Capítulo 6
No lo creo…
---------------------o0o-------------------
-¿Qué tú crees?- le preguntó Lupin a la Sra. Weasley desde la esquina.
-La pobre muchacha ha pasado por mucho. Tiene miedo.
-Cómo no va a tenerlo. Ellos tienen la razón acerca de Bode. ¿Cómo fue que sabían tal información?
-¿Cómo es que saben la mitad de las cosas que hacen?- preguntó la Sra. Weasley en un tono impaciente.
-Podrías pedir que un curador viniera a la casa a inspeccionarla- sugirió Lupin.
-Me sentiría mejor si ella fuera al hospital.
-Molly, ella no irá voluntariamente. No esta noche. Quizás sea mejor de esta forma. Dumbledore querrá cuestionarla cuando arregle la situación de sus padres. Lo más probable es que la interrogue aquí. Quizás tú deberías curarle las heridas y ponerla a dormir hasta...
-¿Qué tal si se transformó por la aparición?
-No lo creo. Es muy inteligente para su propio bienestar. Francamente, las cosas que esa muchacha puede hacer cuando pone su mente en ello son...bueno, son increíbles. ¿Sabías que- se rió él silenciosamente-, descubrió que Rita Skeeter era un animago no registrado, entonces la atrapó en una jarra y la mantuvo prisionera para evitar que escribiera más mentiras acerca de Harry?
-¡NO!- exclamó la Sra. Weasley.
-Oh sí- dijo Lupin-. Harry se lo dijo a Sirius, quien estaba impresionado por supuesto. ¿Quién pensaría que la dulce, pequeña Hermione podría ser tan... despiadada?
-Pero... ¿seguramente que no está en una jarra aún?- preguntó la Sra. Weasley, horrorizada por la idea.
-Oh no, ella la dejó ir cuando se terminó la escuela. Pero no antes de chantajearla para que... bueno, tú viste la historia que Skeeter escribió acerca de Harry unos meses atrás en el Quisquilloso. Para citar a Sirius, ella es 'la portavoz de Hermione' ahora.
La conversación entre los dos fue interrumpida cuando Alastor Moody apareció inesperadamente dentro de la cocina, apuntando su varita hacia Hermione.
-¿Por qué rehusaste ir al hospital?- le acusó Moody, el momento en que se materializó.
Ron y Hermione, ambos, miraron a Ojoloco, sus bocas abiertas por el asombro, pero ninguno de ellos le respondió.
-¿Cómo escapaste?- demandó Moody.
-Quita esa cosa enfrente de su cara- dijo Ron, levantándose de su silla y caminando alrededor de Hermione para pararse en frente de ella.
-Yo... yo usé aparición- replicó Hermione temblando.
-¡JO!- gritó Moody como si la hubiera cogido diciendo una mentira-. Brujas de 15 años de edad no pueden aparicionar.
-Brujas de 15 años de edad no pueden producir un patronus tampoco- replicó Hermione, el fuego retornando a sus ojos.
Ron vio como un lado de la boca de Moody se levantó. Era una sonrisa, quizás sarcástica, estaba inseguro cuál.
-Alastor, basta- interrumpió la Sra. Weasley al cruzar la cocina.
-Ella podría ser un impostor usando la poción de Multijugos- le dijo Moody a la Sra.Weasley, aunque sus ojos nunca dejaron los de Hermione.
-Oh, eso es grandioso- recriminó Ron enfurecido-, viniendo de un hombre que pasó la gran parte del año dentro de un baúl. Hermione no es...
-¡RON!- regañó la Sra.Weasley.
-Entonces ¿por qué se rehusó a ser examinada?- demandó Moody.
-Ron- dijo la Sra. Weasley calmadamente, ignorando la pregunta de Ojoloco-. ¿Por qué no llevas a Hermione al cuarto de Percy y la dejas descansar?
-Esa muchacha no irá a ningún lugar hasta que yo obtenga respuestas- gruñó Moody- ¿Cómo lo hiciste?- le preguntó a Hermione.
-¿Hacer qué?- replicó ella, estrechando sus ojos como si él estuviera tratando de guiarla hacia una trampa.
-¿Cómo usaste la aparición?
-Leí cómo en...
-Yo no quiero saber cómo aprendiste a hacerlo. Quiero que expliques cómo lo hiciste.
-Oh, bueno... cerré mis ojos y me concentré en quién yo quería...
-¿Quién?- preguntó Moody ansiosamente.
-Ron- indicó Hermione, pensando que él le estaba preguntando en quién ella había pensado.
-¿Te concentraste en Ron?- preguntó Lupin, claramente desconcertado-. No... en la Madriguera o el cuarto de Ron?
-Sí- replicó Hermione insegura.
-¿Qué?- preguntó Ron, mirando a las caras tensas alrededor de él.
-Aparición no trabaja de esa manera- le explicó Lupin a Ron-. Usualmente te concentras en el lugar que quieres llegar y te imaginas el lugar.
-Yo no sabía dónde él estaba- dijo Hermione defensivamente-. Por lo que nada más pensé en él.
-¿Y funcionó, verdad?- gruñó Moody, estudiándola detalladamente con su ojo mágico.
-Bueno, obviamente- replicó Hermione cruzadamente-. Estoy aquí ¿no?
-¡Ésto es ridículo!- gruñó Ron-. Ven- dijo él, ofreciéndole su mano a Hermione para ayudarla a levantarse-. No tienes que oír esta basura.
-Ella no va a ningún lugar- dijo Moody.
-Yo no soy un Mortífago- indicó Hermione rotundamente al mirar a Ojoloco y su cara torcida-. Pero como no me cree, está más que bienvenido a coger una silla y continuar mirándome por más de una hora.
-Oh, ya había planeado en ello, señorita- replicó Moody.
-No seas absurdo- dijo Lupin-. Hay maneras más fáciles de probar quién es ella. Hermione-, dijo él, arrodillándose en frente suya- ¿Cómo se escapó Sirius de Hogwarts?
Los ojos de Hermione se abrieron de asombro. Miró a Ron, insegura por un minuto y entonces tornó su mirada hacia la Sra. Weasley-. Um...-, dijo mordiéndose su labio nerviosamente.
-Ella no sabe- dijo Moody con una voz ronca y triunfante.
-Oh, si que sé- dijo Hermione, su mirada en la Sra. Weasley otra vez. Suspiró y entonces guió su mirada hacia los ojos de Lupin nuevamente-. Harry y yo usamos el giratiempo para retroceder en el tiempo y rescatarlo-. Su cara se sonrojó al contestar la pregunta y eludió los ojos de la Sra. Weasley.
- ¿Y cómo lo sacaste de la oficina de la Profesora Trelawney?- preguntó de nuevo Lupin.
-Nosotros...nosotros liberamos a Buckbeak debajo de las narices del Ministro antes de que fuera ejecutado, nos escondimos en el Bosque Prohibido, esperando a que emergiera de la Casa de los Gritos contigo y los demás, y entonces volamos hacia la ventana de la oficina del profesor Flitwick encima de Buckbeak y...
-¿Satisfecho?- le preguntó Lupin a Moody, cortando la historia de Hermione.
-¿Lo estás tú?- contestó él.
-Eso fue exactamente lo que sucedió- dijo Remus.
Para el asombro de todos, Moody comenzó a reírse-. ¿Un giratiempo?- dijo riéndose para sus adentros-. ¿Cómo una...- hizo la matemática rápidamente en su cabeza-, bruja de 13 años de edad tuvo en sus manos uno de esos?- él preguntó mientras continuaba estudiando a Hermione.
-McGonagall se lo dio- indicó Ron como si fuera la cosa más obvia del mundo.
-¿McGonagall?- dijo Moody fuertemente.
Ron torció su cara al mirar a los ojos de Hermione. Era como si ella pudiera leer las palabras que se formaban en su mente. Él está loco.
-¿McGonagall? Contribuyendo a la...- continuó Ojoloco mientras soltaba una carcajada-, ...a la delincuencia de un menor. No...de tres menores, porque cuando uno de ellos rompe la ley, los otros dos...
-Jey, espérate un minuto- gritó Ron, aventurándose a mirar a su madre quien no había dicho ni una palabra-. Yo no hice nada. Yo estaba en el hospital...y...todo fue idea de Dumbledore.
-¡JAAAA-JAAAAAA!- Moody se dobló y agarró su cuerpo para sostenerse debido a sus carcajadas-. Espera... espera... idea de Dumbledore.
-Fue un plan apresurado- admitió Albus Dumbledore al caminar a través de la puerta trasera y dentro de la cocina, seguido cercanamente por Arthur y Bill Weasley-. Pero efectivo. Ahora, asumo que habrás terminado de interrogar a la Srta. Granger-, dijo Dumbledore, mirando deliberadamente a Moody 'Ojoloco'-¿quizás le permitirás a Molly a que la lleve a algún lugar un poco más privado para que le atienda sus heridas?
-Profesor Dumbledore- comenzó Hermione- ¿y mis padres?
-Están a salvo- le aseguró él-. Estaban preocupados por ti, por supuesto, pero ellos confían en los Weasleys para que te cuiden. Debo decir, estuve sorprendido por cuán poco sabían acerca de los...eventos recientes.
Incapaz de mirar a los ojos de Dumbledore, Hermione dejó caer su mirada al piso-. Ellos son Muggles- dijo ella silenciosamente-. No podrían comprender claramente y yo no quería preocuparlos.
-Yo les he explicado la situación lo mejor que he podido- dijo el Sr. Weasley-. Mientras ellos están preocupados, y con buena razón, están de acuerdo que probablemente es lo mejor si pasas el verano con nosotros.
-Molly- dijo Dumbledore-, si no te molesta ¿podrías curar las heridas de Hermione?
-Sí, si, claro está- replicó la Sra. Weasley al caminar hacia Hermione y ayudarla a levantarse de la silla.
No queriendo dejar a Hermione fuera de su vista, pero inseguro de poder seguirlos, Ron miró a su madre.
-Ron, querido- dijo la Sra. Weasley, haciendo un gesto para que los siguiera fuera de la cocina-. Ve y halla a Ginny por mí y dile que necesito su ayuda. Pregúntale que si puede preparar un baño de agua caliente y encuentra algo con lo que Hermione se pueda cambiar,- instruyó su madre mientras guiaba a Hermione fuera de la puerta y dentro del pasillito que daba a la escalera.
-E-está bien- replicó Ron, cuando se viró y corrió frente de ellos.
-¿Ron?- su madre añadió, después de que había subido la mayoría de la escalera de caracol.
-¿Si?- preguntó, inclinándose a la barandilla del segundo piso y mirando abajo hacia ellos.
-Después de que hayas hecho eso, vuelve. Te voy a necesitar para que me ayudes a subirla al baño.
-Yo lo puedo hacer por mí misma- dijo Hermione, agarrando el pasamanos del primer piso para apoyarse y empujarse a si misma hacia los primeros escalones. Antes de que alcanzara el cuarto, Ron estaba parado en frente de ella, obstruyendo su ascenso.
-Para de ser tan terca- le dijo Ron en una voz vigorosa.
Hermione levantó sus cejas-. Quítate de mi camino- respondió ella bruscamente.
Vale, la confrontación no funcionó, Ron pensó. Tiempo de probar una nueva táctica-. Hermione- dijo él, su voz calmada y suave cuando extendió su brazo para tomar sus manos en las suyas-. Yo sé que tú puedes escalar las escaleras por ti misma. Aceptar ayuda no te hace débil. Por favor-, dijo, su cara embestida de genuina preocupación-. Déjame ayudarte.
El fuego desafiante de sus ojos fue extinguido casi instantáneamente por las palabras de Ron. Lo hice, pensó él al mirar cómo su cuerpo se relajaba.
-Está bien- suspiró Hermione-. Esperaré.
Ron no podía ocultar su alegría y le sonrió. De hecho funcionó. Le hice hacer lo que yo quería sin una pelea.
-Pero- añadió Hermione con una sonrisa pícara cuando él se viró para seguir las instrucciones de su madre.
-Será mejor que te acuerdes de lo que me acabas de decir, porque la próxima vez que estés en problemas, yo te lo recordaré y tiraré en tu cara.
¿Cómo es que ella siempre logra quedarse con la última palabra? Ron se preguntó al seguir subiendo los escalones que conducían al cuarto de su hermana.
