Este es mi primer fic de Hunter x Hunter. Esta serie le comencé a ver por la culpa de cierta personita a la que no quiero mirar (¬¬), pero que se llama Noisy. Y ahora, soy una fanática sin cura posible. Espero que les guste y que me dejen hartos Reviews, por que así yo me animo a seguir escribiendo. Aunque si no lo hacen también lo haré.

Como soy una persona a la que le dan miedo las demandas les advierto desde ahora que esta historia contendrá Yaoi al 100% ( Leorio/ Kurapika; Gon/ Killua; Hisoka/ Irumi), (este ultimo personaje la verdad no sé lo que es pero en un Cáp. El hermano gordito de Killua se expresa de él como bueno... como Él a si que déjenme ser feliz Ok?) y lemmon en capítulos siguientes. Claro que les indicare para aquellas personas a las que les guste el Yaoi pero no el lemmon... =^_^=

Espero que les guste y sin mas palabras... aquí esta mi humilde historia.....

Hally Black

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_ Kurapika?? - sentado sobre la branda del gran trasatlántico que abordaban, se encontraba un joven de rubios cabellos, y de profundos ojos azules, de subes facciones que le daban un aspecto de delicadeza. A su lado estaba apoyado quien le hablaba, un joven moreno de barba y de atlético cuerpo, que estaba aferrado a un maletín que ni en la muerte dejaría. Ambos lucían algo preocupados, pero cada uno por distintas razones.

El primero estaba allí, sin pensar en nada mas que en su venganza. Pero que con frustración veía cada vez más lejana. Y es que el Gennei Riodan no había sido aun capturado. Y eso le molestaba, pues con cada día que pasaba se le hacia más difícil seguir la pista de los ojos de su pueblo.

Y es que el muchacho llamado Kurapika era un integrante de la tribu cuyos ojos cuando estaban emocionados, se volvían rojos, la tribu Kuruta. Aunque ya había capturado y acabado con el líder de dicha organización, no contaba con que esta se reintegraría con tanta rapidez, siendo ahora más cruel, si es que se podía, que antes. Por su parte el moreno que le miraba ( y que como se habrán dado cuenta, responde por le nombre de Leorio) se preocupaba por el lamentable estado de su amigo. Y es que por pensar en sus venganzas, y en nuevos planes estaba dejando de lado su propia salud. No comía, casi no bebía nada y cada día amanecía más pálido. Y eso, en su condición de 'medico' no podía dejarlo pasar.

Esperaba que el pequeño de ojos claros le dijera ahora que le pasaba, aprovechando que Gon y Killua habían salido a inspeccionar por cuadragésima vez. Y es que por lo visto estaban buscando alguna manera de mecerse a la sala del capitán y convencerlo de que les dejara manejar el navío.

_Kurapika!!- volvió a repetir su nombre conciente de que el otro no le había escuchado. Seguía con la mirada perdida en le horizonte. Como quien intenta atrapar un ave, de manera lenta el joven aprendiz de doctor tocó el suave rostro de su amigo, para hacerle entender que estaba allí. Y como lo había planeado, su rubio compañero se sobresalto, y se quedo allí, mirándolo con cara de pocos amigos.

_ Vamos al comedor, comamos algo, y hablamos, ¿te parece Kurapika?- Leorio trataba de sonar despreocupado, pero era imposible. Cada vez que esos ojos se fijaban en él le hacían sentir que el corazón se le paralizaba en una sensación de lo mas incomoda pero a la vez maravillosa- yo invito...... - termino de decir en un susurro.

_ Déjame en paz Leorio, no tengo hambre- Kurapika aun enojado por la interrupción de sus pensamientos miraba desafiante al chico. Disfrutaba, por una razón que el aun ignoraba, atormentar al 'doctor'. Y es que adoraba ver como con una palabra o con un gesto este de ponía nervioso. Antes se había preguntado por que esta reacción. Pensaba en un principio que se debía al miedo de este a que se burlaran de él, pero, al perder el habito de molestarle había comenzado a pensar que le joven le admiraba, y que por eso le disgustaban esas actitudes para con el.

Y era obvio que el joven Leorio se daba cuenta de cómo disfrutaba atormentarle.

Pero, había algo mas allá que Leorio ignoraba. Y era la suave calidez que el corazón del joven Kuruta transmitía cada vez que le veía. Pero claro, el siempre tan metódico había preferido mas de un millón de veces dejar pasa esas sensaciones, hasta que algún libro o algo le indicara que era eso y luego le indicara las instrucciones a seguir.

Por que él lo quisiera o no jamás dejaría que eso llamado corazón se apoderara de su razón. Tenia miedo de haberse enamorado de su mejor amigo. Por una razón bien concreta. Leorio lo quisiera o no estaba cautivo, todavía, del recuerdo del que fue su mejor amigo. Ese al que no había podido salvar, ese por el que se convertiría en doctor, ese por el que indirectamente se habían conocido.

Un incomodo silencio cayo sobre ellos. No es que fuera algo realmente molesto, pero cada vez se estaba volviendo más y más frecuente. El joven Kuruta, luego de meditarlo un poco decidió abandonar aunque fuese por unos minutos sus planes y acepto la invitación de Leorio.

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_Hey Gon, cuidado!!

_Lo siento Killua...

_ No se nota... fíjate para la otra...

_ Habla mas bajo que nos van a oír!!

_Esta bien.......

Esta pequeña discusión que se llevaba a cabo en lo más oscuro de un armario, había llamado la atención de uno de los peores guardias de seguridad del barco, el cual ya había sido alertado sobre un par de muchachitos que por lo visto intentaban 'tomar prestado' aquel navío por un rato. Luego de refunfuñar contra los padres de todo tipo de mocosos que en cada viaje intentaban hacer lo mismo, se decidió a abrir la puerta, asustando a los molestos chiquillos con un arma de juguete, cosa que siempre le resultaba, y así estos dejarían de planear el secuestro del braco, y de paso tomarle el miedo a todo tipo de guardias de seguridad. Eso era en definitiva lo mejor de su trabajo... hacer llorar a los pobres e indefensos pequeños. Claro que no sabia con quienenes se metía.

Lo primero que vieron ambos jóvenes, cuando sorpresivamente se abrió la puerta del armario que los protegía, fue una malísima imitación de pistola, seguida del rostro de un guardia que no se veía precisamente feliz. Por el contrario....

_ Que se supone que es esto?? Acaso una mala estrategia que busca espantar a pobres niños como nosotros, bajo el riesgo de causarnos un horrible trauma psicológico??- la voz teñida de ironía que utilizaba ese chiquillo de cabellos blancos y mirada fría solo estaba logrando hacer enojar más y más al guardia, quien estaba, dicho sea de paso, bastante incrédulo por la situación. Jamás en sus 15 años de servicio le había pasado lago así.

_ Vamos Killua no seas tan malo con el pobre señor, el no tiene la culpa de ser tan feo..

_ Tienes razón Gon. El pobre quizá solo necesita a alguien que no se ría de su horrible rostro de buldog... aunque la verdad dudo que por mas que busque encuentre...

Ahora si que no lo podía creer. Ese muchachito de cabellos cafés y de ojos grandes, también se estaba burlando de él. Ambos chicos se miraron y antes de que pudiera reaccionar salieron corriendo, en busca de lo que él supuso, serian sus padres. Bueno si esos chicos querían jugar sucio, el también lo haría.

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Leorio miraba con una sonrisa a Kurapika, haciendo que el rubio muchacho se sonrojara como un tomate. Y es que el joven doc. No le sacabas los ojos de encima. Tomo una copa y pidió que la llenara con el delicioso vino, que ambos estaban bebiendo.

Lo quisiera o no reconocer, el joven moreno tenia un gusto excelente, y le estaba haciendo pasar un rato agradable, contándole anécdotas y datos que ambos discutían. Todo iba de lo mejor, hasta que la un mesero, al acercarse a tomar la orden de la pareja, derramo sin querer sobre las ropas de Kurapika la botella de vino.

Leorio le paso su chaqueta para que se cambiara con el pretexto de que no podía pasearse en un lugar tan refinado como ese con sus ropas mojadas y manchadas. El mesero no paraba de pedir disculpas mientras que el joven Kuruta, se cambiaba en el baño. Al volver tubo que aguantar las risas de Leorio, pues la chaqueta sobre el pecho desnudo de su amigo, le daba una apariencia bastante femenina. Y el hecho de que el sonrojo que la situación causaba aumentara esa impresión no le ayudaba.

Fue en ese momento que llegaron sus dos compañeros, corriendo y riendo de manera bastante infantil. Al verlos arrancan a su lado y esconderse quedan bastante intrigados por la situación, por lo que ambos 'adultos' se preparan a preguntar cuando un enorme guardia, bastante parecido a un perro aparece en la puerta, y localizando a los pequeños, corre a su lado.

_ Leorio, Kurapika, escóndanos...- la voz de Gon, llena de una risa incontenible, les dio a entender que algo le habrían hecho al pobre hombre.

_ Ustedes son los padres de estos jóvenes - el guardia mas que preguntar hacia una afirmación, por lo que continuo, sin darse cuenta de lo que sus palabras incomodaban a la joven pareja- deberían vigilarlos con mas cuidado, y es que son unos niños muy mal educados, por eso no deben dejar que se alejen de ustedes, ya saben que cualquier daño que hagan ustedes como padres, deberán cancelarlos...

_ Eh señor, la verdad es que ambos somos varones, por lo que a decir verdad, no son nuestros hijos...- Kurapika, rojo de furia apretaba la mano en la que llevaba las cadenas, haciéndose daño, con la obvia razón de no lanzarse contra es guardia. ¿¿Que le importaba como estuvieran educado esos niños?? Lo que el sabia es que los niños siempre serian inquietos, por lo que esas actitudes no le mostrarían su educación. Además NADIE le llamaba chica, de ninguna forma le iba a perdonar aquello.

El guardia casi se muere de un infarto.... luego de unos minutos de silencio carraspeo, continuando con su discurso de manera incomoda.

_ Es que... jamás me había tocado tratar con un pareja homosexual tan valiente como ustedes, como para reconocer que ambos chicos son sus 'hijos'. Muy bien, no seré yo quien les diga que debe o como deben criar a sus pequeños, solo vigílenlos, ok??

Leorio se levanto totalmente indignado, y tomando al guardia por la chaqueta.

_ Escucha bien, en ningún momento te hemos dicho que esos pequeños son nuestros hijos. Somos un grupo de turistas, que queremos pasar un rato tranquilo. O es que té molesta que un grupo de amigos se vayan de paseo?? Además, no crees que te podríamos demandar por injurias y calumnias??.

El comedor entero miraba la escena, pues era mas que extraño encontrar a un guardia insultando a los pasajeros del braco. El administrador que había presenciado la discusión se acerco y luego de pedir disculpas, y de asegurar que la situación no se repetiría dejo a los cuatro cazadores no sin ates prometerles un regalo como forma de disculparse por el incidente.

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Ok Ok. No quedo como había pensado, pero las cosas se irán aclarando. Quizás esto no les haya parecido trascendente, pero ya verán como todo se va resolviendo... y para los que quieran Yaoi... no se preocupen que ya vendrá........ en el próximo capitulo......... Bueno igual espero sus opiniones y... eso............

Saludos....... Hally Black