III

Lily iba por los pasillos de Hogwarts camino hacia el gran salón, tenía la mano derecha vendada. La ampolla se había puesto dura como una piedra y la señora Pomfrey había tenido que cortarla, dejando un trozo de piel de la mano de Lily en carne viva.

La enfermera del colegio le había aplicado un ungüento que facilitaría su cicatrización y evitaría el dolor, pero Lily no estaba muy segura de eso. Mas que nada porque la mano le ardía de dolor.

Al entrar, todas las miradas se volvieron hacia ella. Lily se mordió el labio inferior nerviosa cuando vio levantarse a los dos chicos de Ravenclaw de su mesa y a otro de séptimo de su misma casa yendo hacia ella.

Buscó a su amiga Sam con la mirada en un intento de pedir ayuda, pero cuando la vio era demasiado tarde.

'Evans! Tienes ya pareja para el balie?' – El muchacho de séptimo la agarró del brazo.

'Quieto ahí McKein, yo la llevo buscando todo el día para preguntarle eso mismo!' – Soltó uno de los de Ravenclaw.

'Perdona, pero yo lo pensé antes que tú!' – Dijo el otro de Ravenclaw.

En un momento Lily se vio metida en una estúpida discusión (puesto que no aceptaría ir al baile con ninguno de los tres) en la que no tenía ni voto ni palabra. No estaba en su mejor momento para aguantar discusiones inútiles y el de Gryffindor le apretaba el brazo haciéndole daño.

'Oye suéltame!' – Le dijo empezándose a enfadar. Los tres chicos no la oyeron.-'EH!'

Lily suspiró enfadada, buscó su varita en su bolsillo y la sacó al tiempo que pensaba que conjuro realizar.

'Si…' – No acabó su conjuro pues la acaban de soltar. – 'Qu…'

'Mirad chicos, la verdad es que estáis montando una estúpida escena y estáis poniendo en evidencia a Evans, a parte de perder el tiempo por qué ella ya tiene pareja.' – James soltó la mano de McKein, agarró suavemente a Lily de la mano y la puso tras él.

'¿Lily va contigo al baile?' – Preguntó incrédulo un Ravenclaw.

'¿Lo dudas?' – James se pasó la mano por el pelo despeinándolo aún más. – 'Me parece mentira que creyeras que una chica como Evans fuera a ir con un cualquiera como tu al baile.'

'¿Qué me estás llamando?'- El Ravenclaw lo apuntó con la varita.

James sonrió y sacó la suya, un poco más lejos Sirius se levantaba y se dirigía hacia ellos con su varita en la mano. Remus dio un suspiro en la mesa y se limitó a observar el espectáculo que estaba entreteniendo a todo el salón.

'Ehm, chicos…'- Lily se puso entre ellos y miró al Ravenclaw. – 'Me halaga que quisieras pedirme que fuera tu pareja par el baile, pero no puede ser, lo siento.'

'Suerte tienes de Evans, Potter.' – El muchacho guardó la varita y dio media vuelta.

'Lo mismo te digo!' – Gritó James bien alto. – 'Llévale esas calabazas que te han dado a los elfos de Hogwarts para que nos preparen un buen pudding con ellas!'

El comedor estalló en carcajadas.

'Potter, por favor!' – Lily lo estiró de la túnica para que no continuara la discusión y este se giró con una gigantesca sonrisa de felicidad.

'Lily la verdad es que me has sorprendido.'

'Ni creas que voy contigo al baile.' –Le respondió esta sonriendo orgullosa.

'¿¡Cómo que no!?' – Se sintió como si le tirarán un cubo de agua fría por la cabeza.

'Yo no he dicho en ningún momento que fuera a ser tu pareja.'- Lily dio media vuelta y se marchó hacia donde estaba sentada Sam. – 'Aunque gracias por esta mini ayuda, pero habría podido arreglármelas sola.'

Lily no pudo evitar sonreír cuando dejó a James plantado en mitad del pasillo. Sam a medida que su amiga se iba acercando iba sonriendo mucho más. Le hizo un hueco a su lado y estalló en carcajadas.

'Vaya vaya con la pelirroja Evans!'

'Cállate Sam!'

'Por cierto, el reloj de Gryffindor ha incrementado sus rubíes y por el mejor aspecto que tiene Remus diría que lo conseguiste!'

'Por supuesto, ninguna poción se me resiste!'

'Lily…'- Una mano se posó en su hombro y la muchacha se giró temiendo que fuera otro chico que la quisiera de pareja.

Por suerte ver aquella mirada ambarina la tranquilizó, era Lupin y efectivamente tenía mejor cara. El chico le tendió una caja de ranas de chocolate y sonrió.

'Sé que es estúpido, pero no sé cómo agradecértelo…'

'Con las ranas, que tu estés mejor y que lleves a Sam al baile tengo más que suficiente!' – Respondió la pelirroja con una inmensa sonrisa. – 'Y para nada es estúpido este estupendo regalo!'

'Y tu mano?' – Preguntó Lupin preocupado.

'En dos días estará bien otra vez, no te preocupes!'

Por la noche, Lily daba vueltas en su colchón. Le era imposible dormir con el dolor de la mano. La Señora Pomfrey le había dicho que probablemente le dolería algo pero que el ungüento lo calmaría. Pero aquello era demasiado!

Se sentó en la cama y observó a Sam que dormía a pierna suelta en la suya. Agobiada de estar en la cama sin poder dormirse, se levantó y salió de la habitación. Intentó hacer el menor ruido posible cuando bajó por las escaleras del dormitorio de las chicas y finalmente llegó a la sala común.

El fuego de la chimenea estaba encendido, se quedó contemplándolo unos segundos antes de reparar en que había alguien en una de las butacas.

Se acercó sigilosamente y llegó a ver a James tirando al fuego caramelos mentolados con enfado. No se había dado cuenta de su presencia aún.

'¿Qué pasa Potter?' – Pregunto con burla como lo había visto hacer muchas veces al muchacho. – '¿No puedes dormir?'

'Por lo que parece tu tampoco.' – Respondió él bruscamente sin ni si quiera mirarla.

'¿Estás enfadado conmigo por algo?' – Preguntó ella también en el mismo tono.

'No.'

'¿Y a que viene ese tono?'- Se sentó en la butaca de al lado.

'Para que decírtelo si no me vas a creer.'

Lily se sorprendió ante aquel comentario. Lo observó detenidamente, aún llevaba la capa puesta y su bufanda de Gryffindor descansaba en el respaldo de la butaca.

El cabello negro y despeinado, aquella cara de enfado y aquella pose en la butaca lo hacían ver muy guapo, más de lo que ya era, a los ojos verdes de la pelirroja.

'Dímelo.' – Lo instó la muchacha.

'No.'

'James, mírame.' – Dijo tranquilamente, dispuesta a escuchar. El muchacho la miró a los ojos desconfiado. – 'Cuéntame que ocurre.'

'Lo que ocurre es que tu no quieres ir al baile conmigo porque piensas que soy un fantasma y un fanfarrón que solo alardea de todo lo que consigue.'

'Y es la verdad.'

James volvió a sentir un cubo de agua fría caer sobre su cabeza.

'No soy así.'

'Pues da la impresión.'

'Si me dejaras demostrártelo verías que no.'

'Si me pidieras cordialmente y sin cantarlo por los pasillos de Hogwart que fuera al baile contigo, aceptaría.'

James la miró sorprendido. Al ver que la expresión de la pelirroja era serena y seria supo que no le estaba gastando una broma para darle una lección. Tragó saliva nervioso y se levantó de la butaca sin dejar de mirarla a los ojos.

Lily escondió sus manos temblorosas y le aguantó la mirada.

El muchacho moreno se puso en cuclillas al lado de su butaca y aspiró aire para coger fuerzas y tranquilizarse.

'Señorita Lilianne¿os gustaría ir al baile de Navidad con este fanfarrón fantasma al que tenéis completamente absorto con vuestra belleza?'

James sonrió al ver que Lily dejaba escapar una carcajada ante su original propuesta.

La muchacha pelirroja miró al moreno a los ojos y con una sonrisa en los labios respondió:

'Me encantaría, James.'

En el dormitorio de los merodeadores:

'Dónde está James, Sirius?' – Le preguntó Remus desde su cama, leía un libro.

'Bah, ahí abajo lo he dejado.' – Sirius se revolvió en su colchón.-'Estaba enfadado por que Evans le dio calabazas.'

'Pobre James.'- Murmuró Lupin apenado.-'Lily lo trae de cabeza.'

'A James lo tienen cogido por sus santas partes aunque no quiera admitirlo.'

Remus rió y dejó el libro para después apagar la luz.

'Buenas noches Canuto.'

'Hasta mañana Lunático.'