Hola, pues aquí está el nuevo capitulo, sin más que decir disfruten :D

No soy propietaria de los personajes de DC.

Te Encontraré Siempre Lo He Hecho

La policía sin encontrar pistas sobre los secuestradores, decide llamar a los refuerzos y dar aviso de lo sucedido, los niños les dieron el número del padre ya que éste no conocía la situación, Sera le llamó para informarle del asunto pero para la mala suerte de ella, Reizo no contestaba a las llamadas.

—"Vaya no me contesta"—Pensó Sera

Los problemas iban aumentando ya que no sabían como encontrar a Ran, según las cámaras de la carretera no vieron ningún coche salir por estas zonas.

—Disculpen—Habló una voz femenina a la espalda de la policía.

— ¡Profesora Sayuri!—Gritaron ambos niños.

—¿Qué ha pasado aquí?—Preguntó Sayuri acercándose a Sera.

—¿Es usted la profesora encargada de estos niños?—Preguntó seria la policía.

—No, yo me encargo de los niños de mi clase, la que se encarga de estos niños es la profesora Matsumoto quien llevo sin ver un buen rato y eso me ha preocupado ya que los niños de su clase siguen fuera de las cabañas y eso me ha parecido muy irresponsable ya que es muy tarde—Dijo la profesora molesta.

—Con que Matsumoto...Dígame el nombre de esa profesora por favor necesitamos investigar sobre ella ya que ha secuestrado a la madre de estos niños—Enseñó la morena su placa.

—¿E-Esta hablando en serio?

—Dígame ¿cree que he traído a todos mis compañeros para jugar?—Ironizó Sera—Dígame rápido el nombre de su compañera y necesitamos que nos diga lo que sabe de ella.

—S-Se llama Riuko Matsumoto—Se puso nerviosa Sayuri.

—¿Qué relación tiene usted con ella?—Empezó Sera su interrogatorio sacando su libreta para tomar apuntes.

—Ninguna en especial, solo somos compañeras de trabajo, no era una mujer muy amigable que digamos—Respondió la profesora mientras Sera tomaba apuntes.

—¿Y ese hombre grandullón?—Preguntó una voz infantil llamando la atención de los policías quien estaba al igual que Sera con una libreta y un bolígrafo tomando apuntes.

—¿Hombre grandullón?—Interrogó Sayuri.

Sera sonrió al ver al pequeño en esa pose, le recordaba a su gran amigo y rival quien llevaba tiempo sin ver.

—Si, su compañera de trabajo no estaba sola había un hombre con ella, según la información que me dieron los niños es...—Empezó a buscar la página en la que tenía la descripción del hombre—Calvo, fuerte, alto y tiene barba

Sayuri se puso la mano en la barbilla mientras pensaba en aquel misterioso hombre.

— ¡Ahh!—Dijo golpeando el puño en la palma de su mano al recordar algo—Una vez alguien la recogió del trabajo con un chevrolet color azul marino, pude saber que era un hombre pero no puedo decirles con exactitud su aspecto ya que no logre verlo con claridad.

—Ya veo—Dijo Sera mientras se giraba para hablar con uno de sus compañeros—Kai, llévate a los niños para que describan al cómplice y así tener una idea de su aspecto en una imagen—Pidió la morena.

—De acuerdo—Aceptó el policía, luego se agacho a la altura de los niños—Vengan conmigo pequeños.

—Si—Dijeron a la vez.

—¿Que pasará con los niños?—Se giró Sera para preguntarle a Sayuri—Esa mujer era la encargada de una clase ¿Tiene pensado que hacer?

—Dada la gravedad del asunto me veo obligada a llevar a los niños a sus casas, así que si me disculpa he de ir para llamar al chófer del autocar del colegio—Dijo para luego marcharse.

—Un momento—Detuvo Sera a Sayuri—El padre de estos niños no me contesta a las llamadas así que por favor avíseme cuando pueda contactar con él—Dijo Sera mientras miraba a los niños hablar con uno de los policías.

—De acuerdo.

Mientras todo esto sucedía, Heiji estaba tumbado en la cama con su esposa teniendo en el medio al pequeño Kotake, quien en estos momentos estaba totalmente dormido.

Heiji recordó que tenía que hablar con Ran, al ser un personaje público no tardó en encontrar su dirección y un número que al parecer era para temas profesionales.

Kazuha se había quedado dormida al cabo de un rato así que el detective de Osaka aprovechó para salir de la habitación.

Habían pasado varias horas desde que su amigo Shinichi se había ido. Decidió aprovechar el momento para ir a la casa de la famosa escritora quien probablemente en estos momentos, se encontraría en su casa según Heiji.

Tenía que arriesgarse, quería saber como Ran averiguó la identidad del detective del Este, tenía demasiada curiosidad, finalmente salió de la mansión perdido en sus pensamientos.

Mientras todo esto sucedía Ran estaba inconsciente atada en una silla, podía liberarse sin problemas ya que las cuerdas solo la sujetaban para no caerse, pero tenía el cuerpo demasiado débil, todo le daba vueltas, le costaba abrir los ojos y ver todo con claridad.

Recuerda el momento en el que luchaba contra Iwao y éste sin esfuerzo alguno la derribó rápidamente, dejándola fuera de combate de nuevo con el maldito aparato.

Luchaba por abrir los ojos, quería saber donde estaba, pero solo podía visualizar unos débiles rayos de luz entrando por pequeñas fisuras de las paredes, escuchaba muchos paso por encima de su cabeza, quería gritar pero estaba sin fuerzas. En la habitación en la que estaba ella, no había nadie, estaba completamente sola.

Pasaron los minutos y Ran consiguió espabilarse un poco, pero se puso pálida al ver lo que tenía entre sus rodillas con sus manos pegadas al objeto con fiso.

—No—Pensó aterrada.

Su mirada se torno sombría mientras las lágrimas brotaban de sus ojos, pero no debía dejarse llevar en ese momentos porque sería su fin. ¿Cómo pudo cambiar todo así de repente? era tan feliz , el destino le había devuelto al hombre que amaba, pero todo al parecer iba en su contra.

—"Shinichi"—Pensó la karateka.

Mientras tanto en Beika, el detective del Oeste caminaba con las manos en los bolsillos, iba en dirección a la casa de Ran mientras pensaba en como sacar de ella cierta información.

El móvil del moreno empezó a sonar, llegó a pensar que era Kazuha, así que lo sacó de su bolsillo para luego contarle alguna mentira piadosa pero le sorprendió ver que no era Kazuha quien llamaba, sino Shinichi.

—"¿Que hago? Es Kudo"—Pensó el detective del Oeste mientras miraba la pantalla—Mejor no lo cojo, me descubriría.

Hattori al ignorar la llamada de su amigo decidió seguir con su camino para regresar a toda prisa a la mansión Kudo, no quería que su amigo supiera lo que estaba haciendo.

El moreno ni siquiera se había dado cuenta de que una extraña sombra estaba siguiéndole sigilosamente.

Mientras tanto en las afueras, la policía había conseguido identificar a los presuntos secuestradores y no solo eso, Sera se impactó al saber quien era Ran, nadie más que una de sus amigas del instituto.

No la reconoció por el apellido, pues ella siempre había pensado que acabaría con su gran rival y amigo Shinichi Kudo.

Estaba enfurecida al no ver ninguna maldita prueba por el lugar, hasta que finalmente una gran información llegó a sus oídos.

—Sera hemos encontrado el chevrolet de los secuestradores y hemos encontrado esto—Le informo un compañero para luego darle una hoja y un móvil.

En la hoja ponía:

El japonés vive en la casa roja

La casa verde es más pequeña que la casa de al lado

El de piel blanca vive debajo del tigre.

—¿Un enigma?—Pensó la morena. Sus pensamientos fueron interrumpidos al empezar a sonar el móvil que encontraron—Desgraciados ¿Donde está Ran?

— Pero que modales, tranquila pronto lo sabréis, aunque ya será demasiado tarde—Se carcajeó Iwao.

— Pronto tu cómplice y tú os pudriréis en la cárcel, malditos—Dijo con ira.

—Si nos llegáis a encontrar claro, hemos sido buenos preparando un acertijo tan fácil como ese, si con eso nos os basta, es que soy unos inútiles—Dijo para después colgar.

—Maldición, ha colgado—Dijo Sera enfurecida.

Sera se giró preocupada al escuchar a la pequeña Maru llorar por su madre mientras que Takheru sollozaba en silencio, no sabía que hacer al verlos en ese estado, eran solo unos niños al fin y al cabo.

—Tranquilos encontraremos a vuestra madre—Se puso a la altura de éstos.

—¿D-De verdad?—Dijo Maru esperanzada.

—Claro que si, somos policías, es nuestro trabajo—Dijo sonriendo.

—Masumi—Una voz masculina la llamó a sus espaldas.

—Inspector Megure, ya veo que le han informado sobre el asunto—Dijo Sera con satisfacción.

—Por supuesto, en esta zona también debemos ser avisados ya que Ran Kaoshiro vive en Tokio, es nuestra sección, no entiendo porque estáis aquí antes que nosotros—Se quejó de brazos cruzados.

—Ha sido una coincidencia, yo me dirigía a Tokio y vi a estos niños pedir ayuda y es por eso que los de mi sección están aquí antes—Dijo con una gota en la cabeza—De todos modos usted ya sabe que pronto estaré en vuestra comisaría ¿verdad?

—Si lo sé—Respondió con los ojos entrecerrados.—De todas formas nos sorprende que haya sido Ran la victima de este secuestro, pobrecilla—Dijo sorprendiendo a la morena.

—¿Por qué dice eso?—Preguntó con una ceja alzada.

—Ah no, por nada en especial solo que esta mañana me la encontré en una escena del crimen con Kudo—Dijo sin darle importancia al asunto.

—¿Con Kudo? Un momento inspector ¿Sabe algo de Kudo?—Preguntó mientras éste estaba de espaldas.

—Esta mañana hemos hablado, a partir de mañana empezará a trabajar en la comisaría con nosotros—Informó Megure.

—Inspector podría darme el número de él, por favor—Pidió Sera.

—¿Eh? ¿Para qué lo quieres?—Preguntó Megure.

—Quiero hablar con él inspector, a lo mejor puede ayudarnos—Dijo Sera intentando contener sus nervios mientras sonreía de forma forzada.

—Si creo que tienes razón, puedes llamarle con mi móvil si quieres—Le dijo Megure.

—Gracias —Suspiró Sera.

Mientras tanto el detective del Oeste había llegado a la casa de Ran, estaba parado en frente de la entrada, pensaba seriamente en las preguntas que quería hacerle, se dispuso a caminar de nuevo para adentrarse, pero una mano en su hombro lo detuvo, éste se giro para ver quien era el causante de ello.

—K-Kudo—Dijo el sorprendido Heiji.

—¿Qué haces aquí?—Preguntó serio el detective.

—Bueno yo...—Rió nervioso.

—Responde Hattori ¿Por qué has venido a la casa de Ran?—Preguntó el detective acercándose al moreno.

Heiji estaba entre la espada y la pared no quería contarle el motivo hasta saber lo que escondía la karateka. La mirada de Shinichi lo ponía totalmente nervioso, sabía que el detective del Este no lo dejaría hasta saber el por que.

El móvil de Shinichi, le sacó del apuro a Hattori al empezar a sonar.

—K-K-Kudo el móvil—Señalo el bolsillo del nombrado.

—¿Eh?—Shinichi sacó su teléfono mirando molesto a Heiji, finalmente desvió su mirada al aparato—Es Megure ¿Qué querrá?

—A lo mejor te necesitan para algo importante, cógelo—Dijo Heiji ganándose una mirada fulminante del detective del Este.

—Hola inspe...

— ¡Kudo!—Gritó una voz haciendo que Shinichi se apartara el móvil de la oreja.

—¿Quién eres?—Preguntó el detective molesto.

—Kudo soy yo, Sera Masumi—Dijo la morena al otro lado del teléfono.

—¿Sera? ¿Qué haces con el móvil de Megure?—Preguntó a su amiga.

—No hay tiempo para eso, escuchame Kudo, tenemos problemas, te necesitamos aquí ahora mismo—Dijo Sera alertando al detective

—¿Qué sucede?—Preguntó Shinichi Serio

—Han secuestrado a Ran—Informó la morena pero no obtuvo respuesta—Kudo, Kudo ¿me oyes?

Ésta no obtenía respuesta del detective ya que en el mismo instante en el que el ojiazul escuchó esa frase, el mundo se le había caído encima , Hattori al ver su estado le quitó el aparato para seguir hablando él con la morena.

—Hola, al habla Heiji Hattori—Dijo el detective del Oeste.

—Oye escúchame han secuestrado a Ran apunta el lugar en el que tenéis que venir, han dejado un acertijo para encontrarla—Dijo alarmando al moreno ya que le sorprendió la noticia —Necesitamos a Kudo, tráelo es el único que puede resolverlo

Heiji se molestó por el comentario pues él también podía resolver el acertijo pero no era el momento, Ran estaba en peligro.

—Ahora vamos para allá—Colgó el detective de Oeste para luego dirigir la mirada hacia su amigo, quien seguía en Shock—Kudo, Ran está en peligro ¡Estar así no hará que la encuentres!

Shinichi reflexionó las palabras de Hattori, tenía razón, en estos momentos su amada Ran seguramente lo estaría esperando, debía ir a por ella.

—Vamos a por el coche—Dijo Shinichi para luego empezar a correr en dirección a la mansión junto a Hattori.

—Te encontraré, siempre lo he hecho Ran.

Fin del capitulo, espero que haya sido del agrado de todos ustedes, intentaré publicar una vez por semana cada capitulo

No se pierdan el próximo capitulo... dejen su opinión no sean tímidos^^

"No soportaría perderte"