El mundo de pronto se había vuelto negro. Completamente negro. Su cuerpo se había vuelto invisible. Y era mejor así. No ver como las heridas de las que manaba su propia esencia vital, adornaban lo que algún día había sido su esbelta figura de un niño de trece años.

De pronto la luz se hizo, y un joven de 23 años le miraba de frente. Sus ojos negros eran inexpresivos, su rostro hermoso. Se reconoció a si mismo en unos años mas. Sin embrago esta vez las heridas no lo acompañaban. Parecía que estaba bien.

El pequeño Irumi trato de acercarse a su propia imagen, convencido que era su propia salvación

-Aléjate- el mayor le hablo de manera fría y desgarradora. Con su voz coronada del dolor físico.- es por ti que estoy acá.

-acá adonde- pregunto el niño

-en un estado de inconciencia. Tu me hiciste recordar. Yo te había eliminado. Tu ya no eres yo.

El niño que por fin había llegado a su lado tomo la mano del adulto y la apretó contra su pecho

-te equivocas. Siempre he estado acá, es solo que por fin hoy me vienes a visitar.

Hizoka, el gran de los magos, se encontraba allí, tratando de hacer malabares con sus propios sentimientos. A su lado, su único amigo sufría. Y mucho. Inatentaba hablarle pero nada se le ocurría. Nada tenia que decir.

Es que con el jamás había sido necesarias las palabras.

Irumi y el se entendían con solo mirarse. Eso lo había descubierto hace unos días, cuando esto había comenzado. Había comprendido que su arte no era la precisión de cada uno, si no más bien la complementación de sus habilidades.

Cada uno trabajaba en lo suyo, pero confiando plenamente en el otro. El mas mínimo error les podía costar la vida. E Hizoka había entendido que el jamás le traicionaría.

Por lo mismo no le queria fallar… no ahora…

-Que intentas decir con eso

ambos Irumis se encontraban en medio de la oscuridad, con sus cuerpos brillando (tipo anime, uds entienden XD)

- nunca lograron destruirme… no ellos… tu solo me ocultaste de su vista… tu solo te olvidaste de mi existencia

-por que dices eso? -Irumi trataba de recordar su pasado. No tenia clara su propia historia.

Por que tu tenias miedo, y me abandonaste. Me dejaste por salvarlo a el, a Killua. Y no te lo reprocho, fui yo quien te impulso, pero tu jamas volviste por mi hasta ahora.

Hizoca se sento al lado del joven Zoldick, que parecia mas tranquilo, y le tomo la mano.

- no se que decir ahora, no puedo explicarlo Irumi, solo se que me he acostumbrado a ti, que me gusta trabajar contigo… no quiero que sufras- Hizoca veia extasiado el rostro de Irumi sereno. Era precioso.

Se acerco lentamente hasta que sus labios se rozaron…

SE QUE ES MUY CORTO XDD pero la u no me ha dado tiempo para mas XDD

Quejas comentarios, ya saben reviews o manden un mail XD