No podía salir de la habitación, al contrario algo me impulsaba a entrar, a estar con él.

-Ed…Edward, soy yo, Bella – respire profundamente – lo siento si te moleste, ya me voy no te preocupes –

No, tranquila, pasa si quieres, es una noche fría, pasa tranquila – tenía mucha vergüenza, pero también tenía muchas ganas de hablar con él.

-Gracias – dije entrando a la habitación, él se había sentado en el respaldar de la cama (grande), y me había abierto los cobertores, yo me acosté a su lado, su olor me fascinaba, no sé que iba a hacer para estar con él, me partía el corazón lo que sentía, y él saber que él no me correspondería jamás.

-Bueno – dijo – no me importa que este saca, pero ¿me podrías decir porque? –

-Es que termine con Mike –

-Oh, lo siento mucho Bella yo… -

-No lo sientas – lo interrumpí - yo ya no lo amaba a él, desde hace mucho yo ya no lo quería de esa manera, solo lo quería, a él no lo ame, a decir verdad, nunca, además yo am… - me calle antes de decir algo que no quería decir.

-¿Tu amas a? – pregunto, no sé si me estaría volviendo loca pero creo que tenía un poco de rabia en la voz.

-¿A? – preferí hacerme como la que no sabe.

-Ibas a decir que amas a alguien, ¿a quién? –

-¿Yo?, yo no iba a decir eso –

-Bella… - empezó en tono reprendido – confía en mí –

-Edward, es que… es… olvídalo, igual él no me corresponde –

-¿Entonces ya le has dicho lo que sientes? – pregunto.

-No, pero… -

-Bella, ¿cómo sabes que no te corresponde si no le has dicho nada? – argumento.

-Es que… es imposible que él este enamorado de mi –

-¿Por qué? –

-Pues es que sería como un milagro que alguien como él, pues este con alguien como yo –

-Alguien como tu ¿Cómo? –

-Emm… pues como yo, es decir no tengo nada especial –

-Bella… - ¿soy yo o esta bravo? – no te das cuenta de cómo eres en verdad, ¿Quién no se enamoraría de ti? –

-Mmm… tu por ejemplo –

-¿Quién dice que no lo estoy? – mi corazón se paro, ¿me estaba diciendo él que me amaba?, ¿o era solo para subirme el ánimo?

-Edward, n…no juegues con es…eso –

-¿Quién ha dicho que estoy jugando? –

-Pues Edward, es obvio que estás jugando, es decir como alguien ¿cómo tú se podría fijar en alguien como tú? –

-¿La pregunta es como estarías tu enamorada de mi?, no al revés –

-Pues sabes que, estoy enamorada de ti, te amo, como no ame a Mike, como no he amado a nadie nunca – dije impulsivamente de la rabia, me empecé a salir de la cama, pero un brazo sujetó el mío. Sentí como las lágrimas salían de mis ojos al notar lo que acababa de hacer, ya no lo podría volver a ver a la cara, ya no podría volver a esta casa, era una tonta, una indecente, una decepción.

-Ed…Edward, suéltame por…por favor - le pedí débilmente.

El jalo de mi brazo haciendo que callera en la cama, o eso creo, fue cuando note que unos brazos me rodeaban por el pecho, ¿Por qué me tenía que torturar de esta manera?

De pronto sentí su aliento en mi cuello.

-Yo también te amo Bella – susurro a mi oído, sentí como mi corazón se paraba irremediablemente, como si estuviese soñando, a decir verdad solo soñando podría pasar algo como que Edward me amase – te he amado siempre, desde pequeños, te ame y te amo ahora, creí que te había dejado de amar pero note que solo había guardado mis sentimientos con un llave, llave que tu tenias, tu volviste hacer que te amara, realmente nunca deje de hacerlo – mis lagrimas empezaron a salir de mis ojos sin poder contenerlas - ¿Por qué lloras? – susurro con un tono tierno.

-¿No estoy soñando?, ¿no es así? – pregunte incrédula.

-Si es así, no deseo despertar de este sueño nunca – dijo.

Sonreí.

-¿Edward, hablas en serio?, ¿si me amas? – aun no lo creía.

-Con toda mi vida – sentí unos suaves besos en la punta de mi cabeza - ¿entonces era yo el chico del que estabas hablando? –

-¡Claro! –

Rió.

En ese momento una de sus manos fue a mi barbilla y la alzo.

Sus labios tocaron los míos, suave y tiernamente, sentí como si una descarga eléctrica entrara por mi cuerpo. Cerré los ojos, y disfrute del beso mas inocente, tierno y hermoso que había tenido nunca.

Pero demasiado pronto nos separamos para poder respirar.

Me volvió a coger en sus brazos, esta vez más fuertemente.

Sin darme cuenta del tiempo, me quede dormida, profundamente, en mi sueño, solo había felicidad y Edwards sonrientes.

Desperté sin tener la noción del tiempo, mire alrededor, todo estaba oscuro, de seguro todo había sido un sueño, gire hasta encontrarme con el borde de la cama, allí prendí la mesita de noche, bueno al menos en mis sueños Edwards si me ama.

Mire alrededor, esta no era la habitación de huéspedes.

-¡Bien hecho Bella, además de hablar dormida, ahora también caminas! – me reprendí a mí misma.

Mire a mi alrededor, era mejor que saliera de esta habitación antes de que alguien me viese en ella.

Me acerqué silenciosamente a la puerta y la abrí muy cuidadosamente.

-¿Así que le dijiste lo que sentías? – para mi mas mala suerte, ahora tendría que darle explicaciones de porque amanecí en otra habitación.

-Si, así es – la una voz de terciopelo.

-¡Que bien hermanito!, hacia bastante tiempo que no te veía tan feliz –

-Gracias Ali –

-Todo se lo debemos a Bella, ¡Ah!, ¡mi nueva cuñada! – la melodiosa voz rio –

-Pues eso solo si ella acepta – repuso -

-Hay hermanito, no creas, haría hasta lo imposible para que mi mejor amiga este contigo, se ven tan tiernos juntos… son la pareja perfecta, siempre que están juntos se veían tan sonrientes -
-Emm…pues…ehh… ¿gracias? –

-Hermanito, se ve tan divertido que te sonrojes –

-Jajaja, no es tan divertido que te rías por eso –

Cerré la puerta un poco, no había sido un sueño, Edward en verdad me amaba, algo me decía que debía de seguir escuchando, así que la abrí un poco mas y seguí escuchando.

-Claro que si – oí un suspiro - ¿y que piensas hacer con la operación? –

-No voy a aceptar –

-¿Por qué? –

-Ali, hemos pasado por esto muchos años, todos los doctores, curanderos, eruditos y demás han dicho que me operaran, o cualquier cosa, pero ninguno se atreve, todos tienen miedo de dejarme peor de lo que ya estoy, esta no debe de ser una excepción –

-¿Ya perdiste la esperanza? -
-No, para serte sincero, aun creo que en el fondo de mi que tal vez vuelva a ver, pero algo me dice que eso nunca va a pasar, no sé que creer, no quiero tener que pasar de nuevo por el sufrimiento –

-No, estoy de acuerdo, la verdad creo que deberías aceptar, tengo un presentimiento, ¿sabes? –

-Ali, tus presentimientos siempre aciertan, pero, no lo sé…no quiero sufrir mas, estoy cansado de luchar en vano –

-Hermanito, hazlo –

-No –

Me voltee, sentía mi cara pálida, no sabía si estar feliz por saber que había una esperanza para Edward, o triste al escuchar sus palabras, en ese momento note una carta en la mesa de noche.