XXX
Anthea salió con sigilo de la Sala común de Gryffindor. El reloj marcaba las once menos diez y la fiesta continuaba en la torre de Gryffindor. Remus, Lily y James estaban envueltos en una partida de snaps explosivos. Peter se había ido a dormir y Sirius y Sam se hacían carantoñas y mimos en uno de los sofás. El único que en aquel momento se habría dado cuenta de su ausencia habría sido Axel Lance, quien no había dejado de mirarla en ningún momento y había aprovechado cualquier oportunidad para pasar por su lado y rozarla. Pero él y su hermano habían bajado a las cocinas para ver si conseguían un poco de comida, que ya había volado.
'Relajate Anthea.' – Anthea temblaba de arriba abajo cuando salió de la torre– 'Quieres ser actriz y estas acostumbrada a interpretar, esto tan solo es parte del entrenamiento.'
Se escondió tras una armadura cuando la Señora Norris, la gata de Filch, giró la esquina y apareció en el pasillo. Esperó en silencio hasta que la gata se hubo marchado.
'Vamos allá.' – Se dijo a si misma cuando continuó con su camino hacia las mazmorras. – 'Las puertas de los Sangre Pura se me están abriendo, no puedo desaprovecharlo.'
Llegó a las escaleras de las mazmorras.¿De que manera debería demostrarle a Nick Devoir que era fiel a su sangre? Tratándose de él y de todo lo que había escuchado salir de su boca, nada bueno podía ser. Pero no había vuelta atrás. Aquello era por Lily y por Sam, y por todos aquellos magos hijos de muggles. Así que Anthea Landry, una valiente de Gryffidnor, guardó sus nervios en el fondo de su ser y se dispuso a interpretar el papel más importante de toda su vida.
Bajó las oscuras escaleras que llevaban a las mazmorras.
'Buenas noches Anthea.' – La saludó una voz desde la penumbra cuando llegó abajo.
'Buenas noches Nick Devoir, aquí estoy para demostrarte que puedes confiar en mí.' – Anthea habló con voz poderosa y altiva.
Nick Devoir salió de la penumbra ataviado con una larga capa negra, y sujetando una máscara de plata en la mano izquierda. Rápidamente, la chica cayó en la cuenta de que aquella ropa era la que usaban Los Sangre Pura.
'Me alegro de que hayas venido.' – Nick empezó a caminar alrededor de ella, escrutándola con la mirada. – '¿Ya sabes que te pida lo que te pida no hay marcha atrás si quieres entrar?'
'Lo sé, Devoir, no hace falta que me recuerdes algo que es obvio.' – Anthea lo miró con superficialidad. – 'No estaría aquí si no estuviera dispuesta a pertenecer a Los Sangre Pura.'
'Cierto, Anthea Landry, cierto.' – Nick se cubrió la cara con la máscara y se puso la capucha.
Anthea lo siguió mirando con altanería. No estaba dispuesta a dejarse intimidar por aquella vestimenta macabra. Era Nick Devoir quien tenía frente a ella, no Tom Riddel.
'No tengo toda la noche.' – Espetó la rubia cuando Nick se quedó quieto mirándola.
'Ese carácter es típico de una noble tan importante como lo eres tú.' – Nick sacó su varita y siseó algo que Anthea no pudo entender. Al momento una túnica negra y una mascara de plata aparecieron frente a ella. – 'Vístete Anthea Landry y después me demostrarás que eres fiel a tu sangre.'
Anthea cogió la ropa y se puso la túnica, después se cubrió la cara con la máscara.
'Sígueme…'
Anthea llegó al rellano que tenía las escaleras que salían de las mazmorras. Puso el pie en el primer escalón y se detuvo al ver como cuatro figuras vestidas como ella salían de derecha e izquierda. Frunció el ceño, aquello cada vez pintaba peor.
'Permíteme Anthea Landry, que te de la bienvenida.' – Lucius Malfoy, que era una de esas personas se inclinó y le besó la mano.
'Aún no está dentro.' – Le recordó con dureza Devoir. – 'Llevate a Keith a su lugar.'
Anthea sintió como su corazón palpitaba con fuerza. El nombre de Keith le sonaba mucho, sin duda había escuchado hablar de ese apellido a alguien… ¿Pero a quién? Las cuatro figuras se marcharon por donde habían venido.
'¿Nuevos componentes?' – Se atrevió a preguntar Anthea cuando retomaron su camino.
'Tres, dos chicas y un chico.' – Nick Devoir subió las escaleras. – 'Y tú eres una de esas muchachas.'
Caminaron en silencio por los pasillos de Hogwarts. Finalmente Nick Devoir se detuvo en un pasillo y se giró a Anthea.
'Ha llegado tu momento, Landry.' – Devoir sonrió bajo la máscara. – 'Si eres capaz de atacarles estas dentro.'
Anthea hizo una mueca bajo la máscara.¿Quería que atacara a cualquier alumno de Hogwarts¿Qué atacara a sangre fría a una persona? Miró nerviosa a derecha y a izquierda. No había nadie en el pasillo! Pero entonces escuchó unas risas y dos muchachos giraron la esquina.
Nick conjuró un muro de piedra tras los chicos, impidiéndoles la huída. Los dos muchachos se detuvieron, miraron hacia atrás y comprendieron que estaban atrapados. A ninguno de los dos les gustó aquello. Anthea, que les estaba dando la espalda se giró para verlos. El mundo entero se le cayó encima al ver como Axel y Darren Lance la miraban asustados, sin entender nada.
'No son sangresucia.' – Protestó Anthea. – 'Son mestizos.'
'Eso me da igual.' – Respondió Devoir con firmeza. – 'Yo solo quiero ver si verdaderamente estas interesada en pertenecer a los Sangre Pura.'
'Son mis compañeros.' – Volvió a insistir la chica.
'Tus únicos compañeros deben ser los que son tan nobles como tú.'
El corazón de Anthea amenazaba con salírsele del pecho. Ella no era capaz de atacar a nadie y mucho menos a sus compañeros de Gryffindor, a sus compañeros de equipo, a sus amigos…a su novio.
'¿No lo vas a hacer?' – Preguntó Nick al ver que Anthea no se movía.
'Dame un minuto.'
'No hay tiempo, no hay dudas.' – Masculló Nick, para su pesar Anthea se parecía demasiado a Snape en lo que concernía a atacar a la gente.- 'O eres de los nuestro o no.'
Anthea clavó su mirada en la de Axel. El chico agudizó la vista y miró fijamente a Anthea, reconoció inmediatamente quien era la persona que había frente a él. A pesar de que Anthea ocultaba su rostro, hubo en detalle que la chica había olvidado ocultar y ese detalle se le podía pasar a todo el mundo por alto menos a Axel Lance. El cazador de Gryffidnor analizó rápidamente la conversación entre las dos sombras y lo comprendió todo. Axel Lance dio un paso al frente al tiempo que le vocalizaba a Anthea un: Adelante, hazlo. Después, para ayudarla a interpretar aquella macabra comedia sacó su varita y gritó:
'¿Quién sois¿Qué queréis?'
'VAMOS!' – Gritó Nick Devoir con rabia. – 'HAZLO!'
Las lágrimas resbalaron por las mejillas de Anthea, quien clavó su mirada en la de su chico. Axel Lance la miró fijamente y le sonrió con media sonrisa. Nick volvió a gritar enfurecido y esta vez Anthea sacó su varita y apuntó a los muchachos. Primero a Darren.
'Desmaius!'- El guardián de Gryffindor se desplomó en el suelo, inconsciente. Después Anthea avanzó hasta Axel y lo apuntó con la varita. Cerró los ojos y gritó:- 'Zacaraa!'
Axel Lance salió despedido y se estrelló contra la pared de la izquierda, cayó al suelo en un golpe sordo. Axel restó tumbado en el suelo, inconsciente, con un hilo de sangre bajándole por la frente y respirando con dificultad. Anthea retrocedió asustada.
'¿Qué he hecho?' – Se preguntó mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, ocultas por la máscara de plata. – 'Soy una miserable…'
El silencio que reinaba en Hogwarts la abrumaba tanto como la culpa.
'Dije atacar.' – Murmuró Nick Devoir decepcionado, caminando tranquilamente hasta la chica y mirando de reojo los dos sujetos que yacían inconscientes.- 'Al otro solo lo has desmayado.'
'A mi nadie me da ordenes Devoir.' – Le espetó Anthea con rabia. – 'Yo hago las cosas a mi manera y tú no eres nadie para mandarme. Debía demostrarte que era fiel a mi sangre y lo único que he hecho ha sido atacar a dos mestizos. ¿Qué pretendías?'
'Averiguar hasta que punto eres fiel a tu sangre.' – Nick rió a carcajadas al ver que Anthea estaba tan alterada. – 'Y veo que más bajo no puedes caer por tu fidelidad.'
'¿Quieres acabar en San Mungo, Devoir?' – Anthea lo apuntó al cuello con la varita.
'Tranquila bella Anthea…' – Nick se quitó la máscara y le sonrió. Clavó una rodilla en el suelo y se arrodilló ante ella. – 'Bienvenida a los Sangre Pura Anthea Landry.'
Le besó la mano con delicadeza.
Sirius y James volvían bajo la capa invisible de haber preparado una pequeña broma a Filch, en su despacho.
'Ay, ese boggart va a hacer que nos riamos un montón.' – James se revolvió el pelo. – '¿Qué será lo que más tema Filch?'
'Un buen baño.' – Sirius rió a carcajadas. – 'Seguro que le tiene tanto pánico a ducharse, como Snape al shampoo.'
Los dos muchachos estallaron en carcajadas.
'Anda, baja la voz Canuto, que nos van a pillar.' – Murmuró James consultando el mapa. – 'Mira, Devoir y Malfoy en el recibidor. ¿Qué se traerán entre manos las dos Veelas?'
'Mueve el culo Cornamenta, estamos tardando!'
En menos de dos minutos se plantaron en el recibidor, donde Devoir y Malfoy vestidos con las túnicas de Slyhterin hablaban con orgullo y alegría. Sirius ya había sacado su varita e iba a hacer alguna trastada, pero James que se olió algo, lo detuvo con un gesto y le indicó que escucharan.
'Anthea es de los nuestros.' – Comunicó la voz de Nick. – 'Ya puedes hacer lo que te plazca con ella, tienes mi permiso para tirártela si así lo deseas. Pero te advierto de que competiré contigo por ella. Vale mucho esa chica, mucho.'
'¿Qué le has hecho exactamente?' – Preguntó en un susurró Malfoy. Estaba molesto por la confesión que le acababa de hacer Devoir sobre sus intenciones con Anthea.
'Rebajarle esos aires y ese orgullo.' – Rió Nick Devoir. – 'Ha atacado a sus dos compañeros de casa y de equipo, a los hermanos Lance. Puro chantaje.'
Sirius abrió los ojos y miró con preocupación a James, quien se había quedado paralizado.
'¿Qué les ha ocurrido?'
'Nada, supongo que estarán en la enfermería si no siguen tirados en el pasillo.'
James hizo ademán de marcharse, el estado de sus jugadores lo preocupaba demasiado.
'Esto es importante.' – Le susurró al oído Sirius al tiempo que lo detenía.
'Anthea acaba de atacar a los Lance.' – Susurró James lleno de furia. – 'La han obligado a atacar a los suyos para entrar! Eso no es parte de la misión! No estaba acordado! Ni nos imaginábamos que pudieran llegar a pedirle algo así!'
'Shht, Cornamenta.' – Sirius lo miró fijamente. – 'Es todo parte de la misión.'
'Anthea no se merece tener que ser el títere de los Sangre Pura por muy importante que sea la misión!' – Espetó en un susurró James. – 'Son unos rastreros.'
'Cállate.'- Sirius le tapó la boca con la mano y observó a los Slyhterins.
'Así que Regulus, Anthea y Keith.' – Continuó diciendo Malfoy. – 'Tres nuevas incorporaciones. Fantástico!'
Sirius frunció el ceño… De su hermano ya se esperaba algo así, aunque sabía que Regulus se estaba equivocando. El no era tan malvado como ese Devoir. Pero el apellido Keith le llamó más la atención. ¿Keith? Ese apellido lo había escuchado ya…Había salido miles de veces de la boca de… Remus. Sirius tragó saliva al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. ¿Era eso posible? Miró a James y supo que este estaba tan sorprendido como él. James también había escuchado el apellido Keith y sabía quien pertenecía. Pertenecía a Ió, la chica de Remus.
'Volvamos.' – Murmuró Sirius.- 'Hay mucho que aclarar.'
James y Sirius corrieron hacia la torre de Gryffidnor. Sus cabezas daban vueltas y vueltas a lo que habían escuchado, trataban de imaginar que había ocurrido con Anthea y los hermanos Lance e intentaban asimilar que Keith, la muchacha de su mejor amigo posiblemente fuera de los Sangre Pura. Llegaron fatigados a su torre, James guardó la capa y Sirius murmuró la contraseña. Ambos tenían los nervios a flor de piel.
'Esto es demasiado!' – Espetó Sirius entrando el primero. – 'No puedo creer que todo esto este pasando de verdad!'
Lyn Swan lo apartó de un empujón y agarró a James del brazo. El capitán de Gryffidnor adivinó lo que estaba a punto de comunicarle la chica, cuando vio que la pobre estaba en bata, con el pijama y con los ojos rojos de llorar. Tras ella, Brandon y varios alumnos más de séptimo rodearon a James.
'Han atacado a Darren y a Axel.' – Susurró Lyn. – 'Las mismas personas que atacaron a Sam y a Evans.'
James abrazó a la cazadora para tranquilizarla. Buscó por encima de su hombro a Remus, pero no lo encontró, tampoco estaban Sam, Lily o Anthea.
'Vale chicos, tranquilos.' – Se separó de Lyn y abrazó a Brandon. – 'Mantened la calma. Se pondrán bien.' – Miró a sus jugadores. – '¿Dónde esta el resto del equipo?'
'A Anthea se la han llevado Remus y Lily, estaba muy afectada por la noticia.' – Le explicó Brandon. – 'Y Sam, cuando McGonnagall subió a buscarte y vio que no estabas, asumió el papel de capitana y bajó a la enfermería. Esta con los Lance y sus mejores amigos.'
'Vale chicos, gracias.' – James les sonrió. – 'Seamos fuertes¿si? Todos los Gryffindors debemos ser fuertes por ellos. Se pondrán bien.'
'¿¡Y que esta haciendo Dumbledore!?' – Gritó McKein, el enemigo nº1 de James en Gryffidnor. – 'Ya han atacado a siete personas en lo que llevamos de curso! Debería echar a esos Sangre Pura!'
'No es culpa de Dumbledore que tengamos a un grupo de imbéciles en el colegio!' – Lo defendió Sirius.- ' Si estas asustado McKein, vete a casa y escóndete detrás de tu madre para que te proteja!'
'A MI NO ME HABLES ASÍ, NIÑATO!'
'Chicos, no quiero peleas, debemos estar unidos en momentos así!' – James intentó poner paz. – 'Callaos de una vez!'
'¡Y tú deberías ser el primero en estar replicándole a Dumbledore!' – Siguió con la misma cantinela McKein al tiempo que avanzaba hasta James. – 'Casi matan a Evans!'
'¿Te crees que no lo sé?' – Preguntó James encarándose a él. – '¿Quién piensas que se pasó con ella todos los días que estuvo en le enfermería, payaso?'
Si a Lily Evans se le hubiera ocurrido tardar cinco segundos más, la pelea nº ciento y pico, que estaba a punto de desatarse entre James y McKein, hubiera comenzado.
'¿Qué esta pasando?' – La prefecta, con expresión severa, entró en la torre. – 'Vosotros dos, si os volvéis a pelear hago lo que sea para que os esposen el uno al otro hasta que os llevéis bien.' – Dijo dirigiéndose a James y a McKein. – 'Ahora todos menos el equipo de Gryffindor a la cama!'
'¿Y que pasa con Black?' – Preguntó McKein.
'Black se queda.'
'¿Por qué tú lo digas?'
'No te atrevas a contradecirme, McKein.' – Espetó Lily clavando su mirada en la de él. – 'Soy prefecta.'
McKein dudó unos momentos, estuvo por responderle a Lily, pero finalmente se lo pensó mejor y se marchó derecho a su habitación. Cuando en la sala solo quedó el equipo de Gryffidnor y Sirius, Lily se dirigió con calma a ellos.
'James, Lyn y Brandon, sería bueno que todo el equipo bajarais a la enfermería.' – Dijo Lily con voz pausada. – 'Estan bien los dos, están hablando con Sam, con Dumbledore y McGonnagall.'
'¿Y Anthea?' – Preguntó Lyn.
'Tranquila, esta bien, le ha dado un ataque de ansiedad al enterarse de lo ocurrido y ahora esta con la Premio anual Alice y Lupin.' – Le explicó con una sonrisa tranquilizadora, Lily. – 'Dentro de nada se reunirá con vosotros en la enfermería.'
James, que había captado la indirecta, pasó una mano por la espalda de sus jugadores y los dirigió a la salida de la torre.
'Vamos chicos.' – Murmuró con voz firme, intentando reconfortar a sus jugadores. – 'Tenemos que animar a las dos nenazas de Axel y Darren.'
El equipo de Gryffindor se dirigió con lentitud hacia la enfermería. Sirius miró a Lily cuando se quedaron a solas, esperando que esta le explicara lo que el no acababa de entender.
'Sígueme.' – Lily salió a paso rápido de la torre.
'¿Dónde vamos?' – Sirius echó a correr tras ella. – '¿Qué ha pasado¿Dónde esta Anthea¿Por qué lo ha ata…?'
'Sé un poco más discreto, Black.' – Lily se detuvo y lo miró enfadada. – '¿Quieres que se entere todo Hogwarts?'
'No hay nadie en el pasillo! Es media noche!' – Gritó Sirius histérico. – 'Y no entiendo nada!'- Sirius arremetió en contra de la armadura que había a su derecha. Necesitaba descargar esos nervios de alguna manera, pero lo único que consiguió fue que le ardiera el pie de dolor.
'Tú y tus arrebatos como los de Sam…' – Lily meneó la cabeza. – 'A ver Sirius, te lo resumo un poco: Anthea recibió una nota en la que Devoir la citaba para demostrarle que era fiel a su sangre ante todo. Por ello fue a las mazmorras, se encontró con él y vestida como los Sangre Pura atacó a los hermanos Lance.'
'Pero si ellos son mestizos.'
'Pero estoy segura de que a Devoir no le importó la sangre de los Lance, sino que quería comprobar hasta que punto Anthea era capaz de traicionar por ser fiel a su sangre pura.' – Explicó en voz baja Lily mientras retomaba el camino. – 'Por eso ahora la pobre esta destrozada…Algo lógico habiendo tenido que atacar a sus compañeros de equipo y a su novio.'
'¿A su novio?' – Preguntó Sirius, siguiendo a Lily.
'Ya es hora de que tú, James y Remus os enteréis de que Anthea mantiene una relación a escondidas con Axel y que este sabe en todo el jaleo en que estamos metidos.'
'¿CÓMO?'- Sirius se detuvo. – 'Yo creo que hoy ya no puedo flipar más…'
'No te sorprendas, Sirius.' – Lily sonrió. – 'Fue el mismo Axel el que captó lo que estaba pasando y le echó una mano a Anthea en la actuación para engañar a Devoir.'
'Para el carro, Evans.' – Sirius la agarró de la túnica y la hizo frenarse. – 'Repíteme todo, creo que me he perdido algo y por eso no entiendo.'
'Pensaba que eras uno de los mejores de nuestra promoción, Black.'
'Ahora mismo querida Lily, mi no entender.'- Lily rió.
'Veamos, Devoir chantajeó a Anthea para que atacara a los Lance si quería entrar y ella estuvo dudando. En este tiempo que discutió con Devoir, Axel, que ya estaba al tanto de todo, reconoció a Anthea haciendo de espía (ella misma se lo dijo hace unos días) y le dio "permiso" para atacarlo.' – Lily rió al ver como la boca de Sirius se abría más y más por momentos. – 'Así que Anthea desmayo a Darren y para que pareciera un poco real, lanzó a Axel contra la pared. Después de esto Anthea esta admitida en los Sangre Pura.'
'Qu-que…Que no se que decir…' – Sirius suspiró. – '¿Y donde esta Anthea?'
'En la torre de los premios anuales, con Alice y Remus.' – Lily reemprendió la marcha. – 'Y a ver si no me detienes más y llegamos allí de una puñetera vez.'
'Sé te ve muy tranquila, Lily.'
'Los hermanos Lance están perfectamente, tan solo Anthea sigue diciendo que es una miserable por lo que ha hecho.'
'Yo más bien diría que es una valiente.' – Sirius sonrió.
'Pues ayúdanos a Remus, a Alice y a mi a hacer que deje de atormentarse.' – Lily se plantó ante la torre de los Premios Anuales. La gárgola que había en la puerta se movió y Lily dijo la contraseña. – 'Aquí solo entran aquellos cuya inteligencia y justicia superan al Ministerio.'
'Que modesta es Alice…' – Ironizó Sirius.
Anthea seguía con la cara escondida en el pecho de Lupin. A pesar de que Axel la había reconocido y le había dicho que la atacara, a pesar de que Alice le hubiera dicho que era parte de la misión, a pesar de que ni Remus ni Lily la consideraran culpable, ella se sentía una traidora y nunca mejor dicho.
'He sido capaz de atacarle…' – Sollozaba. – 'A él…'
'Vamos a ver Anthea…' – Remus le acarició la espalda. Alice ya se había hartado de intentar hacerle ver a Anthea que ella no era culpable de nada, pero Remsu tenía una paciencia que nadie podía igualar. – 'Tu no eres una traidora, una miserable y no se cuantas más tonterías se te estarán pasando por la cabeza. Deja de llorar, deja de lamentarte!'
'No puedo…'
'¿Por qué?'
'Por que si he sido capaz de atacar a Axel¿quien te dice que no sería capaz de atacaros a vosotros?' – Respondió Anthea mirando fijamente a Remus. – '¿Y si me voy con los Sangre Pura y me vuelvo como ellos?'
'Anthea no quiero escuchar ni una estupidez más como esa.' – Lily entró en la torre seguida de Sirius. – 'Tuviste la valentía de seguir adelante con la misión a pesar del sacrificio que eso suponía para ti. Nadie te considera culpable, somos nosotros los que no sentimos mal por hacerte pasar por esto.'
'Por fin llega la ayuda.' – Exclamó Remus en un suspiro.
'Pero Lily…'
'No hay ningún pero que valga, Anthea.' – La prefecta se puso en cuclillas frente a ella y le sonrió. – 'Gracias a ti, en muy poco tiempo vamos a disolver a esos seguidores de Voldemort. Gracias a ti nadie más será atacado, pues ahora estaremos al tanto de todos sus planes, de todos sus componentes y podremos evitar el daño y el dolor.'
'Anthea, para nosotros no eres más que una heroína.' – Le dijo Sirius sonriendo. – 'Así que deja de llorar. Yo ya se que en realidad estas llorando por mí, porque estoy con Sam y te mueres por acostarte conmigo, pero…'
'Canuto¿no crees que no es momento?' – Remus lo fulminó con la mirada.
'Pero si se ha reído!' – Se defendió Sirius.
Efectivamente Anthea se estaba riendo. Remus meneó la cabeza y la dejó libre de su abrazo. Lily se levantó besó a Anthea en la mejilla.
'Baja que tú equipo te está esperando.' – Le dijo Lily riendo. – 'Vamos!'
La rubia se secó las lágrimas y salió de la torre corriendo.
'Aún no es consciente de las vidas que va a salvar.' – Alice chasqueó la lengua.
'Ya se dará cuenta.' – Remus miró a la Premio anual. – 'Dumbledore…'
'Lo informo yo misma, me acaba de mandar una lechuza citándome en su despacho en media hora.'
'Habrá nuevos planes, supongo…' – Inquirió Lily.
'Si, Lily, pero de eso ya os enterareis mañana.' – Alice los invitó a marcharse amablemente. – 'A dormir chicos. Estáis rompiendo las normas…A ver si voy a tener que quitarle puntos a mi propia casa!'
'Yo creo que deberías darle puntos a tú casa por lo de hoy.' – Sugirió Sirius.
'Cierto.' – Alice sonrió orgullosa. – 'Veinte puntos más para Gryffidnor, por la valentía y la magnifica actuación de Anthea Landry!'
'Abusas de tu poder de Premio Anual…' – Lily se dispuso a salir.
'Cállate Evans!' – Sirius le dio un codazo.
'El año que viene, cuando tu seas Premio Anual también abusaras para bien de tu poder, te los aseguro.' – Alice les dijo adiós con la mano. – 'Buenas noches futuros miembros de la Orden del Fénix…'
Los tres chicos se giraron.
'¿Qué has dicho?' – Preguntaron la vez.
Pero la gárgola cerró la torre antes de que Alice pudiera responderles. Aunque como ya se imaginaban tampoco les habría respondido sinceramente.
Los tres muchachos regresaron a su Sala común riendo, felices porque habían dado un paso enorme. Tener un espía entre las filas de los Sangre Pura quería decir que ese grupo tenía los días contados y también significaba, que en el colegio de Hogwarts nadie más sería atacado o asesinado por no tener padres magos. Un logro enorme para el bando de la buena magia y una derrota decisiva para la magia oscura dentro del castillo.
Anthea abrió las puertas de la enfermería y entró sin hacer ruido. Unos metros más adelante encontró a Lyn, a Brandon, a Sam y a Darren. Cuando el chico la vio y le sonrió, ella no pudo reprimir las lágrimas y lo abrazó mientras lloraba. Pidiéndole perdón por haberlo embrujado, de aquella manera.
'Tranquila Anthea, los dos estamos bien.' – La consoló el chico.
'Me alegro Darren, me alegro mucho.'
Besó en la mejilla a Lyn y a Brandon y abrazó con fuerza a Sam. La chica morena le acarició la cabeza con ternura y le susurró al oído.
'Has sido muy valiente, Anthea.' – La besó en la mejilla. – 'Ahora nadie más será atacado.'
James descorrió las cortinas y salió con Dumbledore detrás. La muchacha se liberó de los brazos de su amiga y abrazó a su capitán.
'Muy bien hecho, Anthea.' – Le susurró James. – 'Te vamos a dejar a solas con Axel, Sam ya me lo ha contado todo…No desaproveches el tiempo, solo puedo mantener a Pomfrey ocupada durante cinco minutos.'
'Gracias.'
Dumbledore le sonrió a la muchacha y le guiñó un ojo.
'Me jugaría mi barba a que en cuanto salga de aquí se convierte en una actriz increíble.'
'Eso espero.' – Respondió Anthea con una sonrisa.
'Bueno muchachos, todos a dormir!' – Ordenó Dumbledore. – 'Y mañana los quiero a todos en sus clases, como vea a alguien haciendo campana iré a su cama y lo sacaré a rastras de su habitación.' – Miró a James concretamente.
'Captado, señor.'
'¿Poppy has acabado ya?' – Dumbledore metió la cabeza entre las cortinas. – 'Hum…esos puntos lo hacen más interesante, señorito Lance.'
Axel rió desde dentro. Anthea apartó una cortina con la mano y miró como Pomfrey curaba a Axel. El chico estaba sentado sobre la camilla y la enfermera le estaba aplicando un ungüento verdoso sobre la herida de la frente. Parecía que no le había pasado nada.
'Ah, es usted señorita Landry.' – La enfermera recogió las cosas. – 'No se mueva señor Lance, enseguida vuelvo con una venda y ya se podrá marchar.'
'De acuerdo.'
Pomfrey salió y al momento Sam empujó a Anthea hacia dentro y cerró las cortinas tras ella. Anthea y Axel se quedaron mirando el uno al otro fijamente. Estaban a solas en aquel lugar, ocultos por las cortinas que rodeaban la camilla.
'¿Qué es esto enfermera?' – Escucharon decir a James. – '¿Lo puedo probar con Lyn?'
'Eh, a mi no me acerques eso a la cara!' – Se defendió la muchacha. – 'Deja esa guarrada ahí!'
'Son ungüentos señorita Swan!' – Protestó Pomfrey.
'¿Y esto?' – Volvió a preguntar la voz de James.
CRASH!
'Uy, lo siento se me ha caído.'
'JAMES POTTER, ESTOY HARTA DE USTED!'
Mientras detrás de las cortinas, James no dejaba de liarla para entretener a Pomfrey, dentro Axel y Anthea seguían contemplándose.
'Lo siento…' – Anthea bajó la cabeza. – 'No quise dañarte, bueno no era mi intención hacer lo que hice, no se…'
'No trates de justificarte.' – Axel se levantó y caminó hasta ella. – 'Se porque lo haces y no te culpo de nada, es más, me siento feliz por haber sido de utilidad.'
'Pero…'
'Además pensaba que me harías más daño, con lo bruta que eres cuando me tiras las bludgers en el entreno…' – Bromeó Axel. – 'Esto no ha sido nada, no se ni como no te da vergüenza solo haberme abierto una brecha en la frente…por favor…Encima he tenido que colaborar y hacerme el desmayado…'
Anthea lo miró a los ojos y sonrió.
'¿Cómo me reconociste?'
'No sé si pretendías poner cachondo a Devoir o Malfoy o quien fuera el otro, pero no me gusta que lleves el escote tan entreabierto!'
'¿De qué hablas?'
Axel apartó el cuello entreabierto de la túnica de la Gryffindor, la corbata con el nudo deshecho y la camisa del uniforme. Rozando la piel de sus dedos con la de su cuello, cogió con delicadeza la cadena que el le había regalado por San Valentín.
'Llevabas mi collar enseñándolo, estaba en medio de tu canalillo.' – Axel se lo puso ante la nariz. – '¿Cómo no quieres que reconozca esto?'
Anthea lo cogió con sorpresa.
'Y el temblor de tus manos es inconfundible…' – Axel se encogió de hombros.
'Jamás lo hubiera imaginado…'
Axel sonrió, pasó sus manos por la cintura de Anthea y pegó su frente a la suya.
'Te quiero y estoy muy orgulloso de ti.'
Anthea sonrió y lo besó con ternura. Sam asomó justo en ese momento la cabeza entre las cortinas, interrumpiéndolos y informó:
'Poppy viene hacia aquí!' – Dijo rápidamente. – 'Ah, y hacéis muy buena pareja.'
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Muchísimas gracias x los reviews! Sois únicas!
Espero no haberos aburrido con el chap. de hoy.
Un beso enorme!
Eneida
