"-Tal vez porque me llamaste la atención, tu cabello natural, tus ojos, tu vestimenta, no he visto a chicas así aquí en Noxus, es por eso que me fije en ti apenas te vi entrar- Se acercó más, con la mano derecha, también cubierta por un guante acaricio su pelo –te estuve observando toda la noche…- Apoyo su frente con la de ella para que sus miradas se crucen –que hermosos ojos tienes, me encantan- una vez que dijo eso sello sus palabras con un beso."

La alarma sonaba, pero Kayle no caía en la cuenta que ya era lunes y que se tenía que levantar para ir al hospital.

Apago la música de su celular, se convenció de que nuevamente fue un sueño que no sucedió absolutamente nada el sábado. Abrazo a su peluche y se tapó con las mantas, no quería levantarse, no quería volver a la realidad, volvió a sonar otra alarma y tuvo que resignarse a despertar.

Camino por la cocina y se encontró con el sillón, en la noche creyó sentir algo ya que se quedó dormida mirando tele, cerca de las 12 se despertó alterada ya que tuvo el presentimiento de que alguien le acaricio el pelo, pero al indagar en el departamento no encontró nada, todo estaba intacto.

Como fue la primera en volver a la vida, decidió preparar el desayuno para ambas, preparo café, busco pan en la heladera para hacer unas tostadas, mientras esperaba a que salga, en la mesa coloco las dos tazas, mermeladas y queso.

Cuando Morgana se levantó, ya estaba la mesa completa con una gran variedad de comidas por lo que se puso contenta, tomo asiento y miro a Kayle.

-Que rico, podrías preparar vos el desayuno, te esmeraste…- Noto que no le dio importancia –Hola? Tierra llamando a Kayle responde?- Su hermana la observo.

-Sí, que me decías?-

-Que te esmeraste hoy, se ve muy rico- Ella simplemente sonrió y le dijo un simple gracias.

El tiempo se pasó muy rápido, como era costumbre Morgana se arregló, mientras que Kayle llevaba su ambo, esta vez uno turquesa.

Las hermanas tomaron el colectivo ya que la misma línea las llevaba a sus destinos, como costumbre la rubia bajo en la entrada del hospital donde se encontraba la parada.

Le iba a esperar un día tranquilo, ya que al ingresar a la recepción encontró a muchas personas haciendo trámites y no vio a la policía o algún fiscal.

Ingreso a la bodega pero Lilien no estaba, por lo que decidió esperarla, acomodo bien sus cosas, cuando vio bien en el bolsillo de su campera encontró una nota, similares a las del sábado.

"Hola, parece que es un mal momento, pero tenía la necesidad de verte, no dejo de pensar en ese beso y quisiera volver a repetirlo…

Firma T.A"

Se sintió muy mal al saber que no se trataba de un sueño, lo guardo para luego esconderlo bien junto con los otros, de alguna forma sabía que les servirían para algo. Con lo distraída que estaba, el golpe de la puerta la asusto, Lili entro muy rápido indicando que se le había hecho tarde.

-Bueno, hoy tenemos una mañana tranquila, no hay mucho para hacer, solo un pequeño análisis a una señora, la familia lo pidió así…- Al fin no había mucho trabajo, no hubo otro caso, lo que la dejo tranquila.

A los 10 minutos le llevaron el cuerpo de la mujer la cual no les llevo mucho tiempo analizarla.

-Querían quitarse la duda de la causa de su muerte?- Pregunto Kayle.

-Sí, y los doctores también, pero fue su enfermedad la que la consumió, una eterna luchadora del cáncer… Me contaron su historia…- La rubia la observo sentía admiración pero a la vez lastima, por lo que concluyeron fue una mujer que venció el cáncer de mama, pero al perder muchas cosas una simple enfermedad altero su metabolismo llevándola a la muerte.

-Muy admirable…- Comento la rubia.

-Sí, bueno iré a hablar con los familiares, la hija me espera, es impresionante lo que causa, ya que ella ahora se está haciendo estudios para saber si también puede llegar a tenerlo- La joven noto ciertas lágrimas en la doctora, pero la dejo, en algún momento se vuelve a ser humanos además de ser profesionales.

Estuvo dando vueltas un buen tiempo, pero no hubo novedades, y un gran aburrimiento rondaba por la bodega. Lilien volvió después de un buen rato.

-No hay nada para hoy… Dicen que ha vuelto la calma a la parte forense. Te puedes ir Kayle… Yo me quedo a cumplir horario- La rubia se retiró rápidamente, aún era muy temprano, pero no quería volver a su departamento a cocinar, si había algo que odiaba era comer sola. Camino tranquilamente hasta la plaza que está a un par de cuadras. Tomo asiento en un banco, y observaba a unos niños jugar.

Estaba tan fascinada con el juego de los niños, que alguien poso por detrás de ella y cubrió sus ojos.

-Quién soy?- Comento una voz familiar.

-Hola- Dijo alegremente, no esperaba volver a verlo –como has estado?- sus mejillas empezaron a tomar un color carmesí.

-Bien, no esperaba encontrarte… Supongo que fue casualidad- Talon se sentó a su lado, la rubia le costaba trabajo controlar su alegría.

-Supongo, hoy no había mucho que hacer, así que salí temprano, que hay de ti?- Le pregunto nerviosa.

-No fue un profesor, así que nos dejaron retirarnos.- Le regalo una sonrisa –aceptarías ir a comer conmigo?- El rubor de la rubia era muy notorio.

-Si… Acepto…- Ambos se pararon, optaron por ir a un gran centro comercial, y comer en el patio de comidas, pidieron una pizza.

-Hace tiempo que no como, esta riquísima- Dijo la rubia.

-Sí, son muy buenas, Kayle de dónde eres? Se nota que de Noxus no, pareces de Demacia…- Ella rió.

-No, de ninguno de los dos lados, estoy cerca de Demacia, es un pequeño pueblo llamado Viridian, hay mucho verde… Se podría llegar a decir que soy una chica de campo, muchos me dicen así…-

-Pero si es un pueblo… Debe ser hermoso para recibir ese nombre…-

-No te imaginas…- En su celular busco imágenes para mostrarle. –Mira, esto es en verano, hay una gran montaña, cerca de allí lleva mi tío a su ganado en la veranada. Y en invierno se queda en su estancia- El joven vio una foto de un paisaje que parecía una pintura, un gran verde había y en la montaña, a pesar de que era verano, se veían rastros de nieve. –Esta es una de navidad, la nieve cubre todo y es difícil cruzar los caminos, con Morgana solamente podemos acceder en tren-

-Es muy bonito, no se parece en nada a Noxus…- Empezó a reír.

-Mmm supongo que no, aunque no hace tanto frió aquí. Mira…- Le mostró más fotografías de animales –mi tío rescato a un corcel, lo va a tener por un buen tiempo me dijo hasta que lo pueda liberar, y esa hermosa que vez es una yegua, se llama Selene…- Le sonrió.

-Es tuya?- La rubia asintió.

-Sí, yo le enseñe, cuando puedo la cuido y salgo con ella para todos lados, me conto mi tío que estuvo en celos y que no se dejó con ningún caballo del establo, puedes creerlo? La señora fue y se fijó en el corcel, así que su hijo va a ser mitad domado y mitad salvaje…- Talon reía, aunque se sentía un poco ignorante, nunca estuvo en un establo, o cabalgo un caballo. –Calculan que va a nacer para navidad, por suerte voy a estar allí para verlo, seguro que va a ser hermoso-

-Es lo más probable, si es una yegua blanca con un corcel negro… Va a ser muy bonito el potrillo…- La rubia siguió buscando imágenes.

-Ese sultán, se llama Grim, es un pastor Belga, es de mis padres pero se lo prestan a mi tío para que lo ayude con las ovejas…- Miro la foto de un gran perro negro, parecía más un lobo.

-Entiendo por qué el nombre… Lo tienen muy bien cuidado.- Le sonrió.

-Sí, vive comiendo y cuando puede duerme en mi cama, la última vez que lo vi pesaba como 37 kilos, ahora debe andar por los 40, es enorme, no sabes lo que cuesta bañarlo y luego cepillarlo me lleva una hora hacer todo- Ambos rieron, se notaba que Kayle amaba los animales.

-Tu tío tiene más animales?- Le pregunto, y muy en el fondo deseaba ir a conocer esa estancia.

-Sí, lo que te imagines, conejos, gallinas, gallos, muchas ovejas y cabras, varios caballos, algunos los entrenan para las competencias, vacas, un toro, que más?, patos, cerdos, un pavo, es muy gracioso, ah también tienen un zorrito de mascota, lo salvaron en la caminera, lo cuidaron hasta que se encariñaron con él, es muy bueno y no se acerca a los conejos- Talon la observaba fascinado, era muy lindo escuchar a Kayle hablar de su familia y las cosas que tenían. –Bueno, que hay de ti?-

-No es tan interesante, mejor cuéntame cómo se doma a un caballo…- Noto que la rubia quería saber de él, suspiro –soy de aquí- Kayle lo observo como diciendo "eso es todo?" –Vivo con mis viejos y mis dos hermanas, que son insoportables…- La rubia le sonrió. –Y ahora me encuentro en frente de una chica que conocí…- observo los ojos azules de Kayle por un largo rato, ella se sonrojo.

-Qué te parece si vamos a los juegos?- El castaño sonrió. –Te gustas los juegos? O lo que quieras…- El joven se acercó a ella.

-Los juegos están bien- con sus dos dedos le dio un suave golpe en la frente –que nunca estuviste con un chico? Por qué te pones tan nerviosa…- La rubia se quedó sin palabras.

-Pues porque odio que me coqueteen… No soy como mis amigas sabes?- Inflo sus cachetes enojada.

-No te coqueteo, eso es lo que tú piensas, si lo hiciera desde el primer día habríamos acabado juntos no crees?- Tenían lógica sus palabras, pero su orgullo no le permitía darle la razón.

-Si, como digas Romeo…- La rubia camino y tomo la delantera, Talon rió.

-Eres admirable Kayle…- Ella lo miro con los cachetes inflados en expresión de furia.

-No sirve que me alavés de esa forma…-

-Entonces que sirve?- Estaba más cerca de lo normal a ella, y fingió abrazarla para luego reírse.

-Oye! Ya te estás pasando de la raya, no te di tanta confianza como para que generes contacto…- Estaba roja como un tomate y el castaño se moría de risa.

-Por eso te hago esos juegos, entre más me odies, más te vas a acercar a mi…- No le encontró sentido a las palabras pero empezó a correr al notar que la había dejado atrás.

-Por qué hiciste eso?- Estaba un poco agitada.

-Un caballero te hubiese esperado, un estúpido como yo no… Vamos, parece que en cualquier momento me vas a pegar…- Kayle camino a su lado "como sabe lo que me gusta? Tenía razón entre más cosas que haga que otras odian más me gustan a mí".

Pasaron toda la tarde en los juegos, hicieron competencias en auto, jugaron en los que más puntuaciones te dan. Pasaron por una máquina de peluches, Kayle observo un pequeño oso celeste muy tierno. Talon probo suerte y lo obtuvo, se lo mostró a la rubia ella le sonrió.

-Qué suerte tienes…- Comento, aunque esperaba que el mismo se lo dejara.

-Sí, va a combinar muy bien en mi habitación…- Kayle rió nerviosamente, eso esperaba.

-Bueno, supongo que deberíamos buscar nuestros premios. Quieres algo en especial o nos repartimos golosinas?-

-Prefiero las golosinas, porque todas van a ser para mí, las mujeres las evitan para no engordar…-

-Yo quiero, por eso lo propuse, amo las moritas, ese cruel…- Recibió el mismo golpe en su frente.

-Era broma… Quería saber tu reacción, te ves muy tierna cuando suplicas…- Le hizo un puchero –eso también es tierno- buscaron sus premios y volvieron con dos grandes bolsas, con chocolates, caramelos, chupetines, y demás. Ambos volvían en el colectivo. –Donde bajas?-

-En la siguiente…- Suspiro, no quería llegar a ese lugar.

-Te acompaño… Me queda cerca puedo caminar, son solo 5 cuadras, además mi madre me envió que pase a comprar pan…- Ella asintió, ambos bajaron y empezaron a caminar rumbo al departamento de Kayle. –Te divertiste?- Le pregunto el castaño rompiendo el silencio.

-Sí, hace tiempo que no me divierto así- Ella se detuvo –aquí es…- observo el edificio.

-Bueno, me quedo tranquilo de que hayas llegado bien…- Le sonrió, la volvió a mirar fijamente a los ojos y rompió contacto mostrándole el oso –era broma de que no te lo iba a dar…- La rubia se sonrojo tal vez esperaba algo más que el peluche.

-Gracias… Aunque esperaba algo más…- Se sonrojo –no me diste tu numero…- se defendió, le pidió su celular y lo anoto, a ella le entrego el suyo para que lo anote.

-Contenta?- Le pregunto.

-No… Todavía no…- Se llenó de valentía para acercarse más, rodeo con sus brazos el cuello, hizo puntitas de pie, y lo beso. La reacción por parte de él fue instantánea ya que le correspondió, pareció durar una eternidad, apenas se separaron se observaron unos segundos.

-Mañana?- Ella le sonrió.

-Mañana…- y se volvieron a besar a modo de despedida, la rubia subió hasta el departamento, al ingresar a su casa, sintió unos aplausos, 6 ojos la observaban con una gran felicidad, Morgana se acercó a ella a abrazarla.

-Felicitaciones hermanita…- Ella se sonrojo, las malditas brujas observaron toda la escena –no me sorprende que desaparezcas toda la tarde y te encontramos en la vereda a los besos con Talon…- las tres empezaron a reír y ella no sabía dónde meterse –Varus me dijo que los vio juntos, gracias por el aviso…- Comento su hermana con todo de celos.

El resto de las chicas se acercaron a que les cuente todo con lujo y detalle.


Eran aproximadamente las 2 de la mañana, por el balcón de las mellizas ingresaba una silueta, observo todo el lugar, y busco la habitación de la rubia.

Kayle estaba durmiendo, en la mesa de luz estaba el oso celeste que gano en la tarde, libero una sonrisa. Se acercó a ella y empezó a acariciar su pelo, estuvo unos cuantos minutos haciendo eso.

"Fue hermoso pasar la tarde contigo, y lo mejor de todo es que no hay sospechas" pensó, siguió acariciándola.

-Descansa princesa- Dijo en voz baja y beso su frente. Kayle empezó a moverse y él se tuvo que marchar, se despertó nuevamente alarmada, otra vez la misma sensación…

Camino por la cocina para servirse un poco de agua, se acercó a la ventana mientras bebía, las sirenas sonaban, seguro otro accidente, el panorama de Kayle era normal pero una silueta la saco de su trance, nuevamente sentía esa mirada en ella, pero esta vez lo observo desafiante, sin temor alguno, pronto iba a desenmascarar a ese sujeto por más que le cueste. Cerro bruscamente las cortinas, dejo el vaso para lavar, y se acostó a dormir.

En uno de los techos Talon sonreía, ese día se sacó la lotería, todo le estaba saliendo a la perfección.


Para compensar, les dejo dos capítulos para que disfruten.

Muchas gracias a los lectores por su apoyo, me motivan mucho. Saludos a todos y que anden muy bien!