Discleimer: obviamente saben que VK no me pertenece pero por si no, se los aclaro, todos los derechos son de Matsuri Hino.

Capítulo 1.

Vació.


Ver, escuchar y sentir…¿sentir?, sentir dolor… ella no estaba segura si el dolor provenía de las sensaciones de dureza y frialdad que le obsequiaba el medio o del desolador sentimiento de vacío que reinaba…¿dentro?...en su mente, en su alma.

Nada… no había nada en su mente vacía y ante tan aterrador panorama no sabía si valía la pena abrir o no los ojos, en la búsqueda desesperada logro encontrar un punto brillante en la inmensa oscuridad que ahora era su alma, el punto luminoso era un nombre: Kaname, no sabía si era el nombre de lugar o una persona incuso tal vez ¿su propio nombre? pero sabía que la simple existencia de ese punto brillante significaba que no estaba vacía , ese simple nombre la hizo sentir algo más que dolor y se convirtió en la razón para abrir los ojos. A pesar de que la decisión ya estaba tomada por su mente a su cuerpo le llevo más tiempo del que esperaba obedecer esa orden.

Al abrir los ojos no pudo ver más que blancura y supo que el frío provenía de la nieve que la rodeaba, estaba tirada a campo abierto en el bosque durante una tormenta de nieve, a pesar de que no tenía idea de cómo llego ahí por alguna razón el paisaje le pareció muy hermoso y no es que con los recuerdos hubiera perdido el sentido común sino que por alguna extraña razón supo que ella amaba la nieve y al invierno, como una repuesta a su halago mental, la tormenta disminuyo su intensidad y la chica tirada en la nieve pudo ponerse de pie y ver a su alrededor, esperaba encontrarse con nada más que la soledad del bosque pero no fue así algo dentro de ella le decía que no estaba sola y que la compañía que se acercaba no venía con las mejores intenciones. De pronto el silencio del bosque le pareció aterrador y cada sonido del viento pasando por los árboles la ponía paranoica, la espera no fue muy larga en unos cuantos segundos sus miedos fueron cumplidos de entre los árboles apareció corriendo una figura humanoide. Aunque el poco sentido común que le quedaba en la cabeza le indico a gritos correr su cuerpo no le respondió y cuando lo hizo fue demasiado tarde, al intentar correr tropezó con sus propios pies y callo en la nieve, la figura temible se acerco ahora tranquila y satisfecha con la torpeza de su presa. Si, ella era la presa de esa criatura que no se podía clasificar como humana, a pesar de la apariencia que resultaba más bella que común el ser que se le acercaba tenía el rostro desfigurado por una mueca y le delataban como ser sobrenatural colmillos y garras, ambos llenos de sangre…vampiro… que irónico ella sabía eso, pero no su propio nombre ni nada más de sí misma, solo el nombre Kaname y la recién notada certeza de que ese nombre no le pertenecía a ella pero si era muy importante tanto que ante el miedo que la embargaba en ese instante lo único que pudo hacer fue gritar ese nombre.

-¡Kaname!

Ante su grito el vampiro que se acercaba a ella le dedico una sonrisa sádica y dijo.

-No vendrá esta muerto.

Ella no sabía quien era ella misma ni Kaname. Pero esas palabras rompieron su alma vacía y oprimieron su corazón al punto que no sabía si la sensación era fisiológica o emocional, tal vez hubiera sido mejor nunca abrir los ojos.

Podía sentir…o tal vez ¿imaginar? la mano del ser frente a ella atravesando el viento para asestarle un golpe y podía escuchar su risa satisfecha, eso no le importo, pero la mano nunca llego y sonido de un disparo irrumpió la escena.

-¡No la toques!-

La voz que pronuncio esas palabras la hizo abrir los ojos y buscar a su dueño, las miradas se encontraron borgoña contra chocolate.

-¡Yuki!- dijo el sorprendido y aliviado.

-¡Kaname!- dijo ella segura y feliz.

Ambos jóvenes corrieron abrazarse, el contacto la hizo sentir cálida y protegida pero aun así no sabía nada además de eso, la única certeza que tenía en la vida era que ese hombre era Kaname, la única pieza de su alma vacía, y que…¿lo amaba?

-¿Yuki?...¿ dime que tu eres Yuki?- pregunto el con voz angustiada pero sin dejar de abrazarla como si temiera que desapareciera, ella lo pensó por un instante y respondió segura con un asentimiento de cabeza, ahora tenía una pieza más de su memoria perdida.

-Si, pero… lo único que sé es que tu eres Kaname… y nada más- respondió ella al borde de las lagrimas sin poder entender nada de lo que estaba pasando- Kaname, Kaname, Kaname, Kaname, Kaname, Kaname,- repetía ella aferrándose a el y llorando desesperadamente.

El trato de normalizar su respiración y acariciaba el cabello de ella tanto para tratar de tranquilizarla a ella como a sí mismo.

-Lo siento… yo soy Kaname, tu eres Yuki… mi Yuki, pero también es lo único que se- dijo el tratando de ocultar la desesperación de su voz sin lograrlo del todo, el apuesto chico de cabello cobrizo aferro más en sus brazos a la hermosa mujer de largo cabello castaño, pero de pronto la soltó y empujo protectoramente tras de si.

Ellos se habían distraído por un tiempo y no notaron que el vampiro al que el había derribado de un certero disparo en el pecho se había estado retorciendo en la nieve y ahora estaba de nuevo de pie mirándolos con furia.

-¿Por qué no estas muerto bastardo?- pregunto con voz distorsionada por la furia.

-Corre- susurro el hombre de hermosos ojos borgoña a la chica tras el.

-Nunca- contesto ella con valentía sacada de quien sabe donde y abrazándose a el nuevamente.

-Por favor- dijo el.

-No me pidas eso- contesto ella angustiada.

-Por sus cabezas me darán una gran recompensa- dijo el vampiro mostrando una sonrisa torcida. El chico aferro de nuevo el arma en sus manos y apunto y disparo de nuevo... y otra vez y otra, pero fue en vano por que el arma no tenía más balas, el había encontrado un arma con tan solo una bala y ya la había usado. La risa malvada del vampiro se escucho aun más alto que la vez anterior y dijo.

-No se preocupen sus muertes no serán rápidas…serán lentas y dolorosas- volvió a reír- me equivoque mejor si preocúpense sus majestades- dijo el vampiro haciendo una falsa reverencia, mientras tras de si se mostraban por lo menos una decena más de ojos rojos y sádicos como los del vampiro que tenían enfrente, sus dueños esperan tranquilos ocultos en los árboles.

-Te amo- fue lo único que se le ocurrió decir en ese momento a ella, el chico sonrío con cierta melancolía y tristeza.

-Lo se, no tiene sentido pero yo también, no sabes cuanto.

La pareja se tomo de la mano y cerró los ojos ante lo inminente pero de nuevo un disparo sonó estruendosamente y los trajo de vuelta a la realidad, el vampiro que los amenazaba hace tan solo unos segundos estaba tirado en la nieve con la cabeza prácticamente destrozada y sangre brotaba cálida del cuerpo sin vida, ambos jóvenes quisieron vomitar.

-Corre idiota- grito una voz que delataba la molestia de su dueño, un hombre de cabello plateado y ojos lilas que disparaba con precisión y sin remordimiento a las vampiros enloquecidos que se acercaban a atacar.

A pesar de ser la voz de su salvador a Kaname le exaspero un poco la presencia de ese sujeto, pero ese pensamiento no duro ni un segundo pues reacciono en seguida y corrió desesperadamente tomando la mano de la joven que a pesar de no saber nada de si mismo sabía era todo para el.

Notas de Autor:

Comenzando el año con una nueva historia, es mi primera historia de VK y espero que les guste, aclaro que la historia se ubica en el universo del anime, no del manga, así que todo lo que pasa después de la batalla con Rido me lo inventare yo y espero sea de su agrado.

Espero sus criticas y opiniones para ver si continuo con esta historia, el plan es hacerla corta pero todo puede pasar según sus reviews y mi disociada imaginación.

GRACIAS POR LEER!