Hola hola! se que me he tardado horrores, pero la escuela me mantiene al 100% entre semana, y cuando llegan las vacaciones o fin de semana solo pienso en dormir y levantarme tarde xD, ahí está el problema.

En fin...

SopapiGlobo:si , si planeo continuar la historia, he avanzado mucho estos días y espero en vacaciones de semana santa avanzar mucho más, así que tranquila, =) esto no se quedará a medias. ¡Gracias por tu Review!

y a los que me han dejado Review también ¡muchísimas gracias!... les dejo aquí el capítulo.


Capítulo 6.- Trouble

"You think your right
But you were wrong
You tried to take me
But I knew all along"

Los rayos del sol hicieron su aparición y con ellos, Makoto abrió los ojos. Suspiró y sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas confusas.

Desde que había descubierto sus sentimientos por Haru, había soñado con eso. Estar juntos, besarse y amanecer a su lado, pero se sentía traidor.

Traidor hacía Rin, porqué aunque no lo quisiera, el lo había ayudado, aún y cuando ya no lo quisiera, era Rin. Además que esto marcaría una gran brecha entre la amistad de Haruka y Rin.

Quiso tragar el nudo de su garganta sin conseguirlo, estuvo a punto de soltar las lágrimas.

— Makoto, no te culpes —sonrió cerrando los ojos, su mejor amigo sin duda era su alma gemela, lo conocía, sabía lo que pensaba y sentía—.

— Lo siento —.

El moreno le dedicó una sonrisa torcida y lo abrazó de nuevo.

— Estaré contigo —le besó el cuello— pero tienes que dejarlo —.

— Lo haré—.

Habrá sido el destino o casualidad, pero las palabras de Haru le proporcionaban cierta valentía.

Desayunaron y Makoto se dirigió a su casa, a cambiarse acordando que se verían en la tarde

Sin perder tiempo, y con un impulso desconocido Nanase decidió visitar a Rin Matsuoka, sentía una necesidad de ir y hablar con él, sin ocultar nada. Tal vez era sus celos escondidos, sus genes dominantes que acaban de florecer, pero necesitaba hacerle saber que Makoto no era suyo.

Tan ensimismado estaba que no sintió la distancia hacia el colegio samezuka.

Anteriormente había estado en aquellas instalaciones, la gente lo conocía. Simplemente se anotó en el libro de visitas y buscó la habitación del pelirrojo.

Haruka era de ese tipo de personas que imponían reglas a su estilo y personalidad. Sin tocar, simplemente abrió la puerta y la respiración se le fue.

— Rin… —soltó junto con todo el aire de sus pulmones—.

— ¡Haru! —se levantó de su cama solo con unos calzoncillos negros— yo…

El peli rojo no estaba solo en su cama, estaba acompañado del peli plata, su compañero de habitación.

Desnudos ¡Joder!, debería de estar feliz porque ni Makoto ni él se sintieran culpables, pero no. Tenía unas grandísimas ganas de golpearlo y Haru era pacífico.

— Nanase- sempai… —el pequeño Ai, no sabía ni que decir, ni hacer, estaba asustado—.

— Sal —el aludido le dijo tremendamente serio—.

Con miedo acató lo que le ordenaba el moreno.

El ambiente era tenso en la habitación, había una guerra de miradas.

La realidad es que el tiburón se sentía intimidado por el más bajo, nunca lo admitiría, pero era real. El depredador se sentía acorralado.

— Te alejarás de Makoto —sentención simplemente—.

— No puedes pedirme tal cosa, es mi novio —lo retó el peli rojo—.

— Creo que ya no tienes ese derecho —dio media vuelta y se dispuso a salir—.

— ¡Ni lo pienses Haru! —lo llamó antes de salir— ¡no me ganarás de nuevo! —.

¡Joder!, eso era todo. ¡Ese era el motivo de su relación!, Rin seguía enojado con él por ganarle, es que, ¿no podía olvidarlo y seguir simplemente?

Sintió la ira correr por su cuerpo, apretó los puños con furia, no quería dejarse llevar por la ira, Makoto no se lo perdonaría, pero la situación lo superaba… y con creces.

Se volteó hacía su amigo de la infancia y le soltó un puñetazo, tan fuerte que lo hizo tambalearse. Seguido de un empujón en el pecho del oji escarlata.

Tomó el pomo de la puerta y la abrió, pero nuevamente la cerró y sin voltearse le habló al tiburón.

— Entiendo que no me lo perdones Rin —se volteó a mirarlo y caminó lentamente hacía él— entiendo que te dañe, ¡lo entiendo!, —se acercó un paso más— pero no dejaré que metas a Makoto en esto y lo lastimes —.

— ¡¿yo lastimarlo?! —el peli rojo lo empujó también— ¡¿y tú?! —.

— ¿de qué hablas? —el pequeño delfín no lo entendía—.

— Tu desde siempre, te has empeñado en alejar a aquellos que consideras amenaza… —lo miró con furia— ¡yo lo quería!, pero tú siempre me alejabas —.

Era justo en este punto cuando ambos sentían su cuerpo arder.

Nanase se había quedado callado, era cierto. En un pasado Haru siempre se había enfocado en alejar a aquellas personas capaces de captar la atención de su castaño amigo. En especial de aquel peli rosa que recordaba vagamente.

Se sentía culpable, porqué según lo que dijo Rin, el si lo había querido. Si se sentía culpable, pero no lo suficiente como para dejarlo seguir con la farsa, tal vez lo quiso, pero no ahora.

Tiempo pasado, lo aceptaba, pero no ahora… por una vez en su vida, no se había callado los sentimientos, los había expresado y se sentía bien.

Se sentía tan bien, y aún más ver la felicidad en los ojos de Makoto, y sonaría egoísta, pero no le importaba nada más.

— Bien —se encaminó a la puerta de nuevo y la abrió— pero ahora es diferente Rin, lo quiero —se volteó a verlo antes de irse—… para mí —y se fue sin esperar respuesta—.

Todavía podía sentir la adrenalina en su cuerpo, ¡Dios!, se sentía tan bien. Ese instinto de saberse dueño de algo tan importante como lo es el cariño de Makoto. Su vena posesiva y celosa había salido a flote, y se sentía tan bien expresarlo.

Llegó a su casa en un santiamén, se sentía sin un peso menos, pero ahora después de expresar todos sus puntos, se sentía cansado. Como si haber albergado aquellos sentimientos lo hubiera cansado de tal manera que al dejarlos salir, hubiera descansado por fin.

Entonces pensó en Makoto. Él era feliz con él, a su lado y Makoto le demostraba que él pensaba igual. Lo quería, ¡Dios lo amaba!, no recordaba de estar tan seguro de algo en su vida.

Inhaló un poco de oxígeno y se recostó en su sala con una sonrisa.

La verdad es que Makoto no tenía más dudas, pero las inseguridades persistían. No dudaba de lo que le había confesado Haru, pero se sentía inseguro en el futuro. ¿Qué pasaría con ellos?, ¿con Rin? ¿Qué pensaría Gou de él? Después de todo es hermana de Rin.

Estuvo en su casa hasta cerca de las 2 de la tarde, entonces decidió ir a ver Haru. Cada vez que decía o pensaba su nombre sonreía sin poder evitarlo, se sentía feliz y de cierta forma hasta podría afirmar que su corazón se aceleraba de tal manera que le quitaba de apoco el aliento y eso lo hace sentir bien.

Llegó a la casa de su amigo y su nerviosismo comenzó. Sin quererlo comenzó a imaginar cómo sería alguna cita, ir tomados de la mano. Se sonrojó. "Todavía ni terminas con Rin y ya estás pensando ese tipo de cosas" se reprendió el mismo mentalmente. Esa es una de las cosas que tenía claras, terminaría con Rin lo antes posible.

Timbró y esperó, nadie atendió así que pensó que no estaría en casa, pero justo cuando iba a dar media vuelta, la puerta se abrió dejando ver a un adormilado Nanase.

— Lo siento me quedé dormido —lo saludó el moreno adormilado mientras se frotaba su ojo derecho con su mano diestra— pasa —se le escapó un bostezo—.

— Si estás cansado lo entiendo Haru, no hay ningún problema —sonrió enternecido el castaño—

— Estoy bien —delicadamente tomó la mano derecha de su acompañante con su zurda, porque quería esconder un poco el tono rojizo que comenzaba a tornarse morado de su mano derecha, producto del puñetazo a su amigo peli rojo. Lo guió hasta el sofá de la sala — ¿quieres ver una película? —.

Tal vez no se notaba mucho, pero Haruka estaba levemente sonrosado, eso lo enternecía y lo alegraba a partes iguales. Le devolvió el apretón y le respondió afirmativamente.

Eligieron una película. Mientras transcurría el tiempo entre un maratón de películas, mientras los dos se acercaban más entre sí, hasta que la cabeza de Haruka terminó en el hombro del más alto y a su vez, sobre ella se encontraba la propia de Tachibana. Si les preguntaban sobre lo que trataba la película tal vez solo responderían correctamente porque era una que pasaban frecuentemente en la televisión y es de conocimiento popular, pero en estos momentos ellos estaban inmersos en su propia atmósfera. Sus manos entrelazadas y sus respiraciones tranquilas y enamoradizas.

El oji azul reaccionó hasta que sintió un peso mayor en su cabeza y supo que su acompañante se estaba quedando dormido.

— Makoto —lo llamó suavemente para despertarlo— mañana tenemos clases, tienes que ir a tu casa —.

— Cierto —bostezó— lo siento —le sonrió de manera adormilada—.

— No importa —le sonrió con la mirada mientras apretaba suavemente su mano para levantarlo y tirar de el hacia la puerta principal—.

— Que descanses Haru —el castaño lo miraba de manera indecisa y a la vez como pidiéndole permiso—.

— Tu también —sonriéndole de medio lado, lo tomó de la camisa jalándolo hacía abajo para besarlo— te veré mañana—.

Se besaron una vez más, para después abrir la puerta y despedirse de nuevo. Tal vez se sentían ajenos a la situación, pero era algo reconfortante, y no querían cambiarlo.

El problema radica en que mañana es un nuevo día y con ello, la vuelta a la realidad. La pequeña burbuja que habían creado ese fin de semana acabaría mañana. Con sus sentimientos dichos, sería algo diferente en enfrentarse a Rin y sus amigos.

Pero no tendrían que preocuparse ahora, mañana es otro día y con ellos nuevas situaciones llegarían.


¿reviews? ¿qué les ha parecido? ... jeje, quiero aclarar que la verdad no me cae mal Rin, es solo que me pareció un muy buen personaje que se adapta un poco a la personalidad que había pensado. Por si alguna vez quieren contactarme que no sea por aquí pueden encontrarme en mi correo ... moonliz_sky es cuenta hotmail =)

¡Nos leemos!