VI

Lily y Sam se dirigían hacia el aula de Transformaciones junto a dos muchachas más. Anthea Landry, una rubia de ojos castaños, alta y morena de piel y Kaienne Green, una castaña de ojos verdes, menuda y de piel blanca.

'Esto…Hewitt, Evans…'- Empezó a decir Kaienne algo nerviosa. – 'Entenderemos vuestra respuesta.'

'¿Nuestra respuesta a qué?' – Preguntó Sam con una ceja levantada.

'En vuestra habitación hay dos camas libres y nosotras nos hemos peleado definitivamente con Lora y Gina.' – Dijo rápidamente Anthea.- 'No las soportamos y nos gustaría cambiarnos a vuestra habitación, siempre y cuando vosotras no tengáis nada en contra.'

Lily y Sam intercambiaron miradas, finalmente Sam se encogió de hombros y Lily les habló.

'Traed vuestras cosas cuando queráis.' – Lily miró a Kaienne.- '¿Os importa si os pregunto que ha pasado?'

'Es que Lora le puso un filtro de amor a Thomas.' – Respondió Kaienne enfadada.

'¿¡Le puso un filtro a tu novio!?' – Gritó Sam.

Muchos en el pasillo las miraron. Lily le echó una mirada de reprimenda a Sam por haber gritado, el cotilleo no tardaría en estar en boca de todos, así como lo poco que había tardado en extenderse el de que ella y James irían juntos al baile.

'Perdona Green…' – Murmuró arrepentida.

'Da igual, será mejor que todo el mundo se entere de que es una guarra.' – Murmuró Anthea.

'¿Y, Kaienne, Thomas te puso los cuernos?' – Inquirió Lily.

Kaienne afirmó con la cabeza al tiempo que unas lágrimas le saltaban de los ojos.

'Por eso lo dejaste…' – Murmuró apenada Sam.

'Pero él no tuvo la culpa…' – Respondió Lily.

'Ya lo sé, pero yo le grité como una histérica y por eso ahora está enfadado conmigo y no me habla.'

Las cuatro muchachas se detuvieron antes de entrar al aula, Kaienne se secó las lágrimas y se calmó.

'Todo se puede arreglar, no te preocupes.' – Le dijo Lily con una sonrisa. –'Yo te ayudaré!'

'¿Alguna vez piensas para de ayudar a la gente?' – Le preguntó Sam.-'Primero Remus, ahora Green…'

'Bah, ya sabes que si no, no puedo vivir en paz.'

Lily entró junto a las cuatro muchachas en el aula, eran de las primeras. Se sintió algo observada por un par de compañeras, las miró de reojo y vio que cuchicheaban, no era muy difícil darse cuenta de que hablaban de ella. Supuso que hablarían sobre que era la pareja de James Potter, estaba segura de que se había ganado un par de enemigas por ello.

Se sentó junto a Sam en primera fila. El aula no tardó en llenarse con los alumnos de Gryffindor. Lily echó una ojeada cuando McGonagall se dispuso a dar su clase, faltaban Potter y Black. Fijo que andaban haciendo alguna de las suyas.

'Bien muchachos, hoy no les pediré nada del otro mundo…' – Empezó la profesora.-'Tan solo quiero que me conviertan esas tazas en canarios, es…'

La puerta se abrió suavemente, McGonagall dirigió una mirada fulminante a los dos chicos que llegaban tarde, Black y Potter. Aguardó hasta que se sentaron en el único sitio libre, para echarles una reprimenda.

'Señores Black y Potter, ¿cuantas veces me harán perder el tiempo, a mí y a sus compañeros?' – Preguntó cansada la profesora.-'Sé que es inútil discutir con ustedes, y sé que para ustedes las normas no significan nada, pero les aseguro que ya no se como castigarles.'

'Creo que ya hemos cumplido todos los castigos posibles, profesora McGonagall, sin duda nuestros expedientes han batido el record y dudo que nadie los pueda superar.' – Fanfarroneó James.

Toda la clase rió con aquel comentario, y el muchacho miró a Lily para ver si ella también había reído. Pero no, la impasible Lily Evans repasaba los apuntes de su libro de Transformaciones. Se sintió algo disgustado, creía que por ser su pareja de baile, Lily lo trataría de manera distinta, pero de momento seguía como siempre, pasando de él.

'En fin…'-Se dijo a si mismo cuando McGonagall continuó su explicación.-'Conseguir ir con ella al baile, que me prestara atención anoche y aquella sonrisa, además de que me llamara por mi nombre ya fue mucho para Lily.'

Las clases transcurrieron con normalidad aquel último día antes de las vacaciones de Navidad. Se notaba un ambiente alegre, de fiesta y relajado. Al atardecer muchos de los alumnos empezaron a hacer sus maletas, la mayoría se quedaría hasta después del partido de quidditch y del baile del sábado. El domingo Hogwarts estaría casi vacío.

'Lily!'

James la llamó antes de que se marchara del aula de Historia. La muchacha se giró y esperó a que se acercara con la mochila en el hombro.

'¿Que quieres?'

'¿Cómo esta tu mano?'

'Algo mejor, gracias.' – Respondió sorprendida, supuso que Remus le habría contado lo de la poción.

'Verás Lily...'

'¿Que pasa?' – Preguntó ella con seriedad.

'Como Hewitt está castigada y supongo que hoy no tendrás que estudiar, porque ya estamos de vacaciones…'

'Potter ya sabes mi respuesta a todas tus propuestas de citas.' – Lo cortó ella secamente.

'No era eso pelirroja, ya te dije en la biblioteca que tengo ligues para dar y vender.' – Soltó el moreno revolviéndose el pelo.

Lily sintió una oleada de rabia hacia aquel muchacho, y se reprochó a si misma haber aceptado ir con él al baile. Estaba claro que el chico educado de la noche anterior había sido una ilusión.

'¿No me hagas perder el tiempo, quieres?' – Bufó Lily enfadada. – '¿Que quieres?'

'Ven a verme entrenar esta tarde.'

'Odio el quidditch.'

'Pero…'

'No iré.' – Lily se giró, pero una mano la agarró de la túnica suavemente.

La pelirroja se giró con los ojos esmeralda brillándole de la ira, pero al encontrarse con un James serio que la miraba a los ojos fijamente se sintió intimidada.

'Evans, me haría mucha ilusión que vinieras a verme al entreno, por favor.'

Lily se sorprendió al volverse a encontrar con el chico educado y serio de la noche anterior.

'Bueno, quizás vaya un ratito…' – Dijo al tiempo que se marchaba del aula.

James aguardó hasta que la pelirroja se hubo marchado. Después corrió hasta Remus y lo abrazó y lo besó en la frente miles de veces.

'Ya le ha dado la tontería de ayer…'- Sirius sacó su varita cuando la mirada castaña y brillante de su amigo se clavó en él. – 'Te mato como vuelvas a hacer lo de anoche.'

'Lily vendrá a verme al entreno!' – La sonrisa de James parecía querer salirse de su cara.

'Parece que Evans a cambiado su opinión hacia ti.' – Le dijo Peter.

'Que va, sigue creyendo que soy un fantasma fanfarrón, un egocéntrico…'

'Lo que eres, querido Cornamenta.' – Lo cortó Sirius.

'Tu dedícate a pensar en tu castigo con Sam, Canuto.' – Murmuró el moreno con sorna.

'No juegues sucio James.'

'¿Entonces que está pasando con Lily?' – Preguntó Remus.

'Que he descubierto que si le pido las cosas bien, consigo más que si lo voy gritando por los pasillos cómo hago con las demás.' – James se revolvió le pelo y suspiró.-'Todo gracias a mi inteligencia!'

'No hace falta mucha para darse cuenta de que Lily odia la mala educación, de lo que tu haces gala siempre.' – Lupin arqueó las cejas ante la sonrisa de James.

'En fin me marcho a cumplir condena.'- Murmuró Black.

'Que te sea leve lo de McGonagall!' – Gritó James para darle ánimos, o más bien para acabar de rematarlo.

'Si no apareciera para la cena, buscadme en la estatua de la Bruja Tuerta, tengo pensado ahorcarme allí.' – Sirius se marchó apesadumbrado del aula para cumplir su castigo.