Capítulo 9

Adentro del pensadero…

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Apenas estrechó su mano y tocó a Dumbledore, la cocina pareció tambalearse. Sin aviso alguno, sintió como si fuera empujado y de repente se estuviera cayendo al vacío. Pero, rápidamente, se halló parado en el medio de una habitación oscura que había visto en el Pensadero. Los demás estaban parados alrededor, mirando a la Hermione tirada en el suelo con un hombre agachado a su lado.

Con una mirada llena de repugnancia, Ron miró a Colagusano. Todo esto es tu culpa, pensó. Si tan sólo hubiera dejado que Sirius lo matara…Sus ojos se cubrieron de rabia al mirar a Pettigrew mover a Hermione del piso y meterla dentro de la celda en el centro de la habitación. Entonces, él cerró la puerta y la aseguró con su varita.

-Colloportus.

-¿Cómo pudiste?- Ron le escuchó decir a Hermione, mientras se paraba. Claramente que estaba temerosa. Todos los que estaban mirando la memoria podían verla temblar mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas-. Él te amaba. ¿Cómo pudiste enviarle los Mortífagos así como así?

Ignorando su pregunta, ellos miraron a Colagusano entrar una de sus manos por las barras de la celda, y con su palma hacia arriba demandó -Tu varita.

-Yo…yo no la tengo- murmuró Hermione con voz temblorosa.

Colagusano le dio una mirada incrédula y apuntó su varita a su pecho.

Todos miraron silenciosamente cómo Hermione tomó un paso para atrás, tocando las barreras de hierro de la celda.

-Tu varita- insistió Colagusano.

-Es verano- le escucharon replicar a Hermione-, y yo soy menor de edad. No la puedo usar. ¿Por qué la tendría?

-La última oportunidad- le previno Colagusano, moviendo su varita de manera amenazante.

-¡MALDITO BASTARDO!- gritó Ron, incapaz de controlar su rabia. Estaba considerando si era posible o no atacar una memoria, cuando escuchó a su madre llamarle la atención. Sus ojos concentrados en los de Pettigrew, Ron no la vio avanzar hasta que fue demasiado tarde.

Todos miraron a Colagusano murmurar un encantamiento-. Accio varita.

Nada pasó.

-Suficiente- dijo la Sra. Weasley, agarrando a Ron por el collar y moviéndolo fuera del grupo-. Esto es duro de mirar para todos- murmuró ella, su genio disipándose-, pero es importante que Dumbledore vea y escuche todo. Se va a poner peor, antes de que termine, así que si no observas silenciosamente, como el resto de nosotros, te puedes ir para la cocina ahora mismo.

-Lo siento, madre- dijo Ron, mirando sus pies.

-Honestamente, Ron, no ganas nada con gritarle a una memoria. Él no te puede escuchar de todas maneras- dijo ella, virándose alrededor y regresando al grupo.

-¡ACCIO VARITA!- gritó Colagusano nuevamente.

Pero nada sucedió.

-Te lo dije- le escucharon decir a Hermione.

-¿Cómo llegaste al Callejón Diagon?- demandó Colagusano.

-Polvo Floo.

-¿Desde dónde?

-¡VETE AL DIABLO BASTARDO! gritó Hermione.

Ron alzó sus cejas y miró a Hermione que estaba parada a su lado, mirando el transcurso de la escena como todos los demás. Aunque ella rehusara mirarlo, notó como sus mejillas se tornaron rojizas en segundos. Aparentemente, ser cogida diciendo malas palabras por Ron entre todas las personas era algo vergonzoso.

-Ya veo que el encantador Sr. Weasley ha tenido una influencia negativa en ti- se rió Colagusano.

El sonido de su nombre, al ser pronunciado, atrajo la atención de Ron, el cual desvió su mirada de la de Hermione hacia la memoria.

LO DEJAS FUERA DE ESTO!- Ron miró a Hermione gritar.

Una sonrisa maliciosa apareció en la cara puntiaguda de Colagusano-. ¿Te importa lo que le pase a él?

-Claro que me importa- replicó Hermione-. Es mi amigo.

-¿Haría alguna diferencia si te dijera que al Señor Tenebroso no le interesa él?- indicó Colagusano-. ¿O a ti? Ustedes son ambos los medios necesarios para un final. ¿Qué tal si te prometiera que nada le ocurriría si…

-¿Cómo Voldemort te prometió que no mataría a Lily?- replicó Hermione fríamente, aborrecida por el hombre enfrente de ella como si fuera un bolso de basura que había pisado.

Ron sonrió involuntariamente al mirar como Colagusano se encogió y tomó un paso hacia detrás, lejos de la celda-. ¿Qué? Como te atreves…a decir su…

Lupin miró a Hermione con admiración por un momento y después avanzó hacia Pettigrew. Caminó hacia su antiguo amigo y estudió su reacción cuidadosamente mientras la memoria continuaba.

-Eso fue lo que te prometió. ¿verdad?- le escucharon preguntar a Hermione-. ¿Por qué otra cosa te hubiera ofrecido dejarla ir? Ella era un muggle. Un blanco primordial. Él la hubiera matado sin pensarlo, pero no lo hizo. ¿Por qué razón?

Lupin frunció sus cejas al mirar a Colagusano observar a Hermione silenciosamente.

-Creo que fue porque tú estabas enamorada de ella- le escucharon declarar a Hermione-. De una forma u otra, te las arreglaste para ser el Guardián secreto de Potter como parte de…de un plan enfermo para hacerla tuya. Trataste de comprársela a Voldemort con la sangre de su esposo e hijo y dejaste que la culpa cayera sobre los hombros de Sirius para que tú fueras el que la confortara. ¡ME DAS ASCO! SI CREES POR UN MOMENTO QUE VENDERÍA A HARRY PARA SALVAR A RON O A MI MISMA

Colagusano se encogió al escuchar el nombre de Voldemort por segunda vez, pero parecía aguantarse la lengua-. Cambiarás de parecer- dijo viciosamente al virarse y agarrar la única antorcha que iluminaba la habitación, y procedió a subir las escaleras con la misma-. El Señor Tenebroso puede ser MUY persuasivo.

-Él te matará, sabes- dijo Hermione.

Colagusano se paralizó en frente de la puerta. Se viró y miró la celda-. Tú eres la que arruinó su plan- replicó. Lo había dicho para asustarla, Ron se dio cuenta de ello, pero sonó como si estuviera tratando de convencerse a si mismo que Hermione tomaría la culpa en vez de él.

-No Voldemort- indicó Hermione-. Ron.

Colagusano se rió de ella-. Si, al parecer él es el 'Sirius' del pequeño trío. ¿no es cierto? Igual de temperamental. Igual de ciego. Tan ferozmente leal que nunca te perdonaría un desengaño-. Si- paró a considerar lo que iba a decir-. Weasley es, definitivamente, el tipo que sostiene rencores y planea venganza-. Colagusano encogió sus hombros, evidentemente despreocupado-. Creo que tendré que cogerlo a él primero, ¿no?- dijo al virarse y salir del cuarto, dejando sola a Hermione en la oscuridad.

Al cerrarse la puerta, escucharon a Hermione llorar. Incapaz de verla, ahora que la antorcha estaba ausente, estuvieron forzados a pararse en la oscuridad y escucharla sollozar.

-¿Estás bien Hermione?- murmuró Ron al tocar a la Hermione real parada a su lado.

-Si- murmuró ella, inclinándose en contra de él al sentir sus manos alrededor de su hombro-. Sólo que esto es…extraño- dijo ella, escuchándose a si misma llorar en la oscuridad.

-¿Lo recuerdas todo?- preguntó Ron suavemente.

-Pedazos y pedacitos- replicó-. Ellos me dejaron aquí por horas- dijo silenciosamente-. Probablemente pensaron que así me podían romper…encerrada sola, en la oscuridad, con nada que hacer excepto imaginar cómo iba a morir.

Hermione sintió a Ron apretarla y darle un abrazo.

-Pero estaban equivocados- dijo Hermione-. Morir es la parte fácil. Son aquellos que dejamos atrás con las secuelas los que tienen la parte más dura, los que sufren. Pensaba en ti y en Harry; lo que mi muerte les causaría.

Aunque no la pudiera ver, Ron sabía que estaba llorando.

-Todo está bien- dijo, para asegurarle tanto a ella como a si mismo-. Escapaste de eso.

-Sí- lloriqueó Hermione-. Creo que lo hice.

-¿Podrías apurar esta cosa?- le preguntó Moody a Dumbledore impacientemente-. Tengo mejores cosas que hacer que estar parado en una memoria oscura por el resto de la noche.

-¿Srta. Granger?- Hermione escuchó a Dumbledore preguntar.

-¿Si, señor?- replicó ella.

-¿Pudiera apresurar la memoria?

-Um…lo siento, profesor. No sé cómo. No puedo recordar lo que sucedió después de ésto- admitió Hermione.

-Sólo imagínate la puerta al final de las escaleras- le instruyó Dumbledore-. Vedla en tu mente y entonces imagínatela abierta.

-Trataré señor- replicó Hermione, cerrando sus ojos e imaginando la puerta. Pero mientras más claro lo veía, más segura estaba de no abrirla. Su corazón estaba latiendo fuertemente y repentinamente, su respiración se había tornado difícil y pesada. Aunque Ron todavía tenía sus manos a su alrededor, ella comenzó a temblar. NO, no quiero que esa puerta se abra, pensó ella.

Inclinándose en el pecho de Ron, Hermione respiró profundamente-. Gracias- murmuró al cerrar sus ojos e imaginarse la puerta nuevamente, esta vez decidida a abrirla.

Escucharon el crujido de la puerta al abrirse antes de ver una luz en la escalera. Al mirar hacia arriba, pudieron delinear el perfil de la figura en la entrada cuando comenzó a descender las escaleras. Era imposible descifrar quién era hasta que se acercó a la celda y apuntó su varita a la cerradura.

-Alohomora- gritó Colagusano, abriendo la puerta y entrando a la celda.

Sin decir otra palabra, se agachó, agarró a Hermione, que estaba sentada en el piso, y la obligó a levantarse. Miraron en silencio como Colagusano empujó bruscamente a Hermione fuera de al celda, hacia la escalera. Sin anticiparlo, ella perdió su balance y se cayó al suelo con un gemido. Hermione apenas pudo impedir su caída con sus manos cuando Colagusano agarró su camisa por detrás y la paró de nuevo. Miraron como él apretó la punta de su varita dentro de su espalda empujándola hacia la escalera.

Ron observó a Pettigrew a través de sus ojos estrechados mientras el profesor Dumbledore tomó un paso hacia las escaleras y siguió a la pareja de cerca saliendo afuera. Sabiendo que tendría que esperar su turno, porque la escalera era muy estrecha para que todos subieran al mismo tiempo, Ron cruzó sus brazos sobre su pecho y esperó a que los adultos fueran primero.

Al entrar al estrecho pasillo, Ron se asombró al ver dos hombres encapuchados parados a los lados de la puerta de la que había salido. Moody 'Ojoloco' estaba parado frente de uno de ellos, ceñudo. Debe estar tratando de descubrir quienes son, pensó Ron al pasar por los Mortífagos y seguir al resto del grupo por el pasillo.

Moody los alcanzó en el momento que Colagusano puso a Hermione enfrente de una gran puerta de madera. Todos lo miraron abrir la puerta y empujarla bruscamente hacia adentro.

Ron escuchó la real Hermione respirar con dificultad a su lado y cuando la tocó, la sintió temblar. El instante en que sus ojos se movieron y se fijaron en la Hermione tirada en el suelo, comprendió el por qué. Ella estaba inmóvil en el lugar, sus ojos hinchados con terror al mirar a la enorme serpiente enfrente de ella. DEMONIOS, pensó Ron al mirar a la inmensa serpiente, enrollada alrededor de si misma y dispuesta a atacar.

Hermione no fue la única en reaccionar a la memoria. La Sra. Weasley tenía la boca abierta del asombro.

-¿Es ese…- comenzó a preguntar Molly con una voz temblorosa.

-Si- replicó el Sr. Weasley, con un temblor involuntario conmoviendo su cuerpo. Claramente, él no había esperado estar frente a frente con la serpiente que casi lo había matado el invierno pasado.

-Él…él estaba…en la serpiente- tartamudeó la Hermione real al agarrar el brazo de Ron, girarse y esconder su cara en su pecho-. Me estaba mirando a través de la serpiente. Me estaba mirando a través de la serpiente.

Incapaz de quitar sus ojos de la escena enfrente de él, Ron observó como la lengua de la serpiente salió de su 'boca' para saborear el medio que el aire que cubría a Hermione. Con su mirada fijada y paralizada por la serpiente, Ron miró a Dumbledore arrodillarse y colocar su cara a unas pulgadas de la de la serpiente para penetrar sus ojos malvados.

-Sí, está aquí- le escuchó Ron murmurar a Dumbledore antes de pararse nuevamente.

Suavemente, la serpiente comenzó a desenrollarse, y como si fuera algún tipo de comando, Colagusano avanzó hacia delante, agarró a Hermione bruscamente por el collar de su camisa, la paró y la empujó a una silla en el medio de la habitación-. Siéntate- demandó.

Tocando la silla, Hermione hizo lo que le dijo rápidamente. Se tiró en la silla, sus ojos ansiosos nunca dejaron los de la serpiente. Ron miró como ella agarró la silla para sostenerse, intentando parar el temblor de sus manos. Estaba tan preocupada con la serpiente que no se dio cuenta que la puerta se había abierto y una figura enmascarada había entrado al cuarto.

No fue hasta que la figura se paró al lado de Hermione, quitándose su capucha, que ella se dio cuenta de que alguien estaba ahí. Respirando pesadamente, Hermione se viró y miró a…

-¡Bellatrix Lestrange!- gritó la Sra. Weasley en horror, mirando boquiabierta a la desquiciada mujer enfrente de Hermione.

Los ojos de Ron se ensancharon al ver las ramificaciones de la situación. Esto no era cualquier Mortífago. Esta era uno de los más fanáticos seguidores de Tú-Sabes-Quien. Había sido enviada a Azkaban por torturar a los padres de Neville. Los había atormentado hasta volverlos locos y ahora…iba a torturar a Hermione. La va a torturar, y tengo que verlo, gritó Ron en su mente. No, se dijo, cerrando los ojos y respirando profundamente. Ella ya lo hizo. Esa MALDITA BRUJA, ya lo hizo. No está pasando ahora. Se acabó. Ella se escapó. Está bien. Sólo cálmate. Te tienes que quedar calmado por Hermione.

-¿Dónde están localizadas las Oficinas de la Orden del Fénix?- Ron le escuchó preguntar a Lestrange con una voz fría y exigente. Parado detrás de Hermione, sus brazos alrededor de sus hombros, abrazándola de una manera protectora, Ron se obligó a si mismo a mirar.

Temblando como nunca, todos observaron como la memoria de Hermione se viró y miró a la serpiente. Y no vio la maldición hasta sentirla…

-¡Crucio!- le escucharon gritar a Lestrange. Su cara se retorció en una sonrisa siniestra al mirar como Hermione se caía de la silla y se retorcía sobre el suelo en pura agonía. Sus gritos llenaban la habitación por un minuto antes de que la maldición fuera disipada.

-Esto es tan sólo una pequeña muestra de lo que soy capaz de hacerte- le echó en cara Lestrange mientras Hermione estaba tirada en piso tratando de respirar-. Responderás mis preguntas- dijo con fiereza, dándole pateadas a Hermione por el lado al demandar respuestas-. ¿Dónde está localizado?

-Yo…yo no sé…- dijo Hermione, sofocada y en adolorida-. No…no soy el guardián secreto.

-¿Quién es?- demandó Lestrange.

-D-dumbledore- gimió Hermione al tratar de levantarse del piso.

-Crucio.

Todos la miraron caer al suelo por segunda vez mientras olas de dolor, como las que nunca había recibido, rajaban su cuerpo. Mientras los gritos de Hermione resonaban en las paredes de la pequeña habitación, Lestrange cerró sus ojos, saboreando los gritos como si fueran su canción favorita.

Cuando terminó la maldición, Hermione quedó en el piso, sollozando.

-Mi amo está enfadado contigo- se río Lestrange-. Las semanas planeando los detalles han sido arruinadas por ti. ¿Cómo sabías que era una trampa?- preguntó, genuinamente curiosa.

-¿Qué?- preguntó Hermione al mirar a Lestrange, sus ojos llenos de miedo.

-¿Cómo supiste que las entradas eran una trampa?- gritó Lestrange golpeando brutalmente a Hermione en sus costillas por segunda vez.

-Yo…yo no sabía- jadeó Hermione, al doblarse por el dolor.

-Entonces. ¿Por qué te rehusaste a aceptarlos?- preguntó Lestrange, su voz fría pero calmada.

-No quería ir- replicó Hermione.

-¿Esperas que te crea que rehusaste a Víctor Krum sencilla y llanamente porque no querías ir a ver su partido?- preguntó Lestrange apuntando su varita hacia Hermione por la tercera vez-. Crucio.

Ron observó con asco, sus ojos quemándose con furia, mientras Lestrange caminó y se sentó en la silla que Hermione había ocupado unos momentos antes. Esperó que pasaran unos segundos más y quitó la maldición sobre Hermione.

-Responde mi pregunta con sinceridad- le dijo a Hermione-. ¿Por qué rehusaste las entradas?

-Yo…yo no…quería… que se hiciera ilusiones- jadeó Hermione.

-¿No querías que se hiciera ilusiones?- dijo Lestrange cuando sus carcajadas maniáticas llenaron la habitación-. Eso es repugnantemente noble de ti. Espero que Potter lo aprecie.

-Él…no vendrá…por mí- dijo Hermione, mientras se viraba y miraba a la serpiente sobre el piso a su lado.

-Oh si que vendrá- se rió Lestrange.

NO TE ATREVAS A PONER UN PIE FUERA DE ESA CASA, HARRY!- rugió Hermione a la serpiente.

-¡CRUCIO!- gritó furiosamente Lestrange-. Eso fue estúpido- dijo ella mientras gateó sobre el suelo-. Y pensar que, supuestamente, eres la más inteligente de los tres.

Lestrange levantó la maldición con una carcajada cruel-. Oh, sí que vendrá- dijo confidentemente-. Él vino corriendo cuando pensó que su padrino estaba en peligro- Hermione la miró furiosamente, claramente recordando que la mujer enfrente de ella había matado a Sirius-. Es muy noble como para dejar a su novia con los lobos.

-Yo…no soy su novia- le escucharon decir a Hermione.

La carcajada malvada de Lestrange llenó la habitación nuevamente-. Tu sórdido amor triangular con Potter y Krum es algo que todos saben.

-Deberías saber que no puedes creer nada de lo que lees en los periódicos- indicó Hermione-. Todo es un paquete de mentiras.

-Krum nos dijo que lo rehusaste porque tenías sentimientos por alguien más. Es obvio que es Potter.

-Estás equivocada- replicó Hermione cuando segundos después volvió a ser herida por la Maldición del Cruciatus por su audacia. Mientras sus gritos resonaban fuera de las paredes, Lestrange se viró hacia Colagusano y lo miró con dureza-. Si no es Potter, entonces¿Quién es?- le preguntó a Hermione, después de levantar la maldición.

-Vete…al…diablo- dijo Hermione tratando de recuperar su respiración.

-Crucio.

-¡BRUJA puñetera!- gritó Ron furiosamente a la memoria de Lestrange. Inmediatamente, su madre lo silenció con una mirada ardiente.

-¿Quién es?- le escucharon demandar a Lestrange.

-Jó…dete…perra- jadeó Hermione, mientras se doblaba sobre el suelo.

-Dolía tanto- admitió la Hermione real silenciosamente a Ron que estaba echando humo detrás de ella-. Tenía miedo de no poder aguantar más.

-¿Estabas tratando de incitarla a que te matara?- preguntó calladamente Ron.

-Si- admitió ella-. Pero él la paró- dijo, apuntando hacia la serpiente.

Cuando Ron viró su mirada a la memoria, se dio cuenta que la cara de Lestrange estaba retorcida con rabia. Su varita apuntada a Hermione, dejando ver claramente su intención. Pero antes de que pronunciara la maldición asesina, la serpiente se movió hacia delante y se torció alrededor del cuerpo de Hermione. Ron miró como Hermione temblaba violentamente sobre el piso. Sus ojos se ensancharon con terror. Claramente que ella no quería nada más que tirar la serpiente de lejos de cuerpo, pero era incapaz de moverse.

Lentamente, Lestrange bajó su varita, pero sus ojos llenos de odio nunca dejaron los de Hermione-. Pagarás por eso pequeña mugrienta sangre-sucia- dijo ella-. Te lo prometo. Ahora, si no es Potter. ¿Quién es?

Hermione permaneció en silencio. No podría haberle respondido aunque quisiese. Estaba tan traumatizada por el sentimiento de la piel húmeda de la serpiente sobre la suya que no podía concentrarse en nada más.

-Imperius- gritó Lestrange, apuntando su varita al pecho de Hermione mientras la serpiente se hizo a un lado y observó.

-¿Qué eres de Potter?- le preguntó.

-Su amiga- replicó Hermione con una voz calmada y serena.

-¿Están los dos involucrados románticamente?- preguntó Lestrange.

-No- respondió Hermione sin vida.

-¿Has estado alguna vez involucrada románticamente con Potter?-

-No- replicó Hermione-. Harry quiere a…

-¡AHÍ!- gritó excitado Ojoloco-. Pueden verlo en sus ojos- continuó él-, está tratando de combatirlo.

-¿A quién quiere?- preguntó Lestrange entusiasmada.

-…Ch….Cho Chang- le escucharon replicar a Hermione.

-¿Él está saliendo con Cho Chang?- preguntó Lestrange.

-Nnnnn….ooo- respondió Hermione-. No…ya no- El parpadeo de vida en sus ojos había desaparecido y se volvieron a nublar. Para la desilusión de Moody, Hermione parecía responder de buena gana la pregunta-. Ellos se separaron el año pasado. Ahora ella está saliendo con alguien más.

Para la sorpresa de todos, Dumbledore sonrió con complicidad.

-Elegiste darle esa información- le dijo a Hermione.

-Sí- admitió ella-. Fue como si me estuviera escuchando hablar a mi misma dentro de mi cabeza. Sentí como si ella controlara parte de mi, pero no todo. Le respondí la pregunta porque no quería que tuviera una razón para perseguir a Cho.

-Las particiones- le informó Dumbledore-. Intencionadamente, le permitiste acceso a la información que pensaste no tenía importancia alguna, para que no se diera cuenta de que no te controlaba completamente.

-¿Todavía Potter tiene sentimientos por ella?- persistió Lestrange.

-No lo creo- le escucharon replicar a Hermione calmadamente.

-Entonces. ¿él podría tener sentimientos por ti?

-No. Él no le haría eso a…- pero Hermione nunca terminó su declaración.

-¿Él no le haría eso a quién?- demandó Lestrange.

VETE A LA MIERDA, MALDITA ARPÍA!- chilló Hermione al romper la maldición del Imperios completamente. Sintió el dolor de la maldición momentos antes de que una ola fresca de agonía la cubriera.

-¡CRUCIO!- gritó Lestrange, claramente furiosa-. ¡ME LO DIRÁS!- gritó, al pararse sobre la retorcida figura de Hermione y patearla en la espalda.

Después de un momento que parecía una eternidad a Ron, Lestrange levantó la maldición y esperó a que Hermione parara de gritar.

-¿Él no le haría eso a quien?- demandó.

-Ron Weasley.

Hermione jadeó y todos se viraron y miraron a Colagusano que estaba parado al lado de la puerta, porque había sido él el que había contestado.

-¿El Mejor Amigo?- preguntó Lestrange al mirarlo.

-Si él la quisiera- le escucharon replicar a Colagusano, su repugnancia evidente al mirar a Hermione, que lo observó asombrada desde el piso-, y Potter supiera de ello- continuó Colagusano-, él es demasiado honorable para ir detrás de ella. Aunque tuviera sentimientos por ella, nunca se confesaría.

Una sonrisa malvada cubrió la cara de Lestrange-. ¿Es el mejor amigo?- preguntó ella con una carcajada siniestra-. ¿Estás protegiendo al pequeño compinche de Potter?

Hermione respiró profundamente, pero permaneció en silencio.

-¡Crucio!- gritó Lestrange, pero levantó la maldición casi inmediatamente.

-¿Rehusaste a Krum porque tienes sentimientos por Weasley?- cuestionó.

-Ella no lo elegiría sobre Potter o Krum- le escucharon decir a Colagusano.

-¿Y tú sabes de esto cómo?- le preguntó Lestrange, retornando a estudiar a Pettigrew.

-Los he observado interactuar por tres años. Ella estaba más cercana a Potter que a Weasley. Ellos no podían estar en la misma habitación por más de cinco minutos sin que una discusión se formara. De hecho, estaban peleando justo antes de la cogiéramos.

-Y aun así, él trató de salvarla- dijo Lestrange, volviendo su atención a Hermione, quien estaba mirando al par de Mortífagos enfrente de ella.

-Él haría eso por cualquiera- le escucharon decir a Colagusano de donde estaba parado, detrás de Lestrange-. Es tan heroico como Potter.

-No lo creo- dijo Lestrange, sus ojos siniestros bailando-. ¿Por qué agarraste el traslador?- le preguntó a Hermione.

-Para arruinar tus planes- replicó rápidamente Hermione. Era la mitad de la verdad y Lestrange pareció darse cuenta de esto. Por ello, miró directamente a Hermione a los ojos, como si estuviera buscando respuestas.

Ron miró como Lestrange se quedó pensativa y con el ceño fruncido observó a Hermione.

-¿Por qué agarraste ese traslador?- le preguntó nuevamente.

-Ya te dije- replicó furiosamente Hermione-. Para arruinar tus planes.

-Lo hiciste para salvarlo- le escucharon decir a Lestrange.

-Eso es- admitió Hermione, mirándola desafiante-. No traslador, no manera de llevarse a Ron fuera del Callejón Diagon. Por lo menos no de la manera mas rápida para servir tus necesidades.

-¿Así que te sacrificaste a ti misma?- preguntó Lestrange.

-No fue un sacrificio- indicó Hermione, observando la mirada fija y odiosa de los Mortífagos-. Ya había sido atrapada. Hubiera hecho la misma cosa por cualquiera.

Lestrange estudió a Hermione intensamente por un momento, como si tratara de determinar si lo que había dicho era la verdad o no.

-Él te hubiera podido haber rescatado si hubiera traspasado la muchedumbre- dijo ella, tratando de divisar la respuesta hacia algo que ella quisiera esquivar-. Estaba enfurecido y lleno de cólera. O eso me informaron- dijo Lestrange mirando a Colagusano, quien asintió con su cabeza en acuerdo.

Lestrange dejó salir un suspiro y apuntó a un vaso de agua sobre la mesa detrás de Pettigrew. Silenciosamente, él lo alcanzó y se le dio a ella.

-Bebe esto- dijo ella, dándoselo a Hermione para que lo tomara.

-Tú primero- le escucharon replicar a Hermione.

Estaba claro que esa no era la respuesta que Lestrange esperaba porque levantó su ceja en asombro.

-Podría estar envenenado- aclaró Hermione.

-¿Por qué te envenenaría?- preguntó Lestrange con una voz llena de una inocencia simulada y burlona.

-Porque eres una perra sin sentimientos que le encantaría verme doblarme de dolor sobre el piso- replicó Hermione.

-Tienes razón- gritó Lestrange-, pero tengo otras maneras de conseguir eso. ¡BEBE AHORA!

Todos miraron como Hermione extendió su brazo y tomó en vaso de agua de los Mortífagos con una mano temblorosa. Suavemente, lo atrajo a sus labios y justo antes de beber un poco, lo dejó caer. El vaso cayó al suelo y se partió en pedazos

-Oops- dijo Hermione, un instante antes de fuera incapacitada por el dolor que corrió por su cuerpo.

-¡CRUCIO!- gritó Lestrange, y todos miraron como Hermione cayó al piso nuevamente. Sólo que esta vez algo inesperado sucedió. Al doblarse de dolor sobre el piso en agonía, algo salió de su bolsillo.

El grupo observó a Colagusano arrodillarse y tomar el objeto en sus manos que parecía ser una pequeña caja negra.

-¿Qué es eso?- preguntaron a la misma vez Lestrange y Ojoloco.

-No sé- replicó Colagusano-, algún aparato muggle.

Moody se tornó hacia la Hermione real por una respuesta.

-Observa- le dijo.

Obviamente desconcertada por el aparato desconocido, Lestrange levantó la maldición y miró con recelo cómo Hermione trataba de respirar mientras el dolor se amainaba.

-¿Qué es eso?- demandó ella, apuntando al Colagusano que estaba parado encima de Hermione, estudiando el pequeño y negro objeto en su mano. Hermione miró hacia arriba, pero antes de responder, Colagusano apretó un botón sobre el artilugio. De repente hubo un zumbido alto y se desplomó encima de ella.

Cuando se lo quitó de encima, Hermione tenía la varita de Pettigrew en su mano. La apuntó directamente hacia Lestrange y gimió -¡STUPEFY!

Sorprendida en el medio de su propia maldición- Expellia—, Lestrange cayó al suelo.

Ahora todo lo que quedaba no era más que la serpiente, la cual atacó rápidamente, pero no lo suficientemente rápido. Hubo un agudo sonido y Hermione desapareció de la habitación en un instante, antes de que unos dientes afilados la pudieran alcanzar.

De modo inesperado, Ron sintió como si fueran halados hacia atrás. Parecía estar virado de pies a cabeza y entonces sintió sus pies conectarse con el piso. Le tomó unos segundos registrar el hecho de que estaban de regreso en la cocina de la Madriguera, y no en la memoria.

-¿QUÉ FUE ESA MALDITA COSA!- le gritó Moody 'Ojoloco' a Hermione.

-Un paralizador- replicó ella. Aunque hubiera inventado la palabra… para lo bien que explicó.

-Es un aparato muggle para paralizar a las personas- replicó Dumbledore al mirar a Hermione con aprecio.

-¿Cómo?- preguntó Lupin, obviamente tan perdido como lo estaba Moody.

-Suelta una carga eléctrica de alto voltaje dentro del cuerpo, sobrecargándolo- explicó Hermione.

-¿Puedes hacer eso con ekeltricidad?- preguntó Arthur Weasley, sus ojos ensanchados con emoción-. ¿Piensas que yo pueda…- comenzó a preguntar.

-¡ABSOLUTAMENTE NO!- gimió la Sra. Weasley-. No toleraré que te paralices a ti mismo con un aparato muggle estúpido.

-Hermione- preguntó Bill-. ¿Por qué tenías esa cosa contigo?

-Sólo porque no pueda usar mi varita, no quiere decir que no me puedo proteger a mi misma- indicó ella.

-¿Qué más tienes?- preguntó Ron, incapaz de evitar la sonrisa en su cara.

Hermione lo miró, su expresión con una mezcla de regocijo por su excitación y culpa.

-¿Qué te hace pensar que tengo algo más?- le preguntó ella.

-Vamos- dijo Ron-. ¿Qué más tienes?

Hermione mordió su labio al mirar dentro de sus ojos azules y pícaros, dejando salir un suspiro.

-Un spray- dijo ella-. Es un líquido que se le echa a las personas para cegarlos- explicó ella cuando vio las caras confundidas a su alrededor.

-¿Tú…tú tienes una poción que deja ciega las personas?- preguntó Bill, sus ojos ensanchados de choque.

-Sólo temporalmente- dijo Hermione rápidamente. Encontraba las expresiones de asombro en las caras de todos un algo temerosa-. Es duro maldecir a alguien si no puedes ver donde están- dijo defensivamente.

-¿Qué tipo de lugar no fiable vende una cosa como esa a una adolescente?- preguntó Bill.

-Los compré en el Internet- dijo Hermione. Pero parecía que había hablado en otra lengua, juzgando por las caras confundidas de todos a su alrededor-. ¿De mi computadora?- trató de nuevo.

-Oh, esa caja de la que me hablaste- dijo Ron-. ¿En la que ves a los muggle jugar?

-No, es una 'caja' diferente con la que puedes comprar. Sólo piensa de ella como una versión del Callejón Knockturn.

-No deberías ir a un lugar como ese querida- le regañó la Sra. Weasley-. Estoy segura que tus padres no lo permitirían.

-No tuve que ir a ningún lugar- dijo Hermione, deseando que la conversación se terminara. No había manera posible en la que ella les pudiera explicar acerca de computadoras y el Internet a un grupo de magos todo en una tarde-. Nunca dejé la casa. Ellos me lo enviaron por correo directamente.

-Pero- comenzó Ron- acabas de decir que…

-Oh, no importa- dijo Hermione al sentarse en la silla y tratar de reprimir un bostezo.

-¿Albus?- preguntó la Sra. Weasley, mirando a Hermione y entonces a Dumbledure, quien asintió-. Ha sido un largo día- dijo ella, colocando su mano sobre el hombro de Ron-. ¿Por qué no llevas a Hermione al cuarto de Percy para que pueda dormir?

-Está bien- replicó Ron, sintiéndose cansando.

Sin molestarse a reprimir el bostezo este tiempo, Hermione se levantó y siguió a Ron fuera de la cocina.

-Espera- dijo ella, virándose alrededor para estar de enfrente a los adultos nuevamente-. Quiero mi memoria de vuelta.

Dumbledore le sonrió pacientemente a la joven mujer y la llamó hacia él con un movimiento de su mano.

En el próximo capítulo, la relación entre Hermione y Ron comienza a mostrarse, y los dos descubrirán sentimientos corporales que nunca antes habían experimentado.