XXXII
'¿Dónde porras esta tu maldita capa, Cornamenta?' – Espetó Sirius en voz alta a pesar de que estaba solo en la habitación. – '¿Qué esta en tú baúl?' – Preguntó con ironía mientras metía la cabeza y la mitad del cuerpo dentro del baúl de James. – '¿En qué momento se te ocurrió engrandecerlo con la magia?' – Sacó la cabeza de allí, malhumorado. – 'Eres un capullo!'
'Eh Sirius, no deberías meterte con James si no esta delante.' – Peter entró en la habitación y lo miró extrañado. – '¿Qué haces?'
'Buscar la maldita capa invisible!' – Gruñó Black. – 'Pero es imposible encontrarla con todas las tonterías que tiene aquí!'
'Esta en el armario, Canuto.' – Peter señaló el oscuro armario que había empotrado en la pared. – 'La dejó ahí anoche, cuando volvisteis. Yo creo que ni se dio cuenta.'
Sirius miró al pequeño Peter con odio a pesar de que él no tenía la culpa de que James fuera un cabeza hueca. Se levantó, cerró el baúl con un golpetazo y sin guardar todo lo que había sacado abrió el armario de la habitación. La capa colgaba de una percha.
'Gracias Colagusano.'
'¿Para que la quieres?' – Le preguntó este mientras cogía su mochila. – '¿No vas a clase?'
'No, al menos a primera hora no.' – Sirius cogió la capa y cerró al puerta del armario. – 'Lo que tengo que hacer es más importante que tragarme una hora de Pociones con Slhugorn.' – Abrió la puerta de la habitación y formuló la pregunta que sabía que Peter estaba esperando ansiosamente. – '¿Vienes?'
Peter sonrió ilusionado, tiró su mochila sobre la cama y se unió a él. Juntos, los dos amigos salieron de la torre y se pusieron la capa cuando no hubo nadie en el pasillo. Sirius, que iba el primero, caminó en dirección al despacho de Filch.
'¿Qué vamos a hacer, Canuto?'
'Fisgonear en los archivos de Filch.' – Peter bufó. – 'Sí, ya se que suena aburrido, pero tenemos que averiguar cuantas personas se apellidan Keith en Hogwarts.'
'¿Para qué?' – Preguntó con voz apagada Peter. Se imaginaba que Sirius habría pensado algo brillante, una broma ingeniosa como las que solía tramar. No chafardear nombres en el archivo del conserje.
'Es una larga historia…' – Sirius decidió contarle a Peter todo lo que ocurría.
Sam Hewitt se sentía una estúpida dando vueltas alrededor del recibidor. Los malditos Slyhterins aún seguían desayunando y Anthea estaba con ellos. Además, como les tocaba Pociones y era la clase conjunta de Slyhterin y Gryffindor, seguro que la rubia se iría con ellos a clase. ¿Cómo le iba a pasar la nueva misión a Anthea si los Slyhterins la mantenían pegada a ellos como si les fuera la vida en ello?
'Oh Merlín!' – Sam apretó los puños hasta que los nudillos se le tornaron blancos de la presión. – '¿Cómo porras lo hago?'
Se apretó la cabeza con las palmas de las manos, estresada. Dentro del comedor los Slyhterins se levantaban ya para dirigirse a Pociones. De repente una bombilla se iluminó en la cabeza de la morena. Rápidamente sacó su varita, transformó una piedra en un trozo de pergamino y escribió con la varita en el.
'Cuidado chicos, que no se os pegue este olor a traidor.' – Espetó Devoir al pasar por al lado de Sam.
'Pues a mi me ha venido el olor a mierda justo ahora mismo.' – Respondió Sam mientras se miraba las uñas– 'Ah, sois vosotros!' – Levantó la cabeza y se hizo la sorprendida. – 'Ahora me explico este pestilente olor!'
Devoir se detuvo y caminó hasta ella con una mueca de asco. Sam alzó lo más que pudo la cabeza y sonrió burlonamente. Anthea y Regulus observaron la escena con los nervios a flor de piel.
'¿Qué has dicho, traidora?'
'Veo que sigues sin lavarte las orejas, Devoir.' – Respondió Sam con una sonrisa socarrona. – '¿Llamamos a Olympia como dijo Sirius?'
Devoir sacó la varita y la puso sobre el cuello de Sam.
'Repítelo si eres una Gryffindor de verdad.' – Le desafió Devoir, desquiciado completamente. – 'Vamos, Sam.'
Sam esbozó una sonrisa y abrió la boca para repetirlo. Pero antes de que pudiera decir la primera letra, Anthea posó una mano sobre el brazo de Nick que sujetaba la varita. La chica se pegó a su espalda y pasó una mano por la cintura de Devoir, acercó su cara a su cuello y rozó con la punta de la nariz la oreja de Nick.
'No pierdas el tiempo, Nick.' – Susurró Anthea con voz ronca. – 'Vamos a clase, anda.'
Sam rezaba a Merlín para que no se le escapara la risa. Anthea sabía utilizar sus armas de mujer muy bien. Con razón había conseguido salir siempre con cualquier chico que ella se propusiera, incluso si eran mayores. Como las dos chicas esperaban, Nick abajó la varita y giró la cara hacia Anthea, la miró a los ojos y sonrió.
'Tienes razón.' – Y hechizado por Anthea continuó con su camino.
La Gryffindor rubia ya creía que le había sacado las castañas del fuego a su amiga, cuando Sam le dio un golpetazo, hombro contra hombro. Si no fuera porque la morena aprovechó el golpe para darle una nota, habría jurado que Sam no tenía ni una pizca de sensatez.
'Mira por donde caminas Hewitt!' – Espetó Anthea dándole un empujón.
' Lo mismo te digo Landry!' – Le respondió Sam copiando el mismo tono de voz desdeñoso de Anthea.
Sam se giró y se metió en el comedor aunque no tenía nada que hacer allí. Se sentó en la mesa de Gryffindor y se empezó a partir de risa. Lily y Sirius la matarían cuando aquella noche, en la Sala de los Menesteres, Anthea les contara como le había pasado la orden Sam. Había demostrado ser una Gryffindor de los pies a la cabeza al responderle a Devoir delante de los Sangre Pura. Pero lo que le pareció mas increíble era la manera en que Anthea había podido dominar a Devoir.
'Anthea¿puedo hablar contigo?' – Regulus Black caminó al lado de la muchacha.
'Claro, Regulus.' – Le respondió Anthea pudiendo ser ella misma por unos momentos.
'Verás, me chocó mucho cuando Sam me dijo que no creía en la pureza de nuestra sangre.' – Murmuró Regulus preocupado. – 'Creo que esta equivocada y que eso le traerá muchos problemas.'
Anthea sintió lástima por el hermano menor de Sirius. A pesar de todo era muy buen chico. Era normal que le preocupara Sam y la suerte que esta pudiera correr, cuando desde siempre a él le había gustado y habían sido muy buenos amigos. Le dio un golpe amistoso con el hombro y le sonrió.
'Si quieres que hable con ella, haré lo que pueda.' – Le dijo Anthea con amabilidad. – 'Pero creo que por mucho que nos duela, Sam no será de los nuestros.'
Regulus le sonrió y su sonrisa dejó ver lo triste que estaba. Anthea le revolvió el negro cabello en un intento de darle ánimos… ¿Cómo se quedaría Regulus Black cuando ella se desenmascarara? Había "perdido" a su hermano, a Sam y a ella misma aunque aún no lo supiera. Pobre Regulus, se repetía una y otra vez que su hermano y Sam estaban equivocados y no se daba cuenta de que él era el equivocado.
Lily se apresuro a llegar a la torre de los Premios Anuales, era tarde y seguro que Alice ya se dirigía a su clase, si no lo había hecho ya. Echó a correr cuando vio que tan solo faltaban tres minutos para que las clases comenzaran y casi se choca con Alice cuando la Premio dobló la esquina.
'Lily!' – Alice se puso la mano sobre el pecho. – 'No me des estos sustos!'
'Perdón Alice.' – Lily sonrió avergonzada. – 'Es que tengo que hablar contigo sobre eso.'
'Muffliatto.'- Alice apuntó a la esquina del pasillo, después hizo lo mismo con la otra punta del pasillo y la torre. – 'Eric Dallas sigue dentro, siempre llega tarde clase a pesar de ser Premio.' – Le explicó Alice. – 'Bueno, desembucha Lily.'
'Hay tres nuevos integrantes en los Sangre Pura, Anthea, Regulus Black y una tal Keith. Esta última o es la chica con la que Remus Lupin está o su prima. ¿Por qué no hay nadie más en el colegio que se apellide así, no?'
'No que yo conozca, pero os deberíais asegurar mirando en los archivos de Filch.' – Alice frunció el ceño. – 'Y si es la que esta con Remus, haríais bien en advertir al chico. Si no recuerdo mal, él, Black y Potter os salvaron a ti y a Hewitt. Podría ser posible que fuera parte de la venganza de los seguidores de Lord Voldemort, estoy segura de que tramarán contra ellos. Así que prevenlos, Lily, y prevenir a Lupin sobre esa Keith.'
'Bien Alice.' – Lily asintió. – '¿Y sobre Dumbledore no hay nada? Ahora que Anthea esta dentro habría que informarle y preparar como desenmascararlos.'
'A las diez y media después de la cena os espera en su despacho.' – Informó la morena con una sonrisa. – '¿Algo más?'
'Nada, yo avisaré a los demás.' – Le respondió Lily.
'Pues vayamos a clase, prefecta.' – Alice le puso una mano en la espalda y la instó a caminar. – 'No quiero que nos quiten los puntos que ayer le di a Gryffindor.'
Sirius y Peter llegaron al despacho de Filch. Escondidos aún bajo la capa, picaron a la puerta y al ver que el conserje no abría, supusieron que estaría fuera. Sirius sacó la varita y apuntó al pomo de la puerta:
'Alohomora.'
Giraron el pomo de la puerta y entraron rápidamente. Una vez dentro se quitaron la capa. El despacho de Filch asemejaba más al cuarto de las escobas como bien decía James, que no a un despacho. Era muy pequeño, claustrofóbico a causa de la cantidad de armarios que tenía el conserje, escobas, cubos y fregonas y toda una amplia gama de objetos de tortura a modo de decoración. Tan solo tenía una ventana. Sirius y Peter se miraron y rieron.
'Pobre hombre, vive como si fuera una rata.' – Espetó Black riendo.
'Oye!'
'No te ofendas Peter.' – Le replicó Sirius con una sonrisa. – 'Tú vives como toda una señora rata.'
'Y a mucha honra.'
'Vigila por si viene, toma!' – Sirius le lanzó el Mapa del Merodeador, siempre lo llevaba enzima en el día a día.
'Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.' – Murmuró Peter apuntando al mapa, el cual se abrió al instante y dibujó con tinta cada pasillo y cada persona de Hogwarts. – 'Merlín, me voy a dejar la vista para averiguar que puntito es Filch!'
'Venga no seas Snape.' – Sirius observó con curiosidad los distintos ficheros que tenía el conserje en el despacho. – 'Nos podemos tirar aquí toda la mañana sin encontrar nada. Seguro que tiene todos los historiales de cada alumno que hay y que pasó por Hogwarts.'
'Mira las fechas.' – Sugirió Peter mientras abría la puerta y vigilaba el pasillo.
'Hum…' – Murmuró Sirius plantándose delante del fichero que tenía la fecha de los de su promoción. – 'Ayer metimos aquí el boggart, supongo que Filch lo habrá sacado ya.'
Sin pensárselo dos veces abrió el fichero con fuerza.
CRACK!
Peter se giró sobresaltado por la pequeña explosión y retrocedió instintivamente cuando vio salir del fichero a una Sam Hewitt muy pálida, con los ojos en blanco y los labios morados que caminaba hacia Sirius lentamente. Parecía un inferi, un cadáver devuelto a la vida. Sirius arrugó la nariz y la apuntó con la varita.
'Riddikulo.' - Murmuró con voz cansada.
La túnica del boggart Sam desapareció y este quedó vestido con un sujetador y un tanga negro muy sexy. Sirius esbozó una sonrisa y el boggart salió huyendo y se metió un armario entreabierto de al lado.
'Bendita visión!' – Exclamó Sirius mirando al techo. – 'Lástima que no fuera la Sam de verdad.'
Peter bufó aliviado.
'¿Ese suspiro es de alivio o de que te has puesto como una moto al ver a Sam en ropa interior?' – Le preguntó su amigo con el ceño fruncido. – 'No le digas nada¿eh Colagusano? Si no me mata.'
Peter estalló en carcajadas y Sirius sonrió. El moreno se arremangó las mangas de la túnica y guardó la varita.
'Temblad archivos de Filch!'
Unos minutos más tarde Sirius alzó los brazos en alto en un gesto de triunfo.
'Aquí están!' – Gritó mientras sacaba una larga lista del fichero. – 'Y ahora…'
Con el dedo índice fue bajando por la lista de personas de su promoción hasta llegar a la letra "K". Una vez allí empezó a enumerar los distintos apellidos en voz alta y tras unos diez nombres murmuró:
'Keith Jones, Ió y Keith Schwartz, Cloe.' – Sirius y Peter cruzaron miradas. – 'O es Lobita o es su prima.'
'Vaya…' – Peter alzó las cejas y miró a Sirius. – '¿Quién crees que será?'
'Sea la que sea vamos a tener los mismos problemas.' – Sirius fue a guardar la lista. – 'Pero solo por Remus, espero que no sea Ió.'
James Potter y Remus Lupin caminaban por los jardines de Hogwarts. Iban hacia el lugar favorito de los Merodeadores en el jardín, bajo la gran Haya que había al lado del lago. James había pensado que ese era el mejor sitio para hablar con Remus, ya que allí se sentían cómodos y tranquilos. Tampoco nadie les escucharía puesto que estaba todo el mundo en clase y a nadie se le ocurriría salir al jardín con el frío que aún hacía. Caminaban en silencio, James pensando con sumo cuidado como iba a plantearle la situación sin que esta sonara tan grave como lo era y Remus preparándose. James solo se solía poner tan serio cuando Lily le daba calabazas y sabiendo que ahora salían juntos se debía a otra cosa esa seriedad. A otra cosa muy importante, tanto que le había quitado el habla y las ganas de bromear a James.
Al llegar bajo el haya, no se sentaron como solían hacer, sino que fijos con la vista al lago se quedaron en silencio unos segundos más, hasta que James decidió ir al grano.
'Anoche, cuando Sirius y yo volvíamos de tramar contra Filch bajo la capa invisible, escuchamos a Devoir y a Malfoy hablar de tres nuevos integrantes: Anthea Landry, Regulus Black y Keith.'
James fijó los ojos cafés en los ojos ambarinos de Remus, el rostro del licántropo había ensombrecido. Su mirada estaba clavada en el suelo y James supo que no hacía falta decirle nada más, la inteligente mente de Lupin ya estaba atando cabos y enumerando todas las hipótesis posibles. Lupin entristeció de golpe y James suspiró mirando al horizonte. Le dolía ver a su amigo así, siempre le había dolido verlo sufrir por su licantropía y odiaba que Remus Lupin se sintiera dolido por cualquier otro motivo. Él no lo merecía.
'Remus…'
'¿No dijo el nombre completo?' – Lo cortó Lupin.
'No.' – Negó James. – 'O es Ió o es su prima.'
'Ió es sangre pura y según me ha contado hace un rato su prima es mestiza.' – Remus esbozó una sonrisa amarga. – 'Todo parece apuntar a lo mismo.'
'Aún no hay nada seguro.' – Intentó consolarlo James. – 'Quizá no sea ella.'
'¿No te has fijado que el único mestizo que hay entre los Sangre Pura es Snape?' – Le preguntó Remus, abrumado por la certeza de que Ió era la nueva integrante. – 'Tienen muy claro que tipo de magos quieren.'
'Pero…'
'Sí, lo sé.' – Lo volvió a cortar Lupin, preso de la ira que le provocaba el sentirse engañado. – 'Es la mejor alumna de quinto de Ravenclaw, es bonita, inteligente, tiene cara de no haber roto nunca un plato… Creía que podía empezar a confiar en ella. Parecía perfecta, una niña sincera e inocente…' – Remus chasqueó la lengua. – 'Y yo he sido un imbécil que se ha dejado engañar.'
James le puso una mano sobre el hombro.
'Tranquilo, Remus.' – Le dijo con una sonrisa. – 'Todo se arreglará.'
Remus puso cara de no creérselo y James optó por darle un fuerte abrazo..
A la hora de la comida, la terrible atmósfera de tristeza, rabia y dolor se notó con mucha más intensidad que en el resto de la mañana. Lily, Sam y Kaienne estaban sentados en la mesa de Gryffindor cuando los cuatro Merodeadores entraron en el comedor. Los murmullos, silbidos y piropos de las chicas de Hogwarts inundaron el comedor, pero para sorpresa de todos, los cuatro Merodeadores no tenían fuerza aquel día para recibirlos con las sonrisas encantadoras de cada día. Lupin se sentó al lado de Lily y se hundió en la dificultosa tarea de comer algo. Parecía que su estomago se había cerrado y su garganta se negaba a tragar nada, seguramente a causa del nudo que tenía en ella, que lo ocupaba todo.
'Remus…' – Lily le cogió la mano y se la apretó fuertemente. – 'Sabes que te aprecio y que te quiero mucho¿no?'
El chico la miró y esbozó una débil sonrisa, a la que Lily le correspondió con un beso en la mejilla. Después se encerró en él, en sus pensamientos de nuevo. James se desanimo aún más cuando vio que ni siquiera Lily era capaz de animar a Lupin.
'Aún no sabemos nada de fijo.' – Sam le sonrió, estaba sentada frente a él. – 'A lo mejor no es ella.'
Nadie hizo ningún comentario, aprobar lo que había dicho Sam tan solo les parecía confirmar que estaban seguros de que era Ió Keith y negarlo parecía absurdo.
'En fin, Anthea nos lo dirá esta tarde en la cena.' – Murmuró Peter mientras se servía un poco de sopa. – '¿No ha quedado con Malfoy a las siete?'
'Eso ha dicho.' – Confirmó Lily. – 'Ah Sirius, McGonagall me ha pedido que te recuerde que tú también tienes una cita a esa hora.' – Le sonrió.- 'En la lechuzería.'
James y Peter levantaron la cabeza divertidos.
'Tío, pensaba que le ibas a ser fiel a Sam.' – James sonrió burlonamente.
'Si me quieres poner los cuernos al menos hazlo con alguna mujer decente.'
'Eh, Sam, que la profesora McGonagall es una mujer decente y mucha mujer.' – Respondió James muy serio. – 'Al menos Sirius, ten en cuenta que tendrá mucha experiencia. Quizás pueda enseñarte algo que aún no sepas.'- Y le guiñó un ojo.
'Por favor Cornamenta…' – Lupin levantó la mirada de su plato. – 'Estoy intentando comer y ya se me hace difícil.'
Alegrados por la intervención de Remus y divertidos por James, todos estallaron en carcajadas. Menos Sirius, quien remanaba su plato de sopa con la cuchara.
'No me gustan este tipo de bromas.'
Aquello solo hizo que rieran más fuerte. Y parecía que todo volvía a la normalidad de cada día, cuando llegó Ió Keith para romper esa magia.
'Hola Remus!' – Las risas se detuvieron al momento.
Lupin cerró los ojos y tragó saliva.
'Es-esto, quería hablar contigo…' – La voz de Ió sonó con miedo.
Remus supuso que aquello era debido a las miradas de odio que le estaban dirigiendo Peter, James, Sirius y Sam. Le parecía irónico. Aquella misma mañana esas miradas le habían hecho hervir la sangre y ahora, en cambio, notaba que eran una manera de apoyarle.
'Vayamos al recibidor¿te parece bien Ió?' – Su tono de voz reflejó su estado de ánimo.
'S-sí.' – Ió parpadeó, no comprendía porque Remus le hablaba tan bruscamente cuando aquella mañana todo habían sido besos y caricias.
En silencio, intentado imaginar que ocurría lo siguió hasta el recibidor. Lupin sacó la varita y apuntó a la puerta del comedor:
'Muffliatto.' – Después apuntó a la entrada principal de Hogwarts y al pasillo. – 'Silentio.'
Ahora era imposible que alguien escuchara su conversación.
'¿Qué te pasa?' – Preguntó Ió algo picada.
'Sé que eres la nueva integrante de los Sangre Pura.'
Ió arqueó una ceja y sonrió escépticamente.
'O yo estoy sorda y he escuchado mal o no entiendo nada de lo que me estas diciendo.'
'No te hagas la tonta conmigo, Ió.' – Le respondió Lupin, impasible. – 'Sé que eres seguidora de Lord Voldemort.' – Remus rió con ironía. – 'Y pensar que esta misma mañana te mostrabas aterrada con solo escuchar Sangre Pura, cuando tu eres uno de ellos!'
'¿Eres idiota o que te pasa?' – Ió lo miró con odio. – '¿Te divierte lo que estas haciendo?'
'¿Te ha divertido a ti jugar conmigo?' – Le preguntó Remus. – 'En el mirador me dijiste que no jugara contigo, eres tú la primera que ha estado jugando conmigo! Con lo que sentía por ti!'
'No entiendo nada!' – Los ojos grandes y azules se le anegaron de lágrimas. – '¿A que viene esto?'
'Dile a esos Sangre Pura que ya has cumplido con tu trabajo.' – Murmuró Remus con dureza. – 'Que has engañado y destrozado al imbécil de Remus Lupin!'
'Yo no te he engañado con nada!' – Repuso Ió estallando en llanto. – 'Y a esos Sangre Pura lo único que les puedo decir es que me dejen en paz! Que se ahorren sus a amenazas! Porque no soy ni jamás formaré parte de ellos!'- Y se marchó llorando.
Remus Lupin se sintió como si le tiraran un cubo de agua helada por encima. ¿Qué había querido decir Ió con aquella última frase¿Amenazas¿Es que se había equivocado y no era ella la nueva integrante? Remus Lupin se sentó en las escaleras y escondió la cara entre las manos. Su cabeza daba vueltas a las nuevas hipótesis y sentía que había hecho lo incorrecto, que la había fastidiado. No debería haberle hablado así a Ió hasta que no supiera la verdad.
'Remus…' – Lily salió del gran comedor y lo miró preocupada. – '¿Qué ha pasado?'
'No es Ió, estoy seguro.'
Lily esbozó una sonrisa y se sentó a su lado.
'¿Y porque estas así entonces?' – Le preguntó con amabilidad, invitándole a que le explicara lo que le ocurría.
'La he cagado.'
Anthea miró su reloj. Eran las siete y veinte. Bufó asqueada, se había pasado el día entero con los de Slyhterin y aquello era insoportable. Por si fuera poco ahora tenía la cita con Malfoy.
'En que maldito momento se me ocurrió prestarme para la misión!' – Se tiró a su cama.
'Tranquila Anthea, voy a hacer la poción Multijugos.'
Anthea levantó la cabeza y vio como la pelirroja entraba a la habitación y se ponía a rebuscar en su armario.
'Verás Lily, no es que no quiera seguir con esto…' – Intentó excusarse la rubia.
'No hace falta que me des explicaciones, Anthea.' – Le dijo Lily mientras sacaba su enorme caldero y lo dejaba en el suelo. – 'Que tu te presentaras voluntaria no quiere decir que vayas a tener que comerte todo el marrón tu sola. Voy a hacer Multijugos y nos iremos turnando contigo hasta que disolvamos a los Sangre Pura.'
'Gracias Lily, de verdad.' – Anthea le sonrió. – 'Siempre estas pendiente de los demás.'
Las mejillas de LIly se tiñeron de rojo.
'Anthea, Axel esta abajo y creo que te esta esperando.' – Le dijo la pelirroja mientras empezaba a meter en su mochila un montón de frasquitos y los ingredientes necesarios para preparar la poción. – 'Yo creo que esta un poco mosca porque se ha enterado de lo de la cita con Malfoy.'
'Sabía que esto me traería problemas.' – Suspiró Anthea con voz cansada. – 'En fin Lily, me voy a que me sermonee Axel y después a soportar al imbécil de Malfoy.'
'No olvides sonsacarle a Malfoy quien es la nueva integrante!'
'No te preocupes!' – Anthea cerró la puerta.
Anthea bajó a su Sala Común. Axel estaba sentado en una de las butacas de cara el fuego. Se acercó y se sentó en la butaca de al lado y le iba a hablar cuando Lyn Swan asomó la cabeza por el lado derecho de la butaca y le pregunto sobresaltada:
'¿Es cierto el rumor que corre sobre que vas a salir con Malfoy?'
'Sí, Lyn.' – Le respondió pausadamente Anthea.
'Oh Merlín!' – Lyn rodó los ojos y se marchó refunfuñando. – '¿Pero que le ha visto a ese? Con la cantidad de tíos que hay en Hogwarts!'
Anthea rió divertida por la reacción de Lyn, pero se calló al ver que Axel no lo encontraba tan divertido como ella.
'¿Qué ocurre?' – Le preguntó mientras cogía un libro y hacia ver que leía.
'Que mi novia va a salir con Malfoy.' – Respondió enfadado Axel.
'Pensaba que lo entendías.' – Anthea pasó de página. – 'A mi no me hace gracia, pero es por la misión.'
'Lo sé…' – Murmuró Axel fastidiado. – 'Pero no dejes que te manosee mucho, ni que te bese!'
'Axel, tranquilo.' – Anthea se levantó y miró su reloj, ya llegaba tarde. – 'Esta noche a las diez y media en el despacho del director.'
Anthea se marchó rápidamente por el hueco del retrato. Axel se estiró en la butaca y volvió después a su pose de enfadado. Que lo admitieran en la misión no iba a hacer que dejara de preocuparse por lo que Malfoy y Anthea pudiera hacer. Se estaba poniendo a prueba hasta que punto confiaba en Anthea Landry.
Lily bajó las escaleras sujetando su enorme caldero por una asa, dentro de este llevaba el libro de Pociones y los ingredientes necesarios para preparar la Multijugos. Salió por el retrato de la Señora Gorda y se lamentó de que no hubiera nadie conocido para ayudarla. Sirius cumplía castigo, Peter, Sam y James estaban haciendo su ensayo para Defensa Contra las Artes Oscuras y Remus estaba encerrado en su habitación. Habría podido llamarlo a él, pero la chica creía que necesitaba estar un rato a solas.
'Pelirroja!'
Lily se apartó el caldero de la cara y sonrió al ver a James.
'¿Ya has acabado?' – Preguntó la chica tras darle un corto beso en los labios.
'Pues claro, Defensa esta tirado!' – James arqueó una ceja. – '¿Dónde vas?'
'Adonde vamos es la pregunta.'
'Eso me gusta más.' – James le quitó el caldero de las manos y lo cogió. – '¿Qué quieres preparar?'
'Multijugos.'
'Ah, si, por lo de Anthea.' – Recordó James.
James cogió el caldero del asa con la mano derecha y le tendió la otra a Lily. Lily en vez de cogerle la mano, lo cogió del brazo y se pegó a él. James la besó en la cabeza y juntos empezaron a caminar.
'¿A la Sala de los Menesteres?' – Preguntó James.
'Has acertado campeón.'
'¿Ya no estás enfadada conmigo?'
'No esta la cosa como para que haya más disgustos.' – Le dijo Lily. – 'A ver si aclaramos lo de Remus y hacemos la poción y entonces todo volverá a ser más o menos como antes.'
'Creo que si no fuera por ti, aquí todos perderíamos la olla.' – Murmuró James. – 'Eres la única que pone orden y piensa en la solución para cada uno de nosotros.'
Lily se puso de puntillas y lo besó.
'Dentro de poco todo acabará.'
James dejó el caldero en el suelo, la abrazó y la besó.
'Oh, que conmovedor!' – Espetó una voz desde debajo de las escaleras. – 'El salvador San Potter y la Sangresucia!'
Abajo, un chico de piel cetrino y cabello largo, negro y mugriento sonreía con burla. James sacó su varita, dispuesto a hacer que Snape desapareciera de una vez por todas de Hogwarts.
'Pues empieza a rezar porque a ti no va a haber quien te salve!' – Le respondió James.
Lily cogió con sus manos la cara de James y lo obligó a mirarla.
'No le hagas caso, James.' – Le dijo ella con voz pausada. – 'Solo lo hace por molestarte. A mi me da igual como me llame.'
'Lily no voy a permitir…'
'¿Crees que me afectan las palabras de una persona que no aprecio?' – Preguntó Lily, lo suficientemente en alto como para que Snape la escuchara. – 'Pues no, no lo hacen.'
El Gryffindor supo que aquellas palabras habían hecho más efecto en Snape que la paliza que él le hubiera dado. James pasó un brazo por la cintura de Lily y cogió el caldero con la otra mano. Él miró con odio a Snape, Lily tan solo le ignoró. Juntos continuaron con su camino.
Snape se quedó solo en las escaleras. Temblaba de arriba abajo. Ver a Lily sonreír, verla besándose con James, ver como James la protegía con tanto celo…Ver como se entendían entre ellos tan perfectamente bien y ese caldero para preparar pociones. Ese caldero testigo de los veranos que Snape y Lily habían pasado juntos preparando diversas pociones a escondidas de los muggles. Todas las risas que trajeron las pociones mal hechas y las alegrías de haber conseguido fabricar pociones de sexto y séptimo curso, cuando ellos solo estaban en segundo, tercero o cuarto curso. Jamás volverían.
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Un beso enorme!
Gracias x los reviews! ;)
Eneida
