El vestido se teñia mas y mas de rojo, indicando que el pelibalnco que se encontraba apoydo en el estaba perdiendo ams sangre de la que cualquier persona consideraria sano.

Gon se quedo alli, helado. La madre de Killua parecia mirar sin comprender la situación, mientras que el anciano miraba la escena con pavor.

Kurapika que aun guardaba un poco mas de conciencia, se percato que el vestido de la madre de Killua se encontraba desgarrado, y que el anciano tenia una horrible herida cerca de su corazon. Al parecer Killua los habia atacado, pero no ce podia explicar el estado del joven Zoldick.

- No fuimos nosotros… las trampas… las trampas que tenemos lo dejaron asi… su velocidad le permitió atacarnos antes de darnos cuenta… pero las trampas se activaron y no alcanzo a reaccionar…- la explicación de la mujer sonaba distante… pero por la forma en que su cuerpo se encontraba, denotaba la preocupación que sentía.

Gon corrió y le arrebato el cuerpo inconsciente de su amigo a la mujer.

-Vayan a buscar a la enfermera… grito, abrazando el cuerpo inerte de su mejor amigo. No se preocupo de ver si le hacían caso o no… solo se quedo viendo el rostro pálido manchado de sangre de su compañero. Sus ojos se encontraban suavemente cerrados, como si estubiera dormido. Su boca, cadavérica, se encontraba entreabierta, y dejaba espacar suavemente el aire de su cuerpo. Estaba como hipnotizado viendolo, apreciendo la devilidad de uno de los chicos ams fuertes del mundo, pero que en ese momento como cualquier mortal, estaba luchando por permanecer en el mundo de los vivos.

Lagrimas. Jamas habia sentido esa senacion, al menos, no la de las suyas cayendo por su piel.

Los labios del mago se encontraban sangrando, de tanto mordérselos. Irumi en cambio, parecía placidamente dormido, como esperando que algún príncipe lo rescatara de las pesadillas que lo mas seguro, es que reinaran en su cansado corazón.

Dejo a un lado la botella de cerveza, y se acerco al ventanal. Este pequeño percance les costaría sus buenos MILLONES de dólares. Pero que importaba, si su compañero debía descansar para no morir.

Extraños sentimientos que jamás había sentido. Era mas que pena… eran rios de sentimientos que le partian el corazon.

-Hizoka….- Irumi se habia levantado. Parecía no percatarse que su bello cuerpo se encontraba tapado solo con una camisa, ajustada a su cuerpo por el sudor.

Su cabello evuelto, le daba un aspecto sensual, y sus ojos, parecían dudosos, a seguir preguntando.

- Acuéstate niño… murmuro el mago, mientras se acercaba y lo tomaba delicadamente por el brazo. – estas debil, debes dormir, y tratar de recuperar fuerzas.

- me duele el pecho…- Hizoka instintivamente miro al pecho del moreno. Sus uñas habían dejado profundas marcas, nada graves, pero si dolorosas.

- no es nada grave. Ahora recuéstate y trata de dormir, que yo te cuidare.- Hizoka se sorepndio de lo naturales y sinceras que eran sus ganas de que su amigo estubiera ya mejor

Kurapica casi golpea al pobre Leorio, cuando llego junto a la enfermera. Se notaba que la muchacha no estaba de ánimos para atender a nadie (es decir, a medio vestir, y un par de mordiscos visibles a simple vista en su cuello… era para matar a cualquiera)

Ese estupido no había perdido el tiempo… si nada los hubiera detenido hace un rato, el seria quien ostentara esas heridas de guerra. Maldijo a Leorio. Agradeció no ser uno mas… pero a la vez lo lamentaba.

- Que le paso al joven… - la mujer, al ver el estado de nuestro joven cazador, dejo de lado las paciones personales para hacerce cargo de la situación

- nada que te importe, solo sálvalo- Kurapica, siempre tan educado, sorprendió a todos con lo frio y antipático de su intervención.

Claro que Leorio si entendió el 'odio' del joven por la mujer, y un fuerte carmin tiño sus mejillas. Se notaba molesto, pero tambien avergonzado. Si queria conquistar al joven Kuruta debía ser mas delicado, y denostarle que lo suyo era mas que calentura, era amor. Pero la oportunidad se le habia precentado… y el hombre suele pensar con su cabeza ( ) ya saben nop)…. No con el corazon.

Ya habia recorrido ese maldito pasillo unas trescientas veces por lo menos, y aun nada. La enfermera segui encerrada con Killua, sin salir ha hacer ninguna clase de comentario. Era para preocuparse.

Sintio como se le acercaba Kurapica, y le tendia un vaso con agua. Fue cosa de probarlo para darec cuenta que tenia un tranquilizante. No lo recrimino, sabia que era por su propio bien. Se dejo llevar por el efecto de la droga, necesitaba descansar, para que cuando su amigo se despertara, el pudiera velar su sueño.

- que se supone que tiene?

Leorio y Kurapica (que obviamente no se hablaban) se acercaron a la enfermera, apenas apareció por la puerta.

-Las heridas son muy profundas, ha perdido mucha sangre, pero gracias al cielo no hay órganos comprometidos. Necesita mucho reposo, y estar lo mas tranquilo posible, pero fuera de eso, esta muy bien.

Acercandoce a nuestro doctor, con la mirada mas seductora que pudo encontara, le invito a seguir 'conversando'

Kurapica prefirió alejarse, para no dejar ver las lagrimas que asomaban a sus ojos. Sin embargo escucho el claro no que leorio le dio a la mujer, sintiendo que la esperanza no estaba totalmente muerta.

Sin embargo, tampoco corrio a sus brazos, ni retrocedio. Su marcha altiva, lo condujo lejos del moreno, sintiendo su mirada clavada en su espalda.

malisimo….. XDD prometo tratar de actualizar antes y q sera un mejor cap