XXXVIII
Lily, sentada en la Sala Común, miró el reloj que había sobre la chimenea: Las once en punto. Volvió a la lectura pero concentró su atención en una niña de doce años que charlaba con sus amigas al lado. Escuchó pasos en la escalera y rápidamente miró de reojo hacia allí. Anthea, como ya esperaba, hizo presencia en la Sala Común. La rubia se sentó en el alfeizar de la ventana y observó por el reflejo del cristal a Hannah Lawrence. Sincronizados a la perfección, los Merodeadores bajaron de sus dormitorios riendo a grandes carcajadas. Todo el mundo, excepto la pelirroja y la rubia, fijaron su atención en ellos, pues Sirius estaba relatando una jugarreta que le había hecho a alguien de Slyhterin.
Era el momento. Anthea sacó la varita y murmuró:
'Nox'
Las luces de la Sala Común se apagaron y hubo un momento de sorpresa y confusión. Rápidamente Remus sacó su varita y murmuró "Lumos" y Sirius aprovechó el momento para asustar a Peter y hacerle ser el hazmerreír de toda la Sala. Anthea no dudó. Se acercó en la penumbra al lugar dónde segundos antes había visto que estaba Hannah Lawrence y puso la varita sobre su cabeza.
'Imperius.' – Musitó a su oído. – 'Tienes hambre. Baja a las cocinas.'
Afortunadamente, los Merodeadores que estaban en uno de sus momentos de gloria riendo y bromeando con la luz apagada, hicieron que nadie escuchara el conjuro y que no se le diera importancia al flash de luz que acababa de haber. Anthea, aún apuntando a Hannah Lawrence con la varita, pasó por la butaca donde Lily estaba y le dio una patada al sillón. La prefecta tosió y Anthea supo que el operativo estaba en marcha. Se dirigió al hueco del retrato de la Señora Gorda y salió por el justo cuando Lily se encargaba de devolver la luz a la Sala Común de Gryffindor.
'¿Hannah?' – Preguntó una amiga de la embrujada.- '¿No has visto a Sirius dándole una colleja a Peter? ¡Te has quedado embobada!'
'No. T-tengo hambre…' – Respondió la chica morena algo confundida. – 'Voy a bajar a las cocinas…'
'Lawrence…' – Lily apareció entre las niñas con expresión severa. – '… ¿no pretenderás saltarte el toque de queda?' – Alzó una ceja.
'Es que…Tengo hambre…'
'Te acompañaré para que no vayas sola, no sea que Filch te encuentre.' – Lily pasó una mano por sus hombros. – '¿Pero que no se vuelva a repetir, eh?' – Le dijo sonriendo.
Lily salió por el hueco del retrato, no sin antes dirigirle una mirada a Remus. Él también la estaba mirando, dándose cuenta de que abandonaba la torre de Gryffindor con Hannah Lawrence.
El retrato de la Señora Gorda se cerró a sus espaldas. La prefecta se pegó lo más que pudo a la niña y junto con ella caminó hasta empezar a descender por las escaleras. No quiso buscar a Anthea, pues sabía que los ojos de la rubia no eran los únicos que estaban clavados en su larga cabellera roja.
El castillo estaba sumido en el silencio, pero podía escuchar aún las lejanas risas que salían de su torre provocadas, seguro, por los Merodeadores. Descendió hasta el quinto piso y siguió bajando las escaleras hacia el cuarto y así sucesivamente. En un par de ocasiones le pareció escuchar murmullos que subían de debajo de las escaleras, de entre las sombras de las mazmorras, a las que ella se dirigía con la pequeña Gryffindor. Sonrió y meneó la cabeza para librarse del miedo que le producía la idea de volver a ser rodeada y atacada por diez o más Sangre Pura.
'Valiente hasta el final.' – Se dijo por dentro.
Sabía que en el momento en que pisara las mazmorras, un primer grupo de Sangre Puras las asaltaría, y ella, Lily Evans era la encargada de aguantar sola hasta que el otro grupo de Sangre Puras saliera de su escondite.
Mientras tanto Sam estaba en su habitación, sentada tranquilamente en la cama con las piernas cruzadas y con la escoba entre las manos. Oyó subir a alguien por las escaleras con una prisa exagerada y ni siquiera le dio tiempo a preguntarse quién sería, porque la puerta se abrió de golpe, haciéndole dar un bote en la cama del susto.
'¡Ya está! ¡Lily esta fuera!' – Kaienne atravesó la habitación corriendo. – '¡Voy por mi varita y voy por Ió!'
'¿Quieres calmarte?' – Le dijo Sam malhumorada por el susto que le había dado la chica. – '¡Casi me matas del sus…'
¡CRASH!
Los cristales de la ventana se rompieron y cayeron con gran estrépito al suelo.
'¿Qué porras está pasando?' – Preguntó la morena al tiempo que se giraba para ver que había sido eso.
'Lo siento…' – Respondió Axel des de fuera, volando sobre su escoba y con el puño sangrando. – 'Quería dar un golpecito para avisarte…'
'Pues menudo "golpecito"' - Sam se levantó ofuscada de la cama, escoba en mano y con la idea de arrearle tanto a Kaienne como a Axel. – '¡Se supone que nadie se tiene que enterar de que nos vamos y una entra gritando y el otro se carga la ventana!' – Refunfuñó mientras se ponía de pie en el alfeizar de la ventana abierta. – '¡Aparta, Axel!'
El muchacho giró sobre si mismo y se alejó de la ventana volando. Sam cerró los ojos cuando el viento de la noche chocó contra su cara y lo aspiró como si fuera un aroma agradable. Miró hacia abajo, hacia los jardines que estaban exactamente a siete pisos bajo sus pies y sonrió con malicia.
'Sam…si Lily te viera…' – Le dijo Kaienne, quien le había leído las intenciones.
'¡Nos vemos!'
'¡SAM!'
La morena se dejó caer al vacío y después montó en su escoba en el aire. Tras hacer un par de piruetas voló hasta quedar al lado de su compañero de equipo. Ella sola se reía a carcajadas.
'¿No te dejó James sin jugar un partido por eso mismo?' – Le preguntó Axel riendo.
'Que quede entre nosotros. Yo no digo lo de la ventana y tu no dices lo que he hecho.'
En un pasillo perdido, bajo una capa invisible, cuatro gamberros por excelencia caminaban derechos a una tarea más noble que cualquier otra:
'Limpiar Hogwarts de basura.' – Dijo Sirius Black.
'Librar a Hogwarts de gilipollas llamados Severus Snape.' – Sentenció James Potter.
'Muy acertado, también.' – Aprobó Sirius. – 'Pero nos quedaremos sin rata de laboratorio, entonces.'
'Chicos…' – Peter, con el mapa del Merodeador en la mano, intentaba que lo escucharan. – 'Chicos…'
'Chicos…' – Les regañó Remus captando toda la atención de los otros dos. – 'Se supone que nuestra misión es evitar que los Sangre Pura hagan daño a alguien.'
'¡Chicos!' – Gritó finalmente Peter. – '¡Hacedme caso!'
'¿Qué pasa, Colagusano?' – Le preguntó amablemente Remus.
'¡Mírad!' – Les enseñó el mapa. – '¡Evans y Lawrence están a punto de llegar a las mazmorras!'
'¿QUÉ?' – Gritaron alarmados los tres a la vez.
'¿¡Por qué no lo has dicho antes!?' – Espetó Sirius enfadado.
'¡Lo llevo diciendo todo el rato!' – Se defendió Peter.
James salió de debajo de la capa y echó a correr con la varita ya lista en la mano.
'¡James!' – Lo llamó Remus al tiempo que salía también de debajo de la capa. – '¡Vuelve aquí!'
'¡A LA MIERDA LA ESTRATEGIA!' – Gritó James enfadado. – '¡NO PIENSO DEJAR A LILY SOLA MÁS TIEMPO CON ESOS!'
Echó a correr a toda prisa y Remus supo que nada lo haría volver. Así que sacó la varita y se dirigió a los otros dos Merodeadores que también habían salido de debajo de la capa.
'Id vosotros por el pasillo secreto y aguantad hasta que salga el segundo grupo de Sangre Puras.' – Les ordenó el prefecto. – '¡Y daos prisa!' – Echó a correr en la dirección que se había ido James.
'Si tengo razón cuando digo que desde que James se enamoró de la Pelirroja se volvió más idiota de los que ya es…' – Sirius meneó la cabeza. – 'Y encima nos pasamos por el forro las normas y la estrategia.' – Se rió. – 'Como se nota que somos Merodeadores.'
'Vamos Canuto.' – Le instó Peter. – 'Green ya ha recogido a Keith.'
Como la otra vez que vio en el Mapa del Merodeador a Lily y a Sam rodeadas de Slyhterins, a James, los pasillos de Hogwarts se le hicieron largos e interminables. Las escaleras cambiantes no hicieron más que realentizar su carrera y no fue hasta que Remus lo alcanzó, que pudo saltarlas con ayuda de este y continuar con su camino hacia las mazmorras.
'No quiero que se repita esa pesadilla.'
'James, vamos a llegar a tiempo.' – Lo tranquilizó Remus Lupin. – 'Aún iba por el segundo piso. Colagusano ha exagerado.'
Pero aquel comentario no consiguió calmar la angustia que sentía James.
Cuando se precisó un "cebo" para la primera parte de la misión, decidieron que si debía acompañar a Lawrence sin levantar sospecha debería ser una chica. A causa del mal temperamento y de la impulsividad de Sam Hewitt decidieron que no era apta para esa parte de la misión. Ió era una novata en aquello y Kaienne era demasiado nerviosa como para llevarla a cabo correctamente. Alice no podía dejarse ver en la misión por orden de Dumbledore, por lo que Lily Evans fue la elegida por ser la última que quedaba, además de por su calma y su sensatez. Pero aquello no se había decidido en una tranquila y civilizada discusión, sino en una guerra de gritos en la que James había sido, no el vencedor, pero si el primero en hacer saber a berridos su desacuerdo.
Lily acarició sobre su túnica de Gryffindor el bolsillo donde su varita aguardaba, lista, para ser utilizada. Valiente, bajó las escaleras que conducían a las mazmorras y llegó al rellano. Hannah Lawrence dio un respingo a su lado y despertó de la Imperius.
'¿Q-qué hacemos aquí?' – Preguntó la niña asustada.
'Hannah, me dijiste que tenías hambre y que bajáramos a las cocinas. ¿No te acuerdas?'
'N-no…' – La niña se llevó una mano a la cabeza. – 'No sé…'
'Has sido víctima de una Imperius.' – Musitó alguien desde la sombra.
Lily levantó la cabeza, alertada.
'Dos sangresucias juntas.' – Observó divertida otra voz burlona, proveniente de la oscuridad. – '¡Hoy nos saldrá bien la jugada!'
Notó como Hannah se abrazaba a ella, asustada.
'Cierto, cierto.' – Dijo otra voz. – 'Pero calmaos camaradas, aún faltan nuestros otros invitados.'
'Salid de vuestro escondite, Sangre pura.' – Lily pasó un brazo por encima de Hannah, la atrajo a ella y sacó su varita. – 'Enfrentaos a mí.'
'Sé que eres de Gryffidnor, Lily Evans.' – Una figura vestida con una capa negra, larga hasta los pies, y con una máscara de plata salió de la penumbra. – 'Pero más que considerarte valiente, te considero estúpida.'
A su derecha e izquierda aparecieron dos Sangre Puras más, tras ella, sobre las escaleras, otros dos. Lily los observó de reojo y se puso en guardia.
'Creía que eras alguien inteligente.' – Continuó diciendo la sombra principal. – 'Pero ya veo que todo el mundo te tiene por más de lo que en realidad eres.'
'¿Y qué soy según tú?'
'Una inferior y una miserable.'
'Miserables vosotros por lo que hacéis.' – Respondió Lily con voz firme y segura. – 'Inferior, Nick Devoir, lo eres tú a mí, pues ya te lo demostré en aquel duelo de Defensa Contra las Artes Oscuras.'
Aquellas últimas palabras no causaron muy buen efecto en el líder de los Sangre Pura, que crispado por la rabia, se descubrió el rostro y la miró a la cara.
'Estúpida sangresucia…' – Empezó a sisear al tiempo que avanzaba hacia ella amenazadoramente.- '¿Quién te crees que eres para hablarme así?'
'Ya te lo he dicho, Devoir…' – Lily sonrió con suficiencia. – 'Alguien superior a ti en todos los sentidos.'
'¡Sectusempra!'
'¡Protego!'
'¡Animo Linky!'
'¡Protego!'
Lily le aguantó la mirada, desafiándole a que la atacara otra vez. Al fin y al cabo era lo que debía conseguir. La pelirroja escuchó sollozar a la otra Gryffindor contra su túnica.
'Deja a la cría a un lado y enfréntate a mí en un duelo.' – Le dijo Nick Devoir para asombro de ella. – 'Hazlo.'
'¿Sabes que pasa, Nick?' – La voz de la pelirroja sonó más atrevida de lo que ella quiso. – 'Que no sé porque razón, creo que sois gente de no fiar y por ello no me voy a separar de Hannah ni un centímetro.'
'Te prometo que nadie de aquí la tocara mientras tú y yo nos enfrentamos en un duelo.' – Le dijo Nick, quien había recuperado su calma habitual. – 'Si prefieres enfrentarte a mí con ella al lado, tendrás dos vidas que proteger. Eres inteligente, Evans, usa la cabeza.'
Lily, no muy convencida, sospesó en su mente rápidamente las consecuencias de separarse de la Gryffindor y las de no hacerlo. En un segundo llegó a un término medio.
'Dame un segundo.' – Le dijo al Slyhterin. – 'Hannah te voy a embrujar con un fuerte encantamiento protector.' – Le explicó a la niña con voz suave y una sonrisa. – 'No te preocupes, es muy fuerte y nada te ocurrirá.'
Obediente y sumisa, la niña asintió y se separó un poco de ella. Entonces Lily la apuntó con la varita, cerró los ojos y se dio unos segundos para concentrarse. Con los ojos aún cerrados, dijo con voz clara y segura:
'Cave Inicum'
El asombro de la niña al verse rodeada de una burbuja luminosa, no fue mayor que el de los Sangre Puras, que sin poder evitarlo dejaron escapar murmullos de asombro y algunos empezaron a temer que su líder perdiera ante la sangre impura.
'Me sorprendes, Evans.' – Confesó Nick. – 'Es magia muy avanzada.'
'Quizás sea avanzada para ti, Devoir, no para mí. Ya te he dicho que soy muy superior a ti.'
A causa de aquellas palabras tan hirientes para Devoir, este se vio embargado por la rabia de nuevo y atacó. Se dio entre ellos un duelo desigualado y desequilibrado. Los hechizos de Nick eran agresivos, mientras que Lily tan solo los repelía y se defendía sin apenas hacer esfuerzo. Los Sangre Pura, tanto los que habían salido como los que seguían escondidos aguardando la señal, veían como su líder estaba siendo burlado por la prefecta de Gryffindor. Nick, rojo de la ira, nervioso y preso de una locura infinita, atacaba más y más, sin conseguir ni siquiera rozar a la chica.
'¡Animo linky!'
'¡Protego!' – Lily detuvo y el hechizo y contraatacó: - '¡Everte Statum!'
El hechizo dio de pleno en el pecho de Nick y este salió por los aires hacia atrás, girando sobre él mismo. El líder de los Sangre Pura quedó exhausto, tendido en el suelo. En las mazmorras solo se escuchaba su agitada y cansada respiración. La sangresucia lo había derrotado sin ninguna dificultad, con un solo hechizo, el primero que le lanzó. Era vergonzoso y patético. No volvería a atacar él solo.
Se levantó con la poca divinidad que conservaba y rugió:
'¡SANGRE PURA!'
El resto de Sangre Pura salieron de la penumbra en una marcha tétrica. Poco a poco llegaron a rodear a Lily, atrapándola en el círculo de las macabras sombras que eran. Aterrada por que la pesadilla para ella se volvía a repetir, no fue capaz de enviar la señal con la que el resto de sus compañeros debían salir en su ayuda.
'¡Ahora, Lily Evans…' –Nick se hizo paso hasta ella. – '…conocerás tú sola el poder de los Sangre Pura!' – Apuntó a Lily a la cara. – '¡SANGRE PURA!'
Las varitas se alzaron apuntándola y no puedo evitar cerrar los ojos. Y entonces se oyó una tremenda explosión, que la hizo caer al suelo junto a varios Sangre Pura más, a causa de lo poderosa que fue. Lily abrió los ojos.
'¿¡Quién es el listo que iba a atacar a Lily, eh!?'
Lily sonrió al reconocer aquella voz. Alzó la cabeza hacia las escaleras y vio a James y a Remus arriba de ellas. El licántropo alzó la varita y dejó ir una especie de fuego artificial, que subió al techo con un zumbido y estalló arriba provocando un destello de luz rojiza.
'¡ATACAD SANGRE PURA!' – Bramó Nick.
Los Sangre Pura se lanzaron escaleras arriba a por James y Remus. Los hechizos empezaron a volar de un lado a otro y aunque durante los primeros segundos los dos muchachos de Gryffidnor lo pasaron un poco mal, los refuerzos llegaron. Volando sobre sus respectivas escobas, Sam y Axel sobrevolaron la marea negra y se dispusieron a lanzar hechizos. En el rellano dónde Lily estaba, en la pared del fondo unas baldosas se apartaron, dando lugar a un pasillo por el que salieron Sirius y Peter. Kaienne y Ió, sobre las escaleras, ayudaban a James y a Remus a pelear.
La batalla había empezado. Se trataba de una lucha entre la magia blanca y la magia negra. Y amenazaba con ser la peor que había habido hasta ahora en Hogwarts.
'¿Cómo va la vida Evans?' – Le preguntó Sirius alegremente al pasar por su lado a toda velocidad. – '¡Confundus!'
'Un poco agitada últimamente, Black.' – Le respondió esta mientras se escondía tras una columna y esta temblaba porque los hechizos que iban dirigidos para ella impactaron en la columna.
Lily se asomó para atacar cuando la columna dejó de temblar.
'¡LILY APARTA!' – Gritó Sirius.
Sus planes se vieron frustrados, pues Sirius vino corriendo hacia ella en busca de refugio y a su alrededor volaron los hechizos, milagrosamente sin darle ninguno.
'¿Te importa que compartamos escondite hasta que bajen Remus y James?' – Le preguntó cuando se escondió con ella detrás de la columna.
'Sinceramente preferiría que te buscarás otra columna.' – Espetó la prefecta.
Y es que la anchura de la columna no era tan grande como para que dos personas se escondieran tras ella.
'Si me despejas el camino hasta la de la derecha me largo.'
Lily se asomó para ver cuantos Sangre Pura estaban al acecho allí abajo.
'Mierda…' – Masculló cuando vio a cinco Sangre Puras.
'¿Poquitos eh?' – Ironizó Black, asomando la cabeza por encima de la de Lily.
'Poquísimos.' – Ironizó también la pelirroja. – 'Y si encima que no hay espacio, nosotros les sacamos la cabecita para que nos den...'
'¡Y EL DE LA DERECHA NOS VA A LANZAR ALGO!'
'¡PUES NO TE ASOMES, PALURDO!'
Lily agarró del cuello de la túnica a Sirius y lo escondió tras la columna salvándole la vida. Pues un Sectusempra rozó la columna, justo a la altura donde Sirius había tenido la cabeza milésimas de segundo antes.
'¡IMBÉCIL!' – Rugió Sirius des de detrás de la columna. – '¡CUANDO SALGA DE AQUÍ TE ENTERAS, CAPULLO! ¡ME HE QUEDADO CON TU CARA!'
'Si llevan máscaras.'
'Pero es que quedaba bien.' – Le respondió Sirius con suficiencia.
'¿Porqué no me pueden acorralar con Remus?' – Lily rodó los ojos y miró al techo desesperada. – '¿Porqué con el pichafloja de Black?'
Arriba, en las escaleras, la batalla estaba muy igualada. Ió Keith se debatía arriba del todo con un Sangre Pura que había subido hasta allí. Unos escalones más abajo Remus y Kaienne se enfrentaban también en duelo a otros dos Sangre Pura. Al pie de las escaleras, siendo ayudado por Axel y Sam, des del techo, James se enfrentaba a otros dos Sangre Pura.
'¡Sam échales una mano a los del fondo!' – Le dijo James desde abajo. – '¡Expelliarmus!'
Uno de los Sangre Pura fue desarmado, pero rápidamente corrió a por su varita. No la alcanzó, pues Axel se encargó de aturdirlo des de arriba.
'¡Ve tu también Axel!' – Le dijo James. – '¡Puedo yo solo!'
Axel se alejó volando hacia le fondo del rellano, donde Sam, volando entre las columnas lanzaba y esquivaba los hechizos que le lanzaban dos Sangre Pura. Iba a ayudarla cuando oyó una fuerte explosión y una de las columnas empezó a venirse abajo. Sirius y Lily salieron corriendo de detrás de ella antes de que se les cayera encima y los otros tres Sangre Pura que quedaban aprovecharon para atacarles. Axel fue en su ayuda.
Sobre la escoba, Sam se las veía y deseaba para esquivar la multitud de hechizos que le estaban lanzando los Sangre Pura. Devoir, con la cara descubierta, era uno de ellos y era el que le ponía más ímpetu.
'¡Imbécil!' – Le insultó Sam cuando un hechizo dio en las ramitas de su escoba y las chamuscó. – '¡Que mi escoba es sagrada! ¡CONFUNDUS!'
Devoir esquivó el hechizo fácilmente y contraatacó. Sam paró su hechizo, pero no pudo parar el que le lanzó el otro y que dio de pleno en su escoba, haciéndole desestabilizarse. Justo en ese momento la voz de Ió gritó:
'¡KAIENNE A CAÍDO!'
Arriba de las escaleras, Kaienne Green yacía inconsciente en el suelo, con la cara llena de sangre. Ió Keith se debatía en ese momento contra dos Sangre Puras y ni Remus, ni James podían subir ayudarla, pues sus dos duelistas los tenían enormemente ocupados.
'¡Sam sube tú!'- Oyó la morena que le decía el otro cazador.
Pero Sam Hewitt en ese momento estaba cayendo al suelo en picado, y su escoba medio quemada caía con ella también. Se golpeó contra el suelo de piedra con brutalidad y se quedó sin respiración por unos segundos a causa del impacto. Mientras luchaba angustiada por que sus pulmones volvieran a expandirse y a coger aire, Nick Devoir le pisó la cabeza.
'¡SAM A CAÍDO!' – Gritó Axel.
En ese momento los Merodeadores y compañía sintieron que la situación se les estaba yendo de las manos.
'Sam Hewitt…' – Susurró Nick mientras apretaba contra el suelo la cabeza de la muchacha con el pie. – 'Mírame des de ahí abajo…Des de tú lugar.'
'¡Everte Statum!'
Nick Devoir y su compañero se vieron empujados por una fuerza invisible y salieron volando y girando sobre ellos mismos hacia atrás.
'¡Sam!'- Lily se agachó a su lado y la ayudó a girarse.
'No pu-puedo…' – Farfulló con dificultad. – '…respirar.'
'Sam he visto como caías, ha sido el golpe.' – Le dijo Lily mientras le expandía los brazos en el suelo y le desabrochaba la corbata. – 'Coge aire y respira hondo.' – Alguien se movió a sus espaldas.
'¡Animo linky!'
'¡Diffindo!'- Gritó la prefecta.
Los dos hechizos se encontraron en el camino y explotaron. Tanto Lily como su otro oponente fueron empujados hacia atrás y cayeron al suelo. La pelirroja se levantó rápidamente y miró a Sam quien había empezado a respirar débilmente.
'¡NECESITO A ALGUIEN AQUÍ!' – Gritó angustiada Lily.
En un momento Sirius vino corriendo y Axel volando sobre la escoba. Colocados en barrera frente a Sam, los tres de Gryffindor presentaron batalla a los tres Sangre Pura.
Arriba Ió pidió ayuda otra vez.
'¡COLAGUSANO SUBE!' – Bramó Sirius enfadado, nervioso y preocupado a más no poder por el estado de Sam. – '¡SAL DEL PUTO ECSONDITE Y SUBE!'
El cuarto Merodeador salió entonces de un hueco que se abrió en la pared, dónde se estaba escondiendo, e iba a subir hacia arriba cuando un Sangre Pura le impidió el pasó. Arriba, Ió cayó rodando por las escaleras golpeándose por todo el cuerpo. Uno de los Sangre Puras a los que ella se estaba enfrentando, el más grande y corpulento, bajó hasta ella y la agarró del cabello.
'Deberías haberte unido a nosotros, Ió.' – Le siseó al oído mientras la levantaba del suelo por el cabello. – 'Habría sido lo mejor para ti…'
Escalones más abajo, Remus y James se continuaban batiendo en duelo duramente.
'¡Expelliramus! ¡James, tienen a Ió!' – Gimió Lupin. – '¡Animo linky!'
James, sujetándose el brazo izquierdo porque sangraba abundantemente, es escondió un momento tras una columna del rellano y miró hacia arriba, donde, tal y como había dicho Remus, uno de los Sangre Pura tenía cogida a Ió Keith por el pelo y le susurraba al oído. Al fondo Axel, Sirius y Lily protegían a Sam y en medio del rellano, Peter se enfrentaba a un Sangre Pura.
'¿Cómo porras no se han enterado los profesores con este escándalo?' – Pensó James. – '¡Si Slughorn duerme aquí al lado y Filch se entera de todo!'
Alice, la Premio Anual, corría a toda prisa escaleras abajo. Las explosiones, las maldiciones y los gritos resonaban entre las paredes de Hogwarts. Los fantasmas se habían congregado abajo y se explicaban los unos a los otros lo que estaba ocurriendo en las mazmorras. Los personajes de los retratos se agrupaban en los cuadros más cercanos al piso bajo de Hogwarts.
'Maldita sea…' – Masculló Alice, corriendo varita en mano. – '¡Han aislado las Salas Comunes y los dormitorios de los profesores! ¡Sabían que Dumbledore estaría fuera hoy! ¡JODER! ¿¡Cuando se acabará el efecto de ese puñetero hechizo!?'
Alice tenía lágrimas en los ojos, los Sangre Pura iban a por ellos y por ello habían planeado el ataque la noche en que Dumbledore estaba fuera y habían tomado tantas medidas de precaución. El sonido de la batalla se oía cada vez más fuerte conforme se iba acercando a las mazmorras. Cuando llegó todo le pareció una pesadilla: Kaienne tendida en el suelo con la cara sangrando, Remus y James heridos debatiéndose en duelo, Sam tumbada en el suelo…
'¡IÓ!' – Gritó asustada. Apuntó con su varita al Sangre Pura que tenía a la chiquilla cogida por el pelo y con la varita en el cuello de ella y rugió: - '¡INCARCEREO!'
Una cuerda salió de su varita y se anudó alrededor del cuello del Sangre Pura que sujetaba a Ió. Alice tiró de la cuerda y el Sangre Pura perdió el equilibrio y cayó al suelo. Rápidamente se acercó a él, le quitó la varita y puso una mano en la mejilla de Ió.
'Tranquila, Ió.' – No podía evitar que a ella misma le temblara la voz. – 'Sube arriba y protege a Kaienne.'
Entonces Alice colocó su mano sobre la máscara de plata del Sangre Pura y rugió:
'¡Estoy harta de cobardes como vosotros que no dan la cara!' – Y le arrancó la máscara de un tirón. – '¡Yaxley!'
'¿Sorprendida, Alice?' – Preguntó burlón Albert Yaxley.
'No, ¿quien más sino tú podía atacar de esa forma a una niña de quinto?' – Masculló con asco. – 'A partir de ahora Yaxley deberás hacer eso fuera de Hogwarts.' – Lo ató fuertemente con cuerdas que salieron de su varita.
'Bueno…' – Yaxley rió burlón. – 'Me dedicaré a perseguir a tu novio por Alemania…Ah no! ¡Que mi Señor Oscuro ya se encargó de él!'
'¿Qué has dicho?' – Preguntó mordazmente Alice.
'Que mi señor ya se encargó de Frank Longbottom y de Emmeline Vance cuando los descubrió en Alemania en aquella misión que les mandó Dumbledore.' – Siseó divertido Yaxley. – '¿Por qué crees que Dumbledore se ha ausentado hoy? ¿Por qué crees que no has recibido en estos tres días ni una carta de Frank?'- Alice respiró hondo. – '¡Toda la Orden del Fénix los está buscando! ¡Pero no los encontraran! ¡No vivos!'
'¡Cállate Yaxley!' – Rugió Alice con los ojos anegados de lágrimas. – '¡Palalingua!'
A Yaxley la lengua se le pegó al paladar y por mucho que siguió habalndo y gritando nada se le entendía. Alice tomó entonces una decisión: capturarían hoy a todos los Sangre Puras. No los dejarían libres por más tiempo. Des de las escaleras, se tocó el cuello con la varita y musitó:
'Sonorus.'- Alice dio una única orden, clara y precisa. – 'CAPTURAD A TODOS LOS SANGRE PURA. NO IMPORTA SI TENEIS QUE ROMPERLES LAS PIERNAS PARA QUE NO SALGAN CORRIENDO.'
'¿Eso lo ha ordenado Alice?' – Preguntó divertido James. – '¡No me lo puedo creer!'
'¡James estate atento que si no te van a romper las piernas a ti! – Le dijo riendo Remus, quien después de ver a Ió libre y con Alice al lado había recuperado la calma. – '¡Acabemos con estos dos de una vez y bajemos abajo!'
Sam se apoyó en una rodilla y se levantó. A su derecha Axel y un Sangre Pura se debatían en un duelo demasiado correcto y limpio, comparado con los otros.
'Tiene que ser Anthea.' – Pensó la morena mientras se tomaba unos segundos más para recuperarse.
Efectivamente se trataba de Anthea, pues entre la capa desabrochada se podía ver relucir un colgante dorado. Y Axel conocía muy bien ese colgante. Tras un par de hechizos para desarmarse, que fallaron a posta los dos. Se abalanzaron uno sobre el otro con las varitas cruzadas, como si fueran espadas, a centímetros de la cara de ambos.
'Atúrdeme Axel.' – Susurró Anthea.
'¿Porqué quieres que haga eso?' – Axel escudriñó sus ojos cafés a través de las ranuras de la máscara.
'Porque supuestamente ya te ataqué una vez sin contemplaciones.' – Le susurró Anthea mientras apretaba su varita hasta ponerlas a la altura del cuello de Axel aún cruzadas. – 'Y si Devoir se da cuenta de que estoy haciendo un duelo así de suave contigo se olerá algo.'
'Sirius tiene bien ocupado a Devoir.'
'Pero Mulciber y Dolovh se están divirtiendo demasiado con Lily y Snape está yendo a por Sam.' – Murmuró mordazmente Anthea. – 'Así que quítame del medio y ves a ayudarlas.'
Axel bajó la mirada y suspiró. Después dio un empujón a Anthea tan fuerte que ella cayó al suelo y apuntándola luego con la varita murmuró:
'¡Confundus!'
No era que Sirius tuviera bien ocupado a Devoir, sino más bien al revés. Entre Devoir y otro Sangre Pura lo habían ido conduciendo hacia una de las antiguas celdas de las mazmorras de Hogwarts. El pobre Black se las veía y deseaba para defenderse de ambos Sangre Pura, y tal y como el se estaba temiendo des de hacía un rato acabaron por atraparlo.
'¡Sectusempra!'
'¡Protego!' – Sirius se pegó a la pared donde los grilletes oxidados y viejos colgaban.
'¡Affecto!'- Rugió el Sangre Pura apuntando a las cadenas y grilletes de la pared.
'¿Qué coño es…?' – Sirius se quedó con las palabras en la boca porque los grilletes de la pared lo atraparon por las muñecas.
'¡Accio varita Sirius Black!'
'Oh, oh…'- Sirius hizo una mueca nerviosa cuando la varita se le escapó de la mano.
'¿Sabes que viene ahora Black?' – Le preguntó Nick Devoir con una sonrisa diabólica.
'Pueeess…'
¡BOOOUM!'
El techo se tambaleó sobre ellos y empezó a resquebrajarse.
'¡Vamos Nick!' – Le instó el otro Sangre Pura. – '¡Salgamos de aquí!'
El techo empezó a caerse por trozos.
'¡Que muera aplastado!' – Le gritó el Sangre Pura desde fuera de la celda. – '¡Esto se va a caer!'
Nick Devoir miró una última vez a los ojos a Sirius Black, y después tiró su varita a sus pies y salió caminando de la celda mientras el techo caía a su alrededor.
'¡Serán cabronazos!' – Bramó Sirius mientras forcejeaba para librarse de los grilletes. – '¡Me dejan aquí atrapado los muy hijos de…!'
'¡Canutoooo!' – James apareció volando con la escoba de Axel, entre los escombros que caían. – '¡Llega tu caballero andante!'
'¡Cornamenta!' – Sirius sonrió. – '¡Ya sabía yo que mi hermano no me iba a dejar aquí!'
'Pues agradéceselo al inútil de Malfoy que ha dicho que te habían dejado aquí.' – James apuntó a las cadenas que sujetaban a Sirius. – '¡Relaxio!
Sirius se agachó para recoger su varita y después subió con James a la escoba. Fugazmente volaron por las mazmorras esquivando los escombros que caían del techo. Cuando llegaron al rellano de las mazmorras, los Sangre Pura ya se habían retirado. Al pie de las escaleras estaban todos reunidos. Volaron hasta allí y bajaron de la escoba. Axel sujetaba en sus brazos a la inconsciente Kaienne, Lily estaba sentada en el suelo con Sam apoyada sobre su hombro. Hannah Lawrenece estaba agarrada de la mano de Alice. Los demás rodeaban a dos Sangre Puras.
'¡Chicos!' – Sirius se bajó de la escoba y con voz dramática abrazó a Remus. – 'Casi me matan, Lunático…Casi muero aplastado!'
'Que lástima que no haya sido así.' – Bromeó Lupin mientras le palmeaba la espalda.
Todos estallaron en carcajadas.
'Por fin…' – James sonrió. – 'Se acabó la lucha por hoy.'
'Se han largado corriendo como gallinas.' – Le dijo Peter riendo.
'Y encima hemos capturado a dos.' – Alice sonrió orgullosa y señaló a Yaxley y a otro Sangre Pura que yacía atado con cuerdas y aún con la máscara puesta, a su lado en el suelo.
'¿Y quién ha sido el crack que lo ha capturado?' – Preguntó James.
'Ha sido Ió.' – Respondió Lily mientras le lanzaba una mirada llena de dulzura a la Ravenclaw.
'Ha sido un buen fichaje para el equipo.' – Dijo riendo Sam.
'¡Niña bonita!' – James la abrazó. – '¡Muy bien hecho!'
'¡Que me llames por mi nombre!' – Espetó Ió enfadada.
'Bueno, chicos, yo no sé vosotros, pero tengo ganas de ver quién es el otro Sangre Pura.' – Alice miró a Ió. – 'Ya que lo has capturado tú, te dejamos le honor de quitarle la máscara.'
James dejó ir a la Ravenclaw y esta avanzó valiente hasta ponerse delante del otro Sangre Pura. Yaxley le lanzó una mirada furibunda y Ió los sonrío burlona. Después alargó la mano hasta colocarla sobre la máscara de plata del otro Sangre Pura. Sus compañeros se colocaron a su alrededor, tras ella.
Agarró la máscara y se la arrancó de un tirón.
'¿Q-qué?' – Musitó Ió, incapaz de creer lo que sus ojos veían.- 'C-como…'
Remus se adelantó abrazó a su chica por la espalda. Las lágrimas cayeron por las mejillas de la Ravenclaw.
'Cloe…' – Musitó débilmente Ió. – '¿Tú una Sangre Pura?'
Gracias los reviews! Espero que este capítulo compense la poca acción del anterior!
Un besito!!
Eneida
