Nuit Pas Lune

(Noche sin luz)

Senté a Edward en una silla que había en la terraza, yo aun tenía su chaqueta así que no tenía frío, además me encantaba el olor que traía, iba a extrañar ese olor.

Iba a ir por otra silla para sentarme a su lado cuando sentí que su brazo me cogía, me voltee para quedar frente a él y vi que me abría los brazos, me senté en su regazo, él pasó sus brazos alrededor mío, iba a extrañar eso también, sentir su calor, sentir cuanto me amaba.

Lo sentí suspirar.

-¿Qué pasa? – pregunte.

-No me quiero ir, no te quiero dejar – dijo.

-Edward – me voltee y lo bese unos segundos antes de separarme –yo estaré aquí, no me voy a ir, soy tuya, hoy y lo seré dentro de tres meses, dentro de tres años, dentro de cien años de ser posible, quiero que vuelvas a ver, y sé que lo lograras, por que eres la persona mas fuerte que conozco en este mundo, y sé que logras todo lo que te propones –

-Tienes mucha fé en mí -

-Tengo la fe que necesitas, sé que lo puedes lograr, y también sé que en el fondo tú también tienes esa misma fé, solo debes de aceptarlo –

-Es que tengo miedo –

-¿De que? –

-De que no pueda volver a ver, de que cuando vuelva por no poder ver tú ya no me quieras, o simplemente te canses de mí por tener que estar cuidándome, de que… - le di otro beso.

-Edward, si no vuelves a ver no puedes perder la esperanza, la vida da tropiezos pero hay que levantarse, mírame a mi que me caigo a diario – una sonrisa apareció en su rostro, mas no fue muy grande – y sobre lo otro, Edward, te he amado toda mi vida, quien sabe quizás hasta te ame antes de conocerte, pero te ame y te amo ahora, me enamore de ti sin que pudieses ver y te amare así lo puedas hacer, porque me enamore de ti por como eras como persona, no por tu físico, me enamore de tus defectos y tus cualidades, de tu forma de ser, de tu corazón, no me enamore de físico, eso es lo de menos, eso no me sirve de nada – estaba vez fue él quien me beso a mi.

-Tengo suerte de haberte reencontrado – dijo.

-La suerte fue para mí, ahora estoy con alguien que me quiere en verdad, y a quien yo quiero con mi vida –

-Yo te quiero más que a la mía, si fuese necesario que diese mi vida por ti créeme que lo haría –

-Y yo lo haría por ti, soy la mujer mas afortunada del mundo –

-Y yo el hombre – dijo besándome.

No sé cuanto tiempo paso en el cual no dejamos de besarnos ni un segundo, si necesitábamos respirar, yo prefería asfixiarme antes de tener que separarme un centímetro de él.

-Chicos – era la voz de Esme – lamento interrumpir – dijo con una sonrisa picara mientras nos separábamos, el rubor subió instantáneamente a mis mejillas – pero, Edward, es hora de irnos – ahora su tono denotaba un poco de tristeza.

Sentí como mi corazón se detenía, pero yo tenía que ser fuerte, por mí, por él.

-Amor – me dijo Edward – en verdad te quieres casar conmigo – Esme se había retirado.

-Con toda mi vida – logre decir.

-¿Me esperaras? –

-Toda la eternidad de ser necesario –

Me beso tiernamente.

-Ya es hora – dijo cuando nos separamos.

-Si – asentí.

Carlisle y Edward se subieron al taxi que los llevaría al aeropuerto, sentía como mi corazón se partía, pero debía ser fuerte.

Cuando el taxi arranco sentí como si se me cayese el mundo, sentí como unos brazos me recorrían, para terminar en un abrazo, era Esme.

-Tranquila mi niña – dijo mientras me acariciaba la cabeza – todo va a estar bien – instantáneamente de mis ojos empezaron a salir lágrimas.

-Gracias Esme – dije separándome.

Ella me miro con ternura.

-Es normal que llores, tranquila mi niña – repitió – él volverá en dos meses, todo va a ir bien – agrego.

-¿Y si cuando vuelve ya no se quiere casar?, ¿si la operación sale mal? – pregunte.

-Bella… - dijo mirándome con una sonrisa – Edward te ha amado toda la vida, él tal vez no se ha dado cuenta desde cuando te ama, pero yo si, lo he visto desde que nació y lo conozco, tu siempre has tenido el espacio mas grande y especial en el corazón de mi hijo, y eso nadie, ni nada lo puede cambiar, pues ese espacio está reservado para ti desde que ambos nacieron, y pues si la operación sale mal, es destino, y cada cosa tiene su razón de ser – termino, la abrace y volví a llorar.

Cuando me calme me aleje de Esme, después mire alrededor, solo quedábamos nosotras.

-Creo que será mejor que vallamos a dormir – dije – si las cosas son como creo que serán una pequeña demonio, mejor conocida como tu hija estará despertándonos a las cinco de la mañana para empezar con los preparativos – dije.

Ambas reímos pensando como haría Jasper para intentar que Ali soltase su teléfono por tres semanas, y aun peor como iba a ser cuando ella llegara.


Esta que se acaba, un maximo de 4 capitulos mas...creo...pero soy mala en matematicas asi que no me maten si son mas o menos!

Gracias!

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