HOLA!!! sorry por no haber podido publicar ANTES, había estado sumamente ocupada, pero les prometo que hoy mismo les publico otro capítulo ok?

SAben que me encanta escribir este fic, por eso les suplico que si les está gustando o no dejen un review para así saber más o menos qué es lo que quieren de la historia ok?? muchas gracias por su tiempo y por todo, neta que no me esperaba esto, menos para ser mi primer fic, adoro sus reviews, me emocionan mucho cada vez que leo alguno, y pues ya saben, NUNCA HAGO LO QUE ESPERAN, así que lo que viene será interesante.

CONSEJOS: si conocen de alguna canción linda y romántica, por fa dejen un review, las oiré y veré si van con la temática de la historia...

ACLARACIONES: la historia es mía, los personajes son de la célebre Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos, a partir de este capítulo comenzaré a hacer uso de canciones pues como han visto mis personajes son cantantes

Otra cosa, mi historia será narrada casi siempre por Edward, aún no decido si quiero meter a otro narrador, creo que conforme avance la historia veré que necesita, les dejo otro capítulo por que mis ideas son de la nada y se me ocurrió esto...

espero les guste...


CAPÍTULO XVII

PESADILLA

Me asomé ruidosamente en su recámara, encendí las luces y la vi hecha una bolita en su cama, llorando y sin decir palabras, me preocupé pues no quería verla así, no quería verla triste pues esa tristeza me traspasaba y tocaba fibras en mí, sin saber por qué me fui acercando lentamente a su lecho, y le dije:

-Calma Bella, fue sólo un mal sueño…- ella no me miraba y decidí que lo mejor sería salir de ahí, suponía que a ella no le gustaba que los demás viéramos su vulnerabilidad- descansa… dejo la puerta abierta ¿ok? Cualquier cosas estoy en mi cuarto- apagué la luz y me fui a la puerta…

-No… quédate por favor, no me dejes sola…- me suplicó y mi corazón se regodeó en sí mismo, yo y mis instintos eran dos cosas totalmente distintas, yo la amaba de eso estaba seguro, pero cuando amas así existen otros sentimientos que en ocasiones no entiendes… ella era una mujer hermosa en todos los aspectos, y el que también lo fue en lo físico hacía que la deseara muchísimo. Me dije a mí mismo que el estar a solas con ella no significaba nada y que tenía que comportarme como todo un caballero, me senté sobre el sofá que estaba a un lado de su cama, la observaría dormir, eso sería como una experiencia en el cielo.

Llevaba exactamente diez minutos en aquella posición, si bien no tenía sueño estaba algo incómodo, me dolía su dolor, en un nivel que ni yo mismo podría imaginar, verla destruida me aniquilaba, me sentía fatal y quería encontrar una forma en la que ella no se sintiera desdichada, además tenía que luchar mucho conmigo mismo para que mi mente no formara fantasías sucias de mi ángel, ella no merecía aquello, pero por más que me alejaba de aquél sendero prohibido, mi cuerpo no cooperaba…

-Edward…- me dijo ella en sus sollozos…- ¿puedes por favor abrazarme…? - me lo dijo y claramente no podía negarme, en esos momentos mi cuerpo pasó a segundo término, ella era el ser más frágil del mundo y yo no quería dañarla de ninguna manera, quería verla feliz, sonreír y ser mi ángel, la capaz de iluminar las tinieblas…

Me dirigí hacia ella sonriéndole, ella asintió y se acomodó hacia un lado de su cama, le extendí los brazos y se acurrucó en mi pecho, supe entonces que ese era mi lugar favorito, con ella en mis brazos nada más importaba y todo tenía sentido…

Estuvimos así durante mucho tiempo, le acariciaba la espalda para que se calmara y finalmente le tarareé aquella canción que toqué en Forks con ella en la sala, si tenía dudas, ahora estaba seguro de que la había compuesto por y para ella, eso sucedió porque de pronto la letra comenzó a surgir de la nada…

Unos minutos después ella se quedó profundamente dormida, pero a pesar de aquello yo no la abandonaría, ella me había pedido que la abrazara y así sería, la acomodé en su cama y me puse a un lado, pasando mis brazos a su alrededor, la miraba y podía ver cuán perfecta era, no era para nada ninguna belleza promedio, y por eso sabía que su carrera sería sumamente exitosa, pues era muy talentosa y en la industria importan ambas cosas…

Ella llegaría muy alto y tendría a alguien a su lado, alguien que verdaderamente mereciera su amor, alguien que no la dañara y que la protegiera, y ese alguien lamentablemente no era yo… me dolía muchísimo saber que alguien más estaría con ella en sus pesadillas, que la abrazaría, la besaría, le haría el amor… alguien con quien formaría una familia… la visualicé entonces… cuando ella dijera ese "sí", después de haber caminado al altar de brazos de mi padre, vestida de blanco, y yo no podría estar en su boda sufriendo, debía demostrarle que respetaba su decisión y que el rendirme era la prueba de amor más grande que podría darle…

Así decidí que debía doblegar cualquier plan que la hiciera desistir de su negativa, pues ella merecía a alguien mejor que yo… Además no era posible que me amara de la misma forma, no habiendo sido un monstruo, alguien que la hirió no sólo a ella, si no a su madre… una lágrima se escapó de mis ojos y la tristeza me hundió en sus profundidades, lamentaba el pasado, lo odiaba, me odiaba a mi mismo…

Mañana debía intentar por primera vez ser el amigo de Bella, ser alguien incondicional pero con la idea de que ella jamás, JAMÁS iba a ser para mí, ahora estaba seguro de eso, ella necesitaba eso de mí, pues el otro papel lo desempeñaba su novio, ella no me perdonaría y ya debía hacerme a la idea.

-Edward…- murmuró en sueños, esperen ¿ella soñaba conmigo?, de pronto su abrazo se volvió insistente, pensé que probablemente la estaría lastimando, así que sutilmente la solté- No Edward, no me dejes…- su voz sonaba desesperada, ella no quería que la dejara, ¿y ahora qué debía hacer yo?- lucha Edward… te amo… lucha por mí…- sólo eso bastó…

Eso respondió mis incógnitas, sus palabras me barrieron y penetraron mi pecho llenando mi corazón de algo que no conocía, la certeza de que ella me perdonaría y que por fin estaría a mi lado sin reservas; mi plan de hace unos momentos se vino al suelo, no podía dejarla, ya no… lucharía como ella me lo había pedido, por esto que le pasaba a mi interior… aún no encontraba palabras que fueran lo suficientemente fuertes para expresar todo lo que sentía por esta hermosa chica de ojos profundos y cafés que tengo en mis brazos…

A partir de ahora no sería más el mismo hombre, pues ahora tenía una razón, ella me amaba y me pidió inconscientemente que luchara por ella y eso haría… la apreté contra mi pecho y sin saber la hora o el lugar, me quedé profundamente dormido, con una sonrisa en el rostro en mi lugar favorito con mi ángel entre mis brazos…

Algo comenzó a moverse entre mis extremidades… no recordaba exactamente qué había pasado, porque probablemente aquello había sido un sueño.

-Edward…- me habló una ronca voz, de pronto todo cobró sentido, no había sido un sueño y había dormido con la cálida humana más hermosa del planeta, abrí mis ojos y me encontré con los de ella, que hacían miles y miles de preguntas…

-Buenos días Bella… ¿estás mejor?- pregunté algo dolido por su mirada, de pronto esta se volvió de comprensión…

-Lo siento Edward… ¿tan mal me puse?

- más o menos, no querías estar sola…- le dije, y hasta ese momento me cuestioné sus razones para ponerse así… quería saber cuál era el motivo de su llanto, quería luchar contra cualquiera que la pusiera en ese estado, ahora era capaz de convertirme en asesino por hacer que el dolor se disipara de su alma.

-Es que… Edward, verás… yo tenía una relación muy estrecha con mi padre y cuando murió… fue muy duro- sus ojos se empañaron, tonto Edward… ¿vez lo que ocasiona tu curiosidad?- y sigue siéndolo, pues en ocasiones sueño con él, me lastima pues lo veo morir, y me doy cuenta entonces que ya no está…

-lo lamento Bella…- quería cambiar de tema, pero el silencio suplió el incómodo parlamento- ¿qué harás hoy?

-Pues no sé… Alec aún no me llama, pero me cambias el tema ¡eh!, muchas gracias por no haber huido de mis comportamientos tan densos…- sonrió- Emmett recuerdo que se fue a dormir con Tozko sólo porque estábamos él y yo solos y me puse así…- los dos nos reímos, ya veía la complexión de mi hermano atorada en la puerta del perro que era la mascota familiar hace algunos años.

Estuvimos riendo toda la mañana, desayunamos y nos la pasamos en pijama, verdaderamente pasar el tiempo con Bella era para nada aburrido, siempre tenía algo que hacer o decir y sus ocurrencias eran muy graciosas, ella era una mujer simplemente PERFECTA.

Ring… ring…

-Hola…- contesté algo irritado, no quería que nada arruinara mi momento con mi ángel

-Edward, sé que es domingo, pero es que ha pasado algo grave. Ven a la disquera, apúrate…- Dicho esto Dimitri colgó, lo supe por su tono de voz que el asunto era grave, así que le conté a mi inquilina que saldría y ella me pidió que la llevara conmigo, por si veía a Alec; eso me disgustó, aún así no me negaría a pasar un rato más con ella.

Llegamos a aquel edificio blanco con las letras de "Twilight records", entré rápidamente y visualicé a Jasper y a Alice en aquel lugar, nos saludamos cuando llegó aquella persona que se me hacía tan conocida…


qué tal?? a mí me gustó escribirlo, fue lindo...

ADELANTO:

-¿Así que los chismes eran ciertos?- preguntói mi querida hermana, la verdad es que todo este alboroto me hacía sumamente feliz, también me esperaba su llegada, pero no que pasaría esto. En la esquina de la habitación sentí su mirada, quería huir, ella era un demonio, y existía para hacer mi vida de cuadritos.

JULIE