- ¿Y de qué trata esta vez? – preguntó Odd.

- No tengo ni idea, pero prefiero detenerlo cuanto antes. ¿Y Ulritch?

- Cerca del bosque – respondió Yumi con amargura.

- Vale, pues le avisamos cuando pasemos por allí. Rápido.

Odd, Yumi, Jeremy y Aelita bajaron rápidamente las escaleras y llegaron a la calle. Se dirigieron al bosque, pero en ese momento, vieron cómo Ulritch saltaba por los aires, y aterrizaba de espaldas. Unos metros más adelante, estaba Milly, en cuya mirada podía distinguirse el Ojo de X.A.N.A. Atacó a Ulritch con una descarga eléctrica, pero Yumi, instintivamente, se lanzó a por Ulritch y rodaron ambos, esquivando el ataque.

William llegó en ese momento.

- ¿Qué pasa?

- Nuestro amigo X.A.N.A. ha vuelto a actuar – dijo Odd.

- Id vosotros a la fábrica – dijo Yumi – yo me encargo de Milly.

En ese momento, la pelirroja lanzó una esfera oscura contra un grupo de estudiantes, y acertó en Tamiya, que al momento, también quedó poseída por X.A.N.A. Ambas empezaron a lanzar más esferas oscuras, aunque fallaron.

- Me parece que será mejor que te ayude – dijo Ulritch.

- Vale, nosotros nos vamos – dijo Jeremy.

Jeremy, Odd, Aelita y William corrieron a la fábrica. Jeremy se sentó en el ordenador y realizó el proceso de virtualización cuando los otros llegaron a los scanners.

- ¡Os envío al sector Hielo! ¡Escanear! ¡Transmitir! ¡Virtualización!

Según llegaron a Lyoko, tuvieron que saltar a un lado para esquivar a los 10 bloques que formaban el comité de bienvenida.

- ¡La torre está a diez grados norte! ¡Tendréis que atravesar a los bloques!

- ¿Y los vehículos?

- No hay memoria en el ordenador.

- Qué bien – comentó Odd, antes de reventar uno de los bloques con una flecha láser.

- Daos prisa, como Milly y Tamiya conviertan a más gente, veremos a Ulritch y Yumi convertidos en chistorra.

En la academia, las cosas efectivamente no iban bien para Yumi y Ulritch. Al no tener las habilidades de las dos poseídas, que habían adquirido por la posesión, les resultaba difícil reducir a las pequeñas reporteras de Kadic. Mientras Yumi se encargaba de la pelirroja, Ulritch detenía a la morena.

Cuando Milly saltó, Yumi flexionó los brazos y la empujó hacia atrás.

- Que bien ha estado… - dijo en voz alta.

- Parece que lo has hecho con gusto – dijo Ulritch.

- ¡Pues claro, idiota!

Tamiya se lanzó contra Ulritch, pero éste logró esquivarla.

- Yo pensaba que ella te caía bien.

- En efecto, hasta… hasta… - Yumi empezó a ponerse colorada.

- ¿Hasta que?

- ¡Hasta que os he visto besándoos! ¿Te parece buena respuesta?

Corrió hacia Milly y Tamiya, y de una llave, las lanzó a la vez contra una de las columnas.

- ¡Y para que lo sepas, fue William quien me besó, no yo a el!

- Creo que no es momento para hablar de esto! – dijo Ulritch, esquivando una patada de Tamiya.

- ¡¿Pero porqué la besaste? – dijo Yumi con furia, mientras se apartaba de un golpe sincronizado de las periodistas.

- Hemos hablado un buen rato – Ulritch hizo frente a un golpe de Milly – y he visto que ambos tenemos varias cosas en común, algo de química – se agachó para esquivar una bola de energía – y una atracción mutua.

- ¡Eres más mayor que ella! – dijo Yumi, mientras también esquivaba una de las esferas.

- ¡Dos años de diferencia no son tantos!

- ¿No pillas las indirectas, idiota? ¡Intento decirte que yo te quier… ¡CUIDADO!

Una de las descargas había impactado directamente contra el pecho de Ulritch, que salió disparado hacia atrás y quedó inconsciente.

- ¡Ulritch!

En Lyoko, todos los Guerreros estaban por debajo de los 50 puntos, y la Torre aun tenía un bloqueo de dos tarántulas y una mantarraya, que además de dañar a los Guerreros también había golpeado accidentalmente en la torre.

- No se que puede pasar en la vuelta al pasado, con la Torre así – dijo Jeremy - ¡William! ¿Crees que podrías cabalgar la manta para acabar con ella?

- No garantizo nada, peeeeero… - respondió William con un tono que desbordaba arrogancia.

De un salto, logró subir a la mantarraya, y le clavó el espadón. Sin embargo, al hacer esto, no contó con que flotaba encima del Mar Digital, y empezó a caer. Jeremy logró rematerializarle justo antes de entrar en el Mar Digital.

Una vez subió a la sala del superordenador, Jeremy le ordenó ir a Kadic para ayudar a Yumi y a Ulritch. Una vez se había ido, Jeremy no pudo reprimir un comentario:

- Como siempre, tiene que hacer una estupidez… nos hubiera ido mejor meter a Jim en el equipo.

- ¡Oye, Einstein! – dijo Odd -. ¿Te importaría recargarme las flechas?

- Ahora mismo – dijo Jeremy, tecleando los comandos precisos.

Aelita intentaba alejar a los bloques de la torre, pero era inútil, ya que X.A.N.A. programaba otro bloque cuando uno de los dos caía.

- Creo que X.A.N.A. ha ampliado su lógica – dijo Aelita, antes de lanzar otra Bola de Energía -. En lugar de hacer varios ataques seguidos, prefiere reservar sus fuerzas.

- Y lo peor es que con la vuelta al pasado, será más fuerte – dijo Jeremy -. Odd, ya tienes tus flechas. ¡Daos prisa!

- ¡Hacemos lo que podemos! ¡Ven tu a pelear! – dijo Odd, reventando a los dos bloques con sendas flechas.

X.A.N.A pareció decidir cambiar el monstruo y envió tres tarántulas.

En Kadic, William había llegado. Vio que Yumi estaba sola contra Milly y Tamiya, así que decidió intervenir.

- ¡Yumi, ve ahora mismo a la fábrica! ¡Déjame a mí a las reporteras!

Yumi salió corriendo, mientras William la relevaba. Corrió como nunca antes hasta llegar a la fábrica, e incluso, para ahorrar tiempo, no bajó por el ascensor, sino que se dejó caer por la trampilla hasta la sala de scanners.

- ¡Jeremy, envíame cuanto antes!

- ¡Marchando!

Segundos después, Yumi ya estaba en Lyoko.

- ¡Dirección 10 grados norte, y rápido!

William logró derribar a Tamiya, esquivó a Milly, y levantó el cuerpo inerte de Ulritch hasta ponerle en un lugar seguro, aunque al darse la vuelta fue atrapado en una descarga doble, que le levantó tres metros en el aire, antes de ser lanzado contra una de las paredes de Kadic, al tiempo que en Lyoko, Odd era desvirtualizado y volvía a subir con Jeremy, quien no parecía molesto por haber perdido a otro Guerrero.

- Menos mal que has subido, he tenido una idea.

- ¿Cuál? – preguntó Odd.

- He diseñado un pequeño programa, y necesito que lo ejecutes cuando entre al scanner.

- ¡¿Qué? ¡¿Einstein en el scanner para pelear? – gritó Odd, con sorpresa.

- No, no es eso, ahora lo verás.

Jeremy le explicó los pocos pasos que debía hacer, bajó y entró en uno de los scanners. Con algo de miedo en el cuerpo, entró en el scanner, y Odd, dudando, tecleó los comandos que le había indicado su amigo.

De pronto, Jeremy estaba en Lyoko.

- ¡Eh! ¡Einstein por fin en Lyoko! – dijo Odd, alegre -. Aunque es raro… tiene el mismo aspecto que aquí…

- Eso es porque no es yo – dijo Jeremy, que había vuelto a subir – He usado mi secuencia de ADN para crear un clon en Lyoko. X.A.N.A. intentará ir a por él para que no podáis ir contra él, lo que debería darnos tiempo de sobra para desactivar la torre.

El clon de Jeremy empezó a correr, hasta que llegó donde Aelita y Yumi intentaban detener a las tarántulas. Al verle, una de las tarántulas empezó a seguirle, y poco después se le unió la Scyphozoa, mientras William estaba a punto de ser destruido por Tamiya y Milly.

- ¡Ahora, Aelita! – dijo el verdadero Jeremy.

Aelita entró en la Torre, y tecleó el Codigo:Lyoko, desactivando así la Torre. En Kadic, las dos alumnas dejaron de estar controladas, y se desmayaron. William, que otra vez había sido levantado del suelo, cayó de espaldas, sintiendo un gran dolor cervical.

Yumi y Aelita volvieron al mundo real.

- ¿No vas a lanzar la vuelta al pasado? – preguntó Aelita.

- Eso intento, pero la Torre ha sido demasiado dañada… puede que volviendo al pasado, nadie olvide lo pasado… - dijo Einstein, pensando.

- Aún así, será mejor que nada – dijo Yumi.

- Exacto, y si alguien recuerda algo, seguro que tu encuentras la forma de borrarle la memoria – afirmó Odd.

- Vale… - dijo Jeremy, terminando de teclear los comandos -. ¡Volvemos al pasado!

Un fogonazo de luz y…

Yumi miró por todo el recinto de Kadic: máquinas de refrescos, los bancos, los pasillos… pero nada. Parecía que se le había tragado la Tierra. Sólo quedaba la parte que conectaba el recinto con el bosque, así que fue para allá… pero cuando llegó, vio algo que la dejó paralizada.

Ulritch y Milly se estaban besando. Se frotó los ojos por si había visto mal, pero no. ¡Ulritch y… y…! ¿Cómo era posible? ¿Con la vuelta al pasado? ¿Con lo que le había dicho?

Decidió esperar a que Milly se fuera, aunque eso supuso 10 minutos de espera hasta qye Ulritch y Milly se despidieron y quedaron en hablar más tarde.

- ¿Se puede saber qué hacías? – preguntó Yumi.

- ¿Tan mal estás de la vista que no te has fijado bien? – preguntó Ulritch.

- No me tomes el pelo. ¿Y lo que hablamos durante el ataque de X.A.N.A.? – preguntó Yumi.

- ¿X.A.N.A.? El último ataque de X.A.N.A. fue hace dos semanas, y no recuerdo que hablaramos de ningún asunto serio – respondió Ulritch, sin dar rasgos de que estuviera mintiendo.

- Ya… oye, voy a ver a Jeremy… ¡adios!

Corrió a la habitación de Jeremy. Odd y Aelita estaban allí.

- ¿Qué? ¿Ya habéis aclarado las cosas? – dijo Aelita.

- Imposible… Ulritch no recuerda nada… - dijo Yumi, acercandose a Jeremy.

- Cuando dices eso te refieres a… - empezó Jeremy, que no había entendido a Yumi.

Ella suspiró ntes de hablar.

- Durante el ataque de X.A.N.A., estuvimos hablando de nosotros, con interrupciones por culpa de Milly y Tamiya, y al final le dije lo que sentía… pero no recuerda ni lo que le dije, ni el ataque de X.A.N.A., ni… nada.

Jeremy dijo entonces que sería mejor ir a la fábrica, de forma que llamó a Ulritch para que fuese hacia allí. Mientras el grupo se dirigía allí, Odd agarró a Yumi por el brazo, para que hablaran un momento sin que el resto les oyera.

- Es posible que me asesines por esto, pero… fui… yo… quien le aconsejó a Ulritch que saliera con Milly.

-¡¿QUÉ? – gritó Yumi, con mucha furia no contenida.

- Como siempre estáis que si sólo amigos, o algo más, pensé que sería lo mejor para él… y quizá a ti también te vendría bien, para que os aclaréis por fín.

Yumi agarró a Odd por la nuca y no le soltó hasta que hubieron llegado. Jeremy ordenó a Ulritch entrar al scanner.

- Ya veo… - dijo Jeremy, tras haber visto los resultados del análisis que lanzó.

- ¿Qué me he perdido? – preguntó Ulritch.

- X.A.N.A. nos atacó. Tu fuiste el único que no fue escaneado, y cómo la Torre estaba dañada, es posible que al lanzar desde ella la Vuelta al Pasado, te pasara por alto y te borrara los recuerdos.

- ¿Eso significa que tu te…? – preguntó Ulritch con sorpresa.

- ¡No! ¡No estoy loco! Sólo tuve que entrar para escanear mi ADN y enviar un clon.

- Ya veo… en fin, será mejor que volvamos, creo que hoy era la revisión de habitaciones – dijo Ulrtich.

Todos salieron de la fábrica y empezaron el camino de vuelta, pero esta vez, fue Ulrtich quien retuvo a Yumi.

- ¿Qué se supone que hablamos y no recuerdo? – le preguntó.

En ese momento, Yumi tuvo un enfrentamiento en su cerebro. ¿Decirle la verdad? ¿O seguir el consejo de Odd? Dudó un momento, antes de continuar.

- Em… nada, que… enhorabuena por lo vuestro. Disculpa, pero debo irme.

Yumi volvió a su casa, y aunque reprimió el llanto, se sentía fatal. Estaba convencida de que si le hubiera dicho la verdad a Ulritch, no la hubiera creído, y que contárselo solo serviría para mostrar sus celos.

En la academia, mientras Odd y Ulritch ordenaban el dormitorio, Odd no puso evitar preguntar:

- ¿Qué pasa entonces contigo y con MIlly?

- Hemos quedado como pareja.

- ¡Vaya! Pues más te vale tener cuidado, como se enteren los adultos, te vas a meter en un lío por asaltacunas, jeje.

- Ya… tu prefieres poder acusar a la gente de ser asaltacunas, ¿no? Con lo mayores que te gustan – dijo Ulritch, en tono de broma.

- Bueno, sin pasarse… que si me das a elegir entre una señora de 80 años y una jovencita de 20… llámame maniático, que me quedo con la de 20* – dijo Odd.

Terminaron de ordenar, y esperaron a que Jim entrase. Una vez dio el visto bueno, salieron, pero el señor Delmas apareció.

- Stern, me gustaría hablar contigo. En mi despacho.

- ¿Qué he hecho ahora? – preguntó.

Su director no respondió, sino que le hizo una seña para que le siguiera.

¿Habrá descubierto la manipulación?, se preguntó. Jeremy había logrado modificar las normas del M. de Educación, para que en Kadic se admitieran alumnos superiores, y poder estar en el mismo sitio que Yumi si había una activación de torres. Ulritch había sido quien realizó las llamadas oportunas para ello.

Sin embargo, Jeremy no estaba allí, lo que supuso, en parte, un alivio. El señor Delmas se sentó, y tras sentarse también Ulritch, dijo:

- Ha llegado a mis oidos que ha sido visto besándose con una de las alumnas menores, señor Stern. Con la ampliación de los dos años, hasta el curso de Milly se consideraba que alguien era de los más jóvenes.

- Señor, yo… - empezó Ulrtich, pero el director levantó la mano, y siguió hablando él.

- No tengo derecho a meterme en sus asuntos privados, pero dadas las órdenes que hemos recibido, si la señorita Solovieff y usted tuvieran un problema en su relación que la afectase, como una depresión o algo similar, el centro deposita en usted toda la responsabilidad.

- Lo entiendo, señor Delmas.

- Y ya no solo eso… conoce las normas de acercamiento entre chicos y chicas de la academia… si fueran sorprendidos en actos no apropiados, nuevamente la responsabilidad sería suya.

Ulritch sintió ponerse colorado.

- No tenía tales intenciones, señor, y aún menos en la academia.

- De acuerdo. Supuse que lo entendería, pero al igual que en el caso de Della Robbia y… em, bueno, en otros alumnos más, tenía que advertirle.

- Va-vale.

- Puede irse.

* Frase extraída del monólogo Soy un hijoputa del genial Miguel Lago.

TO BE CONTINUED… VAMOS, QUE ESTO SIGUE