Disclaimer:

Hakuoki Shinsengumi Kitan, Todos los personajes le pertenecen a sus respectivos creadores (Otomate e Idea Factory Design), esta historia nació con el único fin de entretener sin ánimo de lucro alguno.

Capítulo 2. El dominio Jozai

—Fue hace un par de años, Chizuru — comenzó Harada una vez que terminó de cenar mientras la observaba y a los demás que lo miraban con interés mientras narraba la historia.

—Bien sabes que todo grupo de espadachines comienza con pocos miembros. En aquel entonces sólo éramos los puros capitanes.

Acabábamos de dejar el antiguo dojo del comandante Kondo para encaminarnos a Kyoto desde Edo; el camino era bastante largo que recorrer hasta que llegamos a las fronteras del dominio Jozai, un dominio muy extenso y a simple vista se veía muy próspero y bastante concurrido; al parecer llegamos en vísperas de la celebración de un festival bastante importante de aquella región, lo que le pareció una oportunidad excelente a nuestro comandante para buscar reclutas en esta zona—.

— ¡Hemos llegado al dominio Jozai! — exclamó el comandante Kondo bastante entusiasmado. -Muchachos, esta región es famosa por su lealtad al Bakufu, así que es posible que encontremos seguidores para nuestra causa en este lugar, de momento ¿Qué les parece si exploramos para conocer la ubicación de todo? , y buscaremos una posada para hospedarnos, hemos recorrido un largo trayecto- pensó por un momento y añadió

—somos demasiados para ir todos juntos así que sugiero que formemos tres grupos: Shinpachi, Heisuke y Sanosuke; Inoue se agrupará con Hajime y Souji; y por último quedamos Sannan, Toshi y yo ¿de acuerdo?, nos reuniremos en la entrada principal y de allí nos encaminaremos a la posada—.

—Espero que se comporten a la altura de guerreros dignos— añadió Hijikata severamente— recuerden que debemos ser un buen ejemplo para los posibles reclutas, así que no quiero que se metan en problemas, aunque no descarto que si ven a ronins molestando civiles, les autorizo intervenir, solo procuren evitar daños en propiedad y a terceros ¿comprendieron?

— ¡SI!— respondieron los capitanes al unísono.

—Entonces nos veremos más tarde—se despidió Sannan antes de marcharse con Hijikata y Kondo.

—Bueno, nosotros también proseguiremos nuestro camino— anunció Saito con seriedad y emprendió camino junto a Okita e Inoue.

— ¡Al fin se fueron! — Añadió Shinpachi aliviado -Tengo ganas de beber un sake.

—Siempre piensas en Sake— se burló Heisuke —aunque a mí no me importaría comer algo, ya estoy cansado de comer bolas de arroz.

—Si nos quedamos aquí parados no llegaremos a nada— aseguró Sanosuke con una sonrisa — ¡En marcha! —.

Y así los tres amigos se adentraron al pueblo, se sorprendieron de la gran cantidad de gente que rondaba cerca de los comercios. Los pueblerinos se veían amables y entusiasmados con los preparativos del festival que tendría curso en aquel lugar en unos cuantos días.

— ¡Cuánta gente! —Observó Shinpachi cuando ya llevaban un largo rato caminando por el pueblo— ¿creen que será posible que encontremos hospedaje? Yo veo llenos todos los sitios—añadió visiblemente preocupado

— ¡muérdete la lengua! — dijo Heisuke malhumorado, pateando una pequeña piedra del camino, mientras caminaban por un pasillo visiblemente desierto- Aún ni siquiera encontramos un lugar donde comer y beber sake; no me haría gracia tener que acampar a las afueras de este lugar porque no hay sitio.

—Acampar no está tan mal — añadió Sanosuke con calma pero si no encontramos lugar no habrá de otra, solo espero que Kondo o los demás se hayan preocupado de buscar también... — Se interrumpió a mitad de la frase, acababa de mirar que no muy lejos de allí dos personas acosaban a una tercera que llevaba entre sus manos una canasta llena de víveres, a lo que salió corriendo a aquel punto con Shinpachi y Heisuke pisándole los talones.

— ¡Vamos chiquilla! — Discutió un hombre visiblemente ebrio, mientras tomaba de la muñeca a una joven que sujetaba la canasta como podía. — Solo acompáñanos a divertirnos un poco—.

—Ya verás que la pasaremos muy bien— aseguró otro igual de borracho que su acompañante.

—Y-yo... ¡No iré a ninguna parte con ustedes! —forcejeaba la chica visiblemente enfadada pero el sujeto seguía sin soltarla.

—Tendrás que venir por las buenas— le amenazó el hombre mientras le enseñaba la hoja de una espada sin desenfundarla por completo de su vaina. —No querrás que un enorme tajo arruine ese precioso rostro tuyo—.

— ¡Malditos ronins!— chilló la chica — ¡Preferiría morir!— a lo que le escupió en la cara al tipo que la tenía sujeta.

— ¡Qué atrevida!, ¡te rebanaré la cara por esto! — Gritó el ebrio muy disgustado, mientras desenfundaba su espada — ¡sujétala bien Sho!—, a lo que su acompañante la tomó bruscamente por ambos brazos haciendo que la canasta cayera esparciendo parte de su contenido por el suelo.

La joven temiendo lo peor, aguardó el golpe con los ojos cerrados cuando sintió como caía bruscamente al suelo. Por alguna extraña razón, su captor la había soltado. Cuando alzó la vista observó como un sujeto alto de cabello corto y pañoleta en la frente, sujetaba al ronin que había desenvainado la espada en una especie de llave que le impedía moverse, la espada había caído al suelo; mientras que un pelirrojo alto de ojos ámbar y otro más joven de cabellera larga sujeta en una coleta amenazaban con sendas espadas en mano al que momentos antes la tenía sujeta por los brazos.

— ¡Sí que tienen agallas! — Dijo Sanosuke con enfado, —Molestar a una dama a la plena luz del día y con espada en mano, eso no es propio de un verdadero espadachín—.

— ¡Será mejor que se larguen y no causen más problemas!, añadió el joven Heisuke — No queremos ponernos realmente rudos delante de una joven.

—Sería un desperdicio usar nuestras espadas en ustedes— Añadió Shinpachi burlonamente mientras arrojaba a su cautivo hacia su secuaz haciéndoles caer al suelo.

— ¡Malditos desgraciados!, ¡nos la pagarán! —chilló uno de los ebrios después de que él y su compañero de juerga se levantaron y se alejaban de la escena corriendo.

— ¡Cuando quieran!—los despidió Heisuke con arrogancia y de mejor humor.

Mientras Shinpachi Y Heisuke se encargaban de juntar los víveres de nuevo en la canasta; Harada se acercó a la chica que parecía estar en shock y temblaba sin poder levantarse.

— ¿Estás bien? — le preguntó tendiéndole una mano amistosa y la observaba, la joven vestía un esbelto kimono púrpura con un delicado estampado de flores; su largo cabello castaño rojizo como la madera de caoba, estaba recogido en una trenza ladeada en su hombro derecho, seguía sin levantar la vista de su regazo.

—Todo está bien ahora, ya estás a salvo — le aseguró Sanosuke mientras se hincaba ante ella con la mano aún extendida.

—Sí... estoy bien — respondió la joven al fin y levantó la vista. Harada no pudo evitar mirar la profundidad de sus ojos que eran de un color verde intenso « ¡Es muy guapa! » Pensó para sí mismo. Sintió como le tomaban la mano que había ofrecido, por lo que la ayudó a ponerse en pie.

— ¡Tienes suerte de que estuviéramos cerca! — mencionó Shinpachi que la miraba con expresión bonachona mientras sujetaba la canasta de la chica. — ¿Qué hacías en este lugar tan solo? —.

— Intentaba alejarme un poco del bullicio — contestó la aludida. — en estos días ha habido demasiada gente por los preparativos del festival y me era muy difícil caminar entre todos con mi carga —.

— ¿No quieres que te escoltemos a un lugar menos solitario? — Le preguntó Heisuke —podría haber más ebrios en la calle.

— ¡N-no quisiera causarles más molestias!, ya hicieron bastante por mí —.

— No te preocupes, no es ninguna molestia — contestó Sanosuke de forma amable —te acompañaremos a un lugar más seguro y sé que de allí podrás encaminarte a casa.

— Está bien — murmuró la joven visiblemente sonrojada ante la amabilidad de Harada, pero más tranquila — Si tomamos ese camino, saldremos a la calle principal —.

Mientras caminaban, a la calle principal, Heisuke intentó entablar conversación con la joven consciente de que el silencio entre los cuatro era incómodo.

— ¿Vives por aquí? Este lugar rebosa prosperidad, ha de ser genial vivir en este lugar —.

— Se ve próspero pero eso no evita que vengan muchos ronins a intimidar y asaltar a la gente. —respondió la chica con una voz bastante fría, dejando a sus acompañantes perplejos. — ¡¿Qué acaso el poseer una espada los hace más hombres?! — Estalló — ¡yo solo veo a un montón de cobardes armados para hacer fechorías a la gente!, ¡los forjadores de espadas deberían estar avergonzados de que sus creaciones se utilizan para quitar vidas y saquear! —.

— ¡Oye! — se apresuró a replicar Heisuke irritado. — ¡No todos los que portamos espada somos saqueadores! —.

— Disculpa la impertinencia de nuestro joven amigo — añadió Shinpachi bruscamente, fulminando a Heisuke con la mirada y dándole un codazo en las costillas. — Te aseguro que a veces no piensa lo que dice —.

— Vale, ya Shinpachi — refunfuñó Heisuke — Me estás poniendo en ridículo.

-No pasa nada- contestó la joven con una voz más amable al percatarse de que había llegado lejos con su frustración- yo soy quien debería disculparse, lo que dije fue descortés, ustedes me ayudaron.

— ¿Ocurre algo? — le preguntó Harada que notaba la visible incomodidad de la muchacha en sus ojos a pesar de que el tono de ésta era cordial.

— No, solo son manías mías — aseguró ésta.

Harada quería seguir insistiendo, pero se lo pensó mejor. Apenas la conocían y consideró que sería irrespetuoso seguir con aquel tema, pero si de algo estaba seguro era de que la incomodidad de la joven se debía a la mención de ronins o cualquier cosa que tuviera que ver con la palabra "espada".

— Disculpa amiga — intervino Shinpachi cambiando el tema a algo más alegre — veo que llevas muchas cosas en tu cesta, ¿habrá un banquete en tu casa? —.

— Oh no, no es eso — contestó la joven que parecía bastante divertida, — simplemente me sobre pasé un poco con las compras, hubo muchas ofertas el día de hoy y me dio el impulso por comprar no sólo para la cena de hoy sino que también para el resto de la semana; supongo que a mi padre no le hará ninguna gracia, le gusta que se compren las cosas el mismo día, según él, se ocupa solo lo necesario — dijo con una disimulada risita.

— Lamento que se termine la charla — interrumpió Heisuke de malas pulgas (aun le dolía en el orgullo, las palabras de aquella muchacha) — ¿pero no es esta ya la calle principal?— dijo mientras llegaban a una calle si bien ya no tan concurrida, no era solitaria para una mujer.

— Sí, en efecto — murmuró la chica — bueno creo que podré arreglármelas sola a partir de aquí, espero no haberles quitado mucho tiempo caballeros.

— No es ninguna molestia —respondió Shinpachi con una sonrisa, mientras le tendía a canasta de compras de nuevo. - haríamos cualquier cosa por una damisela en apuros.

— Sí que son bastante raros, para tratarse de portadores de espadas — añadió la muchacha sin malicia, mientras tomaba de vuelta su carga.

Sanosuke observó que Heisuke trataba de controlar los estribos ante aquel comentario por lo que añadió.

— Veo que no has conocido a espadachines muy educados, pero me gustaría que no nos pesaras a todos en la misma balanza — su tono era amable pero ella notó que sus ojos se mostraban ofendidos.

— Lamento la descortesía — añadió la joven con sinceridad y una inclinación de cabeza. — para compensarlos por las molestias que les he causado... Me gustaría darles esto —.

La chica revolvió en la canasta buscando un paquete, al abrirlo les ofreció a cada quien un pan relleno, que los tres espadachines aceptaron con agrado (Heisuke se arrepintió de la hostilidad mostrada anteriormente).

— G...gracias — añadió Heisuke en voz baja.

— Más bien gracias a ustedes — añadió la fémina con total amabilidad. —Debo irme, me temo que la cena no se preparará sola y ya es tarde- dio un respingo, se despidió de ellos con una inclinación de cabeza y se alejó del lugar con paso apresurado —.

— Este pan es delicioso — dijo Shinpachi mordiendo un bocado de su pan, mientras esperaban en la entrada principal del pueblo a los demás - debo añadir que dejando de lado el prejuicio que tiene hacia los espadachines, la chica me pareció muy bonita, parece una muñeca de porcelana.

— Me pregunto cuál será su problema con los portadores de espada — murmuró Heisuke pensativo mientras comía su pan, mismo que le levantaba el ánimo un poco.

—Tuvo que ser algo serio — contestó Sanosuke recordando el dolor y furia reflejados en los ojos de aquella joven cuando lanzó aquellos mordaces comentarios.

— Bueno al menos nos recompensó con algo — dijo Heisuke ya un poco más animado —eso me recuerda que ni siquiera nos dijo su nombre —.

—Supongo que fue porque no se lo preguntamos, es una lástima— Dijo Shinpachi.

— ¡Sano!, ¡Heisuke!, ¡Shinpachi! —, Les gritaron a lo lejos, y los chicos se percataron de que quien les llamaba era Okita que se aproximaba a ellos seguido de Saito y de Inoue. — ¿Cómo les fue?, preguntó Inoue cuando se acercaron a ellos — ¿Aun no regresan los altos mandos?—.

— Aun no, ellos no suelen ser impuntuales. ¿Encontraron algo interesante?— preguntó Sanosuke a los recién llegados.

— Mmm podría decirse que sí — respondió Hajime — Notamos que los que resguardan la seguridad en este lugar son todos lanceros, los pocos espadachines que encontramos tenían pintas de ronin. Parece que el festival caldea mucho los ánimos aquí, ya que habían muchas riñas, la mayoría de borrachos que no saben controlarse cuando beben —.

— Eso lo notamos — añadió Shinpachi — a nosotros nos tocó salvar a una chica que estaba siendo acosada por dos ebrios de la peor calaña —.

—De cualquier forma, se ve que no se dan abasto con la seguridad — observó Okita — hay demasiada gente y parecen necesitar ayuda —.

—Lo único que quiero es que ya lleguen los demás, estoy bastante cansado y hambriento — urgió Heisuke.

— Ya no habrá que esperar más — contestó Inoue con calma — ya llegan— mientras miraba como Hijikata, Kondo y Sannan regresaban al punto de reunión.

Continuará

He finalizado el capítulo dos del fic, ¿qué noticias traerá Kondo respecto a Jozai?, ¿Tendrá Heisuke una cena y una cama calentita?, ¿Quién era la chica misteriosa que el trío conformado por Shinpachi, Sanosuke y Heisuke ayudaron a salvar?, Espero sus comentarios.