Y aquí va el siguiente capítulo. arwriter, ya te dije que de momento, las cosas entre Yumi y Ulritch estarían así :P Y lo del padre, era necesario… si no lo hubiera aceptado, probablemente hubiera matado a su hijo, jeje.
Tras estos preámbulos, ahí va:
Yumi y William separaron sus labios, aunque sus cuerpos seguían apretados. Se miraron fijamente un momento, hasta que ella se dio cuenta de que Milly y Ulritch les miraban.
- Buenos días, parejita – dijo a modo de saludo.
- Lo mismo digo – dijo Ulritch.
Él y Milly se acercaron, mientras William y Yumi se separaron para quedar los cuatro frente a frente.
- Que guardado lo teníais – dijo Milly.
- También vosotros – comentó William.
- ¿Podríais darme una exclusiva para el…? – empezó a preguntar Milly, pero se dio cuenta de que no sería lo mejor, en vista de cómo la miraron.
- ¿Os habéis enterado de lo de Sissi? – preguntó Ulritch.
- Sí… era cuestión de tiempo… - asintió Yumi.
- Nosotros tenemos prisa – dijo William -. ¿Os parece bien si quedamos a la hora de comer?
Miró a Yumi. Milly miró a Ulritch. Evidentemente, esperaban alguna reacción negativa, pero ambos aceptaron. Mientras William salía con Yumi del recinto de Kadic, Ulritch se dirigió a su cuarto, seguido de Milly. Mientras subían las escaleras, ella dijo:
- Que raro que no te negaras.
- No se por qué debería haberlo hecho.
- ¿No te resulta incómodo?
Ulritch se paró y la miró. Milly siguió hablando.
- Todo Kadic sabe que llevas años colado por ella. Anteanoche la ves besándose con William… poco después, yo te beso, y ayer por la mañana, aceptas que seamos pareja…
- ¿Tan mala opinión tienes de mi? – preguntó Ulritch.
- No quería decir eso… - murmuró Milly.
- Ya te lo dije, Yumi y yo solamente somos amigos.
Milly dejó caer una lágrima. Se sentía mal por haber dudado. Ulritch pasó su brazo por el hombro de ella, intentando consolarla.
- No llores…
- Lo siento…
Por el pasillo se acercó una joven de pelo caoba.
- Perdonad… ¿la habitación de Jeremy Belpois?
- Sí… en medio del pasillo, a la derecha, la quinta puerta.
- Gracias.
Se alejó.
Bastante lejos de esta escena, en el bosque de la academia, Odd caminaba rápido. Miraba hacia atrás varias veces, por si alguien le seguía. Por fin, llegó donde había quedado con…
- ¡Tamiya! – susurró.
Ella apareció tras un árbol.
- Has tardado.
- Lo siento, estaba intentando ver cómo seguía el asunto de Sissi.
- Vuelvo a decirte que te has pasado… siempre estáis peleando, y al final…
- Venga, no me regañes ahora…
Se besaron.
- ¿Tu aún no quieres que lo nuestro se sepa, no? – preguntó Odd.
- Para nada… la gente está últimamente a la caza de las parejas… además, con tu reputación…
- Y tú con tu edad… maldito Jim… ¿por qué tuvo que ir corriendo a decírselo a Delmas? Ahora Ulritch sabe que salgo con una de las menores…
- ¿Sabe que soy yo? – se alarmó ella.
- ¡No! Aunque anoche estuvo a punto de pillarte… Milly no le dirá nada, ¿verdad?
- No, es de confianza.
- Más nos vale…
*BIP, BIP, BIP, BIP* El móvil de Tamiya sonó por un mensaje. Lo leyó: "Tami, oi ni pueo comr cntigo xk e kdao cn Ulrico yumi i wiliam n cita dobl,kss". Odd lo miró.
- Mmm… así que vosotras también os despedís con besitos… - dijo con tono de burla.
- ¿Celoso? – inquirió Milly.
- No, porque yo te los puedo dar en persona – dijo Odd, antes de besarla.
De la habitación de Jeremy, salió la chica de pelo caoba antes, y se cruzó con Aelita.
- ¿Quién era?
- Una alumna nueva que ha tenido un problema con su ordenador, y le han recomendado que viniera a verme.
- Mmmm… - dijo Aelita, molesta, pero Jeremy no notó ese detalle.
Jeremy volvió a girarse a su ordenador.
- Por cierto, por la tarde tengo un ensayo con los Subsonics.
- Vale.
- ¿Vas a venir?
- ¿Para qué?
- Cierto… para qué… - dijo Aelita, amargada -. Me voy.
- Cierra la puerta.
- Imbécil – murmuró Aelita antes de salir.
A la hora del almuerzo, Milly y Ulritch se sentaron, y no tardaron mucho en llegar Yumi y William.
- Perdón por el retraso, pero nos pasamos por la enfermería – dijo Yumi.
- ¿Y eso? – preguntó Ulritch.
- Fuimos a ver a Sissi. Aún seguía nerviosa, aunque por lo menos, no temblaba tanto como en el gimnasio – comentó William.
- Me sorprende que haya tardado tanto en romperse su cerebro… con su forma de comportarse… - comentó Milly.
En ese momento, el señor Delmas entró al comedor.
- Debo avisaros a todos que ningún alumno podrá entrar a la enfermería a partir de hoy para ver a mi hija. También señalo que será un tema prohibido en cualquier publicación de Kadic. Eso es todo.
Salió de allí. Automáticamente, todos comenzaron a comentar aquello. Sin embargo, la mesa de la cita doble tenía una conversación distinta. Los cuatro intentaron "atacar" los flancos de la otra pareja, en un intento de ver si Ulritch o Yumi reaccionaban, pero ninguno pareció tener problemas para responder.
Al finalizar la comida, Yumi se levantó un momento al baño, seguida por Milly, dejando a William y a Ulritch en la mesa.
- Bueno, bueno, Ulritch… ¿no vas a hacer nada? – dijo William.
- ¿De qué?
- Se que te revienta que sea yo la pareja de Yumi.
- Presuntuoso… te recuerdo que tengo novia.
- Ya, claro, eso dices… pero sé que escondes algo, Stern… y te aviso que Milly me cae bien, si le haces daño, probarás mis puños.
Ulritch se calló, y le miró con odio. Le dieron ganas incluso de decirle a Milly que fingiera que habían discutido para poder pelearse con William y que encima, empezase él la lucha. Sin embargo, prefirió ignorarle.
En el baño, la situación era bien distinta. Yumi no aparentaba tener ningún problema con la relación entre Milly y Ulritch. Aunque Milly sospechaba que no era así, prefirió no comentar nada.
En el otro extremo de la ciudad, Odd y Tamiya salían del cine. Volvieron pegados el uno al otro, pero bastante deprisa, por si algún profesor notaba su ausencia.
Poco antes de llegar a Kadic, se separaron. Odd recibió un mensaje de Jeremy, que le citaba en la fábrica, así que fue hacia allá, mientras Tamiya iba a su habitación.
Al subir a su cuarto, se tumbó en la cama e intentó dormir un poco, pero no le fue posible, ya que llamaron a su puerta y entró Milly.
- Hola, Milly, ¿Qué tal la comida?
- Bien, bastante bien. No ha habido problemas… aunque sospecho que Yumi no está siendo sincera del todo… ¿y tu con…?
- ¡Cierra la puerta!
Milly cerró.
- … con Odd.
- Bien… no ha estado mal la película.
Milly la miró con cara de "ya sabes de que hablo".
- Tamiya…
- Milly, ya te he dicho que no queremos que se sepa lo nuestro. ¿Por qué no lo respetas?
- Porque si ambos os avergonzáis del otro, es probable que no tengáis claro lo que de verdad sentís… si os quisierais en serio, no os importaría ni la edad, ni…
Se calló al ver que Tamiya intentaba reprimir el llanto.
- ¿Estás bien?
- No… - sollozó Tamiya -. Tienes razón… pero no estoy preparada, y se que él se negaría…
- Pues díselo.
- No puedo… si se lo digo, podría perderle… le quiero mucho…
Empezó a llorar. Milly pasó su brazo por el hombro de su amiga.
- Deberías decírselo… si él también te quiere, lo entenderá.
- Pero… ¿y si…?
- ¿Si que? ¿Si te deja? Mírame… ¿qué posibilidades tenía de que Ulritch se fijara en mi, y encima, habiéndole besado por sorpresa?
- No se…
- Inténtalo… si ves la cosa va mal… dile que estabas bromeando… para no arriesgarte mucho.
Tamiya no dijo nada. Se quedó en silencio, reflexionando. Odd siempre le había gustado, y había resultado sorprendente que fuera él quien diera el primer paso. Pero también sabía que no le gustaban mucho los lazos apretados… si daba un paso en falso, podía estropearlo todo.
Se secó las lágrimas. Estaba decidido: hablaría en serio con Odd tan pronto como volviera de donde hubiera ido. Se asomó a la ventana, donde aún brillaba el sol, aunque pronto oscurecería.
En la enfermería de Kadic, Sissi estaba en estado de trance. No lograba escuchar a su alrededor. Tampoco distinguía lo que veían sus ojos. Dentro de ella, un sinfín de desgracias pasaban a toda velocidad por su mente.
Siempre había sido presumida y presuntuosa. Había atacado al resto de chicas de Kadic, intentando destacar. Incluso había intentado eliminar a los obstáculos que le impedían que Ulritch, su gran obsesión desde que le conoció, se fijara en ella.
Y todo ¿para qué? Para estar sola, acompañada siempre de dos personas que la admiraban, pero ella no apreciaba salvo cuando necesitaba que la ayudasen.
De por medio, había intentado quitarse de encima a Yumi Ishiyama, una auténtica rival, pero sin resultado alguno. Se sintió despreciable.
Luego estaba el asunto de las chicas menores… siempre le había producido satisfacción enfrentarse con Milly y Tamiya, y más aún enfrentarlas a ellas… peor eso no le daba ya satisfacción… se sentía vacía, estúpida…
Pero el Karma ya la había castigado. Odd De La Robbia se había encargado de eso en varias ocasiones, humillándola delante de varias personas de Kadic… y lo peor es que se lo merecía.
Intentó llorar, pero su cuerpo no respondió. De hecho, su cuerpo había dejado de responderle hacía tiempo… cuando sintió una descarga en la cabeza que le impidió hacer nada más.
¿Se estaría muriendo? No, no podía estar tan consciente. Pero lo que había hecho le estaba pasando factura. Debía arreglarlo… pero antes debía recuperarse.
