Capítulo 8: Parecemos el Dr. Jekyll y Mr. Hyde
Las siguientes dos semanas pasaron tranquilas. Shane seguía a cargo de Glen en el vestuario pero no había vuelto a protagonizar una escena como la anterior así que el resto de luchadores la pudieron olvidar y no preguntaban ya nada.
La misma semana de "Acción de Gracias" Vince decidió hablar con Glen ya que su hijo no se atrevía ha hacerlo. Y no entendía el porqué…
- ¡Glen! – llamó Vince al susodicho cuando lo encontró en el vestíbulo del hotel
- Dígame señor jefe. – dijo Glen sonriendo, estaba feliz pues iba a ser papá.
Bueno, técnicamente, había dejado que su perro se apareara con una hembra, había surtido efecto, y dentro de dos meses uno de los cachorros sería para él.
- ¿Con quién vas ha celebrar "Acción de Gracias"? – preguntó Vince yendo al grano
- Yo… Con nadie. Tenía pensado ir a cenar a un asador en California… - explicó el mounstro rojo
- ¿Quieres venir a cenar a mi casa? – preguntó Vince frotándose las manos
- ¿Yo? Esto… ¿Con su familia?
- Claro, con mi mujer y mis hijos.
- Creo que no debería… Ustedes van a cenar en familia y obviamente yo no…
- Shane ha sido quien te ha invitado. – explicó Vince – No te lo pide porque le da vergüenza… Últimamente se comporta como si tuviera la misma vergüenza que un adolescente....
- ¿En serio a sido Shane quien me a invitado? – preguntó Glen confuso
- Sí. Y si no vas a cenar con tu familia me gustaría que estuvieras presente. A mi mujer y a mí nos gustaría agradecerte lo que has hecho por nuestro hijo…
- No es nada. – dijo Glen con modestia
- Va, no seas modesto. – rió Vince – Entonces, ¿vienes?
- Claro. – aceptó Glen
- Guay. Shane se alegrará
- Por cierto, ¿dónde está?
- En el pabellón, Steph ha venido pues Paul va a luchar con Shawn y se lo ha llevado.
- Oh bien, pues nada…. El jueves en su casa, ¿a qué hora? ¿Me llevo algo?
- A las 13:00 será la comida, y no hace falta que te lleves nada. Bueno sí, ropa. El lunes será el show en Connecticut así que podrías quedarte esos días…
- Vale. Gracias por la habitación… Será un placer comer con Los Mcmahon. – sonrió Glen
Vince y rió y juntos fueron al show. El jueves llegó con rapidez para Glen y este se puso su mejor traje para asistir a la comida. Cogió un vuelo directo para Greenwich con una botella de Jack Daniels clásico. Fue recibido por Vince con un traje a cuadros.
- Usted y su estilismo… - rió Glen al verle
Vince también rió, aceptó la botella y dejó pasar a Glen. Este saludó a Lynda, a Paul y a las hijas de este. También saludó a Steph, pero con un poco más de complicidad que la familia no entendió.
- ¿Y Shane? – preguntó Glen al no verle
- En su habitación, primer pasillo a la izquierda. – dijo Lynda dándole la llave de la habitación de este
- ¿Puedo subir? – preguntó Glen aceptando la llave
- Claro. A ver si haces que baje. Solo falta media hora para la cena y no quiere bajar. – explicó Vince
Glen subió a la habitación silbando una cancioncilla. Stephanie le observó y rió. Su sexto sentido femenino le hacía supones que:
- Esto acabará bien
- ¿Ehms? – preguntó Paul pasando por allí mientras comía algo
- Tienes la barbilla llena de… - empezó Steph y le pasó la lengua por allí – Azúcar glass…. ¿Qué estas comiendo? – rió
- ¡Tu padre tiene la culpa! – dijo Paul y guió a su mujer a la cocina
Glen abrió la puerta y luego llamó, como nadie le contestó asomó la cabeza a la habitación. Shane estaba de pie frente al espejo moviendo la cabeza hacia los lados.
- ¿¿Esta corbata le pega al traje? ¿Le pega a la camisa? Dios parezco imbécil, ellos y Glen esperando a que baje y yo aquí al borde de un ataque de nervios porque ¡NO ME PUEDO HACER EL NUDO DE LA CORBATA! – exclamó Shane
Glen entró, entornó la puerta y se puso detrás de Shane.
- Si quieres, te echo una mano. – le dijo
- ¡WALA! ¡QUE SUSTO! – exclamó Shane dando un brinco
Glen rió y miró la vestimenta de Shane, iba vestido con un traje negro, una camisa celeste muy clara e intentaba ponerse una corbata de rayas diagonales de tonalidades de azul oscuro.
Glen le agarró ambos extremos de la corbata y comenzó ha hacerle el nudo.
- ¿Te gusta el Jack Daniels? He traído una botella de Jack Daniels clásico… - explicó
- Todo lo que tú traigas me parecerá bien. – dijo Shane mirando la redondeada nariz de Glen
- ¿En serio? – preguntó este con media sonrisa
- Claro. – dijo Shane también sonriendo
Glen rió y le terminó de hacer el nudo.
- Ea. Precioso. – le dijo sacudiéndole las solapas del traje
Shane le miró, sonrió y de golpe se echó a llorar. Se abrazó a Glen y mientras apretaba el abrazo comenzó a balancearse.
- ¿Qué te pasa…? – preguntó Glen desconcertado, pero no por eso dejó de abrazarle
- No lo sé… Yo… Estoy harto de sentirme así… Harto de estar controladísimo que no me dejan ni mear solo, harto de no dormir por las noches porque estoy demasiado nervioso para hacerlo… Dios me hizo mal… - murmuró
- No Shane. Si Dios te hizo así sería por algo. Recuerda que tiene un plan para cada uno de nosotros, y seguramente sus planes sobre ti sería que teniendo esta enfermedad te fuera bien… - le dijo Glen apoyando su frente contra la de él – Y haz de vivirla así Shane…
- ¿Su plan para ti cual era? – preguntó Shane con un nudo en la garganta mientras se secaba las lágrimas
- Estar aquí contigo para cuidarte. – respondió Glen
Shane le miró sorprendido pero no dijo nada, se limitó a sonreír
- ¿Qué? ¿Estás listo para bajar? – preguntó Glen viendo que ya había dejado de llorar
- Estoy listo para probar tu Jack Daniels…
- Para eso hay que bajar…
- Estoy listo pues. – dijo Shane suspirando
Glen le arregló el traje que se le había arrugado por el abrazo, se arregló el suyo y ambos bajaron. Comenzaron la comida bendiciendo la mesa y dando las gracias al señor por estar allí. Comieron con charlar particulares, fue Vince quien partió el pavo.
- Glen creo que te adoptaré. Haces que Shane esté quieto durante toda la comida…. ¿Cómo lo haces? – preguntó Lynda mirando a su hijo y a Glen
Este rió, durante la comisa, si Shane empezaba a poner nervioso moviendo mucho la cabeza y las manos, él le acariciaba la tripa sin que se notara y Shane se relajaba cual bebé.
- No tengo secretos. Lo juro. – rió
- ¿En serio que eres psicólogo Glen? – preguntó Paul sorprendido – Es que me lo comentó Shawn…
Glen sacó una de sus carteras, donde guardaba las tarjetas y carnets, y se la entregó a Paul riendo
- Ahí está mi carnet de colegiado en psicología, y ayer me llegó el de psiquiatría ya que aprobé los exámenes… - explicó sonriendo
- ¡Anda! ¿Cuándo te lo hiciste? – dijo Paul enseñándole el carnet azul que acreditaba a Glen como psicólogo – No tienes pelo…
- Lo renové hace poco… - explicó el dueño del carnet rascándose la calva
Paul alzó las cejas divertido y curioseó un poco la cartera.
- ¿Y esto? – preguntó sacando unas fotos
- ¿Ehms? – preguntó Glen distraído, se fijó en las fotos que Paul miraba y fue entonces cuando cayó en la cuenta de que eran – Dame eso por favor.
