2 meses después

Emma estaba parada frente al altar visiblemente nerviosa, se encontraba en al patio de su casa en una pequeña, modesta pero significativa boda, Regina había insistido que solo quería un evento pequeño, con solo sus pocos conocidos, nada extravagante ni ostentoso –solo quiero que estés junto a mí en el altar- eso fue lo que dijo la ex reina cuando estaba planeando la ceremonia.

La rubia bestia un traje azul claro con adornos dorados, pantalón negro y una sencilla cola de caballo, según Henry ella en verdad se veía como todo un caballero.

-tranquila Emma, porque tan nerviosa?- preguntaba Ruby

-no se, solo… solo estoy nerviosa- respondía la rubia.

La música comenzó a sonar dando a entender que la "novia" había llegado, Regina de la mano de su hijo lucía un hermoso vestido blanco que marcaba perfectamente su figura, pero cuidando que no estuviera apretado del vientre, Emma se quedó sin palabras, ante ella estaba la visión más hermosa que jamás había presenciado, para ella todo el mundo desapareció.

-Emma!- decía Regina.

-si! Acepto!-

-no querida, la ceremonia todavía no comienza, te pregunte que como me veo-

-ha si… yo… te vez hermosa- provocando la risa de varios de los presentes.

6 meses después

-te odio- decía la morena mientras pujaba.

-lo se amor, yo también te amo- respondía la rubia mientras Regina le destrozaba la mano.

-vamos… puje… ya casi sale- decía el doctor.

-me embarazaste, tenías que inflar tu ego embarazándome-

-pues no recuerdo que te quejaras mucho-

-no te hagas la graciosa Swan, HAAA!- pujo una última vez Regina.

-WAAA! WAAA!- se escuchaba

-señoras, les presento a su nueva hija- una enfermera les entregaba a la pequeña bebe envuelta en una manta.

Unas horas después se encontraban en el cuarto de Regina con la bebe dormida en los brazos de su madre morena, Henry entro corriendo mientras Ruby y belle le seguían.

-chicos les presento a la nueva integrante de la familia Swan-Mills, Íngrid-

9 meses antes en Storybrooke

-mi reina, según mis cazadores, Emma, Regina, Henry, Belle y Ruby acaban de cruzar la línea y han salido del pueblo, el encapuchado y la otra rubia se han quedado en el pueblo- decía un hombre que estaba arrodillado frente a Snow

-Maldita sea, tenemos que recuperar a Regina, solo su muerte nos regresara el bosque encantado-

-pero como lo haremos, todo el que sale pierde todos sus recuerdos- mencionaba David mientras caminaba de un lado a otro de la alcaldía.

-no lo se, ok, pero no podemos dejar que se escape nuestra única oportunidad de castigar a Regina-

Justo en ese momento una nube lila y una blanca aparecieron

-entonces solo buscas venganza?- hablo Ingrid

-no, busco justicia, ella debe de pagar por lo que nos hizo, además que solo con su muerte podremos regresar al bosque encantado-

-y si les diera una forma de regresar al bosque encantado pero a cambio deben de olvidase de su hija y nieto- menciono Íngrid.

-la tomaríamos- respondió Snow sin dudarlo.

-si ella prefiere a esa… bruja, sobre su familia, pues que se la quede, nosotros regresaremos al bosque encantado-

-esa bruja es su familia- respondió Emma mientras se quitaba la capucha.

-Emma… como… eras tu?... porque?-

-calla, no me interesa darte explicaciones o escuchar tus estupideces, toma esto- le arrojo la perla- rómpelo y todos regresaremos al bosque encantado- dijo Emma sumamente molesta.

-regresaras con nosotros?, serás nuestra princesa?, veras que te encantara el castillo, es muy herm..-

-calla, viajare con ustedes pero no seré su princesa o me quedare en su castillo, cuando regresemos a nuestro mundo me iré a Arendelle con Íngrid y ustedes nunca sabrán nada mas de mi-

-pero… pero… eres mi hija, eres una princesa y tienes una responsabilidad con tu pueblo y…-

-No!, acabas de cambiarme por una forma de regresar al bosque encantado, así que vive con las consecuencias de tus decisiones-

-además Emma no estará sola, en Arendelle será tratada como toda una princesa-

-Gracias- decía Emma mientras tomaba el hombro de Íngrid.

-bien… si así lo deseas, quédate con esa bruja de hielo y no con tu madre-

-ella ha demostrado ser mejor madre que tu!-

-CALLLAAA!- sin darse cuenta Snow apretó fuertemente la mano donde tenía la perla rompiéndola y liberando un humo negro por todo el pueblo que después de unos segundos se llevó todo, dejando solamente un camino viejo y un solitario poso.

-Emma, Emma, cariño despierta, te tengo una sorpresa-

-5 minutos más, ven, solo 5 minutos y me levanto- respondió la rubia

-amor, no estamos en nuestra habitación, abre los ojos mi patito feo- justo en ese momento Emma estuvo consciente de la mano que acariciaba su rostro.

-Regina!-

-hola amor-

-dónde estamos?- pregunto Emma al ver que solo había color blanco a su alrededor

-y que haces tú aquí?, no deberías de estar con Henry y con mi yo más joven?-

-lo estoy… y también estoy aquí, contigo, nunca te he abandonado- decía la morena mientras besaba los labios de Emma.

-creo que yo pudo explicar mejor la situación- hablo un enorme león que caminaba lentamente hacia ellas.

-Aslan… que está pasando… no es que me esté quejando pero si quiero una explicación-

-hija mía… desde que nos conocimos note como eras protegida por alguien más, en su momento no pude hacer nada pero ahora las cosas son diferentes-

-Regina acaso tu!?-

-si, desde que morí, he estado tu lado o pensante que podías aprender magia en solo un año cuando los más habilidosos les toma varios-

-Regina… dime… cuál es tu deseo?-

-yo solo quiero estar junto a Emma- contesto la morena mientras tomaba la mano de Emma.

-muy bien, tu deseo será concedido- en ese momento una fuerte luz, comenzó a iluminar tola la habitación, Emma y Regina se abrazaron esperando que todo pasara.

Cuando abrieron los ojos se encontraban en una pradera, en un paisaje que les parecía muy familiar.

-Emma, donde estaban temí que no pudieras regresar- decía Íngrid mientras se acercaba corriendo.

-Regina… que… que haces aquí, no deberías de…- Íngrid fue interrumpida por Emma.

-yo también le hice las misma preguntas, ven en el camino te explico que paso-

-camino?, vamos por Elsa verdad?-

-no, primero tengo que recibir a una vieja amiga-