Recuerdos amargos y felices
Era una situación bastante complicada, el pensar que después de tanto tiempo sus deseos carnales les incitaran a darse aquel apasionado beso el cual despertó más deseo del que ellos pudieron imaginar provocaba bastante tensión en el ambiente, sobre todo cuando la mente de cada uno les recordaba de que no les quedaba más remedio que dormir bajo el mismo techo debido al accidente del árbol, aunque a Shinichi no parecía molestarse en absoluto , es más, estaba contento por saber que Ran estaría a su lado, aunque fuera por un día.
Al terminar de cenar, Ran se puso a lavar los platos y Shinichi se quedó sentado observándola. Pensaba en lo guapa que se había puesto con el paso de los años, era toda una mujer.
Finalmente ella le sacó de sus pensamientos.
— Shinichi, coge una bolsa y recoge todas las botellas que tienes tiradas en el suelo de la biblioteca y también las del salón — le ordenó Ran.
— ¡S-si, ya voy !— Respondió Shinichi nervioso mientras se levantaba.
— ¿Desde cuándo bebes? — Dijo en un tono bajo para no ser escuchada, pero él la oyó a la perfección.
—"Desde que te perdí, Ran"—Pensó cabizbajo desapareciendo por la puerta de la cocina.
Shinichi en la biblioteca se puso manos a la obra pues quería tener su casa presentable para el día de mañana ya que sus amigos de Osaka estarían pronto en el lugar. Se sorprendió al ver la cantidad de botellas consumidas desparramadas por el suelo, era tan poco consciente de sus actos en aquel entonces que ni se dio cuenta de que se estaba matando a si mismo con el alcohol.
—"¿Para qué suicidarme si ya estaba acabando conmigo con esto?"— Pensó con una sonrisa melancólica.
El sonido del teléfono de la mansión le sacó de sus pensamientos. Se dirigió a la mesita para cogerlo y se sorprendió al escuchar aquella voz tan familiar, alguien que llevaba mucho tiempo sin ver, pues después de aquella batalla contra la organización a penas supo de esa persona.
— Cuanto tiempo, Kudo — Saludo Shiho Miyano con el tono que tanto la caracteriza.
—¡H-Haibara!— Se sorprendió— Quiero decir Miyano, menuda sorpresa, pensé que ya no te acordabas de nadie— Dijo riendo Shinichi.
— ¿Disculpa? tienes un problema muy gordo Kudo, te he llamado unas cuantas veces y no me lo cogías, te daba por muerto así que esta vez llamé para confirmar mi teoría— Dijo Shiho burlándose de él ocultando el verdadero motivo, la preocupación, pues ella sabia que su amigo había cambiado brutalmente desde el matrimonio de Ran.
Aún recuerda, aquel fatídico día en el que él debía irse para la batalla final.
"Habían descubierto su verdadera identidad "Conan Edogawa era Shinichi Kudo y para obtener ayuda de la policía japonesa tuvo que transformarse delante de ellos.
Debía actuar, alejarse de sus seres queridos, de ella..su Ran. Él jefe de la Organización también estaba al tanto de su secreto, pues Gin y Vodka antes de ser detenidos se lo informaron, por lo tanto, tenia que pedir protección para sus amigos y familiares por si algún día los buscaban para utilizarlos en contra del detective.
Les dieron la protección necesaria en secreto hasta el día en el que todos los miembros de la organización de Japón estuvieran encarcelados, una vez conseguido ese objetivo, le tocó al detective del Este actuar junto al FBI ya que aun quedaban bastantes miembros en Estados Unidos, sumando al jefe, tenía que partir.
Finalmente llamó a Ran para despedirse de ella diciéndole que nunca más iba a volver , a pesar de eso, la violácea le rogó para verle aunque fuera por última vez, él también quería estar cerca de ella y para siempre, pero esta vez no sabia cuando iba a regresar.
Haibara contemplaba la triste imagen de Conan hablando por teléfono con Ran, los ojos del niño brillaban, quería llorar pero no lo hacia, al final acepto verla.
Una vez terminada la llamada miró la pantalla del teléfono con tristeza, luego fijo sus ojos azules en Haibara quien capto el mensaje de su mirada.
— El antídoto ya está listo— Dijo seria — ¿Estás seguro de lo que vas hacer Kudo?
— Si, ya ha sufrido mucho por mi, no quiero que siga esperándome, porque no sé si voy a regresar y si lo llego a hacer no sé cuando lo haré — Replicó Conan triste.
— Como quieras Kudo, sígueme al laboratorio — Dijo mientras andaba hacia la puerta que la llevaba al sótano — ¿Cuándo os encontraréis?
— Esta noche— Respondió el detective.
— ¿Estás seguro? esta vez la transformación dolerá más y estarás cansado — Le reprochó Haibara sin mirarlo.
— Créeme Haibara, nada duele más que alejarte de la persona que amas — Dijo Conan mirando el suelo.
— "Te entiendo más de lo que crees kudo, yo estoy cerca de ti todos los días ,sin embargo ,a la vez estás lejos de mi, solo tienes ojos para ella, ni siquiera te has dado cuenta de mis sentimientos..supongo que es mejor así" — Pensó Haibara mientras cogía la pastilla definitiva — Aquí tienes Kudo
— Gracias..Haibara — Agradeció el niño sonriendo de forma triste — Por.. todo
Haibara no le contestó, salió del laboratorio para dejarlo sólo, pero decidió decirle a Conan algo para subirle el animo, algo que él no se esperaría de su fría amiga.
— Todo saldrá bien Kudo, no decaigas debes ser fuerte para..regresar y luego..le contarás la verdad, se acabarán las mentiras..todo estará bien— Le animó Haibara sin mirar al pequeño.
—Gracias de nuevo— Agradeció sonriendo"
— Oye Miyano ¿Me oyes? — Shinichi llamó la atención de su amiga.
— Si te oigo lo siento, estaba pensando — Dijo Shiho.
— ¿En qué? —Preguntó Shinichi curioso.
— En que mi teoría no fue correcta, sigues vivo, no tendré que ir a ningún funeral —Se burlo la científica.
— Oye oye ¿tanto me odias? — Dijo Shinichi sonriendo entre dientes — Pues si esto vivo y coleando que-ri-da.
— ¿Ha pasado algo con Mouri ? —Preguntó Shiho yendo directamente al grano con una de sus características sonrisas.
— ¿Q-Qué dices ? — Dijo Shinichi con los ojos como platos — ¿No puedo reírme ahora?.
— Kudo, llevas cuatro años como un..un..—Shiho pensaba en la palabra — Fantasma ,eso es.
Shiho recibió un gruñido molesto por parte de Shinichi al otro lado del teléfono.
— Además te conozco lo suficiente, tus emociones cambian siempre cuando se trata de ella— Continuó Miyano de forma tranquila—¿y bien?
— Está en mi casa..y se va a quedar a dormir — Le contó un poco nervioso y en voz bajita, iba a decir algo más pero Shiho se le adelanto.
— Vaya, así que vas a revivir la noche de hace cinco años, eh —Le recordó Shiho con una sonrisa traviesa — No pierdes el tiempo Kudo.
— !¿Que¡? —El detective se puso como un tomate al recordar su última noche con Ran —No sé de que me hablas—Negó Shinichi.
— Oh, vamos Kudo, que no soy tonta o me vas a decir que la marca que traías en el cuello te la hizo un mosquito— Dijo Shiho con una sonrisa maliciosa.
Él iba seguir negando las cosas pero suspiró dandose por vencido, pues sabía que con la científica no se podía.
Tu ganas, Miyano...
—Bien, habla—Dijo la científica.
— Vino a verme y b-bueno estuvo conmigo toda la tarde y..luego..esto..nos besamos — Le contó el ojiazul esperando alguna respuesta por parte de su amiga la cual no estaba llegando— ¿Estás bien? ¿Sigues ahí o te has muerto?
Shinichi se rió al haberle devuelto la broma por el comentario anterior.
— Pero Kudo, Mouri ¿no estaba casada? — Pregunto Shiho.
— Lo está...— Afirmó Shinichi —Pero..yo..no..bueno..prefiero no sacar ese tema con ella.
— ¿Por qué? os habéis besado, yo que tu hablaría con ella, mira Kudo se que ha pasado mucho tiempo pero deberías hacer algo, si está ahí es por algo, además deberías contarle todo, ya no hay peligro ,confiesa la verdad o al menos dile que sigues enamorado de ella o es que piensas dejarla marchar como hiciste hace 5 años—Dijo Shiho seria—Y es más he pasado por alto una cosa ¿ Por qué se queda en tu casa?— pregunto Shiho curiosa.
— Un árbol ha bloqueado la puerta, no es por gusto, no tiene otra opción — Respondió Shinichi
—Oh, vaya y...
— Bueno ¿Cómo te va con Hakuba? — Interrumpió Shinichi mostrando interés por la vida de su amiga.
— Bien, muy bien, llamaba en parte por eso, nos casamos el mes que viene — Le Respondió Shiho — Oye Kudo, no me cambies de tema.
—!Enhorabuena ya estas haciéndote una mujer — rió Shinichi — ahora no puedo evitar imaginarme a minicientíficas — Se carcajeó Shinichi.
—!Idiota cierra el pico¡— Gritó sonrojada Shiho. De repentó miró su reloj para comprobar la hora, suspiró —Kudo, tengo que dejarte
—Si esta bien, buenas noches
—Antes de colgar te informo que la semana que viene estaremos Hakuba y yo en Japón, ah y Kudo... — Shinichi escuchaba atentamente— No pierdas esta oportunidad , te deseo suerte— Dijo Shiho.—Hasta la semana que viene
— Lo haré, gracias por todo, hasta la semana que viene — Se despidió Shinichi antes de colgar.
—"Recuerdo esa maravillosa noche en la que le di todo de mi a Ran, pero después tuve que mentirle diciéndole que no la quería"—Pensó amargado.
Mientras tanto en la cocina como si de una fuerte conexión emocional se tratará, la violácea también recordó aquel amargo pero a la vez feliz momento en el que el amor de aquella noche especial había dado sus frutos, algo que a día de hoy el detective desconocía...
—"Takheru"— Pensó Ran.
En Osaka, Kazuha estaba en la cama tumbada hablando con Heiji mientras éste la ignoraba perdido en sus pensamientos, él solo asentía pero no escuchaba ni una sola palabra.
—¡¿Me estás diciendo que te gusta esa mujer, Heiji?!— Gritó Kazuha asustando a su esposo por la locura que acabó de soltar por la boca.
— !Idiota ¿pero que tontería estás diciendo? — Se alteró el moreno.
— Te hable de mi nueva compañera de trabajo, te dije que era guapa y te dije que si te gustaría cenar con ella y asentiste !pedazo de estúpido¡—Le insultó enfadada.
—Mujer, lo siento pensaba en el viaje de Mañana, lo siento no estaba escuchando lo que me decías— forzó Heiji una sonrisa nerviosa.
— ¿Tantas ganas tienes de ver a Kudo? —Preguntó arqueando una ceja.
— Solo quiero saber de él Kazuha, hace tiempo que no lo escuchaba tan animado, realmente me siento aliviado, solo quiero conocer el motivo — Replicó Heiji sonriendo
— Por cierto, ¿me contarás porque estás tan enfadado con Ran? no sé porque tienes que contármelo por el camino mañana, vamos, cuéntamelo ahora. —Insistió Kazuha
— Se casó con otro, dejó a Kudo plantado, no le esperó y ahora él está así por su culpa —Le contó enfadado con los ojos cerrados — Es por eso que estoy así.
— Vaya, dices que eres muy amigo de Kudo pero me parece que te has perdido bastantes cosas Heiji, al final voy a saber más que tú sobre ese tema—Llamo Kazuha la atención de su marido.
—¿Qué quieres decir con eso Kazuha? —Preguntó Heiji.
— Heiji te contare algo muy importante, pero prométeme que no le dirás nada a Kudo ,tiene que ser Ran la que se lo cuente a él —Dijo Kazuha confundiendo más aun al moreno, éste finalmente asintió.
