Hola a todos! Espero que anden muy bien, en este capítulo van a suceder muchas cosas interesantes y bueno la espera termino…

Espero que lo disfruten (:

Los personajes no me pertenecen, esto es más que un hobby y sin fines lucrativos.


Los medios eran una locura, no había noticiero que no trasmitiera la privación de libertad del abogado Nelson, la gente no paraba de generar hipótesis, Noxus era un descontrol…

"Acaba de iniciar…" Pensó la rubia, miraba desde el televisor del hospital la nota, tuvo que irse con el doctor porque las preguntas habían iniciado, todos querían una explicación del tema.

Los jóvenes de la universidad miraban la noticia, un gran grito se escuchó porque muchos sabían que se trataba del padre de cierta chica.

-Maldita zorra… Estoy segura que fue ella…- La pelirroja analizaba la situación.

-¿Cómo diablos lo hizo? ¡Talon!- Grito, tenían al castaño acorralado –idiota creíamos que la tenías controlada…- Apretaba sus puños –si sigue así en cualquier momento puede caer nuestro padre… Piensa que vas a hacer, porque esto va a ser toda tu culpa…- No tenía palabras, no respiraba, estaba en shock, su celular sonó con una llamada importante.

-Yo… Me tengo que ir…-

-Escúchame, más te vale que tengas solución porque si no yo misma la voy a matar…- Riven no podía contenerse.

Salió de la universidad y camino varias cuadras hasta un café, el señor Du Couteau se encontraba sentado con los brazos cruzados y su rostro demostraba desilusión e impotencia.

-Quiero que hagas algo…- Se corazón se aceleró.

-Discúlpeme…- Agacho la cabeza.

-Cierra la boca… No podemos matarla…- Levanto la mirada –pero debemos actuar… Quiero que se una a nosotros…-

Lo dejaron en una habitación aislada, con custodia, la pareja lo observaba esperando respuesta, la cual no llegaba por parte del hombre.

-Se ve que no piensas confesar, bueno te daré un día para que recapacites las cosas… Mañana volveremos…- Conversaron en el pasillo.

-Va a ser más difícil de lo que creíamos…- Hablo el oficial.

-En cualquier momento nos tendrá que decir la verdad… Recuerda el dicho "la mentira tiene patas cortas…"-

Fueron al hospital para encontrarse con la rubia y el castaño, estaban en el consultorio del cirujano por lo que decidieron que lo mejor era quedarse en la bodega para hablar mejor.

-Ahora hay que prepararse para lo que venga después… Mientras tanto los mantendremos ocultos, no quiero que tengan problemas por participar en esto- les aviso la pelirroja.

-Como ustedes lo crean necesario…- intervino Shen.


Paso todo el día respondiendo los mensajes por parte de su hermana y amigas quienes apenas se enteraron iniciaron con una gran encuesta, Talon le escribió para preguntarle si estaba enterada, a lo que después le explico bien cómo fue que descubrieron la identidad del cuerpo y su posible asesino.

En la noche tuvo un poco de calma, descartando la llamada de su madre felicitándola por su participación y dedicándole un sermón de que se cuidara, que evitara dar su nombre a cualquier persona, posterior a una larga charla relacionada a la familia, los animales, Viridián. Podía llegar a sentir a través del teléfono del rico sabor de la carne ahumada y la nieve a su alrededor, el ladrido de su amado perro le levantaba los ánimos, y la escasa conversación con su padre le daba la sensación de estar en casa, pero la realidad le decía otra cosa, estaba en Noxus y había iniciado con una revolución, que de a poco le iba a traer consecuencias.

Estaba sola en su casa, Morgana no regresaría en toda la noche porque era viernes y estaría con su novio. Terminaba de beber un mokaccino, cambiaba canal por canal, no tenía muchas ganas de mirar las noticias, se sentía empachada del asunto. En su mesa tenía el cuaderno con el dibujo que había hecho con anterioridad, se encontraba contenta por su labor pero muy en el fondo moría de ganas por desenmascararlo.

Era muy extraño, a pesar de lo mucho que quería a Talon, cada vez que pensaba en el asesino era como si le faltara el aliento, su corazón se aceleraba y le era imposible mantener la calma, "demasiado irónico" pensó, tal vez era por la emoción, porque no creía que se tratara de amor, ¿o acaso estaba perdiendo su moral? "No Kayle… Son distintos, tu eres una justiciera, una futura forense, el simplemente es un asesino a quien no conoces…" una parte de ella decía que era una completa locura, la otra que le robo el corazón, en su lucha contra sus pensamientos se olvidaba del mundo exterior.

Escalo por el edificio; sin problemas abrió la ventana, no esperaba verla en la sala, para su fortuna, el televisor estaba en un canal de música e inhibió el ruido al ingresar. Estaba muy seguro que no escuchaba sus pasos por lo que facilitaba su movimiento, al quedar detrás de ella aprecio su distracción, ella admiraba un cuaderno con detenimiento y frustración. Sin pensarlo dos veces acerco su afilada navaja que sostenía con su mano derecha hasta decorar el cuello de la rubia.

-Un grito y te la clavo en la yugular…- Hablo en vocabulario técnico a modo de seducción.

-¿Qué haces aquí?- Le pregunto.

-Quiero hacerte una propuesta, pero antes necesito que duermas…- Obligo a que tragara una pastilla de somnífero, espero a que haga efecto y la cargo en sus brazos.

La música sonaba fuerte, un balazo a lo lejos, y el molesto olor a cigarrillo la despertó, analizo el lugar que estaba alumbrado por unas velas, en la mesa había una silueta de un joven fumando.

-No era necesario hacerme dormir, no consumo drogas…- Le anticipo.

-Si lo era, fue la ventaja de que no las consumieras porque no tardaste nada…- Se acercó a ella.

-¿En dónde estamos?- Otro tiro la altero.

-Tranquila nada te va a pasar, estamos en donde me crie… En la miseria…- Tomo asiento a su lado sin quitarle la vista.

-¿Entonces hay una explicación para hacer las cosas que haces?- Bajo la mirada y se concentró su cuchilla.

-Puede que sí, dependiendo como lo veas tú… Escúchame Kayle hoy me sorprendiste, más bien no te creía capaz…-

-¿De qué hablas?-

-No te hagas, sé que estas involucrada, deja de fingir que no sabes nada, tu cara demuestra inocencia pero sé que no es así…- Imponentemente la tiro para quedar encima, mantuvo distancia con sus brazos pero no bajo la guardia.

-¿Hablas de lo del abogado? Pues está en donde se merece… Arruino una familia, a una gran mujer…- El rio.

-Sí, una gran mujer, ¿cómo sabes que no mentían? ¿No me digas que crees en las personas buenas? Que hermosa imaginación tienes…-

-No es imaginación, simplemente me dedico a examinar la situación, todos merecen una oportunidad en la vida… Eso se llama justicia…-

-No, así no es la justicia… ¿Crees que va a recapacitar? ¿Crees que se va a curar? Ese método no sirve, no importa las oportunidades que se les dé no las van a aprovechar, Noxus se tiene que limpiar y matando es la única forma de hacerlo…-

-Yo no lo veo así… Por algo existen los derechos, las leyes…- Mantenían el mismo tono de voz.

-Las leyes no sirven de nada, son solo un montón de palabras escritas que te hacen creer que son las correctas… Yo viví el hambre, la muerte, el frio y la soledad, ¿sabes lo que es no tener padres? ¿Conoces el peligro? ¿Alguna vez te has preguntado si el día de mañana estarías viva?- Sentía lástima, se daba cuenta que tuvo la suerte de vivir en Viridián con sus padres…

-Tienes razón, no sé qué se siente eso… Pero escúchame vengo de un pueblo que no se creen esas cosas, y me han enseñado que con lo que estudie no es para terminar como personas de esta clase, sino para mejorar su vida y aun creo en las palabras de mis padres…-

-¿Me vienes a dar consejos? Estudiar no sirve de nada… Es tu potencial lo que te asegura el futuro, si sobrevives y luego el entorno te importa una mierda, así progresaras…- Respondió con su voz rasposa.

-¿Todavía lo crees así?-

-Si, por favor, ¿creíste que con estudiar para forense cambiarias esta ciudad que ya no tiene dueño?- Ella lo miro fijamente.

-¿Cómo lo sabes?- Se percató de su error –¿cómo sabes que estoy estudiando forense?-

-Tengo conocidos, me han dado información de ti… ¿Olvidaste lo que te dije?-

-No…- Lo tomo de los hombros –¿quién diablos eres? ¿Cómo es que sabes tanto de mí? Son muy pocas las personas que me conocen, nadie sabe mucho de mi vida… Basta de mentiras…- Estaba furiosa, su sangre hervía, lo que más odiaba era que la tomara por idiota.

-No te la hare fácil Kayle… No vine a divulgar mi identidad, vine a hacer un trato…-

-No pienso hacer nada contigo… ¿Es que acaso piensas que nací ayer?- Respiraba hondo para calmarse.

-Desearía eso… Sé que eres muy inteligente, no puedes cerrar la boca, desde el día en que te conocí me di cuenta de eso… Anda dime quien sospechas que soy. Dímelo…- Era imposible, seguía jugando con ella de tanta furia lo vomito.

-Talon…- Él empezó a reír a carcajadas.

-Eres admirable, eres increíble, de esto me temía… ¿En serio como lo haces? Pareces tan…- Lo interrumpió.

-Habla ahora… Obtuviste respuesta ahora quiero una yo…-

-Todavía no lo puedo creer, ¿sospechaste todo este tiempo de mí?- Se quedó sin palabras, él se quitó la capucha y su pañuelo dejando ver su rostro –eres más, mucho más de lo que esperaba…-

-¿Por qué?- Las lágrimas salieron de su rostro –¿por qué haces esto?- él seco sus mejillas.

-Te contare una historia… ponte cómoda…- Se sentó en el sillón y la abrazo –llegue a este orfanatorio de bebé, mis padres murieron y nunca supe de ellos… Yo tenía un amigo, era como mi hermano, nos pasábamos las tardes enteras robando cosas de las tiendas para traérselas a los demás niños, chocolates, caramelos, de todo… A pesar de lo poco que teníamos éramos felices pero un día un desgraciado me quito mi felicidad. Esa noche sacamos comida de una fiesta, uno de los sujetos nos descubrió y nos hecho a la calle, pero donde le dimos pena nos entregó lo que habíamos quitado, lamentablemente había una de las bandas del barrio, unos idiotas en moto pasados de drogas. Nos querían quitar lo que nos pertenecía y cuando intentamos escapar balearon a mi amigo, ellos escaparon y me dejaron solo, como no había nadie que me ayude el murió desangrado… Esa misma noche el hombre que nos había encontrado en la fiesta me hablo, fue cuando conocí a Du Couteau, me ofreció una mejor vida y un gran entrenamiento porque sabía que tenía potencial, a los meses hizo todo el trámite legal de adopción y me llevo a vivir con su familia… En ese entonces yo tenía 12 años y no sabía nada de las personas con las que vivía, de a poco tuve mejor relación con Katarina, mi madre me acepto como un hijo propio, la única que siempre ha actuado indiferente a mí fue Cassiopeia. Me la pasaba entrenando, aprendí el arte de las cuchillas, cuando llego mi momento conocí al "jefe" para quien trabaja mi padre, un hombre obeso y sus dos hijos son los idiotas que vimos ayer… Tenían el oficio perfecto para mí, pero había un problema todavía era menor y querían esperar por lo menos a que cumpliera 18 para iniciar… -hizo una gran pausa –desde ese entonces Katarina ya tenía una gran amistad con Riven de la cual me había enamorado, siempre actuaba como idiota cuando la veía, mi suerte cambio porque ella decidió salir conmigo, era una vida de alcohol, sexo, drogas, si íbamos a algún lugar a ella podía estar con cualquier tipo como yo con otras mujeres, no importaba…- Kayle lo escuchaba aterrorizada –pero un día las cosas cambiaron, como era costumbre nos reunimos en su casa, sus padres estaban de vacaciones, fumábamos yerba cuando sentí a una persona gritar, me pidió que la acompañara porque tenía miedo, en el patio trasero había un hombre atado, Riven me dijo que era alguien a quien quería de hace mucho… Y si nunca olvide su rostro, ahora estaba gordo, lo peor de todo era que él no me recordaba, no pare de golpearlo, no era suficiente, ella lo disfrutaba parecía excitada por el dolor del insolente. "Tienes que acabar con el… No tenemos garantía de que no vaya a hacer lo mismo" fueron sus palabras y me entrego un cuchillo, era un adolescente miedoso, me lo cuestione por un momento "mátalo, se lo merece por lo que le hizo a tu amigo…" me alentó a hacerlo, con la mezcla de la marihuana y mi enojo lo degollé sin piedad, luego el miedo se apodero de mi "hiciste lo correcto…" me dijo, tomo mi mano "ven, vamos a arrojarlo al mar…" lo envolvimos en bolsas y lo llevamos al muelle… Me llevo tiempo procesar lo que había hecho, pase un mal año porque al tiempo Riven me pidió que terminemos y yo la quería mucho por lo que me costó trabajo salir adelante, repetí de año en la escuela, lleve mucho tiempo sin olvidarla, incluso empecé a trabajar y me costaba verla cuando salíamos con Katarina, de a poco sentía que con los asesinatos era suficiente para llenarme, hasta que…-

-¿Hasta qué?- Cuestiono.

-Hasta que cierto día me tuve que topar contigo, odiosa y maldita rubia, justo cuando me había encargado del senador tuviste que aparecer con tu uniforme, tener la casualidad que conozcas a Varus que es mi amigo, y escuchar a tu hermana y amigas hablar con naturalidad de tus superioridades- Ella lo observo triste –eras una amenaza, solo ibas a traer problemas, fue por ello que se me ocurrió salir contigo, era una forma de distraerte, que creas que era un chico bueno… A la vez hacer mi contraparte sin que te dieras cuenta… Era el plan perfecto hasta poder deshacer toda evidencia y nunca sospecharías nada de mí…-

-Entonces… - La interrumpió.

-Si Kayle… Te odiaba, moría de ganas por matarte, clavarte las 70 cuchillas que tengo en todo el cuerpo, escuchar tus gritos de dolor, pedirme por favor, quería que te arrepintieras de tu decisión por meterte en mi vida, quería arrancarte el corazón, bañarme en tu sangre…- Sus manos estaban en el cuello de la joven y su voz había cambiado.

-¿Y por qué no me matas de una maldita vez si tanto me odias…?- Grito.

-Porque no puedo… No es que no me dejen hacerlo… De alguna u otra forma me empezaste a gustar asquerosa mujer… Tu maldita forma de ser ablando mis pensamientos, discutías conmigo por idioteces, siempre me fuiste fiel, dejaste que haga lo que quiera contigo, demostrabas interés en lo que hacía, me ayudaste con la universidad, pasabas tiempo a mi lado, me abriste las puertas como nadie más lo había hecho y me costó darme cuenta de eso… Yo estaba enviciado con lo que harías que no me di cuenta de que me enamore de ti…- no tenía palabras, no sabía qué respuesta darle –es irónico… Te dije que el amor es para débiles…-

-No eres débil…- Le hablo –tal vez lo confundes porque extrañas a Riven… - suspiro –yo por un momento creí que no quería a nadie, solo estaba obsesionada con encontrar respuesta, y debo admitir que cada momento que pasamos juntos lo disfrute… Te he llegado a amar… En realidad te amo…-

-Únete a nosotros…- la tomo de las manos –puedes hacer lo que quieras hacer, tendrás mejor paga… De eso te quería hablar…-

-No puedo… No es lo que quiero…- Bajo la mirada.

-Te daré tiempo para que lo pienses… Eres buena en tu lo que haces y tienes la ventaja que nadie cree tu profesión porque no la aparentas…- La beso y ella le correspondió. –Ahora duerme…- lo abrazo fuertemente.

-Quiero estar un tiempo más contigo… No me dejes… No ahora…- sin hablar se quedaron un par de horas abrazados, aprovecho cuando se quedó dormida para llevarla a su casa.

Despertó en su cama, tenía puesta la campera del castaño impregnada de su perfume, se abrazó a si misma antes de llorar, en su buro había una nota.

"Aun me cuesta procesar todo lo que sucedió en esta noche, te conté cosas que nadie sabe de mí, conociste mi lado más sensible y fui capaz de darme cuenta de lo que verdaderamente pienso de ti… Gracias Kayle por hacerme sentir valorado, ahora maldigo mi suerte de no haberte conocido hace diez años atrás, las cosas serían diferentes… Espero tu respuesta, que tengas dulces sueños mi rubia…"

La guardo en un lugar especial, observo la luna que la alumbraba inicio con sus lamentos, no había nadie con quien charlar, acaricio el pelaje de su oveja de peluche, no dejo de mirar a Selene…

-¿Qué debo hacer?- Le pregunto…


Final del capítulo, les gusto? Espero haber plasmado bien la obsesión de ambos ya que en toda trama policial existe…

Gracias por lo comentarios y pueden preguntar cualquier duda, critica o tomates ._. jajaja

Que tengan una linda semana (: