Propuesta aceptada

-...vy...Ivy...

Escuché su destacable voz en un eco, abriendo los ojos con demasiado esfuerzo para mi gusto.

-hemos llegado solcito, ven...curaré tus heridas...- me animó, levantándome en sus brazos una vez más, entrando en su desordenada pero acogedora morada.

-lo siento...al final, fui a rescatarte pero...tu terminaste haciendo todo el trabajo- bufé, sintiendo como me recostaba en la cama con extrema cautela.

-¿De qué hablas? si no fuera por ti ya no estaría aquí...el señor J me lo dejó bien claro- acotó, sentándose a mi lado.

Rodé los ojos, recordando aquella maligna figura -debí haberlo matado cuando pude...- solté, sin percatarme de mis propias palabras.

-no Ivy...si hay alguien que debe matarlo, esa soy yo

Lo dijo de tal forma, que me hizo estremecer.

Sabía que lo de ellos ya era historia pasada, pero no imagine que guardase tanto odio en su corazón...como para querer asesinarlo.

Adivinando mis pensamientos, continuó -¿Sabes? nunca pensé en eliminarlo por completo, es decir...sé que hemos tratado de matarnos mutuamente muchas veces, pero aunque no lo creas, dentro mío sabia que nunca lo lograría...con que se fuera de mi vida era suficiente, pero cuando te vi herida...y siendo golpeada por él- chocó los dientes con fuerza -realmente le deseé lo peor, y si evitar que esta situación suceda nuevamente implica cortarle la cabeza, eso haré

Abrí los ojos con sorpresa, intimidada por su extraña confesión de amor.

-p-pasame esa planta...- cambié de tema, tratando de mantener la compostura, señalándole a una de mis queridas hijas.

-¡oki doki!- Volvió a su usual personalidad, en un instante.

Al alcanzármela, la tomé en mis manos, acariciándola y extrayendo un poco de líquido de sus hojas.

-¿Eso te ayudara a curarte?

-en efecto- respondí, comenzando a quitarme la ropa, pero mis músculos dolían demasiado para poder hacerlo.

Se percató de ello al instante, para mi "mala" suerte.

-¡Ven! por fin una tarea que puedo hacer a la perfección- exclamó, con entusiasmo, ayudándome a quitarme el traje.

Quedé por completo desnuda, deslizando sobre mis heridas aquel liquido que las curaba en un instante. Sus deseosos ojos no pasaron desapercibidos por los míos, pero veo que hasta la mismísima Harley Quinn puede controlar su lujuria en ciertos momentos, ya que no me tocó ni un pelo.

-wooow- exclamó, siguiendo con la mirada mis movimientos -eso es nuevo...

-lo es ciertamente, hace poco encontré a este extraño espécimen en Gotham...Batman lo guardaba bajo llave, ya me preguntaba como seguía vivo después de tantas batallas...pero obviamente no pudo resistirse a mis encantos- mencioné aquello, con total orgullo.

-nadie puede, florecita- interrumpió, sonriéndome con deleite.

Reí ante su reacción. Siempre hacia que olvidese mis pesares, como por arte de magia.

Mis heridas se curaron, sintiéndome renovada. Por fin podía moverme con libertad...aunque no había estado del todo mal ser cargada por ella. Extrañaba su tacto.

-iré a darme una ducha- atiné a decir, levantándome de la cama -descansa...has tenido un día dif...

-¡Yo también iré!- expresó, obviando mi suspiro, con una gran sonrisa.

Claramente iba a sumarse.

Sus manos refregándose contra mi espalda, era una sensación tan placentera. La suave espuma del jabón, sus caricias desplazándose por esta, el delicioso aroma a jazmín, todo era tan perfecto. Hasta que sus dedos comenzaron a refregar mi vientre, alertándome, elevándose lentamente por este.

-Harley...- musité su nombre, sin poder evitarlo -¿Qué pasa? ¿Quieres jugar?- continué, llevando mi mano hacia atrás, sujetando su rostro y dirigiéndolo hacia mí.

-siempre quiero jugar...ya lo sabes...- susurró en mi oído, deslizando sus dedos hacia arriba, rozando mis atributos, para luego atraparlos entre sus manos, estremeciéndome.

-pero...hay algo que quiero decirte antes de violarte...- sentenció, aun acorralando mis debilidades.

Solo pude estirar mas mi cabeza hacia atrás, tratando de visualizar sus ahora, honestos ojos.

-hoy...pensé que realmente te perdería...

Abrí los ojos de par en par, al observarla tan quebrada -también yo...cuando te lanzaste para recibir la bala por mí, mi corazón se detuvo en ese mismo instante...

-tenía que hacerlo, no podía permitir que te hiciese más daño...

-¿Más?- inquirí, confundida.

Asintió, con un angustioso semblante -Ivy...siempre me has salvado de él, y por ende, siempre has estado expuesta al peligro...eso es lo que quería evitar...

Reposó su mentón en mi hombro, reforzando el agarre en mis pechos, haciendo notar con sus dedos, mi excitación inminente, jugando con ellos.

La situación era extrañamente conmovedora y tentadora.

Dibuje una nerviosa sonrisa. ¿Acaso no era consciente de que no era adecuado decirme esas palabras, con mis queridas tomadas de tal forma?

-temí perderte...y a pesar de todo, terminaste involucrada de igual manera...lo siento tanto...

Sus lágrimas cayeron sobre mí, paralizándome.

Al recibirlas, instantáneamente recuperé la compostura, girándome y sujetando sus mejillas con firmeza -nunca vuelvas a decir eso, sabes que no es una molestia para mí rescatarte

Desvió la mirada, como si estuviese avergonzada por sus actos -lo sé, pero no es algo que yo quiera que hagas, entiéndelo, no quiero perderte...

-ni yo a ti...

Nuestras miradas se cruzaron en silencio. Podía vislumbrar mi reflejo lleno de amor en sus ojos.

Entrecerré mis propios ojos al percatarme de todo lo que sentía por ella.

-gracias...

Su voz emitiendo tal tonada, me hizo reaccionar.

-gracias por siempre estar para mi...

Una amable sonrisa se formo en mi rostro. Acaricié sus cachetes, depositando varios besos en ellas -para eso estamos las amigas, nos cuidamos la una a la otra ¿Recuerdas?

-pero...- su voz parecía dudar- tú no eres solo una amiga para mi, y él lo sabe...por eso tengo miedo de...

-no me pasará nada, y tampoco a ti- la corté, dirigiendo mis mimos a su cuello -te protegeré, no importa lo que cueste

Posó sus expectantes ojos en mi -entonces... ¿Qué soy para ti?

¿Por qué aquella pregunta sonó demasiado formal?

Recordé como me llamo hace solo unas horas... "novia"

¿Eso es lo que éramos?

Mi corazón no dudo en estallar de felicidad al pensarlo. En el momento no pude responder por lo conmocionada que estaba, pero ahora...me sentía tan afortunada de que me nombrase de esa manera. Es mas... ¿No es lo que éramos hace tiempo ya? es solo que...nunca le pusimos nombre...no era necesario. Y sigue sin serlo. Pero admito, que era enternecedor oírlo.

Sonreí con dulzura, acercando mis labios a los suyos, rozándolos -eres mi lunática novia...- atiné a decir, uniendo nuestras bocas finalmente, explorándola por completo.

La estampé contra la fría pared, apegando más nuestros cuerpos. Necesitaba sentirla, con urgencia.

-Ivy...- la escuché susurrar mi nombre, dentro de mí.

Eso solo me extasió más.

Sin pensarlo, la apreté mas contra mí, depositando mi entrepierna con su intimidad.

-mmhh...- musitó, enredando sus brazos en mi cuello, intensificando la acción.

Mi respiración se entrecortaba, y mi cuerpo pedía más...a pesar de su notable cansancio.

-Harley...- la nombré, apartándome un poco, sin soltar su rostro.

-Ivy...yo...zzzzz

Pestañeé varias veces, atajándola en mis brazos, ya que se había deslizado por la pared, absolutamente agotada.

-¿Bebe?- la llamé, acariciándola, con una indescifrable sonrisa.

Ok...me dejó absolutamente extasiada. Este era el momento de demostrar mi lado humano y contenerme.

Debía estar muy cansada, al igual que yo. No podía culparla.

-ven...salgamos de aquí, así podemos acostarnos...

-mmm...si...pechos pelirrojos...

Reí ante sus delirios, sosteniéndola en mis brazos y sacándola de la bañera.

La rodee con la toalla, secándola. Sus risas ahogadas dibujaban una sonrisa en mí.

-vamos cariño, te meteré en la cama...

-méteme lo que quieeras...- divagó, mientras caminábamos hacia la habitación con torpeza y la recostaba, acomodándola al lado mío, arropándola.

Se dio vuelta, musitando algo que no llegué a entender.

Observé su espalda con profundidad. Tentada, la abracé por la cintura, apegando mi cuerpo al suyo, y dejando reposar mi semblante en su cuello, inhalando aquella exquisita fragancia que emanaba.

-Harley...- susurré su nombre, inquieta. No lograba conciliar el sueño a pesar de mi agotamiento.

-¿mmhh?- murmuró.

-yo...- dude unos segundos, me costaba decir aquellas palabras -he pensado en tu propuesta y quiero...vivir contigo...

-¡mmhh!- expresó con felicidad, aun dormida, pero con una radiante sonrisa.

Sonreí al verla tan inocente.

-aunque no creo que cambie nuestra relación por ello...es decir, debo seguir viajando a Gotham por mi trabajo...

-te conseguiré uno aquí...lleno de veeerdes plantas...- musitó, aferrando mi agarre en su cintura.

Sonreí para mis adentros, acercándome más -se que lo harás... ¿Harías cualquier cosa por mi?- cuestioné, besando su cuello.

-por supuesto...margarita...

Sus ronquidos en medio de sus palabras me desconcertaban, pero sé que era sincera respecto a sus desvariantes frases.

Cerré los ojos con tranquilidad, acurrucándome con ella -te quiero...

Logré llegar a Morfeo finalmente, pero inclusive dentro de mis sueños, se encontraba la dulce rubia, robándome más de un beso.


Capitulo 6 entregado!

Disculpen si la historia va un poco lenta, es que quiero detallar lo más posible los sentimientos de ambas, en especial de Ivy.

Nos vemos en el próximo cap!

Besos