Sé que no tengo excusa... PERO, he de decir que tenía mis puntos claves de la historia para éste capítulo... pero los perdí T-T entonces... comencé desde cero... tuve que leer de nuevo la historia comenzar de nuevo el cap... además de que acabo de atravesar un bloqueo de escritura tan tan grande xD... y eso que por fin tengo vacaciones decentes.
quiero aclarar sobre la historia que los "-O-" son para que haya un pequeño corte en la historia.. y no se lea todo de corrido pues.. xD
Las Líneas son por un cambio de "perspectiva" pero sin continuar la línea del tiempo exactamente después de los echos anteriormente narrados a la línea... espero me haya explicado.
Como siempre saludos a Akise Yuki!, por sus tan siempre fieles y graciosos reviews!,
así como The Lady Naruko que también me deja Reviews seguidos
y a todos los lectores ¡gracias por el apoyo y su paciencia!
Los personajes no me pertenecen, solo la historia algo Dramática...xD
Capítulo 10- My Heart-
"Me estoy dando cuenta de que estaba equivocada,
que había caído y que no puedo con esto solo.
...
No soy nada ahora y ha sido mucho
desde que escuché este sonido... el sonido de mi única esperanza"
El moreno había salido trotando detrás de su pareja, sabía a dónde se dirigía el castaño.
A los poco minutos llegó a aquel parque situado cerca de una calle principal de Iwatobi, por la acera se encontraba un pequeño "vado" en donde se encontraba el pequeño parque cerca de un lago. Por la tarde bajo los rayos del sol era muy concurrido, pero ahora que era de noche estaba casi solo, a excepción de las personas que recién salían de sus trabajos y caminaban por ahí.
El parque estaba aluzado suavemente con las luces mercuriales *, así que pudo divisar la banca favorita de su pareja. Aquella situada muy cerca del lago y a lado de un lindo cerezo.
— Makoto — llamó suavemente el moreno—.
— Lo siento Haru… — se disculpó Tachibana pero sin mirarlo, seguía con la cabeza gacha—.
El oji azul caminó hasta la pequeña banca y se sentó mientras suspiraba.
— No importa — esperó un momento y luego tomó una de las manos de su pareja— Makoto — y el castaño sintió un escalofrío en su espalda y miró a aquella persona que quería tanto— todo está bien — dándole una mirada tranquilizadora —.
— Lo siento — y lo abrazó, no quería escuchar ahora aquella vocecita en su cabeza, solo quería sentir cerca al más bajo, lo necesitaba—.
Nanase le devolvió el abrazo mientras le susurraba palabras tranquilizadoras. Después de unos momentos, Tachibana tomó aire y se calmó, pero siguió abrazado.
— Makoto — volvió a nombrarlo mientras se separaba del oji verde— ¿quieres ser mi novio? — instantáneamente, apenas terminó de formular la pregunta, el más alto se tensó y Nanase lo notó— no quiero presionarte, ni te pido una respuesta ahora, solo… piénsalo — y le sonrió con la mirada. El castaño suspiró y asintió—.
Sentía cierta indecisión en su pareja, así que tomó el rostro de Makoto y apresó sus labios suavemente con los propios.
-O-
El tiempo pasó lento mientras estaban juntos tranquilizándose mutuamente en aquél parque y Haruka decidió proponerle una salida a la feria al día siguiente. Había una feria en las afueras de la ciudad, a Makoto le encantaban y el castaño aceptó, aunque parecía algo dudativo.
-O-
Al siguiente Haruka podría asegurar que la noche anterior había cometido un error en pedirle a Makoto que fuera su pareja oficialmente, porque desde entonces lo evitaba.
Entendía que su "rutina" no inició como siempre, ya que el castaño le mandó un mensaje diciendo que no podría pasar por él, debido a un asunto con Ran y Ren. Pero una vez en el aula no había posado ni por accidente su mirada en él, algo había pasado.
Apenas sonó la campana de salida, anunciando el fin de la jornada escolar, Makoto tomó sus cosas y salió cual bólido, en su mente solo se confirmaba una respuesta, Makoto lo estaba evitando.
Y como pensaba, no lo vio el resto del día.
-O-
La mañana siguiente decidió que no lo esperaría, así que se levantó temprano y fue a la casa de su pareja oji verde.
Llamó a la puerta tocando tres veces con sus nudillos de manera calmada, aunque su corazón lo sintiera en la garganta y su estómago estuviera un poco revuelto.
— ¡Haruka! —el mencionado levantó el rostro y vio a la hermosa madre peli oliva de su pareja— ¿gustas pasar? —.
— No, gracias… solo vengo por Makoto —.
— ¡oh!, pero el ya ha salido —mencionó la madre sorprendida— creí que te lo había dicho y se verían en la escuela —.
— Tal vez lo hizo y no lo recuerdo, ¡gracias señora Tachibana! —y con un sabor amargo en su boca caminó hacia la escuela. Sentía un nudo en su garganta y un gran vacío en la boca del estómago, incluso le picaba la nariz, pero no sabía sí ese cuadro de malestares era por tristeza o enojo. No podía entender que había pasado en la noche para que Makoto lo evitara de tal manera—.
Llegó al instituto diez minutos antes de iniciar las clases y buscó a Makoto por pasillo y en el aula, pero no lo encontró. Justo al sonar el timbre que daba inicio a las clases, el castaño apareció en el aula y se sentó hasta el otro lado del aula.
Algo andaba muy mal.
-O-
En el receso, Makoto se dirigió hacia la azotea de la escuela, Haruka lo había visto, pero decidió darle tiempo, tampoco es que quisiera acorralarlo, pero necesitaba aclarar las cosas.
Después de unos minutos subió a donde se encontraba su pareja, si es que aún quería seguir siendo su pareja, y lo escuchó hablar con alguien. Pasó la puerta y encontró a Tachibana junto a sus amigos del club de natación hablando animada mente y a un Makoto sonriéndole como si no hubiese pasado nada. El pelinegro frunció un poco el entrecejo debido a su confusión. Ahora entendía menos que hace unos minutos. Al principio creía que la razón de que el castaño o evitara era que se sintiera presionado por la pregunta del moreno hace dos noches, que el querer que fueran una pareja oficial lo ofuscaba. Si bien Haruka lo tomaba como su novio, tenía que hacer la pregunta, no quería que Makoto sintiera que le imponía las cosas sin darle tiempo a rebatir algo que no le gustara… no quería sentirse como Rin.
— Haru-chan —Nagisa interrumpió su batalla mental— Mako-chan nos contó que hay una feria hoy por la noche y nos invitó a ir con ustedes ¡será genial! —el conocía a Nagisa y sabe de ante mano que si él se enterara de que había una feria, festival o algo parecido y alguno de ellos iría l se acoplaría sin haber sido invitado, pero tenía un vago presentimiento de que ésta vez el rubio decía la verdad—.
— Si le molesta no importa Haruka – sempai —tal vez había hecho algún gesto de desagrado sin ser consciente de ello y Rei lo había notado—.
— No, no hay problema —suavizó su mirada, el no era de sonreír o expresar mucho, pero eso sería suficiente. Por otro lado, sólo una vez en toda la plática su pareja amorosa se había dignado en mirarlo y sintió que le decía "lo siento", pero a ciencia cierta no sabía por qué se disculpaba—.
-O-
Esa tarde después de clases Nanase creyó que el castaño no lo esperaría, pero al contrario si lo espero. Parecía incómodo y algo arrepentido, pero no podía decir con certeza que es lo que pasaba por la cabeza de su acompañante, le dolía la cabeza de pensar tanto y darle tantas vueltas al asunto, tal vez debería preguntárselo directamente… pero no quería ser brusco ni asustarlo.
-O-
En la noche acordaron verse en el inicio de las escaleras en donde vivían Makoto y Haruka, ya que quedaba más cerca de la estación donde tomarían el bus hacía la feria.
Haruka Nanase ciertamente no se caracteriza por una paciencia tan grande, pero si algo considerable.
Makoto ahora había sobrepasado el límite, no estaba enojado o bueno un poco, pero estaba triste, confuso y enojado.
-O-
La noche anterior la podría describir con una palabra "desastrosa". Toda la noche se la pasó evitándolo, si no se subía a los juegos con Nagisa arrastraba a Rei. Sus compañeros al final se habían dado cuenta que algo no muy bueno pasaba, pero no querían ser ellos quienes lo dijeran en voz alta. Tan enojado y triste se encontraba el azabache que de regreso no le dirigió ni la mirada, sabía que no podía ser cruel, pero estaba llegando a sus límites.
-O-
Hoy por fin hablaría con él, ciertamente no era muy bueno expresando lo que sentía, pero no podía tolerarlo más.
Se dirigió a paso decidido a la residencia de los Tachibana, pero así como su decisión llegó, se esfumó cuando un hombre castaño, con mirada y sonrisa amable, en ese momento creyó que eso era característico de esa familia, le informó que el mayor de los hijos Tachibana había salido de casa muy temprano. Haruka entonces pensó que o las coincidencias eran muy grandes o el mundo lo odiaba.
Desganado y algo triste se despidió del señor Tachibana y regresó a su casa, tal vez una ducha larga en la tina sería muy bueno en éste momento.
-O-
Por si fuera poco Makoto hizo lo mismo los 4 días siguientes y Haruka se había cansado un poco de estarlo buscando, ese día no lo haría, esperaría a que él viniera… y si no lo hacía… se sentiría muy triste, pero no podía hacer nada más si Makoto no lo dejaba.
-O-
Makoto sabía que estaba haciendo las cosas mal, que debería decirle a Haruka que tenía miedo, que se sentía inseguro en cuanto a muchas cosas… pero el miedo se interponía de nuevo ¿Cómo reaccionaría Haruka?, ¿se enfadaría?, ¿haría oídos sordos y daría media vuelta?, ¿ya no querría tener nada con él?. Todas sus opciones eran igual de pesimistas, pero no podía evitarlo. Se sentía confuso, como si estuviera en un limbo, no sabía en qué momento abrazarlo, besarlo, en qué momento debería hablarle, o mensajear lo ¿lo podría besar en público? O ¿debería ser en una esquina oscura? No sabía nada y eso lo frustraba.
Se sentía tan indeciso, que incluso llego a pensar que Haruka no merecía tener una relación con alguien como él, no sabía ni donde tenía sus pies ni su cabeza… no sabía nada en estos momentos. Era como un niño perdido en medio de un bosque sin salida.
No tenía a quien contarle, sus padres sabían que algo había pasado con su anterior relación, pero no con certeza qué es lo que había pasado, tenía como segunda opción decírselo a sus amigos del club, pero sabía que Nagisa y Rei no podrían opinar o que realmente le serviría su consejo. Entonces recordó Gou no había reaccionado mal, según lo que Haruka le había dicho, la menor de los Matsuoka parecía ser alguien madura e imparcial, ella podría ayudarle.
Se encaminó hacia su casa, aunque pedía al universo que por una vez confabulara a su favor y Rin no estuviera ahí.
Pronto llegó a la residencia de la pelirroja y llamó con dos toques de sus nudillos, escuchó unos pasos y la puerta que se abría lentamente, no quería levantar la mirada, si era Rin simplemente daría media vuelta y se iría.
— ¿Makoto – sempai? —es era la dulce voz de Gou, y entonces la miró y suspiró aliviado, sin embargo ella dedujo por su rostro, que algo pasaba con el capitán del club de natación— ¿sucede algo? —.
— Sí, bueno quería hablar contigo ¿se puede? —preguntó con una sonrisa débil—.
— ¡claro! —la pelirroja intuía algo— estoy sola —dándole un poco de tranquilidad al castaño, lo invitó a pasar y una vez dentro lo invito a la sala junto con una taza de té— ¿Qué pasa? —.
— Necesito que me des un consejo —confesó con la mirada fija en su taza de té, dando un profundo respiro continuó—No sé qué hacer, siento que lo que hago está mal… ¡todo! —la miró y ella frunció el entre cejo confusa— verás, con Rin muchas cosas eran impuestas, me decía que saldríamos a tal lugar, me tomaba de la mano cada vez que quería y algunas veces que estaba de muy mal humor le molestaba mi contacto, llegaba conmigo a mitad de la noche y aunque yo estuviera cansado el decidía por los dos… así que —volvió su atención al té— ahora con Haruka me siento perdido… él es de pocas palabras y yo hace no mucho que soy así… me da la libertad de decir que no quiero, que no me agrada, ir a mi paso… y eso me desequilibra, siento que está mal, pero me regaño mentalmente de que es lo correcto, que así debería de ser… pero para mí es equivocado —entornó ambas manos en la taza de té y dando un pequeño sorbo que le dio un poco más de valor líquido, continuó— hay veces que quiero textear con Haruka en medio de la noche, pero siento que le molestará… y tampoco quiero pasar por lo mismo —pausó de nuevo— pero lo quiero, tanto que hasta algunas veces mi corazón palpita demasiado y me da un impulso de abrazarlo fuertemente, pero no lo hago y me quedo solo con el cosquilleo en mis brazos del deseo no cumplido —la nariz le picaba y sentía que lloraría— no quiero meterte en una encrucijada, porqué después de todo Rin es tu hermano, pero me siento a la deriva y no sé si podré seguir adelante —.
— Yo pienso que … —la pelirroja decidió mirarlo directamente a los ojos— deberías decirle a Haruka —aunque sonara atrevida, sabía que era un tema delicado y por lo tanto necesitaba brindarle confianza, olvidaría por un momento la diferencia de edades y le hablaría de "tu" — es necesario que él lo sepa, ¿lo has estado evitando cierto? —.
— Sí, pero es que no sé cómo reaccionará al decirle, además, hace algunos días me pidió ser su novio oficialmente —un nudo se formó en su garganta— me dijo que no me presionaría, Rin nunca me dijo algo así, y nunca lo había vivido, así que no sabía cómo reaccionar… también me invitó a una cita —miró hacía la ventana— sé que era para nosotros dos solamente, pero entré en un pánico inexplicable e invité a Nagisa y Rei…—.
— Probablemente eso le dé a entender que no quieres estar con él… y él probablemente piense que te ha asustado o presionado de alguna manera… debes decirle, si lo quieres y quieres tener una relación real… debes decirle—.
Se quedó un poco más y decidió que esa noche le diría.
-O-
Caminó a paso lento reflexionando y disfrutando cada paso, había otra cosa que también debía de confesar pronto, a sus padres.
Pero ¿Cómo lo haría?, como les diría el daño que había sufrido y que ¿tanto se había perdido a sí mismo que había pensado en la muerte?, ¿Cómo puede un padre escuchar de la boca de su propio hijo que había perdido las ganas y esperanzas en la vida?, simplemente no se puede. Pero debía hacerlo, su familia siempre lo había apoyado en sus decisiones y seguramente lo ayudarían a salir de éste hoyo.
En el camino de regreso también pensó en Rin, no lo odia, y no piensa que sea una persona mala, simplemente sus acciones fueron erradas. Es lo que pasa cuando un ser humano deja que su oscuridad lo envuelva, el rencor y la venganza lo envenenan, pero solo hasta cierto punto, tal vez el estaba cegado y ahora había abierto los ojos. Algún día esperaba perdonar a Rin… y volver a la amistad tan linda que una vez tuvieron.
-O-
Llegó a las escaleras de donde vivía y inspirando fuertemente, pasó de largo de su casa hacía la de su vecino moreno.
Tocó tres veces la tercera más desesperada que las anteriores, decidió pasar al patio pero ninguna luz estaba encendida, no parecía haber nadie, entonces optó por llamar a su celular.
Un timbre, dos timbres, tres, cuatro, cinco, buzón de voz. Así fueron las siguientes tres llamadas, con el mismo resultado. Entonces su respiración comenzó a ser irregular, sentía un nudo en su estómago, incluso algo mareado por el oxígeno insuficiente le mandó un texto, aunque las manos comenzaron a temblarle.
"Haruka ¿en dónde estás?, necesito hablar contigo, por favor.
Makoto"
No pasó ni un minuto y recibió la contestación.
"estoy en el parque Hana.
Haruka"
Eso explicaba que no quería hablar con él en un principio, tal vez era cierto lo que Gou le dijo y Haruka también tenía miedo. Se encaminó a aquel parque que habían visitado noches antes.
-O-
Tenía miedo de lo que le pudiera decir Makoto ¿y si no quería seguir con la "relación"?, le molestaba el golpeteo imparable de su corazón, la boca la tenía seca y las manos la sentía frías.
No había querido contestarle las llamadas, porqué el miedo se lo impedía, al final el castaño iba a decírselo en persona, pero había alargado el momento. Era una agonía increíble.
Escuchó al poco tiempo, unos pasos que iban hacia su asiento, pero no levantó la vista, no quería.
— Lo siento Haru —oía su voz quebrada mientras se sentaba a su lado—todo lo he hecho mal, y aunque sé que no tengo justificación… —paró y esperó a que el moreno lo mirara— lo siento… —sus ojos comenzaron a cristalizarse— pero es que tenía miedo, miedo de todo. No sé cómo hacer o qué hacer, me siento perdido… hay veces que quiero abrazarte o besarte pero una voz en mi cabeza me dice que está mal… imagino a nosotros yendo en una cita por el centro, tomados de la mano y después me digo "demasiado cursi"… me autodestruyo de tal manera que pienso que debería ser imposible querer y salir con alguien como yo … —había empezado a llorar e hipar un poco— lo siento… lo siento tanto, pero yo de verdad te quiero, demasiado… —tomó las manos del moreno y lo miró a los ojos— quiero que esto avance, ¡de verdad que sí!, pero no sé cómo —.
— Makoto —y lo abrazó, lo abrazó liberando el peso y el temor que tenía guardado en su corazón hasta ese momento— está bien, yo tampoco lo sé, pero poco a poco —besó sus cabellos— no hay presión—.
— Te quiero Haru —levantó su mirada y lo besó. Fue un beso salado por las lágrimas del más alto y algunas que se le escaparon al enigmático moreno—.
Siguieron un rato más abrazados, por fin sentían un bálsamo en sus corazones, palpitaban tranquilamente por una vez.
— Makoto —el moreno lo llamó y el castaño solo respondió con un ligero "mmm", dándole a entender que lo escuchaba— quiero hacer las cosas bien, deberíamos decirle a tus padres—.
— Sí, lo pensé yo también, ¿me acompañarás? —le sonrió un poco y el moreno solo afirmó con la cabeza y le sonrió con la mirada— gracias —y con el poco valor que aún le quedaba esa noche se "acurrucó" un poco más con su acompañante— por cierto Haru —el mencionado lo miró— si quiero ser tu novio —y el oji azul sonrió tan libremente como hace tiempo no hacía—.
Tal vez le tomaría tiempo, pero los dos comenzarían a aprender a amar a su modo. Un paso a la vez.
¿Reviews?, espero les haya gustado... la verdad es que a mi me gustó mucho el capítulo... y aunque en mis notas era más largo... decidí cortarlo en ésta parte... ¡un saludo!, ¡nos leemos!
