.
-¿Edward? – pregunto la voz de una sirena.
-Bells, ¿eres tú? – pregunte.
-Sí, así es, ¿Cómo estas? –
-Yo, bien ¿y tu que tal?- pregunte, me pare de la mecedora que había en el jardín para mi, tome el bastón que tenia al lado y me acerque al lugar de donde provenía la voz.
-Bien, Edward ¿quieres que te ayude? -pregunto, en su tono se notaba la preocupación, pero, ¿Por qué?
-No te preocupes – dije tranquilo – lo he hecho mucho ya me sé de memoria este jardín, técnicamente sé cada parte de la casa de memoria, pero dime, ¿Sabes donde están mis lentes? – dije, después de muchísimos años tapando mis ojos con esos lentes era bastante extraño no tenerlos puestos.
-Ehh… eh… ¡aquí! – dijo.
Tomó mi mano para darme los lentes, y sentí lo que había sentí el día pasado con nuestro toque, chispas calientes, mis células andar mas rápido pero sobre todo felicidad, mucha felicidad.
-G…gracias – logré decir.
-No hay porque – respondió ella y note que su voz temblaba.
Me puse mis gafas, era extraña esa sensación que tenia cuando ella estaba, nunca antes la había sentido.
-¡Viniste! – dije feliz.
-Claro te prometí que vendría, y aquí estoy – rió.
-Bella, ¿puedes venir un momento?- oí la voz de Ali.
-Ya vuelvo Edward – dijo.
-Espera – dije tomándola de la mano – ¿donde esta Alice?
-Creo que en la cocina, o en la sala –
-¿Te importaría hacerme un favor?
-Claro, dime –
-¿Me acompañarías hasta el piano? – pregunte, desde el accidente ya solo tocaba para Esme, pero no lo hacia de verdad solo tocaba las notas no lo hacia porque en realidad lo desease, ya no, pero no lo sé, hoy deseaba tocarlo con todas mi fuerzas.
-Si, vamos – mi apretón se aflojo un poco y moví mi mano hasta encontrar la suya, era calida.
Me llevo delicadamente hasta el gran piano de cola que me habían comprado mis padres.
Me senté solo en la sella y abrí la tapa.
-Yo ya vuelvo, Edward, voy a ver que es lo que quiere Ali, ¿bueno? –
-Sí, aquí estaré – dije, mientras recordaba mentalmente las melodías.
Recordé algunas de mis favoritas, y era como su las notas aparecieran cada una mentalmente en mi cabeza, había aprendido a través de los años a memorizar donde están las teclas de mi piano así que empezaron a salir espontáneamente.
ALI POV.
Si, lo había confirmado, a Edward le agradaba que Bella estuviese cerca, quería ver a mi hermano feliz, costase lo que costase, después de muchos años viéndolo infeliz era agradable ver esa hermosa sonrisa que tenia otra vez brillar, ¿pero como hacia para que Bella siguiera viniendo?
-Bella, ¿puedes venir un momento?- grite, lo pensaría mientras se lo decía.
Pasaron varios minutos hasta que Bella lego a la cocina.
De pronto en el momento que abrió la puerta una melodía salio de la sala inundando la cocina por completo.
Logre ver quien era el que tocaba el piano de cola de Edward, ¡Era Edward!, eso si que era extraño, había escuchado a Edward tocar esa canción, Reverie de Debussy, su artista favorito.
Había escuchado a Edward tocar esta canción incontables veces, pues era mi favorita, bueno mi favorita escrita por Debussy, me gustaban mucho mas las que Edward componía, y siempre que le pedía que me la tocase el lo hacia, pero hoy su música era completamente distinta, podía oírse divertido decirlo o pensarlo pero hoy su música se oía viva, como lo hacia antes de aquel accidente, esto definitivamente tenia que ver con Bella, ahora si costase lo que costase tenia que hacerla seguir viniendo a mi casa, como que me llamo Alice Marie Cullen.
-¿Ali?, ¿Ali? – oí que Bella me decía – ¡Despierta amiga!
-¿Ah?, ¡Ah sí!, Bella te quería pedir un favor…pero antes me responderías una pregunta – dije mientras abría la puerta de la cocina, no quería perderme ni un segundo de esa estupenda música.
-Claro, Ali, dispara –
-Dime Bella, ¿en que trabajas? –
Vi como Bella se sonrojaba mientras bajaba la cabeza.
-Escribo para una revista.
-¿¡En serio!? – pregunte atónita, no me esperaba eso, siempre había sido buena para escribir pero, no lo sé, la había visto mas como otra cosa.
-Si, escribo la novela de una revista semanal que se publica La Península Olímpica y también hago la columna de consejos.
-Waw –dije sorprendida – que bueno –
-Si, así es –
Vi como su sonrojo se volvía más fuerte con esa afirmación.
-¿Bien que era lo que querías preguntarme?
-Ah, ¿antes puedo preguntar otra cosa?
-Dale –
-¿Que días trabajas? –
-Todos, técnicamente -
-¿Todos los días vas a la editorial?
-No, es que trabajo en casa con el portátil, y cuando la novela, o el capitulo de la novela esta listo lo llevo a la editorial y muchas veces adelanto la columna de consejos.
-Valla, ha de ser bien interesante.
-Si, normalmente lo es –
-¿Y tienen sección de moda?
¿Que estaba haciendo?, tenía una misión que cumplir y me estaba desconcentrándome, concéntrate Ali, enfócate en lo importante.
La melodía cambio de ritmo y pude distinguir que era, Arabesque, también de Debussy, esta era la favorita de Debussy de Esme, ella también prefería las que Edward componía.
-Olvida eso no era lo que quería preguntarte – respire hondo tenia que enfocarme – Veras se que puede sonar bastante gracioso, pero… aunque solo lo vez desde ayer le haces mucho bien a Edward, veras antes de ayer su vida y ciertamente me duele decirlo no parecía importarle, simplemente vivía para hacer feliz a Esme, es decir – ¿como me explicaba mejor sin hacer que las cosas se confundieran? – Edward, desde el accidente ha cambiado mucho, los primeros años aun tenia la esperanza de que su…su ceguera se curase pero con el transcurso de los años perdió la esperanza, tal y como te habíamos contado – ella asintió –bien y desde hace varios años cuando perdió su esperanza, parecía un zombie, muchos doctores habían dicho que tenia cura, pero ninguno se atrevía a hacer nada por miedo a complicar las cosas, todos nos daban esperanza y después la rompían del mismo modo, sacando excusas, y siempre era Edward el que mas sufría…-había dicho todo eso sin tomar aire –
-Tranquila Ali, respira y dime que es lo que pasa, ¿Cuál es el punto? – seguí el consejo de Bella y respire hondo organizado mis ideas y viendo la forma de hacerle ver de la forma mas sencilla lo que quería.
-Veras, es que mamá ya no sabe que hacer para ayudar a Edward, y creo que lo que él realmente necesita es una amiga de verdad, yo no sirvo, en primer lugar porque aunque lo quiero mucho no sé que hacer o decir, y segundo pues soy su hermana, uno no se siente tan seguro con los hermanos, bueno el punto es que quería saber si te importaría ayudarnos a cuidar de Edward – pregunte simplemente.
