-supongo que las cosas están saliendo bien, digo no solo recuperaste a Regina, también parece que Aslan te rejuveneció- le decía Íngrid a Emma mientras caminaba de un lado a otro.

-que puedo decir, parece que le caí muy bien- respondía Emma mientras recostaba su cabeza en las piernas de Regina

Ya levaban cerca de 1 hora esperando a que pasara algo en ese pozo, cuando repentinamente un humo lila empezó a salir de pozo tomado forma humana y apareciendo Lily después de que el humo se disipara.

-eso… fue raro-

-hola amiga- saludaba Emma.

-Emma!... que haces aquí… y… donde es aquí?- preguntaba Lily.

-bueno… primero no soy la Emma que viste en el restaurante, segundo, aquí es nuestro mundo natal… el bosque encantado y lo que hago aquí es cumplir mi promesa… dime quieres reunirte con tu madre verdad?-

-si- respondía su amiga.

-bien necesitare un poco de tu sangre- decía la rubia mientras aparecía la espada de David.

-solo… solo unas gotas verdad?- decía un poco perturbada su amiga

-tranquila, la espada también es necesaria, no te apuñalare con ella- Emma le respondía mientras colocaba una roca negra en el suelo.

Con unas gotas de sangre de ambas y la espada que termino con la vida de Maléfica el ritual estaba completo, un humo verde salía de la roca, cuando el humo se disipo la madre de Lily estaba de pie ante todos.

-mamá!- grito Lily mientras abrazaba a su rubia madre.

-que!?, quién eres?- preguntaba maléfica aun confundida, cuando miro detenidamente a la muchacha que la estaba abrazando inmediatamente reconoció los ojos de esta, esos mismos ojos que ella tanto amaba los cargaba aquella joven que le acababa de decir mama.

-hija?!- y devolvió el abrazo.

-que… que paso?- pregunto Maléfica cuando se separó un poco de su hija.

-querida que es lo último que recuerdas?- pregunto Regina

-nos atacaron, yo estaba débil… acababa de tenerte como un hermoso huevo blanco- le dijo a Lily- intente detenerlos pero tuve que tomar una decisión, o la protegía a ella o te protegía a ti- confeso mientras acariciaba la cabeza de su hija- escape hacia mi antiguo castillo para salvarte… pero… pero me estaban esperando, sentí un enorme dolor en mi hombro y lo demás esta muy confuso-

-Snow, charmin y compañía te tendieron esa trampa, cuando te encontré estabas muy débil, la única forma en que podía sobrevivir al veneno era en tu forma de dragón y así te lleve a Storybrooke… pero ella no llego junto con la maldición-

-y… al parecer Gold… rumpel se aprovechó de tu debilidad y escondió una pócima en tu cuerpo… pócima que tuve que recuperar para poder salvar a mi hijo y para lograrlo me vi en la necesidad de… bueno… marte… de verdad lo lamente mucho- dijo Emma

-esto… esto es demasiado- decía Male mientras se sentaba en un tronco cercano.

-es… mucha información, lo de ella, tu- refiriéndose a Lily- la maldición, mi muerte y resurrección… yo… tengo muchas preguntas, pero… primero porque siento cierta aura malvada en tu ser?- le pregunto Male a Lily.

-el destino oscuro- respondió Regina

-quien?-pregunto Male.

-Snow y azul-

-no se supone que-

-sí, nosotras éramos las villanas y ellos los héroes, pero eso no los detuvo de quitarte a tu hija y traspasare el potencial para del mal de la hija no nata de Nieves-

-y hablando del tema… Lily creo que ya es hora que me regreses esa maldad- decía Emma mientras extendía du mano.

-estas segura?- Emma solo asintió con su cabeza.

Cuando sus manos se juntaron sintieron como un enorme poder se movía del cuerpo de Lily y pasaba al de Emma.

Lily sintió como un enorme peso le era retirado de sus hombros y al mismo tiempo sintió fluir su magia por todo su ser, miro al cielo abrió la boca y exhalo una enorme flama verde.

Por su parte Emma sintió ese gran poder entrar a su cuerpo, pero no era un peso, ese mismo poder se complementaba perfectamente con su ser, su magia, sintió como fluía mas libre por su cuerpo, abrió los ojos y se dirigió lentamente hacia Regina, la tomo de la cintura y la beso apasionadamente.

Para todos los demás el espectáculo que ellas dos estaban dando era inaudito, mientras que Regina dejaba salir rayos de color morado, los de Emma eran de un azul eléctrico.

-eso fue mágico- decía la morena.

-contigo siempre es mágico-

-así que… tu- señalaba a Regina – y la hija de Snow?- preguntaba Male.

-han pasado muchas cosas… cosas que te contare después, creo que lo que en verdad quieres es saber dónde la tienen verdad?-

-me conoces bien amiga- respondía Male.

-las ruinas del lago, no te tardes, nos vemos en Arendelle en menos de una semana- respondía la morena

-con lo cobarde que es Philip y lo poderosa que es mi Lily nos tomara tres días rescatarla y llegar a Arendelle… gracias por todo- decía Male mientras abrazaba a Regina

-después me cuantas todo a detalle- le decía Lily a Emma

Y en una nube verde Maléfica y Lily desaparecían del bosque reapareciendo en la cima de cierta colina, donde a lo lejos se podía distinguir un lago tan cristalino que reflejaba el cielo.

-vamos por mi madre Aurora, verdad?- preguntaba Lily.

-tu… sabes quien es tu otra madre?- Lily solo asintió con la cabeza –y… no te… molesta?-

-no, en el mundo en donde me crie el amor entre personas del mismo sexo no es mal visto… mmm… bueno hay algunos que todavía no lo aceptan pero en su mayoría todos aceptan a las parejas homosexuales-

-perdona por no protegerte-

-no es tu culpa, te atacaron por sorpresa y cuando estabas débil, ahora lo importante es rescatar a mi mama Aurora- respondía Lily

-has crecido mucho, ojala nunca nos hubieran separado… cuéntame como fue tu vida?- pregunto Male.

-bueno… por donde empiezo-

A la mañana siguiente

Maléfica y Lily estaban entrando a las ruinas.

-no entiendo porque simplemente no hicimos puff y aparecimos aquí?- preguntaba Lily

-por dos razones, uno, aunque parezca fácil, hacer "puff" conlleva esfuerzo y quiero conservar las fuerzas para cuando llegue el estúpido de Philip y dos, este es un lugar sagrado y no esta permitido hacer puff dentro de el-

-mira ahí esta mama!- Lily corrió hacia el ataúd de cristal donde estaba su otra madre.

-lil, espera- pero fue muy tarde, Lily ya estaba volando por los aires al estrellarse contra un fuerte hechizo de protección.

-estas bien- preguntaba una preocupada Maléfica.

-sí, si, solo un poco aturdida, nada del otro mundo-

-me tomara unos minutos romper el hechizo, esperemos que no nos espere alguna otra sorpresa- Male se sentó al borde del ataúd y comenzó a recitar un contra hechizo.

-aléjense de ella- grito una voz del otro lado del salón.

-entretenla mientras despierto tu madre- dijo Maléfica

-te comprare todo el tiempo que pueda- respondió su hija.

-aléjense de la princesa Aurora- volvió a gritar la mujer asiática que se cercaba con paso decidido hacia el ataúd.

-oye tranquila, no queremos hacerle nada, es más venimos a salvarla- respondió Lily.

-crees que soy tonta, se quién es ella, ella es la bruja maléfica que maldijo a mi amiga Aurora, -seguramente está aquí para terminar el trabajo-

-mira, estas equivocada, mi madre solo quiere reunirse con mi otra mamá-

-que disparates estas diciendo, quítate de mi camino o te quitare-

-oblígame!- dijo desafiante Lily.

-recuerda que tú me obligaste- decía la guerrera mientras guardaba su katana en su funda.

-porque guardas tu espada?-

-tú no estas armada, seria deshonroso de mi parte atacar con mi espada a un enemigo desarmado-

-no me subestimes- respondía Lily un poco molesta por la actitud de su adversaria.

-ya lo veremos- contesto la guerrera mientras se abalanzaba atacando a Lily.

La guerrera era muy hábil con el combate cuerpo a cuerpo, pero Lily se había criado en las calles así que también podía defenderse, además unos años atrás tomo clases de defensa personal y Taekuondo principalmente porque quería ligase a la instructora, cosa que logro, así que la pelea estaba muy pareja.

-eres muy hábil- dijo la guerrera.

-tu tampoco estas mal- respondió Lily, mientras levantaba sus cejas haciendo una mirada sugestiva, cosa que sonrojo un poco a la guerrera.

Antes de que la guerrera pudiera responder a las insinuaciones de Lily el sonido del hechizo rompiéndose atrajo la atención de las dos luchadoras.

-no lo permitiré- grito la guerrera mientras desenvainaba su espada y se arrojaba a cortar a Maléfica, por su parte Lily ni siquiera lo pensó, ella se interpuso entre el golpe de la katana de la guerrera y sus madres.

Justo antes de que la katana tocara a Lily una fuerza mágica mando a volar a la guerrera y a Lily alejándolas del ataúd que en ese momento se encontraba abierto, rápidamente la guerrera se levanta y su sorpresa es inmensa cuando ve a su amiga despierta besando a Maléfica.

-A… Aurora!- grita la guerrera mientras corre con su amiga.

-Mulan!- grita la princesa, mientras se levanta y recibe con un abrazo a su amiga.

-pero… no entiendo, Philip dijo que… no podías ser despertada-

-ese maldito, primero me secuestra justo cuando Mal acababa de tener a nuestro pequeño dragón y cuando le juro que prefiero ser maldecida que ser su esposa, el muy maldito me maldice- responde la princesa.

-ese maldito, me las pagara- dice enfadada Maléfica.

-me mintió, el me juro que Maléfica te había hechizado porque tú la habías rechazado- decía la guerrera –discúlpenme por mi error casi las lastimo- se disculpaba la Mulan mientras hacia una reverencia.

-dragoncito, quien es ella?- apuntaba la princesa a Lily.

-amor, has estado dormida por casi 30 años, hay mucho que contarte, pero deja que te presente a tu hija Lily- respondió Male.

Lily lentamente se acercó a otra madre y tímidamente dijo –Hola- Aurora la miro detenidamente, por alguna razón Lily no podía moverse pero repentinamente la princesa tomo la iniciativa y abrazo a su hija, haciendo que esta derramara algunas lágrimas por la felicidad que le provocaba esta muestra de cariño y para completar el cuadro y hacer que Lily terminara de soltarse en llanto, Maléfica las abrazo a ambas, nunca en sus casi 30 años de vida Lily se había sentido tan feliz y completa.

Minutos más tarde salían de las ruinas

-deténganse!- gritaba un joven príncipe que estaba a la cabeza de un grupo de soldados.

-Maldito, te atreves a mostrarte ante mi después de todo lo que nos hiciste- gritaba una molesta Maléfica.

-no… no… no me asustas, ni tu eres capaz de luchar contra todos nosotros y proteger a tu princesa- respondía un asustado príncipe.

-no está sola, yo estoy de su lado- Salió Mulan al frente a encarar a aquel que le mintió.

-commo… como puedes estar del lado de esas desviadas- grito el príncipe, haciendo que la furia de las mujeres se desbordara.

Lily sintió como la furia invadía cada célula, deseando ser más fuerte para poder patearle el trasero a ese niñito mimado y sin darse cuenta se envolvió a sí misma en llamas verdes mientras se transformaba en un enorme dragón negro, por su parte Maléfica dejo salir su odio mostrando sus alas negras y sus cuernos, Mulan harta de la actitud del príncipe mimado rompió su manga derecha dejando ver un tatuaje de un dragón rojo, al tomar su katana tanto sus ojos como su arma brillaron y un relativamente pequeño dragón rojo( en comparación con Lily era pequeño pero era más grande que una persona) rodeo a la guerrera.

Ante la imagen que presenciaban todos los caballeros, temieron por sus vidas y solo necesitaron ver una pequeña exhalación de fuego de parte de Lily para que todos salieres despavoridos, incluyendo a cobarde príncipe.