Capítulo 11

Junto a ti

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Los próximos veinte minutos se volvieron borrosos y confusos para Hermione. Lo que comenzó como cariñoso y apacible rápidamente se tornó en un frenesí de besos apasionados que, literalmente, la dejaron sintiéndose débil y jadeante. Era como si un simple roce suyo, su propia presencia, fuese, de algún modo... mágico. La verdad… esa era la única palabra que podía proponer para explicar cómo él la hacía sentir. La había hechizado. Hermione se asustó al descubrir que de alguna manera Ron tenía la habilidad de esfumar todo pensamiento racional fuera de su mente cuando se ponía a la tarea. Y, al mismo tiempo, sabía que él estaba tan perdido en todos aquellos sentimientos como lo estaba ella. El mundo podría haberse destruido alrededor de ellos en ese mismo instante y a ninguno de los dos le habría importado, ni siquiera se hubieran dado cuenta. No importaba. Nada más importaba. Ella tenía todo lo que necesitaba aquí mismo. Mientras que pudiera sentir su cuerpo firme apretado en contra del suyo, mientras continuara sintiendo sus manos fuertes corriendo sobre su cuerpo, mientras él continuara esfumando toda razón de su mente con sus besos fervientes, nada más importaba.

En algún momento, durante todo lo que estaba pasando, Hermione se dio cuenta de que se encontraba encima de Ron, lo cual era extraño considerando que no podía recordar cómo fue que había llegado a allí ni cuánto tiempo habían estado de tal manera. Fue la sensación de su mano deslizándose por la parte de atrás de su pierna y agarrando su parte trasera lo que sacó su mente del abismo de pasiones en el que se encontraba. Sólo tuvo tiempo para registrar el hecho que la única cosa previniendo el contacto de su piel con la de él, tan desesperadamente deseado, era la tela delgada de sus bragas, cuando sintió su mundo cambiar y virarse. Inesperadamente, Hermione se encontró yaciendo en su espalda, detenida firmemente al colchón con el peso del cuerpo de Ron al apretarse encima de ella y besarla con cada onza de la fuerza que tenía. Ella sólo podía sentir la pasión y la necesidad detrás de cada beso. Su cuerpo estaba, literalmente, temblando con ello.

Incapaz de contenerse, ella gimió suavemente en su boca. Hermione sintió a Ron correr su lengua por el labio inferior de ella antes de separarse y emerger para tomar el aire tan necesitado.

Respirando con dificultad, su corazón golpeando su pecho como si hubiera pasado la media hora trotando por el Bosque Prohibido en vez de estar sobre la cama, Hermione se forzó a abrir sus ojos. Cuando el cuarto y la cabeza roja atractiva yaciendo todavía encima de ella fueron enfocadas, Hermione reflexivamente pasó la espalda de su mano a través de su boca.

-¿Estuvo... bien?- Ron preguntó ansiosamente después de presenciar tal reacción a sus besos. Hasta ese momento, él había estado divinamente feliz, pero ahora... trataba desesperadamente de no interpretar lo que apenas le vio hacer como un signo de repugnancia.

-Sí, fue... agradable- Hermione le aseguró con una sonrisa muy cálida y sincera-. Sólo un poco... más mojado de lo que esperaba- rió tontamente.

¿AGRADABLE? Ron gimió interiormente. ¿Tan sólo fue... agradable? Yo pensé que fue fantástico, demonios, y ella sólo pensó que fue agradable. Por lo menos no la repugné. Supongo que eso es algo de todos modos.

-MMMmmn- Hermione gimió suavemente cuando dejó caer su cabeza en la almohada. Sus ojos miraron ilusos hacia el espacio mientras trató y falló de suprimir su sonrisa-. La verdad es que fue mucho mejor que agradable... fue...- vaciló por un momento, siendo incapaz de encontrar la palabra necesaria, perfecta para explicar exactamente cómo Ron la había hecho sentir-. Me quitas la respiración- admitió ella mientras sus ojos brillantes miraron los suyos y chispearon con la luz de la luna reflejada-. ¿Podemos tratarlo de nuevo?- preguntó ella, agarrando su camisa y moviendo su cara hacia abajo.

Ron no podía hacer otra cosa que sonreír interiormente por su impaciencia. El entusiasmo con la que ella lo besó curó instantáneamente su ego recientemente magullado. Esta vez fue Hermione la que profundizó el beso primero. Se veía que aprendía rápido, lo cual no debió haber sido ninguna sorpresa para Ron si fuera capaz de pensar claramente en ese momento. Pero como no podía, se desconcertó levemente al sentirla presionar su lengua en la boca suya e imitar los actos que él había realizado unos minutos atrás. Él gimió suavemente al sentir su boca presionada en contra de la suya y alejarse después, provocándolo.

Esto es brillante, pensó él, deseando que no se terminara nunca.

Mientras se besaban vorazmente el uno al otro, Hermione dejó resbalar una de sus manos por debajo de la camisa de Ron y empezó a correr levemente sus dedos por su espina dorsal. Encontró sumamente excitante cómo la sensación de los músculos en su espalda se volvía tensa al ella tocarlos. Tan sólo el conocimiento de que él tenía músculos era excitante, pero sentirlos; sentir cuán duro y fuertes eran; cuán diferente su cuerpo era del suyo propio, era intoxicante. Sin saber por qué, rastrilló levemente las uñas sobre la piel de su espalda y músculos.

Ron jadeó fuertemente y sintió su cuerpo entero estremecerse por el inesperado placer que sintió. Le pareció increíble cuán sensible era a su toque ligero. Si reaccionaba tan fervientemente a una acaricia suave en la espalda, se preguntó entonces, silenciosamente ¿cuánto placer sentiría si ella lo tocara en otras partes?. ¿Cuánto placer sentiría si ellos... llevaran esto al último nivel? Cómo deseaba sentir la piel de ella en contra de la suya, sentir su calor, sentir su cuerpo encubrir el suyo mientras se volvían uno y encontraban la liberación juntos. Pero... eso no puede suceder, se recordó a si mismo por la centésima vez. Él lo quería. Desesperadamente. Pero sabía que era demasiado pronto. Todo estaba pasando demasiado rápido. De algún modo todo daba vueltas en espirales, fuera de control y Ron sabía que tenía que regresar a la realidad.

Ésta es Hermione, se recordó a si mismo a medida que continuaba besándola. El lugar donde podía actuar como un puñetero necesitado y hacer lo que le pareciera sin consecuencia alguna que confrontar después no era un sueño. Esto es real... y en el mundo real él iba a poner las necesidades de Hermione antes que las suyas propias, aunque se muriera tratando. Ella merece mucho más, se dijo a si mismo. No que ella se esté oponiendo... sólo cerciórate de que no le des ninguna razón para ello.

Es tan solo una sección apasionada de besos, se dijo a si mismo en un intento para justificar el hecho de que no había terminado el beso todavía. No estamos haciendo nada malo, pensó mientras recorría sus manos suavemente arriba y abajo a ambos lados del cuerpo de ella. Podía sentir sus senos hincharse hacia los lados mientras el peso de su propio pecho los presionaba hacia abajo. Mientras rozaba ligeramente sus dedos hacia atrás y adelante sobre la tela fina de su camisa, Ron tuvo que luchar contra el impulso de recorrer sus dedos por debajo de la misma y sentir sus curvas suaves con las yemas de sus dedos.

Ron oyó el gemido suave de desilusión que dio Hermione cuando removió sus labios lejos de los de ella. Casi instantáneamente los substituyó sobre su mejilla y procedió a besarla, siendo el cuello su destinación. Cuando alcanzó el lugar correcto debajo del lóbulo de su oído, Hermione jadeó en voz alta y él sintió su cuerpo saltar debajo del suyo.

-MMMMmmn, eso se siente maravilloso- gimió Hermione de una manera sensual que hizo que lo hizo temblar. Rápidamente Ron hizo una nota mental para recordar tal sitio, para así volver al mismo una vez que hubiera acabado sus exploraciones. Ahora mismo sólo deseaba continuar el viaje para descubrir como su boca y manos recorrían a través del cuerpo debajo del suyo. Deseaba memorizar cada pulgada; estaba inquieto por descubrir qué otras áreas sensibles yacían esperando a ser reclamadas por sus labios o cuántos otros sonidos eróticos él podía inspirarle a producir. Con un último beso, Ron desató sus labios de su cuello y deslizó la camisa que ella usaba hacia abajo para exponer una porción de su hombro. Estaba a punto de prodigarlo con los mismos besos tiernos cuando Hermione, repentina e inesperadamente, gritó un nombre, y Ron se horrorizó al darse cuenta que no era el suyo.

-¡HARRY!

-¡QUÉ!- gritó Ron mientras se sentó derecho precipitadamente y se alejó de ella tan rápido que casi se cae de la cama.

-M… me… me olvidé totalmente de Harry- tartamudeó Hermione, sus ojos abiertos de par en par por el choque-. No puedo creer que me olvidé de escribirle a Harry. Debe estar volviéndose loco, encerrado en ese lugar sin tener idea alguna de lo que está sucediendo.

-Oh… ¿eso?- dijo Ron, su mirada enojada ablandándose un poco, pero era obvio que todavía estaba extremadamente irritado.

-Sí, eso. ¿Qué pensaste que era…- comenzó ella a preguntar.

-Generalmente cuando gritas el nombre de otro hombre significa solamente una cosa- declaró Ron enfurecidamente.

-No estás hablando en serio, ¿verdad?- preguntó Hermione con incredulidad. No puede ser posible que él crea eso, ¿o sí?

-Nunca has gritado mi nombre- dijo él miserablemente.

-Sí lo he hecho- declaró Hermione sin pensar-. Sólo que nunca me has escuchado hacerlo. - Le tomó un momento para darse cuenta de que había dicho las palabras en voz alta. Esto alboreó en ella cuando miró el resentimiento enojado desaparecer de sus ojos, sólo para ser sustituido por una miríada de otras emociones, todos luchando por control. Primero fue choque, cuando sus ojos se ensancharon. Seguido por placer, que rápidamente él trató de esconder. Durante un momento él vaciló en la vergüenza y luego sus ojos se oscurecieron de un cobalto humeante azul. Hermione sintió su cara sonrojarse al mirar sus ojos arder sin llamas y prender fuego. Sabía que esta vez no tenía nada que ver con la cólera. Lo que vio fue una lujuria pura y auténtica enfocada completamente en ella. El calor de su cara era tan intenso ahora que sabía que debería estar tan rojo como el pelo de Ron. ¡OH NO! gimió ella, mortificada por lo que había admitido. No puedo creer que le dije eso a él.

DEMONIOS, pensó Ron cuando se dio cuenta que estaba peligrosamente cerca de echarse encima de su mejor amiga como una bestia voraz y consumirla hasta que la oyera gritar su nombre en primer lugar. Pero él sabía que no pararía allí. Escuchando sus gritos ahogados, diciendo su nombre con placer sólo lo instigaría. No sería capaz de detenerse hasta que saciara el hambre que quemaba todas las partes de su cuerpo; no pararía hasta que encontrara la liberación y gritara su nombre también.

Sin poder confiar en si mismo, Ron se alejó aun más con un gemido gutural. Echó un vistazo abajo rápidamente para asegurarse que todavía estaba envuelto en la sobrecama y así Hermione no pudiera ver el efecto que sus palabras tuvieron sobre su cuerpo. Se mortificó al descubrir que ni la sobrecama era suficiente para esconder cuán excitado estaba en esa parte de su cuerpo; al menos no de la manera en la que estaba sentado en ese momento. Trató de reprimir un gemido cuando se puso al pie de la cama y volvió a colocar la sobrecama rápidamente para que estuviera juntada delante de él.

-Ya le escribí- dijo Ron, tratando de actuar lo más normal posible-. Mientras estabas en el baño-. DEMONIOS, pensó él, cuando las imágenes de su cuerpo desnudo en una tina llena de agua caliente inundaron su mente. Este no es el momento para pensar en cosas de esas. Tienes que deshacerte de tales pensamientos antes de que ella lo note. Y lo va a notar, porque no te puedes mover sin gemir. Piensa en algo asqueroso. Snape... Snape besando a McGonagall apasionadamente. No es lo suficientemente inquietante. Snape besando a Hagrid... ew, que va, demasiado repulsivo.

-¿Ron, me has oído?- preguntó Hermione en voz alta.

-¿Qué? OH... Lo siento, mi mente vagó durante un minuto. ¿Qué decías?- replicó él.

-¿Qué le dijiste?

-Le dije que estabas bien- le informó Ron-. Que Mamá te estaba curando...-. Eso está haciendo el truco, realizó él, cuando las imágenes de las cosas que había visto en el pensadero nublaron su mente-. Que ... eh ... que Dumbledore iba a hablar contigo después de que fueras tratada. Y que le escribirías mañana.

-¿Qué le dijiste acerca de nosotros?

-¿Nosotros?- ¿Estrechó ella sus ojos? OH oh, pienso que estoy en problemas. ¡Haz ALGO¡. ¡RÁPIDO! Antes de que arruines todo-. Bien el... es que... por favor no pienses lo que no es, Hermione- dijo Ron cuando se sentó para que ella no lo achicara cuando empezara a gritar-. Yo... no le dije nada, pero no es lo que estás pensando.

-¿Y qué es lo que estoy pensando?- exigió Hermione.

-Que esto no significa nada para mí o que estoy demasiado avergonzado para mencionárselo, o cualquiera de las otras conclusiones irracionales a las que las mujeres brincan.

-Soy irracional, ¿es eso?- preguntó ella tranquilamente.

-¡NO!- lanzó Ron un grito-. Eso no fue lo que quise decir en lo absoluto-. ¡DEMONIOS!-. ¿Realmente he arruinado las cosas, verdad?

-No, no lo has hecho- contestó Hermione cuando se inclinó y lo besó dulcemente, agarrándolo totalmente por sorpresa-. Por qué no me dices porque TÚ no le dijiste nada, para no tener que brincar a ninguna 'conclusión irracional'.

-Sólo creo que no es el momento propicio, eso es todo- dijo Ron al mirarla con recelo, esperando a que ella se enfadara.

-Um hum, ¿y?

-¿Y qué?

-¿Cuándo es el tiempo propicio?. ¿Hay alguno? Francamente- preguntó Hermione, mirándolo fijamente a los ojos-¿planeas decirle en alguna ocasión?

-Er... seguro-. Algún día.

-¿Ron?- Hermione preguntó cuando extendió su mano en busca de la suya-. No tienes... miedo de que Harry lo tome muy a pecho, ¿verdad? Lo que quiero decir es que, ¿no estás preocupado de que reaccione como... como tú si...Ginny estuviera con…bueno, con alguien?

-Er... sí, eso es una buena parte de ello- confesó él.

-¿No piensas que Harry estará feliz por nosotros?

-Probablemente, una vez que esté un poco relajado.

-Harry no es así. Él no va a...

-OH, sí que va- declaró Ron definitivamente-. No reaccionará tan fuertemente como si yo averiguara que tú estabas viendo a alguien, pero reaccionará. Créeme.

-Hasta ahora, lo has tomado extraordinariamente bien- embromó Hermione.

-Sabes lo que quiero decir- se quejó Ron.

-Sí, lo sé- confesó ella-. ¿Entonces piensas que Harry va a estar enojado?

-No lo pienso. Lo sé. Tú recuerdas lo enojado que estaba con nosotros el verano pasado. Este año será mucho peor. Él sólo está…

-... preocupado por mí- terminó Hermione el pensamiento por él.

-Sí, eso es parte de ello- admitió Ron.

-¿Preocupado por tus intenciones?- preguntó ella.

-No. Harry sabe que me has gustado por largo rato. Eso no es.

-De seguro que no piensas…- preguntó ella al estudiar su cara-, ¿que Harry estaría…celoso?- ¡OH DIOS MÍO! Pensó Hermione al mirarlo hacer una mueca. Lo está.

-La verdad es que… ESTARÁ celoso. No de la misma manera que yo lo estaría, claro está. Sólo celoso en general. Tú sabes, de que estamos…juntos. No juntos en el mismo lugar, pero VERDADERAMENTE juntos. Celoso de que tenemos a alguien…especial y él no. Celoso de que estemos felices cuando él es tan miserable, y…

-…solo- terminó Hermione el pensamiento.

-Exactamente. Él no está en un lugar bueno ahora mismo. Con la muerte de Sirius y encerrado con aquellos muggles horribles por el verano… Está en una prisión. Va a tomar lo que te pasó con resentimiento, Hermione. Sabes que lo hará. Se va a culpar a sí mismo.

-¿Y piensas que nos apartará de él aún más?- preguntó ella-. Confesaré que he estado más que un poco preocupada sobre esto. No lo dejaremos salirse con la suya.

-Pero, si se entera acerca de nosotros... sobre esto... le dará la excusa perfecta. Fingirá que es porque siente ser la tercera rueda. Se separará de nosotros y culpará a nuestra relación por ello. Y terminará resintiéndonos a ambos.

-Está bien- dijo Hermione, arrojándose en su espalda con un suspiro.

-Espera un minuto. ¿No vas discutir conmigo; no vas a decirme que se le pasará; o que nos resentirá aún más por escondérselo; o que él ...

-No- contestó Hermione. Ron la miró, completamente desconcertado por su respuesta-. Llegué a una decisión esta tarde en la cocina- explicó ella-. Me di cuenta de que necesito escucharte más.

Ron no estaba seguro si había escuchado bien. ¿Acaba de decir que ME escucharía? Pensó él mientras la miraba con los ojos abiertos de par en par y llenos de incredulidad.

-Especialmente cuando concierne a Harry- continuó Hermione-. Tenías la razón acerca de Sirius. Supiste lo que Harry necesitaba, yo no. Me paraste de forzarlo a hablar acerca de ello cuando él no estaba listo. Sabías que sólo lo haría sentir peor. Estoy segura de que tienes la razón acerca de esto también. Si no piensas que debemos informarle, entonces no lo haremos.

-¿En serio?- preguntó Ron, todavía incapaz de creerle.

-En serio- le aseguró Hermione-. Aunque…no veo cómo podemos ocultarle esto una vez que llegue aquí. Lo que quiero decir es que Fred y George no pararán de molestarnos. Al contrario, se pondrán peor.

-Imbéciles.

-Y estoy segura de que Ginny se dará cuenta bastante rápido, si ya no lo ha hecho. Alguien está destinado a decirle.

-Tú hablas con Ginny. Yo hablaré con Fred y George- sugirió él-. Me darán un rato duro, pero una vez que entiendan que está en los mejores intereses de Harry…Estoy seguro que guardarán el secreto silenciosamente. Si eso no trabaja, tomaré una hoja de tu libro y los amenazaré.

-¿Con qué?-

-Oh, tú sabes, lo usual. Los amenazaré con decirle a Mamá acerca de los nuevos productos que están desarrollando y como ahora que no tienen a estudiantes del primer año en los cuales practicar, están intentando de experimentarlos en Ginny.

-¿Eso no es verdad, o si?

-Bueno, ellos si le pidieron a Ginny que los ayudara, pero ella no es tan ridícula.

-¿Piensas que funcione?

-Eso creo. Definitivamente que ellos no quisieran que Mamá supiera que experimentaron todos sus productos de la caja de tentempié en los estudiantes del primer año. Ella se enojaría de lo que no hay manera y probablemente terminaría persiguiéndolos alrededor de la tienda de bromas con una rabia de locos- se rió Ron.

-¿Qué de tus padres; o Bill; o el profesor Lupin? Inclusive Moody 'Ojoloco' podría decirle. Todos saben. Admití cómo me siento hacia ti en la memoria. Esto podría explotar en nuestras caras.

-Eso no pasará. Ellos no dirán nada- replicó Ron-. Pero por si acaso, hablaré con Bill y tú puedes hablar con Lupin y Moody.

-¿Por qué me toca Moody a mí?

-Porque le agradas- contestó riéndose Ron-. Me di cuenta antes, cuando intentó intimidarte y tú te pusiste fresca con él. Pienso que te respetó por ello.

-OH, cállate- dijo Hermione bruscamente-. Ya no deseo pensar acerca de esto- dijo ella, mirando a Ron y haciéndole señales con la punta de su dedo índice para que se le acercara.

-¿Y que es lo que quieres hacer?- preguntó él escabulléndose en la cama y terminando acostado cerca de ella.

-Eso depende- replicó ella, dándose la vuelta para hacerle frente.

-¿En qué?

-Dijiste que estábamos…'viéndonos'.

-Er…si, pienso que dije eso, ¿no?- admitió Ron.

-¿Quisiste decir exclusivamente, o estamos jugando?

-¿Qué piensas?

-Pienso que eres muy gallina para preguntarme adecuadamente- replicó Hermione.

-¿Gallina? Te he dicho que te amo…tres veces, demonios.

-No insultes cuando me dices que me amas- le regañó Hermione que no podía parar de sonreír al decirlo-. Y yo también te amo, así que lo haré. Ron ¿serás…

-¡NO TE ATREVAS!- gruñó Ron, tirándosele encima y silenciándola con un beso.

-Me dijiste lo que sentías por mí primero. Ahora me toca a mí. Pero…no lo haré ahora, después que me incitaste a ello. Lo haré a mi manera, en el momento oportuno, para que sepas que lo que digo es verdadero.

-Nunca vas a preguntarme; ¿cierto?- se rió Hermione nerviosamente antes de cubrir sus labios con los suyos.