Bene... Aqui la segunda parte disfruten ^_^

Capitulo 1: El comienzo parte 2

La guardia acudió lo más rápido que pudo al lugar de donde provenia el disparo, al llegar no encontraron nada y la gente se acercaba

-Que raro, no hay nada aqui-dijo un guardia, era un guacamayo albino, este traía una armadura, y un traje gris con un casco adaptado a su casco

-Aumentemos la seguridad, de seguro son ladrones-dijo el otro guardia

-Si, vamos-dijo el guardia y ambos partieron volando a toda velocidad mientras la gente murmuraba cosas acerca de lo que sucedia

Con el pequeño

-MAMA!-decia mientras lloraba asustado, cerca de ahí pasaban 2 guacamayos verdes, escucharon los llantos del pequeño y llegaron a las cajas y vieron al pequeño llorando

-Pequeñito ¿que haces aquí?-dijo la guacamaya y lo tomo entre sus alas, el pequeño seguia llorando mientras se acurrucaba en la guacamaya, lo acomodo en su pecho y el pequeño escucho los latidos de la hembra y se calmo

-¿Donde estaran sus padres?-pregunto

-No lo se, pero han de ser muy irresponsables al dejarlo aquí solo-dijo el macho molesto mirando a su alrededor

-¿Que es lo que haremos con el?-pregunto

-Esperemos a que aparescan los padres-dijo el, ambos se sentaron y esperaron a que alguien se apareciera, pero desgraciadamente nadie aparecio, el pequeño se quedo dormido en las alas de la hembra y con su cabeza apoyada en su pecho, escuchando los latidos de esta profundizaba su sueño

-Se ve tan lindo durmiendo, ¿no lo crees?-dijo acunando mas al pequeño y este se chupaba la pluma

-Si, pero sus padres son unos...-dijo enojado, la hembra le puso un ala en el himbro y lo miro tiernamente

-Tranquilo, podriamos quedarnoslo, ¿te parece?-propuso la hembra con una sonrisa muy grande, el macho se le quedo mirando y comenzo a pensar, miro al pequeño, el estaba solo, necesitaba a alguien, necesitaba cariño, cuidadods, una familia, miro a la hembra dando una sonrisa y acintio con la cabeza

-Lo cuidaremos bien-dijo el

-Si, tenemos que irnos, o podrian robarnos o mucho peor-dijo la hembra preocupandose, tomaron la mantita de la caja y taparon con ella al pequeño y se fueron de ahi, salieron de los callejones y vieron a muchos guardias por las calles tomando posicion

-¿Que sucede?-pregunto la guacamaya a un guardia que iba corriendo a su posicion, este se detuvo y se acerco a ella

-Estamos tomando posiciones y aumentando la seguridad, tenemos razones para creer de que esos ladrones sigan aqui-dijo el guardia, este se dio media vuelta y se fue a su posicion

-Tendriamos que salir de aqui con precaucion-dijo la guacamaya

-Si, debemos tener mucho cuidado, cuando estemos afuera conseguire transporte-dijo el macho

-Vamonos-dijo y comenzo a avanzar con cierto miedo, el macho la seguia de cerca mientras vigilaba algunas partes donde no habian guardias, siguieron su camino hasta que llegaron a los barrios medios, alli la seguridad ya era mayor y se podia estar mas tranquilo. Los guacamayos seguian caminando y la hembra seguia asustada, llegaron al mercado y estaban cerrando para evitar robos o otros problemas

-Elena ya calmate, estamos a salvo-dijo el macho, Elena seguia con cara de asustada, miro al macho a los ojos, este la miraba con seguridad, ternura y se notaba que estaba dispuesto a protejerla, cambio su cara a una feliz

-Asi esta mejor mi amor, ahora solo vayamos a la salida y ya-dijo y paso su ala por su cintura atrayendola mas junto con el pequeño

-Estaremos bien, yo los protejere-dijo el macho con seguridad

-Los Micke, siempre lo haz hecho-dijo cariñosamente y apoyo su cabeza en el hombro de su macho y le beso la mejilla y siguieron caminando, llegaron a la entrada del pueblo, la guardia estaba vigilando todo el perimetro, tanto como tierra, aire y tejados, salieron y unos guardias se les acercaron

-¿Que traen ahi?-preguntaron seriamente

-Traemos a este pequeño-dijo la guacamaya y destapo un poco al pequeño mostrando su rostro, este se veia tranquilito con una sonrisa y su plumita en su pico

-Ya veo, pueden largarse, vuelvan cuando deseen-dijo amablemente

-Gracias, que tenga buenas noches-dijo Elena muy cortesmente

-Esperame aqui, ire a buscar transporte, no creo que vayamos a caminar todo el recorrido, y menos con el pequeño-dijo Micke

-Esta bien, te espero aqui-dijo Elena y acuno mas al pequeño, Micke entro nuevamente al pueblo y comenzo a buscar algun transporte.

Elena seguia esperando a Micke y este llego corriendo

-¿Conseguiste transporte?-pregunto Elena, Micke estaba jadeando, tomo aire para recuperarse y otra bocanada de aire para hablar

-Si, viene en camino-dijo Micke, se escucho un rujido aproximandose, del pueblo salio una carroza que era impulsada con 2 dragones de Komodo y un ave los controlaba con unas amarras que estaban en sus cabezas, como si fuesen caballos para ellos

-Buenas noches amigos-dijo el ave, era una cacatua blanca, con ojeras muy notables, heridas sicatrizadas en su cuerpo, genia un aspecto poco confiable, pero tenia una sonrisa amigable, pero como dicen "Ves caras pero no corazones" tampoco estaban muy confiados de el

-¿Van a subir?-pregunto amablemente la cacatua, ambos se miraron y se acercaron, la cacatua se bajo

-Permitame señorita-dijo cortesmente abriendo la puerta

-Gracias-dijo Elena subiendose y tomando asiento, Micke subio y se sento en el asiento de al frente a Elena, el interior del carruaje era lindo, de color negro por fuera y un color rojo vivo por dentro, los asientos largos y grandes de un color rojo intenso, muy suave, las paredes decoradas de un rojo vivo y flores y enredaderas de color dorado, la cacatua cerro la puerta, se subio a su asiento, tomo las sogas y las movio de tal forma de que chocaran con los lomos de los Komodos, estos comenzaron a avanzar

-¿Es de confianza?-susurro en voz baja Elena refiriendose a su conductor

-Yo supongo que si-susurro en voz baja, ambos miraron al conductor y este iba canatando

-Y siempre te recordare,

Siempre te amare,

Ohhh... Mi amor

Nunca te olvidare...-cantaba el conductor

-Disculpe-dijo Elena

-Diga-dijo amablemente el conductor voltenado su mirada

-¿Como se llama?-pregunto Elena

-Mi nombre es Juan-dijo amablemente dandole una sonrisa

-Y esos Komodos...-dijo algo preocupada

-Tranquila, la gente suele asustarse por ellos, pero mi familia los ha criado por años y domesticado, solo no tiene que acercar mucho su ala a su boca, pero fuera de eso estan muy domesticados, no dañarian a nadie, solo a los que representen un peligro o si se lo ordenan-dijo Juan acariciando el lomo del Komodo con su ala

-Aaa es bueno saberlo-dijo Elena mas calmada

-¿Y a donde los llevo?-pregunto deteniendose ya que habian 4 caminos

-Vamos a Green Peace-dijo Micke

-Fuerte y claro amigos-dijo y volvio a mover las amarras, fueron por el 3 sendero de la izquierda, despues de unos 4 minutos llegaron a un pueblo grande, el palacio se veia desde lo lejos, era grande, muy hermoso, muchas torres, habian monumentos de aves por las plazas que se distinguian tras el puente del pueblo, pasaron el puente y se detuvieron en la entrada

-Bien amigos, ya llegamos-dijo Juan bajandose y abriendo la puerta, Elena bajo y luego bajo Micke

-Son 5 monedas-dijo Juan con una voz amigable

-Esta bien-dijo Micke y se reviso el bolsillo de su chaqueta, saco 5 monedas de oro y se las entrego a Juan, este se las guardo en su bolsillo y se subio a su carro

-Nos vemos amigos, si necesitan tranporte me avisan y yo acudire-dijo y partio hacia otro destino despidiendose con su ala

-Adios, cuidese-dijo Micke despidiendose, Elena estaba acurrucandose al bebe y entraron a la ciudad

-Buenas noches, dama, caballero-dijeron los 2 guardias de la entrada

-Buenas noches señores-dijeron ambos

-Que tengan dulces sueños-dijeron los guardias

-Igual ustedes-dijo Micke, siguieron su camino, pasaron por unos mercados cerrados, por unas 2 plazas y llegaron a un edificio que decia "Orfanatorio"

-Bien, llegamos a casa-dijo Micke abriendo la puerta

-Si, los pequeños y Marlene deben estar dormidos-dijo Elena entrando, Micke cerro la puerta y con cuidado fueron avanzando por el edificio, fueron a un cuarto, entraron y habia una cama grande, hecha con madera, hojas grandes como sabanas, eran como las camas reales

-Uf! que dia-exclamo Elena acostando al pequeño en la cama

-Si, ahora a dormir-dijo Micke acostandose, Elena se acosto y abrazo al pequeño y Micke los abrazo a los 2 y cayeron en un profundo sueño, sin imaginarse que una aventura y problemas nuevos venian con la llegada de ese nuevo ser que encontraron abandonado sin saber nada de el, sin saber que es lo que es, lo que corre por su sangre, pero el tiempo lo dara a conocer

Continuara...

Capitulo 1 parte 2/?. Bueno esta fue la segunda parte de este capitulo, ojala les haya gustado, como veran este es mas largo ojala haya sido de su agrado. El proximo lo subire cuando pueda, nos leemos luego, salu2 a TODOS y un abrazo juerte. Bye M.A.T