¡DISCULPADME!. ¡DISCULPADME!. ¡DISCULPADME!

Hace dos semanas no pude ver los documentos que tenía en la computadora debido a un fallo de la memoria. Me la arreglaron hace un día y gracias a todos los santos, hadas madrinas y demás, no perdí ningún documento. Antes de eso, andaba leyendo Harry Potter and the Deadly Hallows, pero por el trabajo y demás no he podido terminarlo. Me conmovió mucho el comentario de lasifri, ¡GRACIAS! Y por supuesto, gracias a todos aquellos que dejaron sus comentarios, se los agradezco de todo corazón. Bueno, ahora los dejo con el siguiente capítulo. ¡Espero que lo disfruten!

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Capítulo 20:

¿Malos consejos?

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-¡OY! Eso es asqueroso- gritó George desde donde estaba parado en el primer piso- Creo que he perdido mi apetito.

-Vayan a un cuarto- añadió Fred al aparecer detrás de su hermano gemelo.

-¿Podríamos usar el de ustedes?- gritó Ron, para consternación de Hermione.

-Usa tu maldito cuarto- , respondió Fred al descender y empujar al pasar por al lado de la pareja en su camino a la cocina.

-Lo haría, pero ese sería el primer lugar en donde mamá nos buscaría.

-¡Ron!- gritó Hermione, al golpearlo en el brazo.

-¡AU!

-Es verdad- replicó George con una sonrisa malévola al mirar a su hermano menor frotar su brazo inconscientemente. Hermione era menuda, pero aparentemente había lanzado un fuerte puñetazo y George tenía más que una sospecha furtiva de que había sido entrenada por Ginny –.Aunque eso no quiere decir que deseo que ustedes dos estén haciendo sodomía en mi cama.

-Nosotros no vamos a…- comenzó a gritar Hermione, entonces se detuvo a sí misma- OH, olvídalo- , murmuró al levantarse y pasar por al lado de los gemelos, marchando hacia las escaleras que conducían a la cocina del sótano -. Ustedes dos han arruinado el momento completamente. Voy abajo a cenar.

-Un montón de gracias- refunfuñó Ron al mirar a Hermione desaparecer.

-No hay de qué-, rió Fred.

Al entrar a la cocina, Ron se desilusionó al ver a Hermione sentada al lado de Bill y ya absorta en la conversación. Mientras su padre se sentaba al otro lado de ella, él tomó el asiento directamente al frente y esperó a que ella se diera cuenta de su presencia. Después de un minuto o dos, ella lo miró y le sonrió, entonces se tornó de regreso a Bill y continuó hablando con él acerca de alguna condenada maldición.

Mientras la comida se llevaba a cabo, Ron notó que Hermione estaba evitando a los gemelos deliberadamente. Periódicamente lo miraba a él o a Ginny, pero no había mirado a Fred o a George desde que ellos entraron en la habitación. No le tomó mucho tiempo darse cuenta que estaba preocupada que si los miraba los provocaría. Extraordinariamente, los dos habían mantenido sus bocas cerradas hasta ahora. En vez de bromear acerca de la sección de besuqueo apasionado con la que habían tropezado, los gemelos hablaban silenciosamente con sus padres acerca de la atmósfera en el Callejón Diagon.

Habiendo arrasado su comida con rapidez, Ron estaba bastante ansioso por salir de la cocina y estar lejos de ojos entrometidos. El problema era que Hermione parecía no notarlo. Así que continuó esperando por un lapso en su conversación con Bill, pero aparentemente eso no iba a suceder. Unas medidas drásticas eran necesarias. Tan sólo rezaba por que fuera su pie el que estaba a punto de tocar y no el de su padre.

Convocando todo el valor que tenía, Ron extendió su pierna hasta que su pie tocó algo directamente en frente de él. Nada sucedió. Ron miró rápidamente a su padre y de regreso a Hermione, pero ninguno de ellos reaccionó. Pensando que quizás había sido una pata de la mesa en vez de un pie humano, Ron levemente corrió el dedo de su pie hacia abajo y paró bruscamente cuando se dio cuenta que su pie ahora estaba directamente encima del de otra persona. Definitivamente que no había sido una pata de la mesa. Espiró un suspiro de alivio cuando Hermione lo miró y él vio sus mejillas sonrojarse levemente. Ron capturó sus ojos con los suyos antes de que ella tuviera la oportunidad de apartar su mirada otra vez, entonces miró hacia la puerta e inclinó su cabeza sutilmente como diciendo, "Vayámonos."

El matiz rosáceo sobre sus mejillas se tornó un poco más pronunciado y ella inclinó su cabeza hacia delante tan sólo una vez, dejándole saber que había entendido. Pero a diferencia de Ron que se paró y llevó su plato vacío hacia el fregadero, Hermione permaneció sentada. Sus ojos encontraron los de ella una vez más desde donde estaba parado detrás de Bill y la miró dudosamente. Ella mantuvo su mirada por un momento, entonces miró fijamente hacia la puerta y rápidamente de regreso a él. Realizando que quería que saliera primero, Ron le agradeció a su madre por la comida y se fue.

Unos pocos minutos más tarde, Hermione subió las escaleras seguida por Ginny, quien parecía estar de mal humor.

-Por lo menos nos podría haber dejado finalizar antes de botarnos -, echó humo Ginny mientras acechaba las escaleras.

-Te dijo que llevaras el plato contigo-, dijo Hermione en defensa de la Sra. Weasley.

-Ese no es el punto. Estaba tratando de escuchar la conversación-, replicó Ginny.

-Lo sé-, respondió Hermione-. Igual que ella. Fue por eso que nos botó.

-¿Qué conversación?- preguntó Ron al levantarse de su baúl y acercarse a las chicas.

-La que tus padres estaban teniendo con Fred y George-, explicó Hermione-. Acerca de cómo las personas estaban tomando la noticia de que…

-¿Qué que?- preguntó Ron, mirando deliberadamente a Hermione y tratando de descifrar porqué de repente estaba nerviosa.

-Que el ministerio liberó a Krum-, dijo Ginny con recelo, esperando a ver a su hermano enfadarse.

-AH-, articuló Ron después de un prolongado silencio. Ginny miró sus ojos estrecharse, pero antes que él pudiera decir algo más, Hermione cogió su brazo y lo arrastró por el vestíbulo y fuera del alcance de oídos ajenos.

Al mirarlos ir, Ginny no pudo evitar el sonreír para sí misma cuando se dio cuenta de lo que Hermione estaba haciendo. Ella lo había llevado cerca del retrato de la Sra. Black y Ginny no tenía duda alguna de que lo había hecho a propósito. Si Ron perdía su paciencia ahora, perturbaría a la vieja bruja y los gritos llegarían al cielo. No sólo tendría que tratar con Hermione, pero también encarar la ira de su madre. A pesar de que Ron no fuera el clavo más agudo en la caja, tenía suficiente sentido para darse cuenta del aprieto en que estaría por lo que mantuvo su voz baja.

Ginny miró con interés cómo Ron y Hermione conversaban juntos cuchicheando apurados. Por raro que parezca, cuando él la miró no parecía enojado. Si Ginny tuviera que nombrarlo, diría que lucía decepcionado, pero él se viró antes de que ella tuviera la oportunidad de estar segura. Hermione debió haber sugerido algo con lo que su hermano no estaba de acuerdo. No sólo sacudió él su cabeza de aquí para allá al discrepar con ella, también estiró sus brazos y tomó ambas de sus manos en las suyas al defender su caso.

El hecho de que él iniciara el contacto cogió a Ginny levemente desprevenida. Ron nunca había sido el tipo susceptible y sentimental, y hasta muy reciente siempre había evitado tocar a Hermione enfrente de algún miembro de la familia. Ella sabía que ahora las cosas eran diferentes. A fin de cuentas los había encontrado besuqueándose, pero aún así parecía extraño. Nunca se había imaginado a su hermano como el tipo que coge la mano de una chica, especialmente enfrente de un miembro de la familia. Más allí estaba. Ellos estaban cogidos de las manos y esto había tenido un efecto visible sobre Hermione. Su cara se había enternecido y estaba escuchando lo que fuera que Ron le decía sin señal alguna de interrumpirlo.

Eso es nuevo, pensó Ginny para sí al observar su interacción. Hermione siempre había sido la del poder en su amistad. Le decía a Ron y a Harry lo que hacer y aunque Ron discutiera con ella acerca de ello y Harry quizás se quejara, al final, casi siempre hacían lo que ella quería. Por otro lado, Hermione muy raramente escuchaba a los chicos una vez que su mente estaba predispuesta. Pero ahora estaba escuchando a Ron. No sólo eso, estaba considerando fuera lo que fuese que él le había dicho. No estaban fajándose, estaban razonando. Ginny nunca antes había visto eso pasar y le sorprendió. Cuando Hermione arrastró a Ron, Ginny no tenía duda de que ella sería el vencedor. Pero ahora que la discusión se había acabado y la pareja se dirigía a ella, aún no tenía la menor idea de quién realmente había triunfado al final.

-¿Necesitas ayuda con eso?- preguntó Ron señalando al baúl de Ginny.

-No, está bien-, contestó ella, todavía un poco conmovida de que Ron no hubiera salido furioso el momento en que Krum fue mencionado.

-Sólo voy a llevar lo que necesito a mi cuarto. Mamá obligará a Fred y George llevarlo arriba más tarde-, añadió ella.

-Ah, bueno-, dijo Ron mirando a Hermione que arqueó su ceja y asintió con la cabeza a Ginny. -¿Entonces qué es lo que necesitas?- preguntó él vagamente.

-¿Qué te pasa?- gritó su hermana defensivamente. ¿Qué demonios está pasando aquí?

-Nada-, protestó Ron-. Apenas curioso, eso es todo.

-No que sea de tu incumbencia, pero pensé comenzar mi tarea de pociones.

-Er…está bien.

-Ron y yo vamos a jugar ajedrez en la habitación de arriba-, le dijo Hermione a Ginny-. Estás bienvenida a acompañarnos-, añadió ella rápidamente-. Si deseas. Hay un escritorio allí.

-¿Ustedes dos no quieren estar…solos?- preguntó Ginny.

¡SI! Gritó la mente de Ron, pero él tuvo sentido común de no decirlo en alto. Ya estaba decidido, a pesar de su disgusto.

-Esto no te molesta; ¿o si?- preguntó Hermione, su cara ruborizándose levemente al ella desatarse de su mano, que todavía estaba entrelazada con la de Ron, y señalarla al aire para que Ginny viera.

-No-, contestó Ginny honestamente-. Creo que es genial. Pero eso no significa que desee mirarlos besuquear toda la noche.

-Vamos a jugar ajedrez-, clarificó Hermione.

-De seguro que van,- bufó Ginny.

-Si vamos- suspiró Ron, dejando mostrar su desilusión-. Así que más vale que nos acompañes.

-¡RON!- gritó Hermione fuertemente.

-¿Qué?

-¿Más vale?- regañó ella.

-¿Qué malo hay en eso?- cuestionó él. La invité; ¿no? Es lo que querías.

-Fue grosero.

-No lo fue-, protestó Ron-. Grosero sería haber dicho que ella es mejor jugadora que tú.

-Sólo por eso no jugaré contigo-, le informó ella, soltando su mano completamente y cruzando las suyas delante de su pecho.

-Ginny, ayúdame aquí-, gimoteó Ron.

-Eres un imbécil sin diplomacia-, dijo Ginny-. Y estás más allá de la salvación.

-Pero aún así jugarás; ¿verdad?- le suplicó Ron a su hermana.

-Me vas a molestar hasta que te diga sí; ¿cierto?

-Sabes que quieres hacerlo-, replicó Ron con una sonrisa amplia-. Nadie con sensatez elegiría trabajar en pociones si tuvieran otra opción.

-¿De veras?- preguntó Hermione.

-Rápido. ¿Aritmancia o Pociones?. ¿Cuál harías primero?- gritó Ron.

-Honestamente-, gimió Hermione al morderse el labio y sacudir la cabeza en exasperación. Él la tenía y ambos lo sabían.

-Ves, tengo la razón-, proclamó Ron con una sonrisa-. ¿Entonces Ginny?

-Un juego-, replicó Ginny-. Entonces trabajo en mi ensayo.

-Seguro que lo harás-, rió Ron entre dientes al abrir la tapa superior de su baúl y sacar las piezas de ajedrez.

Una hora y media más tarde, Ron y Ginny estaban a la mitad de su tercer juego. Hermione habría cedido y habría jugado al ganador del primer juego de no haberse dormido antes de que el juego terminara. Ahora estaba acurrucada en contra de Ron, quien sentado cómodamente en el sofá con su brazo envuelto alrededor de su hombro, le estaba diciendo a sus piezas adónde moverse.

-Ahí están ustedes tres-, dijo Bill al asomar su cabeza en la entrada-. Todo claro.

-¿Estás seguro?- preguntó Ron.

-Sí. Es perfectamente seguro-, insistió Bill.

-¿De qué están hablando?- preguntó Ginny, apartando su mirada del tablero de ajedrez y mirando a su hermano mayor.

-Ron estaba preocupado que Kreacher le hubiera hecho algo a tu cuarto.

-Entonces esto es de lo que se trataba esta tontería del ajedrez-, dijo Ginny, pareciendo insultada-. ¿Tan sólo intentabas mantenerme fuera de allí hasta que Bill lo investigara?

-No-, contestó Ron verdaderamente-. No fue así-. Hermione no quería que te sintieras excluida.

-Voy a la cama-, dijo Ginny, levantándose de su silla y saliendo de la habitación.

-Sólo está enfadada porque no me pudo ganar-, rió Ron mientras Bill entró al cuarto y miró al tablero de ajedrez.

Con una risita, Bill giró la tabla alrededor para que Ron la pudiera examinar de su ángulo. –Ella te hubiera ganado en dos movidas-, rió él.

-No, no hubie..- comenzó a protestar Ron-. AH. Hubiera descubierto eso apenas moviera su caballero.

-Sin duda-, replicó Bill, sentándose en la silla ahora vacía de Ginny. Los ojos de Bill se movieron de su hermano a Hermione, que dormía sólidamente al lado de él.

-¿Se te antoja un juego?- le preguntó Ron a su hermano mayor.

-¿No estás cansado?- cuestionó Bill.

-¿De jugar ajedrez?- replicó Ron como si la idea fuera ridícula-. Nunca.

-Te puedo dar una jugada por tu dinero.

-Puedes tratar-, rió Ron disimuladamente-. Pero fracasarás como todos los demás.

-Eres un engreído; ¿sabías?- rió Bill entre dientes.

-La última vez que me ganaste tenía ocho años-, contestó Ron mientras Bill viraba el tablero alrededor y reemplazaba las piezas faltantes.

-Quizás te dejé ganar-, desafió Bill.

-¿Por ocho años?- rió Ron-, las blancas se mueven primero.

-Entonces, las cosas van en serio entre ustedes ahora; ¿si?- preguntó Bill mientras avanzaba unos de sus peones.

-Eh…si. Creo que sí-, dijo Ron incómodamente.

-Felicitaciones.

-Um, gracias-, replicó Ron, evitando deliberadamente la mirada de su hermano, estudiando el tablero.

-¿Puedo preguntarte algo?

-Er…,- tartamudeó Ron-¿Uh…tengo elección?- preguntó finalmente al comandar a su peón hacia delante.

Ignorando la pregunta de Ron, Bill preguntó la suya propia.

-¿Cómo demonios se arreglaron tan rápido después de esa pelea?

-¿Qué?. ¿Cuál pelea?- preguntó Ron mientras Bill hacía su próxima movida.

-Esa disputa que tuviste acerca de lo que pasó en el campo. Un minuto ella ni te hablaba, entonces me voy por 10 minutos y cuando regreso los dos actúan como si nada hubiera sucedido. Sólo estoy curioso de cómo lo hiciste.

-Ah, bueno…er…-, tartamudeó Ron- Peón a G5. Ella no estaba tan enfadada.

-Hizo una endemoniada y buena impresión de ello entonces,- rió Bill- Obispo a C4.

-Creo que la conozco bastante bien para reconocer la diferencia.

-Eso es bueno entonces-, dijo Bill, no creyendo la respuesta de Ron-. Les salvará a ambos mucho dolor.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Ron, tratando de no sonar preocupado- Caballero a F6-, ordenó él antes de virarse lejos del tablero y mirar hacia abajo a Hermione que todavía descansaba pacíficamente en contra de su pecho.

-El hecho que la conozcas tan bien- explicó Bill-. Que puedas hacer…lo que fuese que hiciste para que te perdone…la próxima vez que hagas algo estúpido.

-¿Qué te hace pensar que haré algo estúpido?

-Tuve 16 una vez; ¿sabes?

-¿Y?

-Que cometí muchos errores. Y estoy aquí para cerciorarme de que no cometas los mismos.

-Demonios-, gimió Ron-. Ya tuve esta conversación con papá.

-Sí, recuerdo las conversaciones de papá. Pero lo que estoy a punto de decirte puede ser sumamente útil.

Por un momento Ron estaba entre extremo desconcierto y curiosidad. ¿Útil en qué?. ¿Está hablando acerca de una técnica?. ¿O de una manera secreta para ganarse el corazón de una mujer? se preguntó Ron, echándole un vistazo a Hermione nuevamente para asegurarse de que dormía.

-Está bien-, dijo él, su curiosidad siendo la triunfadora- ¿Qué es entonces?

-Paciencia pequeño hermano-, rió Bill-. La sabiduría que estoy a punto de impartir me tomó años para reunir. ¿No querrías apresurarme, o si?

-Sí.

-Puede ser que me salte algo importante.

-¿Por qué no olvidamos todo, entonces?-, replicó Ron, su interés disminuyendo rápidamente.

-¿La amas, verdad?- preguntó Bill, de repente muy serio.

VALE, ésto no era parte del trato. –Er…

-Eso lo hará difícil.

-¿Hacer qué difícil?- demandó saber Ron-. ¿Por qué?

-Me estoy adelantando-, rió Bill-. ¿Cómo digo esto?- se preguntó a sí mismo en alto-. ¿Sabes lo que las mujeres de verdad quieren?

Ron se quedó boquiabierto mirando a su hermano mayor con incredulidad por un momento.

–Oh, por supuesto-, se burló él-. ¿Cómo estoy supuesto a saber eso cuando ni ellas mismas parecen saber?

-Puedes tener un razón ahí-, rió Bill-. Así que permíteme reformular la pregunta. ¿Sabes lo que Hermione quiere?

-Um…No sé. Quizás. Creo. Algunas veces.

-Ella quiere eso-, dijo Bill mirando a la pareja sentada juntos en el sofá.

-¿Ja?- dijo Ron; completamente perdido ahora, sin la menor idea de lo que Bill estaba hablando-. ¿Ella quiere qué?

-Eso-, explicó Bill señalando hacia ellos-. Eso ahí mismo. Lo que estás haciendo este momento.

-No estoy haciendo nada-, discutió Ron-. Ella ni siquiera está despierta.

-No durmió muy bien anoche. Lo deduje-, dijo Bill cuando Ron comenzó a protestar-. Pero está durmiendo ahora. ¿Por qué crees que sea eso?

-Porque estaba agotada-, respondió Ron.

-No-, le informó Bill-. Es porque tú le diste lo que necesitaba.

-No hicimos nada-, protestó Ron-. Ginny estuvo aquí todo el tiempo.

-Y ahí está-, replicó Bill con una sonrisa-. No sólo saltaste a la trampa, pequeño hermano. Acabas de zambullirte de cabeza al abismo.

-¿De qué estás hablando?- preguntó Ron. Cuanto más seguía la conversación, más confundido parecía estar.

-Asumiste que lo que ella necesitaba era…algo físico. Estás pensando como un tipo.

-Soy un tipo.

-Hermione no lo es.

-No ésto otra vez. Mira, siempre he sabido que ella era una chica-. Aún antes de que ella me lo gritara en la cara en el cuarto año. –Sólo me tomó un poco el comprender que ella era…de que ella podía ser…más que una amiga.

-Lo importante es que lo comprendiste-, dijo Bill-. Pero eso no es lo quiero decir.

-¿Entonces qué quieres decir?

-La mayoría de las chicas de tu edad no quieren lo mismo que los tipos. Ellas quieren estar cerca de ti. Sentirse amadas. Agarrar manos y acurrucarse contigo. Quieren besar y tocar un poco, pero eso es todo.

-Eso no es verdad-, insistió Ron. No puede ser verdad -Hay abundantes chicas en Hogwarts que hacen más que eso.

-Simplemente porque lo hagan, no quiere decir que sea lo que realmente quieren.

-¿Por qué lo harían si no quisieran?- preguntó Ron.

-Porque les da las otras cosas que mencioné. Muchas chicas lo hacen porque temen que el tipo no les querrá de lo contrario.

Ron pensó silenciosamente sobre esto antes de responder.

-Pero eso es ridículo. Hermione nunca pensaría eso. Quiero decir…ella tiene que saber que yo no la dejaría sencilla y llanamente porque ella no quiso…quiero decir…esa no es la razón…yo…esperaría-, tartamudeó él, las puntas de sus orejas calentándose mientras su cara se sonrojaba.

-Buena respuesta-, dijo Bill, dándole una sonrisa alentadora a su hermano-. Probablemente deberías decirle eso.

-¿Qué? Ella ya lo debe saber.

-¿De veras?- preguntó Bill-. Retrocede y mira a la escena más grande por un minuto. Esas otras chicas,…las que actúan, adquieren una gran cantidad de atención de los tipos en la escuela; ¿si?

-Bueno, sí, supongo.

-Y las chicas a las que los chicos no adulan…ven esto; ¿verdad?

-Sí.

-Y probablemente se ponen un poco celosas-, continuó Bill.

-Supongo que algunas de ellas, quizás-, admitió Ron.

-¿Cómo son las compañeras de habitación de Hermione?

-Son un grupo de chismosas imbéciles. Ni siquiera son tan grandiosas como ella.

-¿Son…populares?

-Bueno, sí, pero eso es porque pasan su tiempo tratando de lucir bien-, dijo Ron como si fuera algo malo-. Lavender lleva su varita alrededor sólo para poder rizarse las pestañas con la misma, por el amor de Dios.

-¿Entonces ellas son superficiales?- preguntó Bill.

-Pudieras decir eso.

-¿Y aún así a los tipos les gustan?. ¿Cómo crees que eso haga sentir a una chica inteligente como Hermione?

-¿Qué quieres decir?- cuestionó Ron-. Ella piensa que ellos son un par de idiotas.

-¿Merlín, fui siempre así de tonto?- murmuró Bill para sí mismo.

-¡JEY!- gritó Ron un poco más fuerte de lo planeado, haciendo que Hermione se moviera en su sueño. Ambos se congelaron al ella gemir suavemente y acariciar más penetrantemente con su nariz la curva formada por el cuello de Ron. Los dos hermanos se miraron el uno al otro silenciosamente por un momento, esperando a ver si ella se despertaba. Cuando ella no hizo ningún otro intento de moverse y continuó respirando profundamente, los dos decidieron que era seguro continuar.

-Está bien-, dijo Bill bajito-. Permíteme resumirlo todo para ti. Las compañeras de cuarto de Hermione son un par de idiotas. Son superficiales y no les importa nada excepto como lucen y en obtener el interés de la población masculina. ¿Correcto?

-Si, eso más o menos lo resume-, concordó Ron.

-Hermione por el otro lado es… ¿qué es ella exactamente?- preguntó Bill.

-Asombrosa-, contestó Ron casi instantáneamente.

-¿Puedes ser más específico?

-Si, pero no lo seré- le informó Ron.

-Está bien-, dijo Bill, sabiendo que no había punto alguno en empujarlo cuando él tenía la mente resuelta a no decirlo-. Así que Hermione, quien es una chica 'asombrosa,' ha pasado los últimos cinco años escuchando los chismes de sus compañeras de cuarto acerca de sus múltiples novios. Y por supuesto, siendo la chica lista que es, se ha dado cuenta que a algunos chicos adolescentes les importa más la apariencia de una chica y cuán lejos irá, en vez de su personalidad. Es una conexión física, no una emocional la que esos chicos persiguen.

Los ojos de Ron se ensancharon al recordar la manera en la que Hermione le había gritado después de él decir que preferiría ir solo al baile de Navidad que con un trol como Eloise Midgen. ¡DEMONIOS! Ella pensó que era uno de esos tipos. "¿Así que básicamente llevarías a la chica que mejor luce y que te acepte, aunque ella sea completamente horrible?" escuchó la voz de Hermione chillar dentro de su cabeza. "Si, eso es correcto," se oyó a sí mismo concordar con ella. ¡DEMONIOS! Yo era uno de esos tipos. ¿Qué tal si ella todavía piensa que soy uno de esos?

-¿Por qué no me dijiste esto hace dos años cuando hubiera hecho la diferencia?- gimió Ron-. ¿Entonces qué estoy supuesto a hacer?

-No soy tú-, dijo Bill-. No puedo contestarte eso.

-¿Qué harías tú?

-¿A tu edad?- preguntó Bill-. Estaría saliendo con sus compañeras de cuarto. ¿Cómo crees que descifré todo esto? Me tomó un largo tiempo darme cuenta que había más que tener un buen rato. No me malinterpretes. No era un canalla o algo parecido. Tan sólo no me tomaba el tiempo para realmente llegar a conocer algunas de ellas. De esa manera cuando la diversión se acababa era más fácil hacer las paces y continuar. Nunca he tenido algo parecido a los que ustedes dos ya tienen. Nunca he tomado el tiempo para involucrarme emocionalmente antes de que lo otro comenzara. Pero ustedes dos ya están allí. No tienen que atravesar todas las charlas embarazosas de 'llegar a conocerte.' Y no tienen que preocuparse acerca de silencios incómodos o de hallar la manera de llenarlos, si entiendes lo que quiero decir. Eso te pone adelante del juego. Llenar esos silencios es lo que lleva a una relación en una dirección superficial. Por otro lado…

-¿Por otro lado qué?- preguntó Ron, sonando un poco aterrado.

-Las cosas van mal…

-¿Por qué asumirías que las cosas van a ir mal?

-Uno nunca sabe-, contestó Bill-. Algo podría sucederle a…

-No-, interrumpió Ron cuando se dio cuenta de lo que Bill insinuaba.

-Estuve allí, Ron. Vi cómo reaccionaste cuando mamá te dijo que ellos la tenían.

-No quiero hablar de eso-, dijo Ron vehementemente. ¡JAMÁS! Ni siquiera quiero pensar en ello.

-Sé que no-, dijo Bill-. Pero ese es el inconveniente de estar involucrado emocionalmente. Corres el riesgo de ser dolido. No eres el único que corre el riesgo. Ella es una gran chica. No desearía ver a ninguno de ustedes heridos.

-Yo nunca…

-No intencionalmente-, replicó Bill-. Pero hay cosas que suceden. Sólo…tómalo despacio y cerciórate de que no la estés presionando sin querer a hacer algo para lo cual ella no está lista-. Bill quería decirle a su hermano que ellos tendrían el resto de sus vidas para hacer eso, pero sabía que no era un fuerte argumento en ese momento considerando que estarían atrapados en medio de una guerra. –Y si es su idea-, continuó Bill-, toma un minuto y pregúntate porqué. ¿Es eso lo que ella realmente desea, o es porque piensa que es lo que tú quieres?

-¿Eso es todo entonces?- preguntó Ron sarcásticamente. ¿Que la debería rechazar, aunque sea eso lo que ella quiere para que no piense que eso es todo en lo que estoy interesado?

-¿Todavía recuerdas el encantamiento que te enseñé?

-Sí-, gimió Ron, su cara sonrojándose nuevamente.

-Si estás inseguro…

-No, recuerdo cómo hacerlo.

-No te olvides-, advirtió Bill.

-No lo haré.

-Mamá te MATARÍA.

-No lo sé yo.

-Sabes que…las mujeres no son iguales a los hombres-, dijo Bill.

-Descubrí eso hace algunos años-, bufó Ron-. Pero gracias por indicar lo obvio.

-No, lo que quiero decir…es que no es lo mismo cuando están…juntos. Especialmente al inicio. Será doloroso para…

-Demonios-, murmuró Ron mientras sus oídos se ruborizaban para armonizar con su cara y pelo.

-No es divertido para mí hablar de esto tampoco; ¿sabes? Especialmente con ella sentada ahí mismo. No dudaría que esté fingiendo dormir.

Ron se rió a pesar de sí mismo. Yo tampoco, pensó él.

-Confía en mí-, dijo él-. Está durmiendo. Estaría ruborizándose como loca de no estarlo. No quiero herirla-, murmuró él, más para sí que para el beneficio de Bill.

-Lo harás. No hay forma de evitarlo-, dijo su hermano.

-Lo sé.

-No sólo estoy hablando acerca…de la primera vez.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Ron, sintiendo un nudo de pánico enrollándose en su estomago nuevamente.

-Bueno, todas las chichas son diferentes claro está, pero…eres mi hermano después de todo. Y parecemos tener el mismo tamaño.

-¡DEMONIOS!- gritó Ron.

-¿Ron?- gimió Hermione, mientras sus ojos revolotearon abiertos y puso distancia entre ellos. -¿Q…qué pasa?- preguntó ella y entonces cubrió su boca para bostezar. -¿Ginny no te ganó, o si?- cuestionó, virándose a ver la persona sentada en la silla enfrente de ellos. –Oh, hola Bill-, dijo ella-¿Qué le sucedió a Ginny?

-A diferencia de algunas personas, ella decidió dormir en su cama-, bromeó Ron agradecido de que Hermione estaba aún aturdida y no parecía darse cuenta de lo que la había despertado.

-Oh, cállate-, dijo ella al bofetearlo levemente en el brazo-. ¿Cuánto tiempo estuve dormida?- preguntó tratando de suprimir otro bostezo.

-Un par de horas.

-¿De veras?- dijo ella, incapaz de evitar su sorpresa-. ¿Y te quedaste sentado aquí conmigo inclinada sobre ti todo el tiempo?

-No es como si pesaras algo-, contestó Ron rápidamente-. Y todavía tengo una mano libre-, dijo él, acercándola con el brazo que tenía envuelto alrededor de su hombro-. Además, no necesité ninguno de ellos para darle a Ginny una derrota contundente.

-Ella le hubiera ganado en dos movidas de no haberse ido a la cama-, rió Bill.

-No, no hubiera. Hablando de cama-, interpuso Ron cuando Hermione bostezó otra vez-. Sé que estás agotada, 'Mione. ¿Por qué no te vas a dormir?

-Estoy cómoda aquí-, protestó ella.

-Haz lo que quieras-, dijo Ron mirando al tablero de ajedrez nuevamente-. Creo que me acostaré al terminar este juego. ¿Te despierto de nuevo, entonces?- preguntó él estudiando el tablero-. ¿A quién le toca?- le preguntó Ron a Bill.

-No recuerdo-, respondió su hermano honestamente-. Creo que le llamaremos un empate, entonces.

-De ninguna manera-, replicó Ron, dejando ir a Hermione y sentándose recto-. Tan sólo comenzaremos de nuevo-, dijo él ordenando las piezas. -¿Adónde vas?- preguntó él cuando Hermione se paró-. Pensé que te ibas a quedar.

-Acabo de recordar algo-, dijo ella cuando caminó hacia la puerta-. Regresaré en unos pocos minutos.

Tan pronto al ella desaparecer de vista, Ron miró a su hermano mayor seriamente.

-Podemos terminar ésto más tarde-, dijo Bill.

-No-, protestó Ron-. ¿Qué quisiste decir?

-No es algo de lo que tengas que preocuparte en este momento-, contestó Bill silenciosamente-. No están allí todavía; ¿verdad?

-No-, admitió Ron.

-Entonces no te preocupes por ello.

-Oh, seguro. Me dices que la voy a herir y entonces ¿me dices que no me preocupe acerca de ello?

-Date cuenta que probablemente será incómodo para ella por un rato.

-Dijiste que iba a ser doloroso.

-Puede serlo. Depende.

-¿En qué?

-Sólo cerciórate de que ella esté relajada-, dijo Bill-. Y…- miró hacia la puerta y entonces de regreso a Ron. –Ten en cuenta que el acto mismo no será suficiente para ella. Aún después de estar acostumbrada a ello.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Ron por lo que parecía la centésima vez.

-Que probablemente tendrás que atenderla de otras maneras-, dijo Bill rápidamente.

-¿Cómo?- preguntó Ron.

-Todas las mujeres son diferentes. Tendrás que descubrirlo por tu cuenta. Sólo presta atención a cómo reacciona cuando…la tocas. Serás capaz de deducir lo que le gusta y lo que no le agrada.

-¿Qué tal si no puedo deducirlo?

-Entonces le preguntas-, sugirió Bill.

-¿Estás loco?- gritó Ron-. No puedo hacer eso.

-Claro que puedes. Tan solo pregúntale lo que quiere.

-No puedo.

-Bueno, entonces estás por tu cuenta-, dijo Bill-. Solamente recuerda esto, porque es la llave para todo. Atiende sus necesidades primero. Estará más relajada después y…más ansiosa de atender tus necesidades. Pero no tienes que preocuparte por nada de esto ahora-, dijo Bill al pararse para irse-. En este momento necesitas descubrir una forma para que ella no se sienta presionada. Dile lo que me dijiste antes-, añadió él al caminar hacia la puerta-. Que no te importa esperar. Ella necesita oír eso. No te preocupes por el resto. Se arreglará.

-¿Él no te ganó ya o sí?- preguntó Hermione al aparecer por la puerta con un libro en la mano.

-No, decidí retirarme-, dijo Bill al prepararse para irse.

-Espera-, dijo Hermione cuando él le iba a pasar-. He estado pensando acerca de esa maldición en la que estabas trabajando-, continuó ella-. Me sonaba vagamente familiar. Estaba segura de que había leído acerca de una maldición semejante en algún lugar. Aquí-, dijo ella, dándole el libro en su mano a Bill-. Marqué la página para ti-, añadió Hermione cuando él la miró-. No es la misma, claro está, pero es bastante parecida.

-¡Demonios, Hermione!- gritó Bill cuando miró el libro en su mano y leyó Maldiciones que Matan impreso en la cubierta-. ¿Qué estás haciendo con un libro como éste?- demandó mirándola con sus ojos ensanchados.

-Una investigación- contestó Hermione rápidamente-. Lo pedí prestado de Hogwarts así que lo necesitaré de vuelta-, añadió ella.

-¿Por qué estarías investigando con algo como ésto?- preguntó Bill, ondulando el libro en frente de su cara.

-Porque eso es lo que Hermione hace- interpuso Ron-. Ve un libro y tiene que leerlo.

-¿Dónde conseguiste esto?- demandó Bill.

-Ya te dije, lo pedí prestado de Hogwarts.

-Nunca vi libros como éste cuando estaba en Hogwarts.

-Quizás no buscaste en el lugar correcto-, dijo Ron con una sonrisa. Bill había sido Premio Anual. Probablemente se conocía la biblioteca tan bien como Hermione. Aún así, él no sabía acerca de la Sala de los Menesteres.

-Quizás han obtenido libros nuevos desde entonces-, sugirió Hermione-. No sé qué decirte. Ahí fue donde lo conseguí y tengo que devolverlo. Si piensas que no te va a ser útil, lo tomaré de vuelta.

-No estoy seguro de que debas tener libros como éste-, dijo Bill estudiando a Hermione de cerca-. Quizás debería retornarlo a Dumbledore cuando termine.

-Está bien-, contestó Hermione sin mover una pestaña-. No importa, siempre y cuando Madam Pince lo tenga de regreso. Yo ya lo he leído, sabes,- añadió ella al caminar y sentarse cerca de Ron-. Más de una vez, realmente. Así que ya no lo necesito.

-Estás empezando a sonar como mamá, sabes-, gritó Ron a su hermano después de él asentir con su cabeza a Hermione y salir de la sala-. Él no se lo dará a Dumbledore-, dijo Ron calladamente-. Tan sólo te estaba examinando para cerciorarse de que realmente lo conseguiste en el colegio.

-Pensarías que estuve merodeando por el Callejón Knockturn en busca de libros sobre magia oscura, por la manera que él reaccionó.

-Probablemente lo pensó-, rió Ron disimuladamente-. Has tenido materiales bastante arriesgados recientemente. ¿Viste la mirada en su rostro cuando descubrió que tenías una poción que podía cegar a las personas?

No sabes ni la mitad de lo que tengo, pensó Hermione para sí misma. Si supieran lo que ella tenía guardado en su baúl en este momento…-¿Piensas que es chistoso?- preguntó ella.

-Seguro que sí- rió él-. Es agradable ver que no soy el único al que puedes intimidar. Él temía que hubieras aprendido como lanzar todos esos hechizos.

-Lo hice- replicó ella seriamente.

-¿QUÉ?- gritó Ron, su boca abierta-. Tú…espera…estás bromeando; ¿verdad?- dijo él cuando la vio tratando de contener una sonrisa.

-Inclusive yo no podría aprenderlos todos tan rápidamente-, dijo Hermione con una sonrisa-. Aunque te espantas fácilmente.

-Eso fue bajo- gimoteó Ron.

-¿Qué tal si te doy algo a cambio?- preguntó Hermione.

-¿Qué tenías en mente?

-Bueno, un trato es un trato-, contestó ella-. Y acordamos que tendríamos algún 'tiempo solos' tan pronto Ginny se acostara.

-No estás bajo ninguna obligación; ¿sabes?- dijo Ron-. Quiero decir…sé que estás cansada y no quiero mantenerte despierta si prefieres ir a la cama…er…quiero decir, a dormir. Podemos…no tenemos que hacer nada.

-¿Me perdí algo?- preguntó Hermione, dándole a Ron una mirada evaluadora-. ¿No fuiste tú el que me dijo que iba a ser casi imposible para nosotros encontrar tiempo para estar solos, con tu familia alrededor mirándonos? Y ahora que estamos solos; ¿quieres que me vaya a acostar?

-Yo no quiero eso-, dijo Ron-. Pero creo que probablemente deberías. Tenemos todo el verano; ¿cierto?- añadió él, inclinándose y ofreciéndole un beso rápido-. No hay motivo para agotarte-, continuó él al pararse y estirar su mano para ayudarla a levantarse-. Además, tenemos todo el día mañana para…estar solos.

-Está bien-, dijo Hermione, tomando la mano de Ron y permitiéndole levantarla. Ella no estaba segura qué exactamente era lo que estaba pasando pero no vio ninguna razón para discutir acerca de ello. Quizás estaba cansado por su viaje. Los días pasados no habían sido nada fáciles para él. O quizás sólo estaba preocupado por ella y no quería decirlo porque pensaba que ella se pondría a la defensiva y se quedaría despierta para probarlo. Sea lo que sea, lo descifraré mañana, pensó al ellos caminar hacia la puerta y dentro del vestíbulo.

-Bien, buenas noches, entonces-, dijo Ron inclinándose y dándole un beso casto en la mejilla antes de acechar las escaleras.

-Buenas noches-, contestó Hermione, mirándolo fijamente, su frente fruncida en confusión. ¿Qué demonios sucedió aquí? se preguntó al girarse y retirarse del vestíbulo a su cuarto.