Una mañana oscura y húmeda, solo se podía escuchar el caer de la lluvia combinado con el murmullo de algunas personas, pero solo eso.
- ¿Por qué esta oscuro? ¿Por qué siento este frió tremendo? – ella decidió abrir los ojos y vio un techo desconocido - ¿Dónde estoy?
- Hinata – esa voz, ella conocía aquella voz de algún lugar – por fin despertaste.
Ella giro su cabeza y su mirada hacia donde estaba aquella voz, sin duda era el, aquel pelirrojo de aquella noche, ella sonrió, no sabia exactamente por que, pero lo hizo, se sentía bien al verlo allí – Hola – dijo ella con algo de dificultad
- Hola
- ¿Dónde estoy?
- Es el hospital, te trajimos aquí desde ayer por la noche.
- ¿Hospital? – Hinata comenzó a recordad aquella noche, recordó lo que le había sucedido ese día y su vista se nublo, su expresión cambio rápidamente se veía triste – ya recuerdo.
- ¿estás bien?
- Si, creo que si.
- Me da gusto – Gaara se levanto de aquella silla en el rincón y se dirigió hacia la camilla de ella – lamento haber dudado de ti, pero en verdad me da gusto que estés bien.
- No te preocupes, comprendo que dudaras. Ni siquiera nos conocemos del todo – nuevamente sonrió.
- El doctor dijo que si despertabas hoy, te podías marchar a tu casa ya mismo.
- Sinceramente no quisiera regresar a mi casa.
Regresando aquella sonrisa, el le toma la mano – caso resuelto, puedes venir a mi casa.
Hinata se quedo sorprendida por lo que escucho – no podría aceptar eso, no quiero causarte molestias
- no te preocupes, para nada seria una molestia. Además, por fin alguien probaría mi comida.
- No se que decir – ella estaba totalmente sonrojada, sus palabras parecían quedar solamente en su garganta.
- Solo di que si.
- Esta bien, acepto, pero solo mientras pasa todo esto.
- Estaré aquí por un mes, después tendré que regresar a mi país.
- Entonces ¿te parece si te acompaño por ese mes?
- Seria agradable estar acompañado por ese tiempo.
Ese mismo día ella salio del hospital y se fue junto con Gaara a su casa. Al llegar ella se sorprendió por lo monumental que era aquel departamento, situado en lo mas alto de unos de los edificios de su compañía y de los mas lujosos en la región.
- ahora empiezo a sentirme incomoda
- ¿a que se debe eso?
- Es un lugar inmenso.
- En realidad es pequeño, aunque a veces suele sentirse enorme debido a la soledad –
Ella lo vio detenidamente, su semblante cambio ante aquellas palabras – pero ahora seremos dos.
- espero poder conocerte bien este mes que viviremos juntos.
- Espero que si – ella sonreía y no como en el hospital, esta vez era distinto, sabía él que en esa sonrisa encontraría más que compañía, más que un simple mes lejos de la soledad.
Ese día hubo llamadas de Sakura y de Itachi, inclusive de Naruto y de sus amigos Kiba y Shino, todos preguntando sobre la salud de Hinata. Ella se sentía bien por aquello, pudo darse cuenta que a su alrededor tenia personas valiosas y que solían preocuparse. De todos hubo llamadas menos de su familia, cualquiera pensaría que serían los primeros en preguntar por su salud, pero nada paso, ninguna llamada. Por la noche él decidió dormir en la sala, mientras ella ocupaba su habitación. Fue una noche tranquila.
- ¡Hinata! – se escucho el grito de el hasta la cama donde ella dormía – el desayuno esta listo.
- ¿Qué sucede? – ella despertó y vio que estaba en un lugar extraño, recordó que ahora habitaba en otro hogar temporal, pero sonrió tímidamente, tenia tiempo sin dormir tan tranquilamente, se sintió segura en aquella habitación, salio lentamente de la cama, quería disfrutar aquella paz, se dirigió hacia la puerta y salio. Su rostro estaba lleno de sorpresa y de admiración al dirigir su mirada hacia el comedor, ella no podía creer aquello, una mesa perfectamente puesta, con el desayuno preparado y servido al momento y junto a la mesa estaba él, aquel joven pelirrojo que le dijo la otra noche que quería ver en ella una sonrisa verdadera y que esa mañana la obtuvo, ella estaba feliz, feliz como hace tiempo no lo estaba.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué no dices nada? – Ella comenzó a llorar pero con una sonrisa pequeña dibujada en sus labios – Hinata.
- No es nada – seco sus lagrimas con sus manos – estoy muy feliz, eso es todo – se sonrojo totalmente y solo había pequeñas lagrimas montadas en sus pestañas, ella lloraba de alegría y eso le emocionaba mucho.
- ¿y por que lloras si estás bien?
- Estoy feliz, nunca habían hecho algo similar así para mí.
- Bien, por un momento pensé que no te había gustado nada
- No, todo lo contrario, eres un gran anfitrión.
No solo ese día fue así, si no los días que le siguieron también. Parecían una pareja de recién casados disfrutando de su tiempo para ellos solos. Ambos estaban felices, pero la semana feliz termino, él tenia que volver a su trabajo así que al inicio de la segunda semana él dejo el desayuno preparado y se retiraba a la empresa de Itachi a trabajar. Ella al levantarse sintió aquella soledad de la que le hablo Gaara, era un departamento hermoso, pero frío a la vez.
- hora de desayuno… - ella miro detenidamente aquellos hot cakes – no es lo mismo, creo que me acostumbre muy pronto a su compañía, desearía no pasara pronto este mes – termino su desayuno y comenzó con la limpieza antes de ponerse en la computadora a navegar por Internet – veamos, aun estas vivo – en eso escucho el timbre y corrió, al abrir vio que era mujer rubia quien estaba del otro lado
- ¿y tu quien diablos eres? – dijo mientras hacia a un lado a Hinata - ¿Por qué estas aquí? ¿eres acaso la chica de la limpieza?
- No, nada de eso, soy… soy…
- Una diversión de Gaara seguro
Hinata se molesto por esas palabras – no es necesario que me insulte señorita, usted es quien debería de decirme quien es, entra como si fuera su casa.
- Ay niña tonta, entro como si fuera mi casa, por que es mi casa.
Hinata se quedo anonadada por la respuesta de joven rubia – esta es la casa de Gaara.
- por eso mismo, lo que es de el, es mió, así de simple.
- En ese caso, lamento lo de antes.
- Bien, parece que conoces tu lugar – la rubia avanzo hacia la sala, sentándose en un sillón y sacando un cigarrillo - ¿Dónde esta Gaara? – dijo mientras prendía su cigarrillo.
- El esta trabajando.
- Ese tonto, aun cree que puede hacer algo por las empresas de esta región
- Si el cree que puede lo hará.
- No pedí tu opinión niña, es mejor que te quedes callada si nadie te pide hablar.
Hinata se estaba cansando de aquel trato, no sabia que hacer pues estaba en un ambiente diferente al que esta acostumbrada, esa mujer la sacaba de sus casillas, pero parecía ser algo de Gaara, y alguien con los suficientes derechos como para ordenar y entrar a esa casa como si nada. Por su mente paso lo peor, a su mente llego la idea de que ella era su esposa, su novia o su prometida, cualquiera de las tres cosas no era nada bueno. Significaba que la había engañado, que el le mintió, y eso no le gusto. Se dirigió a la habitación donde comenzó a preparar la pequeña maleta con la poca ropa que tomo de su casa. Salio dirigiéndose a la puerta.
- ¿A dónde vas niña?
- Ya es hora de irme, creo que usted tiene la suficiente inteligencia para servirse un vaso de agua o prender la televisión.
- Eres una… - la puerta se cerro, Hinata se había marchado – maldita mocosa.
Por la tarde llego Gaara y al entrar a su departamento se sorprendió al ver a la rubia.
- ¿Qué haces aquí?
- Vine a visitarte
- ¿Dónde esta Hinata?
- ¿Te refieres a la mocosa que estaba aquí?
- ¿Qué fue lo que hiciste?
- Yo nada, ella dijo que era hora de irse.
- ¿hora de irse?
- Veo que tienes buenos gustos con las chicas, espero que la definitiva se mas de clase y que me respeto
- Temari, ere una idiota. ¿vete ahora mismo de mi casa?
- Me iré por la mañana, no pasare la noche en el aeropuerto esperando a que la lluvia pare.
- Haz lo que quieras – Gaara estaba molesto, nuevamente tenia que ir detrás de Hinata para pedirle disculpas, sabia que tenia que hacerlo, el empezaba a sentir algo por aquella chica de ojos blanquiazules y no permitiría que nadie arruinara esa felicidad que recién sentía. Así que decidió salir de la casa en busca de Hinata, dejando a Temari solo en aquel departamento.
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Lamento haber puesto el cap. 2 hasta ahora, pero la escuela me impidió tener mente para escribirlo
Espero que si les guste y si desean la continuación me lo hagan saber
Muchas gracias por sus review, en verdad cada una de las criticas son bienvenidas.
