XVI
'Oh Blanca Navidaaaaaaaad!'
Sam cantaba bien alto en el compartimento del expresso a Londres.
'Por favor Sam…' – Le suplicó Kaienne tapándose las orejas. – 'Acaba ya con este suplicio!'
'¿Cómo que oírme cantar es un suplicio?' – Gruñó molesta Hewitt acariciando a su gato. – 'Encima que le doy un ambiente más navideño al viaje!'
'Necesito dormir…' – Murmuró Anthea con una ojeras gigantescas. – 'Tan solo he dormido una hora esta noche…'
'Pues como todo el mundo.' – Respondió Sam a quien el sueño no afectaba.- 'Entre el baile y la fiesta de Gryffindor ha sido una noche increíble!'
'Por cierto Anthea¿descubriste algo sobre lo de Lily y los Sangre Pura?' – Preguntó Kaienne.- 'Entre tanto jaleo se me había olvidado preguntarte.'
La rubia las miró seriamente. Por suerte Lily estaba dando su ronda de prefecta en el pasillo del tren y no estaría presente para escuchar aquello. Anthea se levantó, abrió la puerta del compartimento y asomó la cabeza para asegurarse de que no había nadie. Después, hechizó el compartimento con el conjuro 'Silentio' para que nadie pudiera escuchar la conversación. Mientras hacía todo esto la chica rubia, las dos morenas se miraban algo sorprendidas y preocupadas a la vez.
'A la vuelta al colegio hablaré con Dumbledore.' – Anunció mientras se sentaba de nuevo.
'¿Qué has descubierto sobre el ataque a Lily?' – Sam se puso en cuclillas frente a ella. Volvía a llevar su brazo izquierdo sujeto por un pañuelo.
'En realidad no descubrí nada de eso, pero…'- Anthea empezó su relato:- 'El imbécil de Malfoy me fue luciendo como si fuera un trofeo por todos los integrantes de su casa. Por lo menos conocí a tres cuartas partes de la casa de Slyhterin y os aseguro que muy pocos se salvan de ser unos idiotas de los pies a la cabeza. Finalmente me llevó ante su círculo de privilegiados amigos. Me presentó a Lestrange (la estúpida prima loca de Black), a McNair, Goyle, Crabble y a Devoir. Faltaban un par más, algunos de los que están en la enfermería y San Mungo y otros que estaban por ahí hablando con otra gente o bailando.' – Anthea se apartó un mechón de la cara. – 'Malfoy me presentó con una idiota presentación: "Aquí tenéis a la maravillosa Anthea Landry, hija de Morganne y Christopher Landry. Futura heredera de toda la fortuna Landry y de todos los antiguos y nobles títulos de su familia tan ancestral." Así como las que hacen cuando se juntan en la reuniones todos esos falsos que quieren aparentar más de lo que son.' – Explicó mirando a Sam, que también sabía de lo que estaba hablando Anthea por que lo sufría a menudo en primera persona.
'Solo espero no tener que asistir a muchas en estas fiestas.' – Le dijo Sam como contestación. –'Tengo ya un par de buenas excusas pensadas.'
'Después me las dices y avísame a las reuniones que no vayas a ir, por que paso de encontrarme sola con todos esos idiotas. Encima que este año ya no estará Sirius.' – Murmuró Anthea dejando escapar un suspiro de fastidio. – 'Contínuo: después de aquella presentación, todos se quedaron con la boca abierta como anormales que son, menos Devoir, quien empezó a avasallarme con preguntas sobre que opinaba de los hijos de muggles que estudiaban en Hogwarts.'
'¿Y que le contestaste?' – Preguntó Kaienne.
'Me metí en mi papel y empecé a actuar así como si fuera mi madre, y repetí esas horribles palabras que tantas veces he escuchado decir sobre los muggles y lo superiores que somos por nuestro apellido y origen.' - Soltó la rubia poniendo cara de asco. - 'Y sinceramente, complací a todos menos a Devoir, quien no se fiaba un pelo de mí y continuó con un repleto discurso poniendo verdes a todos los muggles que tenía a la vista. Entre ellos a Lily, y a los "traidores a la sangre" como dijo Morrison ayer por la mañana, tú y Sirius.' – Anthea picó con el puño en el asiento, enfurecida. – 'Lo que habría dado por reventarle la cara en ese momento. No sé aún ni como lo hice para no matarlo cuando os insultó.'
'Vaya, vaya…' – Sam arqueó las cejas. – 'Así que el inútil de Devoir…'
'No tiene un pelo de inútil, es todo un cerebrito y se las ingenió de todas las maneras posibles para que me descubriera yo sola.' – Respondió la rubia. – 'Creo que estaba comprobando si era de fiar. Y dudo mucho que después de todo lo que aguanté desconfíe ya de mí. Así que se puede decir que estoy casi a las puertas de entrar en los Sangre Pura!'
'Pero si no sabes ni quien son.'
'Ja, ja, señorita Hewitt.' – Anthea rió orgullosa. – 'Ayer la noche fue larga y dio para mucho.'- Le replicó Anthea, haciendo que en los ojos de Sam apareciera una luz de esperanza. –'Es cierto que no sé con exactitud quienes son.' – Sam cayó de culo al suelo decepcionada, reprochándole con la mirada que la hubiera dejado hacerse ilusiones. – 'Pero puedo poner la mano en el fuego y no quemarme al asegurar que son ese grupito los que son los Sangre Pura, o al menos un par de ellos.'
'¿Y como puedes estar tan segura, eh?'
'Después de escuchar frases como: 'Son una raza inferior', 'Dumbledore es un inútil por admitir su ingreso en esta escuela', 'El trabajo de esos Sangre Pura es honrado, nos están haciendo un gran favor' y 'Hay que acabar con ellos…' no queda lugar a dudas' – Anthea sintió un escalofrío. – 'Hablaban muy en serio, y te puedo asegurar que casi todos los Slyhterins piensan así.'
'¿Hablaron de matar personas?' – Kaienne se tapó las manos con la boca.
'Y se reprimieron de decir todo lo que piensan o lo que creen sus padres por que yo estuve delante.' – Anthea suspiró. – 'Esto no es una broma pesada, es algo muy serio y por ello a la vuelta hablaré con Dumbledore personalmente.'
'¿Incluso los padres de esos alumnos piensan así?' – Preguntó Sam estupefacta.
'¿De que te sorprendes?' – Le respondió Anthea. – 'Si mi familia entera y la mitad de la tuya piensan así.'
'Esto es más chungo de lo que imaginaba.' – Murmuró Sam tragando saliva.
'Por eso estoy asustada.' – Anthea le puso una mano en el hombro. – 'Tú y yo por nuestro apellido deberíamos estar en Slyhterin, pero por nuestra personalidad estamos en Gryffindor. Si los padres de esos piensan así, puesto que lo deben de haber aprendido de casa ya que en Hogwarts no se enseñan esas estupideces, los nuestros más o menos deben pensar igual y si todo eso viene de casa, las cosas allí pueden estar muy mal.'
'¿Black se marchó este verano de casa por algo parecido a eso, no?' – Dijo Kaienne.
Sam asintió y Anthea bajó la mirada.
Cuatro chicos avanzaban por el pasillo del tren bajo la capa invisible. Cabe decir que aquella tarea estaba siendo más difícil de lo que nunca imaginaron, pues debían ir al tanto de no chocar contra nadie, ni de que se les vieran los pies bajo la capa.
'Oh, oh…' – Murmuró Black, que iba el primero pegado a Lupin. – 'Grupo de chicas de primero en medio del pasillo.'- Informó.
'Pensaba que eso te alegraría, Canuto.' – Bromeó James.
'Son demasiado jóvenes para mí.'
'Es imposible pasar…' – Susurró Lupin con el ceño fruncido. – '¿Alguna idea?'
'Conjura una araña o algo parecido para que salgan escopeteadas y gritando.' – Sugirió Potter.
'La pelirroja!' – Gritó de repente Peter empujándolos contra la pared.
La pelirroja Lily Evans pasó justo por donde cinco segundos antes habían estado los cuatro chicos bajo la capa. Su túnica de Hogwarts rozó la capa invisible y la arrastró unos centímetros dejando ver un brazo, que rápidamente se volvió invisible de nuevo.
Los cuatro muchachos dejaron escapar un suspiro de alivio mientras seguían pegados a la pared.
'Chicas estáis en mitad del pasillo!' – Dijo Lily para llamarles la atención pero en un tono amable. – 'Id a chismorrear a vuestro compartimento, por favor.'
'Evans!' – Una de ellas se lanzó a los brazos de la prefecta y la abrazó.- 'No podré verte en tres semanas! Te voy a echar de menos!'
Lily dejó escapar una sonrisa y le dio un beso en la mejilla.
'Y yo también, Flora.' – Le revolvió el pelo y poniendo los brazos en jarras las echó intentando parecer algo severa. – 'Venga, todas a vuestro compartimento!'
Las niñas pasaron corriendo en estampida por delante de los Merodeadores y una de ellas tropezó misteriosamente y cayó al suelo. Lily Evans se acercó para levantarla y los cuatro chicos pegados a la pared y con el corazón a mil intentaron salir de allí a trompicones. Y en un momento se dio una conversación sorda entre ellos bastante agitada.
'Tira! Tira!' – Intentaba decir James con la cara al ver que Lily casi lo podía tocar. – 'Que nos pilla, joder!'
'Maldita sea, Cornamenta!' – Expresó Sirius mientras se mordía el labio inferior estresado. – 'Que me caigo si me empujas inútil!'
'La capa cabezas-huecas!' – Lupin tuvo que girar sobre si mismo y contorsionarse para que no se los viera y agarrar la capa.- '¿A quien se le ocurre dejar el pie ahí en medio de las niñas?' – Fue lo que quiso decir con aquella cara de sufrimiento.
'Lo siento.' – Expresaba la cara de Peter.- 'A sido sin querer.'
Finalmente se alejaron de allí.
'¿Con que has tropezado?' – Le preguntó extrañada Evans a la niña.
'Pues no lo sé…' – Ambas miraron a lado y lado. Nada. – 'Bueno me voy! Gracias Evans!'
'No corras por los pasillos!' – La advirtió la prefecta.
Cuando la chica pelirroja se marchó de aquel tramo del tren, los cuatro muchachos salieron de debajo la capa, histéricos.
'Evans es lo peor!' – Gruñó Sirius. – 'Ni que tuviera un radar para detectarnos!'
'Lily tiene un don para pillar a la gente con las manos en la masa.' – Aseguró Lupin.-'Cuando hacemos los dos juntos nuestra ronda, siempre dice ella por donde ir y siempre pillamos a alguien haciendo una travesura. Ni os imagináis cuantas veces habéis estado vosotros haciendo algo y Lily empeñándose en pasar justo por ahí.'
'Por algo es prefecta.' – Murmuró James revolviéndose el pelo.- 'Si usara esa inteligencia para hacer travesuras nos saldría una dura competencia.'
'¿Cuánto creéis que alguien tardará en descubrir a Snape ahí arriba?' – Preguntó Peter.
'Por la dirección en la que iba Evans dudo que tarde mucho.' – Murmuró Black abriendo la puerta de su compartimento y entrando. – 'Y fijo que en cuanto lo descubra vendrá a echarnos la bronca.'
'Pero ella no tiene porque imaginar que hemos sido nosotros!'
'Colagusano¿cuantas veces le hemos hecho eso a Snape delante de sus narices?' – Dijo Remus mientras se sentaba.
'Pues…un montón!'
'Vendrá aquí y nos empezará a gritar como si fuéramos sordos a mi y a Canuto.' – James cogió las ranas de chocolate que antes había dejado a medias. – 'A ti Peter, te tiene como un niño bueno y cree que te influenciamos para mal, y con Lunático se lleva tan bien como con Hewitt, no le dirá nada.' – Miró a Sirius. –'Pero a ti y a mí nos caerá una buena, seguro.'
'Pero ha merecido la pena.' – Sentenció Black empezándose a reír a carcajadas, en las que pronto lo acompañaron los demás.
Lily Evans pasó por delante de un compartimento algo distraída. Cuando vio una sombra negra pegada al techo a través de los cristales, paró de caminar y abrió la puerta.
Snape, hinchado como si fuera un globo, flotaba suavemente por el techo del tren.
Lily lo observó con las cejas arqueadas y se le escapó una sonrisa, imaginando quien había sido uno de los autores.
En menos de cinco minutos un grupo de quince personas se había congregado tras Lily y se reía a carcajada limpia de Snape. Lily pidió ayuda para que lo sujetaran mínimamente mientras intentaba deshacer el hechizo. Finalmente lo consiguió.
'Han sido esos inútiles!' – Gruñó Snape des del suelo.- ' Ese idiota con el que fuiste ayer al baile!'
'Vaya arranque de celos!' – Soltó Darren Lance riéndose. – 'Al menos dale las gracias a Evans!'
'Cállate estúpido!' – Gritó Snape apuntándolo con la varita. – 'Furununcu…'
'Experlliarmus!'
Lily desarmó a Snape antes de que pudiera atentar contra Lance. El guardían de Gryffindor sacó su varita y se lo fue a devolver, pero Lily se puso en medio.
'Ya vale, Lance.' – Le pidió la prefecta. – 'Tengamos lo que queda de viaje en paz.'
'Está bien.' – Murmuró este mientras se marchaba. – 'Feliz Navidad, Lily.'
'Feliz Navidad.'
La prefecta se giró hacia Snape.
'¿Deberías tener un poquito de más autocontrol, no crees?'
'Cállate sangresucia.'
Lily le aguantó la mirada impasible, aunque por dentro su corazón lloraba a mares. Dio media vuelta y se alejó con paso firme y seguro, dejando a Snape en el suelo.
El compartimento de los Merodeadores contaba con la calma del mar antes de la tormenta. James jugueteaba con la snitch, Sirius medio tumbado en el asiento comía las ranas de chocolate de su amigo mientras ojeaba un trozo de papel, repasando el hechizo que habían estado inventando unos días antes en clase de Historia de la Magia. Remus leía ese libro que siempre traía consigo y Peter dormitaba con la cabeza apoyada en el cristal del vagón.
Por el pasillo se avecinaba un tormenta pelirroja cargada de rayos y truenos, peligrosa.
'BLACK Y POTTER!'- Ni siquiera tuvieron tiempo de reaccionar cuando la puerta de su compartimento se abrió de golpe.
Sirius se atragantó con las ranas y empezó a toser, a James se le escapó al snitch y Peter se dio un cabezazo contra el cristal del susto. Remus levantó la vista de su libro.
'¿Qué tal Lily?' – La saludó con una sonrisa.
'Black y Potter...' - Repitió fastidiado James. - 'Ni Petegrew, ni Lupin.'
'AYER EMBRUJASTEIS LAS MAZMORRAS! HOY EMBRUJAIS A SNAPE Y LO DEJAIS FLOTANDO EN EL COMPARTIMENTO!' – Se dirigía principalmente a los dos morenos sentados a su derecha. – 'SI ALGUIEN LLEGA A ABRIR UNA VENTANA DEL PASILLO O LA PUERTA, AHORA ESTARÍA VOLANDO POR EL CIELO Y ASCENDIENDO SIN PARAR!'
'Te dije que algo se nos olvidaba…' – Le susurró Sirius a James.- 'Que chasco…'
'Lástima.'
'Y ENCIMA MIENTRAS ESTOY VINIENDO AQUÍ ME ENCUENTRO A DOS DE RAVENCLAW CON LAS PALETAS TAN LARGAS QUE LAS IBAN ARRASTRANDO POR EL SUELO¿Y QUIENES SON LSO CULPABLES? SIEMPRE VOSOTROS!' – Lily se había puesto tan roja como su cabello. – '¿ME QUERÉIS DECIR COMO ARREGLO ESO?'
'Vamos Evans, eres una bruja excelente, seguro que se te ocurre algo.' – Black hizo un gesto con la mano, como queriendo quitarle importancia.
'AHORA MISMO ESCRIBO A MCGONAGALL INFORMANDOLE DE ESTO PARA QUE OS CASTIGUE!'
Y tan rápido como había entrado, salió.
'¿En serio eso tiene algo de dulce?' – Preguntó Sirius refiriéndose a Lily.
'Ni te imaginas lo dulce y tierna que puede llegar a ser cuando quiere.' – Aseguró James, que se levantó para intentar atrapar la snitch que volaba dando círculos sobre sus cabezas. – 'Ya te he dicho antes que fue ella quien tomó la iniciativa y me besó. Pero la próxima vez que me bese no la suelto tan fácilmente, eso te lo aseguro.'
'¿Y porque no tomas tu la iniciativa? – Preguntó Remus.
'¿Quieres verme muerto antes de que llegue mi hora, Lunático?' – Bromeó James con una sonrisa.
'Te tiene cogido por los huevooos…' – Canturreó Black.
'Y a ti te han dado calabazaaaas…' – Lo imitó Lupin.
'¿QUÉ?' – James dio un salto. – '¿Así que Anthea te ha dado calabazas y aún no me lo habías dicho, eh?'
Le dio unas palmadas suaves al rostro fastidiado de Sirius.
'¿Cuánto tiempo era haciéndome los deberes?' – Bromeó pensativo James. – '¿Hasta que acabe el curso?'
'No te emociones Cornamenta.' - Señaló a Remsu con el dedo índice. - 'Y tu Lunático, te la devolveré.'
'Vamos Canuto, había que decirlo.' – Remus se rascó la nuca. – 'Sirius Black ha sido rechazado!'
'EH!'
Antes de que pudiera hacer nada, James había salido al pasillo para gritar:
'ANTHEA LANDRY LE HA DADO CALABAZAS A SIRIUS BLAAACK!!!'
De manera que el inicio de las vacaciones se presentó algo más movido de lo normal en el tren, tanto por la pelea de Sirius vs. James y Remus que vino a continuación, como por los gritos de Lily ejerciendo su papel de prefecta, etc. Etc.
El tren llegó a su destino. Los alumnos bajaban sus baúles del expresso y se reencontraban con la familia. James aprovechó aquel bullicio para buscar a Lily. Quería decirle tantas cosas! Besarla tantas veces! Pero si la besaba en los labios en el tren se llevaría un bofetón y besarla si ya había bajado del tren delante de su padre, aunque fuera en la mejilla, sería un acto suicida. Así que la única manera que se le ocurrió de encontrarla rápidamente fue prendiéndole fuego a la caja de ranas de chocolate. En un momento los alumnos bajaron del tren chillando que había fuego.
'¿A quien se le ha ocurrido hacer fuego en el tren?'
Se preguntaba la prefecta mientras avanzaba en dirección contraria a los alumnos que corrían asustados. Y al llegar al lugar obtuvo la respuesta. Rodó los ojos y se mordió el labio inferior.
'POTTER!' – Gritó. – '¿ESTAS LOCO?'
El muchacho lo apagó mediante la magia y le sonrió. Pasó por su lado, le cogió la mano que aún tenía con la herida de la poción de Lupin y besó la mano vendada.
'¿Que pretendías hacer prendiéndole fuego a eso?' – Preguntó algo seria mientras se ponía roja y retiraba la mano de sus labios suavemente.
'Encontrarte de una manera rápida y eficaz…' – James puso una mano en su mejilla colorada y la acarició. – 'Para darte un mini regalo de Navidad!'
Y la besó en la otra mejilla.
'Feliz Navidad pelirroja!' – Gritó mientras se alejaba con una sonrisa. – 'Mi propósito para el año nuevo es salir contigo de una vez! Y lo conseguiré!'
'Feliz Navidad, James.' – Lily no puso reprimir una sonrisa.
'Te quiero Lily!'
Y el chico desapareció del pasillo.
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Espero que os haya gustado! Gracias por los reviews!
A partir de ahora las cosas se van a complicar un poquito para todos! Aunque Lily y James irán avanzando! (Es un pequeño avance :p )
Un beso! Y Feliz Navidad!
Eneida
