HOLA!!! sorry por no haber podido publicar más temprano, es que ya llegué tarde de la escuela y no había podido escribir...
SAben que me encanta escribir este fic, por eso les suplico que si les está gustando o no dejen un review para así saber más o menos qué es lo que quieren de la historia ok?? muchas gracias por su tiempo y por todo, neta que no me esperaba esto, menos para ser mi primer fic...
CONSEJOS: si conocen de alguna canción linda y romántica, por fa dejen un review, las oiré y veré si van con la temática de la historia...
ACLARACIONES: la historia es mía, los personajes son de la célebre Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos, a partir de este capítulo comenzaré a hacer uso de canciones pues como han visto mis personajes son cantantes
Otra cosa, mi historia será narrada casi siempre por Edward, aún no decido si quiero meter a otro narrador, creo que conforme avance la historia veré que necesita, les dejo otro capítulo por que mis ideas son de la nada y se me ocurrió esto...
espero les guste...
CAPÍTULO XII
CONFESIONES
-Te espero en mi habitación, no estás sola en la tuya hermanita…- le dije aún sin poder comprender qué era lo que había pasado, salí huyendo, porque con su boca me había llevado al paraíso y al infierno en el mismo momento, con los ángeles al probar sus labios y unirme a ella de una forma que no imaginaba, y con el demonio por que había pronunciado dos palabras que para mí significaban la gloria; "Te amo" pero esas letras no eran para mí y por esos me estaba muriendo lentamente…
-¿Qué ha pasado? ¿le has dicho algo a Bella?- mi hermana llegó unos minutos después…
-Para nada hermanita, creo que le ha hablado su novio…- le contesté con un tono mordaz, claramente se notaba el odio con el que lo decía…
-¡Ah! Hermanito, desde anoche quería hablar contigo…- me dijo mientras se mordía su labio inferior, ahí se asomaba Alice Cullen… su percepción era tan genial que me preguntaba por qué aún no se daba cuenta de lo patán que era su novio…
-Nada Alice, simplemente que no recordaba lo horriblemente grosero e idiota que fui hace unos cuantos años… tenía que encontrar una manera de disculparme y esa fue… en mi mundo…- le dije lo más seco que pude, quería llorar, gritar porque Bella no era mía, porque no me amaba a mí…
Truncamos la conversación, creo que mi humor no estaba súper bien, estaba algo voluble y todos se percataron en el vuelo a Seattle, hubiera querido quedarme a esperar a Bella, que no regresó en el tiempo que esperábamos a abordar el avión, tiempo más tarde nos había avisado que llegaría a Forks hasta el otro día, por supuesto esto a mí no me gustaba para nada.
A la mañana siguiente mi humor no había mejorado para nada, me preguntaba a dónde estaría con ese tipejo, qué estaría haciendo, si se divertía… me estaba volviendo loco, y encima de todo, como había intentado sentarme en el piano, el pobre estaba resintiendo mi furia. Me alejé de él, cuando mi nana nos avisó que estaba la cena. Mi madre había estado cocinando, y verdaderamente estaba delicioso todo, me levanté y comencé a recoger los platos, Alice me ayudaría a recoger la cocina.
-Hay nana…. Yo la veo súper enamorada- mi corazón dio un salto, quería gritar, mi ceño se frunció…
-Sí mi querida Alice, tiene una chispa diferente en sus ojitos, se ve enamorada, y ese tal Alec también la tiene, veo que se aman- de nuevo sentí como si estuvieran clavando llagas en mi corazón… sentía la sangre derramarse…
-Ojalá y todo esto termine así como con mi James… una boda…
-¿Bueno podrías parar ya?- grité yo algo molesto, no me podía calamar así que mejor me salí de la cocina…
-¿Qué ha sido todo eso Edward Cullen?- mi hermana preguntó
-Nada Alice, deja que me calme y vete por favor.- le contesté de mala gana, nunca lo había hecho con mi hermana mayor, ella era alguien a quien yo amaba mucho, y sí, al momento me sentí culpable. Pero es que no dejaba de molestar….
-¿Qué tienes Edward? ¿Por qué estás tan molesto?- preguntó mi hermana con irritación... yo estaba que no cabía de celos...
-¿Sabes por qué hermanita? porque ¡AMO A ISABELLA SWAN!- no pude ver sus ojos por que algo se había roto cerca voltee únicamente para verla a ella salir corriendo...
Me di cuenta unos segundos después que ella había vuelto, pues vi sus maletas en el piso, en la cocina no había nadie así que el sonido provino de las maletas al azotar el piso, por una parte eso me aliviaba, ya que de lo contrario mi nana me hubiera oído y probablemente se hubiera interpuesto entre el mundo y yo.
Salí corriendo detrás del ella, quería alcanzarla, explicarle todo cara a cara, pero qué le diría, ¿Mentiría? Inmediatamente supe la respuesta, por más que intentara, no podría, pues ella es el amor de mi vida, ese que te hace ser la mejor persona del mundo.
Más adelante la vi caer, pobrecilla, iba corriendo tan deprisa que no vio como una rama se atoraba en su pie provocando que se cayera. No pude ni reírme, estaba preocupado porque no se hubiera hecho daño, no quería que por mi culpa estuviera mal, de hecho simplemente no quería que se lastimara de ninguna forma.
Corrí hacia ella, y me acerqué lentamente, ella no se sobó ni nada, simplemente acercó sus piernas y se sentó abrazando sus rodillas a ella, estaba llorando…
-Bella…- mi voz salió a duras penas…
-Edward, vete…- dijo ella fríamente, aunque al momento de pronunciar mi nombre su voz se quebró…
-No, primero dime que estás bien, te torciste el tobillo, ¿No te lastimaste? ¿Te duele?- de verdad estaba preocupado no quería perder más tiempo, así que me acerqué rápidamente y toqué su delicada pierna, y noté la sangre saliendo de su rodilla por el impacto, me fui más abajo y toqué su tobillo que comenzaba a inflamarse…
-Bella necesitamos ir con Carlisle, esto se está poniendo feo…- le dije, estaba a punto de ayudarla a ponerse en pie cuando…
-Deja Edward… me han pasado cosas peores, esto debe ser un torzón… nada más…
-Pero Bella…
-Edward… ¿era cierto lo que le decías a Alice?- preguntó con miedo, tristeza y un poco de ¿esperanza…?
-Bella… yo…
-Respóndeme por favor, y sé honesto…- sus lágrimas dejaron de derramarse por sus ojos, y su rostro se mostró serio e impaciente
-Sí Isabella, ¡TE AMO! Te he amado siempre y he sido un idiota egocéntrico y creído, te he amado siempre, pero nunca me había percatado que fuiste tú la de la carta… yo creí… fui un imbécil…- le dije de la forma más sincera que pude, supongo que mi rostro reflejaba una mezcla entre coraje y desesperación, yo amaba a esta mujer que tengo frente a mí, pero no podía pedirle lo mismo, no yo, que había sido un patán con ella, yo no merecía su amor…
-Edward yo…-la interrumpí velozmente…
-Bella, sé que tú sentías lo mismo por mí, y yo he sido el único culpable de que tu corazón sufriera y por eso debo pagar las consecuencias, no te pido que estés conmigo, por más que mi corazón lo desee, te pido que seas la mujer más feliz del mundo, con quien tu decidas y como lo decidas, yo siempre estaré aquí velando por ti, aunque sea en silencio- mi discurso era la verdad, yo estaría no para ella cuando ella lo quisiera, simplemente estaría siempre porque eso hacen los que aman, estar con el ser preciado incluso si este no les corresponde.
-Edward…- sus ojos comenzaron a derramar lágrimas, no podía, no quería verla así, no quería sentirme más patán de lo que era, no quería que se sintiera comprometida, no quería verla llorar, quería verla feliz como siempre…
-Calama Bella- le sonreí, sin que esta mueca llegara a mis ojos- anda ya vámonos, tengo que llevarte a casa… me acerqué más a ella y la tomé por los brazos…
-Awwww…- gimió de dolor, por un momento desee ser yo quien estuviera lastimado…
-¿Te duele mucho Bella?- Sin dejar que me contestara la tomé de las rodillas y por su espalda y la cargué en vilo, estaba cerca muy cerca de mí y vi como se sonrojaba, incluso así era muchísimo más hermosa. La dejé en la sala mientras llamaba a papá, éste la curó, cenamos y tiempo después Jasper la llevó a su habitación.
-Edward, tengo que hablar contigo…- me susurró Alice, mientras recogíamos los platos…
-¿Qué pasó Alice?- no quería preguntarle, pero sabía de qué iba su interés…
-¿Qué fue lo de hace un rato? ¿no estarías hablando en serio sobre lo de…?- creo que el entendimiento rondó su cabeza…
-Justamente lo que oíste Alice, amo a Bella… la amo desde que me fui de casa hace cuatro años, sólo que no sabía que era ella… amo todo de ella, pero por mi estupidez, ya perdí cualquier oportunidad con ella…
-Hay hermanito, pienso que tienes un poco de razón, pero no desesperes, hay muchas otras personas de quienes te podrías enamorar, que Bella te sirva de lección para que no vuelvas a ser la misma persona de antaño…
El tema por fin se agotó, no quería hablar más de ella, la amaba, pero prefería que mis sentimientos se mantuvieran silenciosos, no podía expresarlos, nunca más la vería derramar una lágrima más por mí…
Entré a mi habitación, me senté en mi cama y prendí la lámpara del buró y ahí estaba…
Enredado con un listón rosa, una hoja blanca… no sé por qué pero tenía miedo de abrirlo… lo sujeté en mis manos y tomé el listón, que olía exactamente como ella… a fresas… y abrí la hoja que con una excelente caligrafía decía…
"Edward… por años esperé que tu boca pronunciara esas dos palabras, pero me cansé de esperar algo que nunca llegaría… he rehecho mi vida y la gente que amo se encargó de pegar los pedacitos que dejaste de ella, no te culpo, a veces cuando se es joven se tiene la tendencia a creer que lo tendremos todo por siempre, pero no es así, hoy ocurrió un hecho desafortunado, pues con tu confesión me percaté que mis sentimientos ocultos por años a causa de tu indiferencia, no sólo permanecen, si no que se han intensificado… Edward yo también te amo, pero no como para arriesgar mi futuro y lo que tengo por alguien que sí se la ha jugado por mí y que me ha demostrado su amor, te amo, y esto sólo sirve para hacernos más daño, no podremos estar ni hoy ni mañana juntos y creo que eso nos hará al final desdichados… Te pido que no hagas las cosas más difíciles para ambos, no hagas hincapié en tus sentimientos, no los reafirmes porque me temo que siempre recibirás una negativa, déjame ser feliz, me la debes… Siempre tuya Isabella Swan…"
¿Qué pasará ahora?
Bueno chicos, en serio los adoro por dejar y tomarse el tiempo tanto de leer como de escribir un reviez... los adoro lo saben... por eso no me gusta hacerlos esperar, no podía dejar pasar el día para publicarles algo nuevo, está bien algo tarde, pero llegué jejejeje!!!
ADELANTO:
No podía ser que me tuviera embrujado de esa manera, ¿apenas nos habíamos distanciado dos semanas y ya la estaba viendo? No podía ser cierto... me acerqué a ese ente y ella...
-Hola Edward, veo que ya conoces a la prometida de mi sobrino...- ¿su sobrino...? Ahí estaba la relación de aquél tan extraño, pero conocido apellido...
JULIE
