¡hola! yo sé que les prometí muchas cosas bonitas, y se los cumpliré... tal vez no vean muchas en este cap... pero bueno era necesrio :)

saluditos:

The lady Naruko

Hikari Walker Suede Tachibana

Akise Yuki (jajaja como siempre tu review tan único me ha encantado, muchas gracias por tomarte el tiempo de dejarme un Review espero que te guste este cap. ya veremos que hace el "cabeza de remolacha" ¡saludo! c: )

¡sin mas preambulos el capítulo! ... ¡disfruten!

Capítulo 9 – Blame -


"I can't blame you, and I can't save you
But I will try
For you and I, for you and I
I won't find out all the dirty little things that you've done
But I will try" *


Apenas llegó a su habitación Rin se recostó en su cama, mirando el "techo" de su litera. La verdad es que estaba algo absorto que no se percató de que se encontraba el peli plata en el escritorio.

Se sentía desorientado y confuso, incluso triste y sin mencionar culpable.

Lo había perdido, pero no quería aceptarlo y de cierta forma tampoco quería dejarlo ir, es complicado, pero lo quiere. Quiere esa amabilidad y bondad que Makoto transpira apenas verlo por primera vez, esa tranquilidad y esa paz. No quiere alejarse de Makoto.

En cierta manera presentía que el castaño quería terminarlo y aunque pareciese loco su proposición era real, el cambiaría y quería otra oportunidad.

Makoto es de las pocas "cosas" en su vida que le proporciona esa calidez y aunque el no se lo mereciera por el daño que le hizo, lo quería a su lado. Aun lo quiere y tal vez Makoto no lo vea aún pero le demostrará que cambió.

Cierto también es que ahora su corazón palpitaba por el oji azul de baja estatura, pero estaba dispuesto a cambiar eso por aquellos bosques profundos.

De igual manera nada se le ocurriría ahora, no mientras tuviera los sentimientos a flor de piel, y sin más que hacer se durmió.


Hace dos noches que Makoto había llegado contándole todo lo que había pasado con Rin, y la verdad en cierto punto le molestaba que haya plantado una que otra duda en el corazón del castaño.

Haruka no era un ser competitivo, es más bien del tipo pasivo, pero su reciente experiencia sacó a flote su lado protector y cierto grado de posesividad, cosa que no quería mostrarlo por temor a asustar a Makoto, no quería que tan pronto se alejara.

Y ahí es donde hay un nuevo problema, sentía a Makoto un poco renuente, claro que es muy poco tiempo para decir a ciencia cierta qué es lo que ocurría o tal vez Haruka prefería no pensar que su "novio" estuviera dudando de sus sentimientos.

Gou le había dicho que esa semana habría práctica conjunta con el samezuka, nadie le dijo nada, pero el moreno estaba seguro que el peli rojo tenía mucho que ver en esto.

Se sentía algo enojado por el hecho de que nadie del Iwatobi sabía del rompimiento de Makoto con Rin y dudaba que en esa práctica se lo comunicara, así que no quería que Rin intentara algo.


El camino fue tortuoso tanto para Nanase como Tachibana no sabrían como actuar después de lo que había pasado y una incógnita más ¿Cómo se comportaría Rin frente a todos?


Llegaron sin más al samezuka y saludaron a todos.

— Hola Makoto —era el pelirrojo que lo saludaba con una sonrisa dulce y mirada sincera, el castaño se desconcertó— vayamos a entrenar —.

Durante toda la práctica Rin no hizo más que ser atento y dulce con Makoto. De vez en cuando rozaba la mano de manera "accidental" con el castaño y eso estaba acabando internamente con Nanase, pero ninguno de los dos, Nanase o Tachibana, quería causar una pelea frente a todos así que se lo guardaban para sí.


La semana pasó algo lenta para la pareja debido a que todos los días en la práctica conjunta Rin se comportaba de la misma manera con Makoto. Todos creía que por fin habían resuelto sus problemas, sin embargo todo eso solo hacía sentir mal al moreno y al peli plata, sin mencionar al chico orca.

Nada se había salido de control y solo quedaba ese viernes para terminar las prácticas que sería de las últimas conjuntas antes de que empezara el invierno.

Todo sucedió como siempre, pero al último Nagisa y Rei se fueron por su lado, quedándose Makoto en la regadera.

— Makoto —la voz inconfundible del tiburón— solo quiero hablar —.

— ¿Qué pasa Rin? —se rindió el oji verde—.

— Dame otra oportunidad —sonaba a ruego— ¡sólo una! —y volvía a gritar— … lo siento… sólo —pausó— yo estuve con Ai y tú con Haruka así que no es algo que no pudiésemos perdonar —.

— No… no es lo mismo Rin —lo miró triste—.

— ¡¿por qué?! …—

— Porque Makoto corresponde mis sentimientos —el moreno acababa de entrar— Déjalo ya Rin… después de todo —caminó hasta Makoto, lo tomó de la mano y caminó con él hacía la puerta— tu realmente no lo quieres —y salió dando un portazo—.

— ¡Makoto! —pero cuando salió solos e encontró con su hermana pelirroja—.

— Hermano —lo empujó levemente hacía las regaderas de nuevo y cerró la puerta tras ella— déjalo ya, si no lo quieres de manera románica por lo menos como amigo… lo estás lastimando —de las pocas veces que su hermana le hablaba de manera seria y directa — el está más tranquilo ahora —suspiró— sí… no sé exactamente que pasó entre ustedes, pero sé que hay algo entre ellos y lo hace sentir bien… no cuando estaba contigo, o por lo menos eso se le nota —.

— Pero … —

— Solo déjalo ya… el tiempo dirá —.

Terminó de arreglarse y se dirigió a su habitación.


Habían terminado las clases y el atardecer se encontraba e pleno apogeo. El moreno y el castaño se encontraban en una banquita en aquel solitario jardín del instituto. La pequeña banca situada debajo de frondosos árboles no tenía respaldo, por lo cual ambos jóvenes tenían una pierna a cada lado de la banca quedando así frente a frente, el más alto miraba hacía al frente y el amante del agua mantenía su frente en aquella unión del cuello con el hombro de Tachibana haciendo que sus hebras morenas hicieran cosquillas en el mentón de su pareja.

— Deberíamos decirles Makoto, no aguanto esta situación de "escondernos" —susurraba el oji azul con voz cansada— quiero tener una cita contigo además —agradecía no mirarlo a los ojos, le daba un poco de vergüenza pero sabía que si el no se lo decía el castaño jamás lo diría—.

— Lo siento Haru —había hecho un amago de querer abrazarlo, pero una voz en su cabeza lo detuvo, no sabía si debía hacer eso, besarlo o siquiera si debía hablar, la verdad no se sentía seguro de nada en cuanto a su relación, se sentía confuso y perdido. Si tenía ganas de besarlo su cabeza le decía "demasiado cursi… y ¿si no quiere?". La realidad era que tenía miedo a hacer algo mal e incomodar a Haruka— tienes razón —.

El moreno había notado el amago que hizo su pareja con los brazos y lo miró directo a los ojos, Makoto rehuía de su mirada. Podía leerlo con un solo vistazo y la batalla mental por la que estaba pasando el oji verde era visible.

Haruka tomó su mejilla izquierda con su diestra e hizo que lo mirara a los ojos y le sonrió con su mirada para tranquilizarlo.

— ¡chicos! —era la voz de la Matsuoka menor—

Makoto se tensó al instante, su frecuencia cardíaca se disparo aceleradamente incluso sentía que la sangre se le había ido hasta los pies, sentía las manos frías. Les estaba hablando la hermana de Rin, viéndolos en una posición comprometedora. Una desesperación se instaló en su pecho e incluso pensó en la opción de simplemente correr antes de cualquier interrogatorio.

— ¡Mako-chan, Haru-chan! —genial, ahora Nagisa también estaba ahí seguramente le dirían traidor o algo por el estilo. No había volteado pero seguramente Rei estaría con ellos—.

Haruka había volteado a verlos con tranquilidad, pero comenzó a preocuparse cuando divisó el miedo en los ojos de su novio, entonces frunció el ceño cuando el castaño con mirada confusa salió corriendo como si una estampida se tratase. Lo llamó pero no lo escuchó, o no quiso escucharlo.

— Lo siento Haruka sempai —Rei se había acercado preocupado por la reacción del Tachibana— no queríamos interrumpir y mucho menos asustar a Makoto- sempai —.

— Haruka- sempai —lo llamó la pelirroja— la verdad es que veníamos a hablar sobre mi hermano —Haru por un momento podría haber jurado que tanto el tiempo, el mundo y su respiración se detuvieron— está bien, yo no sé todo pero lo poco que sé, es que Makoto- sempai está mejor con usted que con mi hermano —seguido de eso hizo una inclinación— siento mucho los problemas que ha causado mi hermano —.

— No, no tienes tu porqué disculparte… —hizo una seña para que levantara su cabeza— es él quien debe hacerlo —.

— Haru-chan —dile a Makoto que no se angustie más, que lo entendemos y lo apoyamos—.

Y con sólo un leve asentimiento de cabeza fue en busca de su novio.


Estaba sentado en el borde de su cama, esos días que pasaron después de hablar con Makoto había reflexionado en todo el daño que le había hecho al castaño.

Matsuoka nunca se había caracterizado por ser alguien "sensiblón" como dirían algunos, pero tampoco era una mierda de persona, bueno, tal vez ahora sería el único adjetivo para describirse, después de lo que había hecho.

Apareció por la puerta aquella persona que hizo que sus emociones explotaran, aquel peli plata de corazón noble que lo había conquistado.

— Ai, necesito hablar contigo —sorprendió al pequeño, ya que en los días pasados no le había dirigido ni la mirada siquiera—.

— ¿Qué sucede sempai? —caminó y tomó la silla frente a su escritorio para sentarse frente a su compañero de habitación—.

— He arruinado todo…. —y se abrió con él, se sinceró y le contó de " pe a pa " el cómo gustó de Makoto de pequeño, su ida a Australia, su regreso, su conflicto interno con Haruka y el cómo involucró a Makoto hasta dañarlo— …arruiné mi amistad con él, Haruka y los demás me odiarán apenas se enteren, mi hermana incluso… —suspiró y lo miró seriamente— pero quiero empezar bien las cosas Ai… —inhaló y después de unos segundos habló— me gustas —.

Mentiría si dijera que eso lo esperaba, se sonrojó pero no podía reprimir la sonrisa boba que comenzó a crecer en su cara su corazón desbocado amenazaba con salirse de su pecho y en su estomago ya no sabía si sentía un cosquilleo por la emoción o algo le había caído mal y en poco tiempo comenzaría a sentir nauseas.

— Sempai —tomó unos segundo para calmarse y que no le temblara la voz— creo que debe mostrarle con hechos a sus amigos que de verdad no está resentido con Nanase-sempai y así Tachibana-sempai lo perdone. No creo que lo odie porque Tachibana-sempai no es así, pero debe hacer meritos… —tomó aire de nuevo y prosiguió— yo lo apoyo… además… usted también me gusta —.

Una sonrisa sincera apareció en el rostro de Matsuoka y jaló la silla con ruedillas hacía el borde de la cama, y de una manera dulce jaló un poco a Nitori y lo beso suavemente, claro está, el más pequeño le correspondió.

Tal vez no sería sencillo demostrar que no es la cruel persona que fue esos meses pero lo haría, no quería perder su amistad.


*No puedo culparte y no puedo salvarte,

pero lo intentaré,

por nosotros, por nosotros,

no quiero encontrar todas las pequeñas cosas sucias que has hecho

pero lo intentaré... - A begguiner's guide to destroying the moon Foster The People

¿Reviews? espero que les haya gustado normalmente, era más largo... pero bueno a mi parecer en la historia fue bueno cortarlo aquí... esperen el otro capítulo con ansias.. espero(?

¡nos leemos! =)