Extra 6

Día 6. Jueves.

Primera versión de capítulo.

Muy bien, ya estaba harto. Llevaban casi una semana, ¿por qué continuaban siendo perros? Había sido divertido al principio, pero quería su forma humana, y con pulgares, de regreso. Bufando, Viktor se desperezó, echó un vistazo de reojo al akita que continuaba plácidamente dormido a su lado. Yuri. Su Yuri. Con sumo cuidado se inclinó a rozar su nariz con la ajena. Luego bajó de la cama sin hacer ruido. Makkachin también dormía, y tampoco lo despertó. Cuál no fue su sorpresa al encontrarse con cierto rubio al pasar por la sala, rumbo a la cocina a por un poco de agua. Pensó que había vuelto a casa. Curioso, se acercó, muy dispuesto a despertarlo para que se uniera a Yuri y a él en la cama en lugar de permanecer en el sofá, que si bien era cómodo, no reemplazaba ninguna cama. Pero, oh, sorpresa, no esperó que el teléfono del hada rusa se encontrara en el suelo, menos aún que la galería de fotos se encontrara abierta, y era muy general, ya que la foto que se observaba en la pantalla mostraba a Yuri Plisetsy besando en medio de las orejas del akita color crema, que se encontraba dormido, o más le valía. Y algo le decía que había más de una foto. Su mirada azulada de afiló. ¿Por qué? Debía alegrarle que al fin Yurio mostrara afecto hacia Yuri. Oh, pero no tanto afecto. Giró en redondo. Aún tenía sed. Y Yurio lucia muy cómodo en el sofá. Mejor si no lo despertaba.


De regreso en la habitación, Viktor trepó sin el cuidado con el que bajó minutos atrás, a la cama, esperando que aquello bastara para despertar al akita. Claro, no fue suficiente. Entonces, se acercó y lamió el interior de una de las semi puntiagudas orejas contrarias. El can color crema se rebulló en su lugar, pero no despertó. Viktor empezó a encontrar gracioso aquello. Mordió con cuidado la puntita redondeada.

La oreja se agitó.

Oh, eso era nuevo.

Ahora que lo pensaba, no se había tomado el tiempo de explorar las reacciones ajenas ante los estímulos de siempre. Bueno, de siempre hasta como pudiese llamársele. Animado ante la idea, y la excusa perfecta para dejar el inexplicable enojo de haber descubierto aquella foto en el celular del vándalo ruso, de lado, acarició la misma oreja contraria con su nariz.

Un suave quejido exhalado por el akita.

Viktor asintió para sí mismo una vez.

Inclinó la cabeza y lamió un lado del peludo pecho color crema. Una lamida pequeña para comenzar, y un par más atrevidas, ¿estaba bien usar ese adjetivo? No estaba seguro.

Viktor... Elevó ambas orejas ante el llamado, o más bien suspiro. ¿Ya se había despertado? Tuvo su respuesta cuando el menor se rebulló una vez más, quedando convenientemente boca arriba en su totalidad. Apostaba porque el subconsciente del japonés extrañaba sus mimos, y apoyaba en la causa como consecuencia. Después de todo, toquetearse por las noches se había vuelta una de las actividades favoritas de ambos poco después de que el nipón se mudara con él. Hacerlo en la ducha quizá era la número uno. De nuevo, desvariaba.

Pasando con agilidad, y cuidado a la vez, la pata izquierda delantera por sobre el cuerpo del akita hasta llegar al otro lado, repitió su acción con la pata trasera, quedando de ese modo cómodamente sobre el otro. ¡Había extrañado verle desde arriba! Repetía que Yuri, en todas sus formas, era adorable. No resistió la tentación de inclinarse, una vez más, y pegar sus narices.

Húmedo.

Yuri.

¿Viktor?

Oh, diablos...

Contrayendo las patas en una obvia muestra de miedo, más bien vergüenza, hasta la cola espiralada del can color arena se encontraba entre sus patas traseras.

¿Qué estás haciendo?

¿Beso de buenos días? Trató el borzoi.

¿Ya es viernes? El pánico repentino alertó de inmediato al mayor.

Por supuesto, ésta asustado. No, está aterrado ante la posibilidad de permanecer como un perro hasta el fin de sus días. Viktor se reprendió a sí mismo.

No, no, aún es jueves, Yuri. Relájate. Nikiforov observó el pecho del Katsuki animal expandirse y regresar a la normalidad. Un hondo suspiro.

Lo siento, yo solo... Sentí curiosidad.

¿Curiosidad? El borzoi asintió. ¿Curiosidad sobre qué?

Quería saber cómo reaccionaba tu cuerpo de perro ante lo que solemos hacer...

El akita ladeó la cabeza.

¿Qué? Me dio curiosidad.

Eso ya lo dijiste. Pero hay algo más.

Había que ver, sí que lo conocía bien.

Bueno...

Dime qué es lo que sucede.

¿Tú sabías que Yurio tomó una foto de ti y de él hace días?

¿En serio? Por estúpido que sonara, Viktor se relajó al oír la pregunta. Asintió.

Sí, también me sorprendió. Sobre todo por la pose...

¿Es algo vergonzoso? Se preocupó Yuri.

No, vergonzoso no es la palabra que yo usaría. Más bien... lindo.

¿Eh?

Él está besando entre tus orejas.

¿Q-Qué? Yuri volvió a agradecer que los perros no se sonrojaran. Eso no tiene sentido, Yurio jamás haría algo así.

Pues lo hizo, o tiene un editor de fotos maravilloso.

El akita sacudió la cabeza, Yurio no haría algo así.

Te digo que yo lo vi.

Está bien, muéstrame.

Si Yurio sigue dormido, y su pantalla... Los ojos azules del borzoi se abrieron mucho. ¡Pero claro! ¡No estaba dormido!

¿Viktor?

¡No estaba dormido! ¡Ese pequeño...!

¡Viktor!

¡Es que!

¿De qué estás hablando ahora?

Viktor se frustró. Es que... Yurio... La foto...

Vamos a ver la foto, fue a ponerse de pie, pero el borzoi se lo impidió.

No.

¿Eh? ¿Por qué no?

Creo que lo soñé, desperté hace poco. Lo siento.

¿Viktor?

¿Si?

Sueñas cosas raras.

Nikiforov rió levemente en su fuero interno. Creo que es la proyección de mi deseo de que Yurio te quiera como a una linda mami.

¡Viktor!

¡Yuri! Y se abalanzó sobre el mismo por enésima vez.

Desde su lugar en el sofá, Yuri Plisetsky observó una vez más las fotos que había tomado mientras el akita dormía, todas burlándose del can, menos un par. Sonriendo de medio lado, bloqueó la pantalla y, tras dejar el aparato sobre el suelo de madera otra vez, se giró para continuar durmiendo.


Este, señoras y señores, niñas y niños, es el que iba a ser el día 6, pero a último minuto decidí escribir sobre Yuko Morikawa porque soy malvada :D. (?)
Les dije que se enterarían de algo más sobre un día pasado.~
Ya saben qué era ese "pero antes..."